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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2020

Nuevas visiones sobre la "Revolucin Ciudadana"

Juan J. Paz-y-Mio Cepeda
Rebelin


Al menos en tres artculos escritos en los meses finales de 2018 (https://bit.ly/2MTaHn8; https://bit.ly/37AIIkh; y, https://bit.ly/2Qm77Ee) repas los libros y artculos esenciales que se haban escrito sobre el gobierno de Rafael Correa (2007-2017). Contaba con casi un centenar de textos que merecan ser tomados en cuenta para estudiar a la Revolucin Ciudadana con la seriedad y rigurosidad con las que ese ciclo histrico -como cualquier otro en nuestra vida republicana- debe ser tratado.

La descorreizacin, impulsada en sus orgenes por la extrema derecha, paradjicamente coauspiciada por las izquierdas inicialmente morenistas (hoy en retirada, como lo hicieron con Correa), y que desde 2017 se convirti, adems, en consigna oficial de las funciones del Estado, de las empresas privadas de comunicacin ms influyentes, e incluso de la revivida doctrina militar de la seguridad nacional, no solo ha pretendido que desaparezca la historia real de ese ciclo del progresismo latinoamericano, sino que impide distinguir sus logros, los lmites y hasta sus pecados. Pero empiezan a aparecer nuevas investigaciones. Tomar en cuenta dos recientes.

El artculo del profesor Germn Carrillo Garca, Triple revolucin en Ecuador. Contradicciones de la economa poltica frente a la construccin de un Estado Social (https://bit.ly/2Fmx1lg, dic/2019), permite ubicar, claramente, la sucesin histrica de tres procesos: 1) el ciclo del desarrollismo durante las dcadas de 1960 y 1970, que por el aumento de las capacidades estatales, su incursin econmica, la planificacin, la reforma agraria, la industrializacin sustitutiva de importaciones y el crecimiento empresarial inducido, lograron superar la ruralidad y el atraso del pas, que desde entonces adquiri una tpica fisonoma capitalista de rasgos latinoamericanos; 2) el ciclo del neoliberalismo, durante las dcadas de 1980, 1990 e inicios del siglo XXI, cuando se asumen las consignas anti-estatales, de privatizacin, mercado libre y hegemona de los intereses privados, que arrasaron con el avance en las condiciones de vida y de trabajo, precarizando a las mayoras sociales; y, 3) el ciclo del neodesarrollismo de la revolucin ciudadana, que recuper el papel del Estado y mejor las condiciones sociales, aunque en un marco de notable retrica poltica -dice el autor- frente a una realidad socioeconmica que dependi del auge petrolero y que, por lo mismo, empez a dar un giro neoliberal en las alianzas pblico-privadas, ante los desajustes externos.

El anlisis todava general de ese tercer ciclo, realizado por el profesor Carrillo, bien puede complementarse y ampliarse con el estudio que realiza otro profesor, Miguel Ruiz Acosta, en Desafiando al neoliberalismo desde la mitad del mundo: repolitizacin de la economa bajo la Revolucin Ciudadana (https://bit.ly/39DVIaF, nov/2019), que ofrece un slido trabajo sobre cuatro polticas del gobierno de Rafael Correa: la tributaria; de regulacin financiera; sobre el mercado de trabajo; y las polticas de bienestar social.

