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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2006

78 aniversario del nacimiento del Comandante Ernesto Che Guevara
Conferencia en Altagracia-Argentina

Orlando Borrego
Rebelin


Querida y entraable compaera Loyola Guzmn (para nosotros herona de la revolucin boliviana y latinoamericana).

Queridos compaeros y compaeras cubanos.

Queridos compaeros y compaeras de Argentina.

Estimados amigos y amigas.

Doy las gracias nuevamente y a nombre del pueblo de Cuba a los queridos amigos de la Direccin Turismo de Altagracia por invitarnos a compartir con ustedes las festividades con motivo del 78 aniversario del nacimiento del Comandante Ernesto Che Guevara.

Es la cuarta vez que somos amablemente recibidos en esta querida ciudad. A diferencia de otras ocasiones, en esta oportunidad estamos acompaados por la Loyola como le llamamos nosotros los cubanos.

Debo decirles que a la Loyola nos unen indestructibles lazos de amistad y compaerismo revolucionario, y su sola presencia entre nosotros nos llena de entusiasmo, de alegra y de marcado optimismo para el futuro de los pueblos de Amrica Latina.

Felicito a los organizadores de esta actividad por haber posibilitado este encuentro histrico con la ejemplar revolucionaria boliviana Loyola Guzmn en la ciudad de Altagracia, que tantos recuerdos nos trae sobre el Guerrillero Heroico, quien fuera nuestro Jefe admirado y respetado.

Estamos viviendo momentos extraordinarios en Amrica Latina, aunque muchos de nosotros, quizs por ser testigos privilegiados de esta poca, no percibamos en toda su trascendencia lo que ello significa para nuestros pueblos.

Una nueva ola de cambios polticos, econmicos y sociales recorre Amrica Latina, y esa ola con su fuerza incontenible, nos impulsa a todos haca un futuro ms promisorio para nuestros pueblos. Hace 47 aos se produjo el triunfo de la revolucin cubana conjuntamente con otra ola de luchas por cambios inaplazables en la mayora de nuestros pases.

En aquella oportunidad tanto las potencias capitalistas como sus satlites en el continente, impusieron la represin ms selectiva y perpetuaron los ms salvajes ataques contra las organizaciones populares y los sistemas polticos.

Las acciones centralizadoras de las empresas transnacionales apoyaron aquellas acciones represivas y en lugar de cambios a favor de las masas, los gobernantes de turno algunos bien conocidos en la Argentina- desembocaron en la entrega de las soberanas.

Duro es decirlo, pero es necesario reconocer que todo termin en aquella etapa con la subordinacin por parte de los gobiernos latinoamericanos al imperialismo de los Estados Unidos de Amrica. El tiempo giraba en aquellos momentos en contra de los desposedos y algunas potencias que pudieron revertir la situacin o influir favorablemente en defensa de los pases pobres y subdesarrollados no estuvieron a la altura que les corresponda.

Fue cuando el Che Guevara alz su voz valiente y retadora en la Conferencia de Argel para decir que era necesario luchar por la unidad de los pases socialistas y que el ejercicio del internacionalismo proletario, por lgica elemental, determinaba la necesidad de la alianza de los pueblos subdesarrollados y de los pases socialistas. Y remarcaba el Che: Si no hubiera ningn otro factor de unin, el enemigo comn debiera constituirlo.

El Che fue categrico: no podra haber socialismo si en las conciencias no se operaba un cambio que provocara una nueva actitud fraternal frente a la humanidad, tanto de ndole individual en las sociedades socialistas , como de ndole mundial con relacin a todos los pueblos que sufran la opresin imperialista.

Era con ese espritu que se deba afrontar la ayuda a los pases subdesarrollados, y no se deba desarrollar un comercio de beneficio mutuo basado en los precios fijados por la Ley del Valor y el intercambio desigual. Si se estableca ese tipo de relaciones entre los dos grupos de naciones, haba que convenir en que los pases socialistas eran en cierta manera cmplices de la explotacin imperial.

Luego el Che analizaba el problema de los crditos a largo plazo y el tratamiento que estos deban tener junto al tipo de inversiones que deban considerarse dentro de esos crditos. Otro de los problemas a resolver era el de la conquista de la tcnica. Para ello los pases socialistas de entonces deban prestar la ayuda necesaria para crear los organismos de educacin que garantizaran tal objetivo, suministrando el personal especializado para ello.

