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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2020

Irn
El asesinato de Suleimani y el destino de los que siempre pierden

Leila Nachawati
eldiario.es

Uno de los principales objetivos del general asesinado fue reprimir por todos los medios las movilizaciones contra los Gobiernos y regmenes del eje iran. El deseo de que las vctimas de Suleimani sean protegidas y honradas no es incompatible con la certeza de que Trump supone una amenaza para Oriente Prximo y, sobre todo, para quienes siempre pierden en las guerras que dirigen las grandes potencias.


El reciente asesinato en Bagdad del general iran Qasem Suleimani, responsable de una unidad de la Guardia Revolucionaria Islmica iran, ha generado numerosos anlisis, muchos de ellos centrados en dicotomas en torno a su figura: Era Suleimani el azote de ISIS o una amenaza para la paz en la regin? Debemos lamentar el asesinato del hombre fuerte de Irn o celebrar el fin de un terrorista peligroso?

En lo que respecta a Oriente Prximo, los anlisis suelen girar en torno a intereses geopolticos que obvian las dinmicas internas de cada contexto y sus consecuencias sobre la poblacin. Visiones de tablero de ajedrez, de guerras proxy o por intermediacin, en las que suelen estar ausentes las vctimas civiles de los conflictos. Sus verdaderos protagonistas. Quienes siempre pierden y siempre pueden perder ms en los juegos de las grandes potencias.

Qu supone para las poblaciones de la regin el asesinato de Suleimani? Y qu implica que sea la administracin estadounidense quien, unilateralmente y sin juicio, lo haya asesinado?

Condenar a Suleimani, honrar a sus vctimas

Muchos atribuyen a Suleimani el haber contribuido a la derrota militar de ISIS en la regin. Sin desestimar su participacin en una lucha en la que tuvieron un papel clave las fuerzas kurdas, la presencia del general en la regin es muy anterior al surgimiento del grupo y se encuadra en la poltica expansionista iran, de bsqueda de hegemona chi en Oriente Medio, frente a la agenda de hegemona sun de Arabia Saud.

Uno de los principales objetivos del general, en el marco de esa agenda, fue reprimir desde el inicio con todas las medidas a su alcance el descontento popular contra los Gobiernos y regmenes que forman parte del eje iran en la regin.

En Siria, su papel fue clave en dar forma a una guerra en la que todas las lneas rojas se han traspasado, los mecanismos de proteccin de civiles brillan por su ausencia y la impunidad ha llegado al punto de normalizar los ataques a hospitales, colegios y otras instalaciones civiles. Physicians for Human Rights (PHR), un grupo de derechos humanos que monitorea los ataques a instalaciones mdicas en Siria, ha documentado cientos de estos ataques desde 2011. PHS denuncia tambin el asesinato de cientos de trabajadores sanitarios y la tortura sistemtica de personal mdico.

Es difcil imaginar el devenir del conflicto sirio sin el papel clave de Irn en su apoyo al rgimen sirio y sus violaciones de derechos humanos, entre ellas las medidas de "cambio demogrfico o sectario", reubicaciones forzosas de grupos de poblacin basados en su confesin religiosa. Segn el portal de noticias sirio AlJumhuriya, "pocos individuos han causado en Siria el nivel de sufrimiento que ha causado Suleimani, el poderoso seor de la guerra iran". Entre sus tcticas ms infames est el uso del asedio y la hambruna, conocidas popularmente por las fuerzas del general como al-joo aw al-rukoo ("morir de hambre o someterse"). Unas tcticas, ilegales segn el derecho internacional, responsables de aterrorizar a grupos de poblacin siria aislndolos e impidiendo su acceso a alimentos y medicinas en barrios como Yarmouk, Ghouta, Qusair y Muaddamia.

No es sorprendente por tanto que en Idlib, el ltimo reducto fuera del control directo del Gobierno de Asad y sus aliados rusos e iranes, la muerte de Suleimani fuese recibida con alivio, entre protestas contra las masacres por parte de las fuerzas de Irn, Rusia y Asad y el rechazo de autoritarismos locales como el que ostenta el grupo HTS (Hayat Tahrir al-Sham, escicin de Al-Qaeda) en la regin.

"En Irn sabemos cmo lidiar con las protestas"

Tambin en Irak ha dejado su huella Suleimani, responsable de la represin de manifestaciones que desde hace meses sacuden el pas, en protesta tanto contra la corrupcin y la psima gestin de las autoridades como de la injerencia extranjera en el pas. Ms de 500 manifestantes han sido asesinados slo en los ltimos meses. Pese a todo, las manifestaciones no han cesado.