Pormenorizando en datos y fuentes, queda igualmente en claro, que la revolucin ciudadana, como dice el autor, no solo fue un cambio de gobierno, sino un cambio de rgimen, que supo repolitizar la economa en contra de la ideologa neoliberal. 1) En materia tributaria, crecieron los impuestos directos y, con sucesivas reformas, se institucionaliz su cobro efectivo, apuntando contra la evasin, lo que destap las reacciones de las cmaras de la produccin. Por cierto, en este punto vale destacar la rigurosa investigacin de Timm B. Schtzhofer, pionera en estudiar el rgimen tributario de la Revolucin Ciudadana (https://bit.ly/39DTRCH, feb/2019). 2) Se produjo una expropiacin financiera, pues el Estado logr imponer sus regulaciones a la poderosa banca privada, especialmente en cuanto a intereses, liquidez, garantas, comisiones; audit la deuda externa; renegoci contratos petroleros; repatri reservas internacionales y realiz vastas e importantes inversiones pblicas; con todo lo cual provoc las reacciones de los banqueros y de las elites empresariales. 3) En lo laboral, cindose al Mandato 8 de la Asamblea Constituyente y a la Constitucin de 2008, el gobierno actu para reducir la tasa de explotacin y con ese fin garantiz los derechos fundamentales para los trabajadores, increment sustancialmente los ingresos laborales guiado por el principio del salario digno y ampli la cobertura de la seguridad social; pero fue, dice el autor, una poltica laboral hbrida, ya que si bien mejor el trabajo formal y tambin la atencin al informal (las estadsticas lo demuestran), afect ciertos derechos para los servidores pblicos, promovi un sindicalismo oficialista (CUT, PL) y se distanci con las organizaciones de trabajadores ms reconocidas, incluso llegando a ciertos giros flexibilizadores en sus dos ltimos aos, algo que yo seal en aquel tiempo y que el profesor Ruiz lo destaca en una cita. 4) En bienestar social los avances fueron evidentes, a travs de la seguridad social ya referida, adems de la extensin y cobertura con servicios pblicos (educacin, medicina, vivienda), subsidios focalizados, programas de transferencia condicionados como el bono de desarrollo humano y el incremento del gasto social.

Ese conjunto de polticas neodesarrollistas, segn el autor (coincide con Carrillo), trajeron resultados: incremento sostenido del salario real (se demostr que el alza salarial no fue obstculo para el crecimiento del trabajo formal), reduccin sustancial de la pobreza y paralelamente de las desigualdades sociales, adems del fortalecimiento de las capacidades estatales regulatorias y de la institucionalidad. Lo comprueban los datos econmicos y los cuadros insertos en el artculo. Ecuador fue reconocido como el primero en Amrica Latina en cuanto a la mayor eficacia en la disminucin de desigualdades, y el segundo en reduccin de la pobreza, de acuerdo con entidades internacionales (FMI, BM, PNUD, OIT, CEPAL) y otros estudios acadmicos. Como seala Ruiz, se demostr que s hay alternativas al neoliberalismo.

Sobre la base de los estudios realizados por los profesores Carrillo y Ruiz, bien puede sostenerse que durante el ciclo de la Revolucin Ciudadana estuvo en proceso de construccin un tipo de economa social, que logr distinguirse del modelo neoliberal-empresarial que le antecedi por dcadas. Pero, adems, si se observa con perspectiva histrica, ese tipo de economa daba continuidad a esfuerzos nacionales de otras pocas, de manera que es irracional hablar de la existencia de una supuesta economa corresta o de una dcada perdida, cuando los datos prueban lo contrario.

La educacin universal, laica y gratuita fue una conquista del radicalismo en la Revolucin Liberal de 1895, as como la asistencia pblica, antecesora de la seguridad social, pero tambin el sindicalismo. Las polticas sociales, los derechos de los trabajadores, la cajas del seguro y pensiones, los impuestos directos y la necesidad de imponer el poder pblico a los intereses bancarios y empresariales particulares nacen con la Revolucin Juliana de 1925. Los rastros iniciales del desarrollismo se encuentran en el gobierno de Galo Plaza Lasso (1948-1952), se afirmaron en las dcadas de los 60 y 70, y solo as se logr superar definitivamente el rgimen oligrquico y el sistema hacienda. El neodesarrollismo de la revolucin ciudadana tuvo esas bases. Los principios para una economa social fueron ampliados sucesivamente por las Constituciones de 1929, 1945 y 1979 (lo estudio en un artculo publicado en 2007 en el libro Asamblea Constituyente y Economa, https://bit.ly/2STwkrm), de modo que la Constitucin de 2008 responde a ese avance.

En cambio, el rgimen oligrquico del siglo XIX, la poca plutocrtica (1912-1925), o las dcadas neoliberales de fines del siglo XX, que se caracterizaron por la hegemona de los intereses privados, no cambiaron la fisonoma del pas, se sustentaron en el agravamiento de las condiciones de vida y de trabajo, y fortalecieron la concentracin de la riqueza en unas elites despreciadoras de las responsabilidades sociales del Estado. Incluso las Constituciones de 1967 y 1998 reflejan los intereses privados en la economa, que sustentan el modelo empresarial.