El Che tambin haca un llamado a los pases subdesarrollados, y alertaba que las medidas propuestas no se podan analizar unilateralmente. El desarrollo de los subdesarrollados deba tener un costo para aquellos pases socialistas, pero tambin tenan que ponerse en tensin las fuerzas de los subdesarrollados y tomar firmemente la ruta de construccin de una sociedad distinta pngasele el nombre que se le ponga, donde las mquinas y los instrumentos de trabajo no fueran medios de explotacin del hombre por el hombre.

Y precisaba el Che: Tampoco se puede pretender la confianza de los pases socialistas cuando se juega al balance entre capitalismo y socialismo y se trata de utilizar ambas fuerzas como elementos contrapuestos para sacar de esa competencia determinadas ventajas. Una nueva poltica de absoluta seriedad debe regir las relaciones entre los dos grupos de sociedades. Por otra parte, no se puede abandonar el desarrollo a la improvisacin ms absoluta. Hay que planificar la construccin de la nueva sociedad.

Han pasado 41 aos desde el discurso del Che en Argel. Y hoy podemos preguntarnos Cual es la situacin de los pases latinoamericanos, en comparacin con aquella fecha?

Para suerte de Amrica Latina, podemos confirmar hoy, que no obstante todos los esfuerzos del imperio por destruir los proyectos revolucionarios, queda demostrado que la crisis del sistema capitalista, como cualquier otro organismo vivo, vuelve a demostrar su incapacidad para superar los desequilibrios generados por sus propias contradicciones.

La prolongacin de sus crisis se ha extendido tanto, que el sistema ha demostrado tambin la prdida de su funcionalidad, produciendo el agotamiento de las fuerzas que lo mantuvieron hasta entonces y comenzando con mayor celeridad el derrumbe de los cimientos que hasta ahora lo han sostenido.

Bien vale la pena advertir que no fueron todos los pueblos los que perdieron las esperanzas y s la mayora los que han tomado conciencia sobre la necesidad de cambiar el mundo, para construirse uno nuevo que los lleve a su definitiva independencia, como sujetos humanos libres e independientes.

En Venezuela y en contra de las predicciones de muchos tericos trasnochados surgi un lder revolucionario, del seno de los militares honestos del continente, que salvando la honra de Bolvar, junto a un grupo de sus compaeros, lleg a tomar el poder por medio de uno de los procesos revolucionarios ms novedosos y ejemplarizantes que se ha conocido histricamente.

El Comandante Hugo Chvez, ya es conocido y reconocido a escala mundial, no solo por su carismtica personalidad poltica, sino por la hermosa obra revolucionaria que est llevando a cabo en beneficio de su pueblo y por el ejemplo de internacionalismo solidario que ha sabido demostrar hacia los dems los pueblos del planeta.

Si el Che viviera se sentira justificadamente feliz al observar que sus reclamos del discurso de Argel se estn cumpliendo hoy mediante la ayuda solidaria y desinteresada que prestan Cuba y Venezuela a muchos pases latinoamericanos y del mundo.

Y no estamos utilizando aqu un discurso propagandstico de carcter poltico para realzar mritos de la revolucin cubana. Ha sido el Presidente boliviano Evo Morales el que desde Viena acaba de dar las cifras de pacientes de ese pas atendidos por mdicos cubanos de la Operacin Milagro y como la alfabetizacin en Bolivia ha comenzado a ser realidad gracias al apoyo solidario de Cuba y Venezuela.

Cuba y Venezuela se identificaron plenamente desde el momento en que nuestros pueblos comprendieron que sus objetivos revolucionarios coincidan en sus expectativas de desarrollo en beneficio de la sociedad y no de los acostumbrados politiqueros neoliberales de turno.

No es extrao entonces que hoy escuchemos, para sana alegra de cubanos y venezolanos, que Fidel le llame al paradigmtico heredero de Bolvar el queridsimo y entraable compaero Hugo Chvez atributo este, que nunca antes escuchamos en boca de Fidel en ocasin de dirigirse a cualquier otra personalidad en el mundo.

