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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-01-2020

Los ltimos suspiros de la Constitucin de Pinochet?

Felix-Anselm van Lier
Nueva Sociedad


Hace pocas semanas, legisladores y lderes de casi todas las facciones polticas chilenas llegaron a un acuerdo histrico. En medio de las persistentes protestas sociales en el pas, anunciaron un referndum para un nuevo proceso constitucional. Cmo pudo un alza de 3% del precio del metro estremecer el fundamento de un pas supuestamente estable y prspero y convertirse en una verdadera revolucin constitucional?

Los analistas han explicado que la historia de xito macroeconmico en Chile eclips serias fracturas socioeconmicas y polticas en la sociedad. Aunque la riqueza de los multimillonarios en Chile equivale casi a 25% del PIB del pas, la clase media est cada vez ms endeudada y lucha por mantenerse a flote frente a los altos costos de la educacin y del sistema de salud, y percibiendo pensiones precarias e inestables. Otros han destacado las fallas polticas: el poder poltico est muy concentrado entre las elites econmicas, lo que crea en los chilenos una sensacin generalizada de enajenacin poltica. La desconfianza en los partidos polticos y en las instituciones creci debido a bloqueos polticos permanentes en el Congreso y a los escndalos de corrupcin.

Las actuales protestas son el producto de un antiguo descontento y expresan tensiones latentes. Durante la pasada dcada, se produjeron manifestaciones contra la desigualdad en el acceso a la salud, contra el inequitativo sistema de pensiones y contra los altos costos de acceso a la educacin. Ahora, la consigna de los manifestantes en la revolucin de los 30 pesos, como se la ha llamado, es que no es por 30 pesos, sino por 30 aos de abuso del poder. En el principio, las protestas eran contra la Constitucin de 1980, con la que Augusto Pinochet ciment un modelo poltico-econmico basado en el mercado dentro del sistema econmico del pas. En efecto, muchos de los desbalances socioeconmicos y polticos de Chile se desprenden de esta Constitucin.

La gran sombra de Pinochet

Probablemente, el acuerdo entre Pinochet y la oposicin para mantener la Constitucin de 1980 aunque con enmiendas haya sido el fundamento para la aclamada democratizacin pacfica de Chile en 1990 y el garante de la estabilidad y prosperidad en el mediano plazo. Pero la Constitucin tambin impeda una transformacin estructural de los xitos econmicos del pas en un Estado de Bienestar basado en la distribucin. Adems, limitaba el desarrollo a largo plazo de una democracia de pleno derecho.

El arquitecto de la Constitucin de 1980, Jaime Guzmn, construy regulaciones y normas legales e institucionales que consolidaron la visin poltica del rgimen socioeconmico neoliberal al final de la dictadura. Uno de los ms importantes enclaves autoritarios fue el sistema electoral binominal que, efectivamente, cre un sistema bipartidista.

Por mucho tiempo, este sistema estuvo dominado por coaliciones de centroizquierda y centroderecha y exclua a partidos minoritarios de la participacin poltica. Adems, tena varios requisitos de mayoras extraordinarias y alto qurum para enmendar la Constitucin y sus leyes orgnicas (vinculadas al sistema de educacin, al sistema electoral y al Tribunal Constitucional). Para colmo, le otorgaba de facto poder de veto a una minora poltica (que incluye a los herederos polticos de la dictadura). Finalmente, el Tribunal Constitucional, predominantemente conservador, fue investido con poderes de gran alcance, entre ellos el poder de descartar medidas legislativas que considerara inconstitucionales de forma preventiva, mientras estas eran discutidas en el Congreso.

Esta situacin foment la poltica de los acuerdos, es decir, la bsqueda de consenso entre centroderecha y centroizquierda que caracteriz la toma de decisiones post-Pinochet. Las reformas polticas no se discutan a travs de deliberacin participativa, de elecciones o de debates legislativos, sino a travs de negociaciones a puertas cerradas entre las elites polticas. Este sistema trajo consigo estabilidad poltica pero a expensas de una dbil representacin democrtica y de la ausencia de reformas socioeconmicas fundamentales.

Desde el final de la dictadura se han ido eliminando los enclaves autoritarios de Pinochet. La Constitucin de Chile fue enmendada en ms de 30 ocasiones. Se abolieron las secciones ms explcitamente autoritarias de la Constitucin, se reformaron las atribuciones de los tres poderes del Estado y, finalmente, se sustituy el sistema electoral binominal por un sistema de representacin proporcional, aunque se mantuvieron los requisitos de mayoras extraordinarias para las reformas constitucionales.