Para Germn Carrillo est claro que desde 2017 Lenn Moreno, ha demostrado con solvencia su adhesin incondicional a esas lites sealadas por Hirschman, que junto a las instituciones globales del capitalismo neoliberal no desestiman la imposicin de polticas de austeridad a las bases del cuerpo social; y para Miguel Ruiz, el actual Gobierno [de Lenn Moreno], a pesar de haber emergido del propio seno de la Revolucin Ciudadana, [ha] dado un giro de 1800 no slo en materia geopoltica, sino tambin en los mbitos econmico y social; y agrega: Como lo mostr el gran estallido social de inicios de octubre de 2019, la nueva orientacin de la poltica pblica no slo dej de lado un proyecto de desarrollo nacional de carcter inclusivo, sino que resucit la vieja idea de que no hay ms alternativa que regresar a la (anti)poltica del neoliberalismo.

Cabe aadir que el giro dado desde 2017, mediante el cual se cort un camino econmico y social distinto al neoliberalismo, ha sido acompaado por las orientaciones contra los correstas y, ante todo, contra la ms grande corrupcin que ha tenido la historia, segn afirman los enemigos del ciclo de la revolucin ciudadana. Desde las filas del corresmo se denuncia la persecucin, el lawfare y el odio poltico. Pero tambin hay voces de reconocidos abogados y juristas, que cuestionan acusaciones o procesos (vase, por ejemplo, https://bit.ly/2uk2Icz); a quienes se suman los pronunciamientos de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos (https://bit.ly/2QINKV7; y https://bit.ly/36qoOrU); e incluso de la Interpol (https://bit.ly/37CdxFm), u otras (https://bit.ly/2ZP4E8A; https://bit.ly/2MWKHaK; https://bit.ly/39LlOsf). La Asociacin de jueces se pronunci contra la intromisin amenazante de la Fiscala sobre el tema de las causas despertadas a raz de la rebelin indgena y popular de octubre 2019 (https://bit.ly/2rY0wXq).

El debate jurdico puede resultar interminable. Pero en trminos histricos, no deba confundirse la lucha contra la corrupcin y el necesario juzgamiento de los implicados (algo que todos los ecuatorianos exigimos), con la destruccin, al mismo tiempo, del modelo econmico y social que Ecuador ha tratado de construir, entre oleadas polticas, avances y retrocesos, desde los ms remotos tiempos de la Revolucin Liberal y la Revolucin Juliana.

Desde 2017 hubo la oportunidad histrica para continuar y profundizar la construccin de la economa social, en lugar de optar por la subordinacin a los intereses de la elite empresarial ms atrasada y reaccionaria del pas, tanto como al capital transnacional y finalmente al FMI. Con estas fuerzas se ha logrado revivir un segundo momento del modelo neoliberal-empresarial que ahora rige en Ecuador, y con el cual es imposible conseguir resultados de amplio beneficio social, aunque si de privilegio para las elites econmicas, como lo ha demostrado la experiencia no solo nacional, sino latinoamericana, y lo estn advirtiendo los diversos estudios de la Cepal.

Los retos para recobrar el camino de construccin de una economa social se han vuelto ms complejos y difciles. Pero debieran quedar en claro algunos de los postulados ms significativos, sobre la base, precisamente, de la experiencia histrica del Ecuador: 1. Es necesario fortalecer las capacidades del Estado para invertir, regular la economa e imponer el inters pblico sobre los intereses particulares; 2. Impuestos directos para los ricos y las elites propietarias del capital; 3. Incrementar y garantizar derechos laborales, sociales, comunitarios y ciudadanos, as como generar el trabajo que supere el desempleo y el subempleo; 4. Impulsar polticas de bienestar social que logren definitivamente servicios universales y gratuitos en educacin, salud, medicina, seguridad social, pensiones, atenciones a estamentos requeridos de proteccin estatal y asistencias; 5. Polticas de preservacin del medio ambiente; 6. Bsqueda del buen vivir; 7. Latinoamericanismo, contrapuesto al americanismo continentalista. Son lineamientos diametralmente opuestos a la edificacin neoliberal-empresarial.

Blog del autor: www.historiaypresente.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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