El 5 de enero, poco despus del asesinato del general, cientos de jvenes iraques tomaron las calles para expresar su condena tanto a la injerencia estadounidense como a la iran.

Suleimani ya era clebre por su brutalidad en la represin de manifestantes en su propio terreno, Irn. "En Irn sabemos cmo lidiar con las protestas", afirmaba unos meses antes de morir jactndose de la represin por la que eran conocidos los cuerpos de la Guardia Revolucionaria. El general replic sus tcticas en Bagdad.

Ya a finales de los aos 90 del siglo pasado, durante la revolucin estudiantil que estall en Tehern, el general destac como uno de los firmantes de una carta en la que se exiga al presidente Jatami que "aplastase la rebelin estudiantil", y que de no hacerlo, el propio Suleimani se encargara de sofocarla, amenazando tambin la propia permanencia en el poder de Jatami.

Desde entonces, y hasta las protestas ms recientes, la represin no ha cesado. Amnista Internacional denunciaba en diciembre la "masacre de manifestantes desarmados", el asesinato de ms de 300 personas, la desaparicin forzosa y tortura de manifestantes, algunos de ellos menores de 15 aos. Entre ellos, periodistas como Mohammad Massaed, el activista kurdo por los derechos de los trabajadores Bakhtiar Rahimi, la estudiante Soha Mortezaei y defensores de los derechos de las minoras como Akbar Mohajeri, Ayoub Shiri, Davoud Shiri, Babak Hosseini Moghadam, Mohammad Mahmoudi, Shahin Barzegar y Yashar Piri.

Las consecuencias de la poltica belicista de Trump

El debido honor a las vctimas no debe eclipsar la amenaza que supone tambin Trump para la regin, y sobre todo para quienes siempre pierden en las guerras que dirigen las grandes potencias. Su belicismo desenfrenado, su empleo de la tctica de "asesinatos selectivos" que populariz la ocupacin israel tras el estallido de la Segunda Intifada y su amenaza a bienes culturales y arqueolgicos iranes y de la humanidad.

El presidente Trump, como recuerda la relatora para ejecuciones extrajudiciales de Naciones Unidas, Agnes Callamard, ha violado probablemente la legalidad internacional con la operacin contra Suleimani.

El presidente de EEUU ha declarado una guerra abierta a Irn que con toda probabilidad se librar, como lleva dcadas ocurriendo, en la regin de Oriente Medio y con consecuencias impredecibles. Y sufrirn quienes siempre sufren en las guerras que deciden otros: la poblacin siria, asediada desde hace aos por los ejrcitos de Asad, Irn y Rusia; la poblacin iraqu, atrapada entre la injerencia estadounidense y la iran; la poblacin kurda, rehn de Erdogn y de peligrosas alianzas con Estados Unidos y Rusia; y la poblacin palestina, que suele pagar el precio de cualquier estallido en la regin, entre otros.

Como seala el medio egipcio Al Shorouk en su artculo 'Los tres criminales: EEUU, Irn y Sadam', en el que analiza las reacciones al asesinato en Irak, parece seguro que la muerte de Suleimani derivar en un enfrentamiento global en la regin, en el que la nica esperanza es la unin de la poblacin para "expulsar de una vez por todas a iranes y estadounidenses, como los iraques llevan semanas haciendo".

En palabras del investigador libans Gilbert Achcar en su artculo 'Ni EEUU ni Irn': "A la luz de los acontecimientos parece que al menos el movimiento iraqu va a continuar. No deja de crecer el deseo de la mayora de iraques, independientemente de su confesin religiosa, de poner fin a la instrumentalizacin que las distintas fuerzas hacen de su territorio como campo de batalla, para controlarlos".

"La situacin del mundo rabe en los ltimos aos ha tocado fondo. Vive bajo una frrea ocupacin extranjera: sionista, estadounidense, rusa, iran y turca. Cada una de estas ocupaciones cuenta con sus propios agentes rabes", seala el autor. "Esperemos que en esta nueva dcada que comienza veamos el renacimiento popular en la regin que comenz en la dcada pasada en Tnez y que continu recientemente en los movimientos populares de Irak y Lbano. Y que logremos la libertad y soberana que tanto anhelan nuestros pueblos, sin las cuales ser imposible alcanzar nuestras aspiraciones democrticas y sociales", aade.


Leila Nachawati, especialista en comunicacin y derechos humanos en Oriente Medio y norte de frica. Mster en Cooperacin Internacional. Profesora de Comunicacin en la Universidad Carlos III de Madrid.

Fuente: https://www.eldiario.es/internacional/asesinato-Suleimani-destino-poblacion-region_0_982702281.html



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