Las reformas, sin embargo, se lograron con una mnima participacin pblica y fueron el producto de negociaciones de alto nivel dentro de la elite poltica tradicional. Como resultado, las instituciones polticas seguan siendo ms conservadoras que la sociedad chilena. De hecho, varias reformas socioeconmicas (fiscales, educativas, etc.) no atendieron los problemas reales de la poblacin. Por eso, las sucesivas reformas no hicieron que la Constitucin ganara mayor legitimidad. Muchos chilenos an la consideran como la Constitucin de Pinochet.

Intento fallido de transformacin constitucional de Michelle Bachelet

Desde 2006, la sociedad chilena ha tendido a descreer cada vez ms de la idea fundamental de la Transicin: la de garantizar un marco de estabilidad poltica y crecimiento econmico, antes que atender los conflictos distributivos y las necesidades sociales. Antes de las elecciones presidenciales de 2013, un movimiento anim a los votantes a marcar en sus papeletas el lema AC, en seal de reclamo para que se instituyera una Asamblea Constituyente fuera del marco institucional existente con el fin de redactar una nueva Carta Magna. Cerca de uno de cada diez votantes marcaron sus papeletas de esta manera.

La presidenta Michelle Bachelet gan las elecciones de ese ao y asumi el mando con una coalicin de centroizquierda llamada Nueva Mayora, con la aspiracin de no solo cambiar el modelo poltico-econmico (a travs de reformas fiscales y educativas), sino tambin de abordar los ltimos remanentes del legado institucional de la dictadura.

En 2015, Bachelet anunci un proceso constitucional ambicioso, participativo e inclusivo para sustituir la Constitucin de 1980. Por primera vez, los ciudadanos chilenos estaban directamente involucrados en una reforma nacional a travs de un proceso innovador, que inclua asambleas ciudadanas en toda la nacin mediante encuentros locales autoconvocados o cabildos.

Sin embargo, el proceso se encontr frente a la pared de las costumbres que haban marcado la poltica chilena desde la transicin. Generalmente, los polticos conservadores y de derecha dudaban de la necesidad de un cambio constitucional y destacaban que casi todos los enclaves de Pinochet haban sido erradicados. En ausencia de algn acuerdo entre los partidos sobre el mecanismo de enmienda constitucional (a travs de Asamblea Constituyente o en el Parlamento), los polticos de centroizquierda no vieron una oportunidad realista para superar las barreras constitucionales de las mayoras extraordinarias.

Finalmente, el impulso de reforma constitucional se debilit cuando el texto final se redact a puertas cerradas. Lderes polticos de todos los sectores se sintieron enajenados del proceso y lo sealaron como una estafa, lo que caus que muchos chilenos se sintieran decepcionados y desmotivados.

Volviendo al libreto tradicional de grandes acuerdos, Sebastin Piera el sucesor conservador de Bachelet retir el borrador constitucional y puso fin al debate de una nueva Constitucin. En su lugar, propuso un proceso de reforma institucional con eje en la resolucin de problemas y la gestin, por sobre la representacin y la consolidacin democrtica.

Marea de cambio constitucional

Frente a los disturbios en curso, la lgica tradicional del ambiente poltico en Chile parece estar modificndose. Los intentos de Piera de apaciguar a los manifestantes con un cambio de gabinete y con promesas de reformas polticas mayores han sido en vano. Las cifras abismales de aprobacin de un referndum constitucional, el apoyo sin precedentes al cambio de Constitucin por buena parte de los partidos polticos y tambin en distintos mbitos de gobierno, incluyendo el Poder Judicial, finalmente presionaron al presidente Piera.

El ltimo intento participativo de redaccin constitucional dej una marca muy clara en los ciudadanos. Los chilenos de todo el pas y en el extranjero han retomado los Cabildos, que fueron parte del proceso de redaccin constitucional anterior. Los polticos se han dado cuenta de que la tradicin antigua de grandes acuerdos no ser suficiente esta vez.

En abril de 2020, los chilenos votarn si desean o no una nueva Constitucin y qu forma tendr el organismo constituyente. En cualquier caso, si los chilenos optan por una reforma constitucional, las negociaciones no se harn en las instituciones tradicionales, sino en una Convencin Constituyente.

Aunque muchos detalles del proceso an no estn definidos y una Constitucin no es una panacea, las protestas han abierto una oportunidad histrica para salir de la gran sombra de Pinochet y moverse hacia una sociedad ms equitativa.

https://nuso.org/



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