Del avance arrollador de la revolucin bolivariana y de la hermandad entre Cuba y Venezuela no es necesario abundar. Cabra preguntarse Qu ms es necesario decir despus de la firma del ALBA en la Habana y del ltimo encuentro de los tres presidentes: Evo Morales de Bolivia, Hugo Chvez y Fidel el 1 de Mayo para refrendar en la prctica la implementacin de nuestra integracin econmica y poltica en el seno de Latinoamrica y el Caribe?

All los vimos, plenos de satisfaccin y entusiasmo por los logros alcanzados, cuando apenas se ha empezado a materializar ese gran proyecto emancipador, surgido de las lcidas ideas de aquellos grandes de Amrica que los precedieron como sus maestros ejemplares: Simn Bolvar, el gran Libertador Jos de San Martn, Bernardo OHiggins y Jos Mart, el apstol y maestro de la independencia cubana.

Desde la Habana, los que tuvimos el privilegio de presenciar aquellos encuentros histricos sentimos el orgullo y el compromiso de ser portadores de ese recuerdo imborrable y poder trasmitirlo a ustedes en el da de hoy aqu en la querida Altagracia.

Pero tambin pienso que ese privilegio constituye un gran reto para todos los que nos consideramos seguidores de las ideas renovadoras de Chvez, de Fidel y de Evo Morales, nica forma de reafirmarnos en que somos bolivarianos y martianos.

Me atrevera a decir que ese reto y esa reafirmacin se convierten en un juramento de conciencia para todos los latinoamericanos honestos, convencidos de que tanto la generacin actual como las futuras, tendrn que ser fieles a las ideas de los lderes revolucionarios que hoy llevan a cabo esta obra generosa.

Ese reto tiene otras implicaciones ms complejas para el futuro. Ahora nuestros pueblos pueblos comienzan a transitar por el camino ms difcil, con el objetivo de llevar a vas de hecho sus proyectos revolucionarios. Para ello es til recurrir,como en otras ocasiones, al pensamiento del Libertador simn Bolivar:

En 1826 en carta a Jos Joaqun de Olmedo describe que ha escogido dos caminos principales en su vida: uno el de la gloria militar, otro, el de la ciencia de gobernar a los hombres. El primero dice est erizado de picas que pueden causar la muerte y necesita una exclusiva dedicacin. El segundo gua al de la sabidura, est cubierto de las ms densas tinieblas, donde es preciso a fuerza de estudios leer en la oscuridad y recoger lo que haya de cierto y de til[1]

Quiero subrayar lo que se expresa con el mayor realismo en esta afirmacin del Libertador, en lo referente a los estudios para leer en la oscuridad y recoger lo que haya de cierto y de til. Hay muchos venezolanos, cubanos y bolivianos, que comparten hoy, cada uno en su pas, el complejo trabajo de gobernar. Para cualquier revolucionario resulta profundamente aleccionadora la lectura de esta palabras de Bolvar.

En Cuba fuimos muchos los que tuvimos el privilegio de compartir modestamente el complejo trabajo de la administracin, cuando an ramos muy jvenes, y nuestra incompetencia de entonces sobrepasaba el calificativo de ilustres ignorantes en las responsabilidades administrativas que tuvimos que asumir. Fidel y El Che fueron nuestros maestros en aquellos aos iniciales y con su ejemplo nos compulsaron por traccin paralela a tomar el camino del estudio sistemtico.

La primera escuela de administradores para dirigir nuestras industrias nacionalizadas la fund el Che en nuestro Ministerio. Recuerdo, que entre otras tareas tuve la responsabilidad de ayudar a constituir el claustro de profesores de aquella escuela, que finalmente no solo formaba administradores para las fbricas bajo nuestro ministerio sino que los preparbamos para la agricultura, el ministerio de transporte y otras instituciones nacionales..

De todas las experiencias vividas desde los primeros aos hasta hoy, consideramos, que la tarea ms compleja y difcil fue la de imponernos la disciplina necesaria para estudiar y luego poder leer en la oscuridad para encontrar el mejor camino en la conduccin econmica del pas.

Con honestidad hay que decir que al triunfo de la revolucin cubana y cuando llegamos a definirnos como socialistas no tenamos la menor idea acerca de qu sistema o modelo de direccin econmica debamos adoptar.

Sabamos que nuestro deber era garantizar una administracin eficiente de la propiedad social que pasaba a nuestras manos inexpertas de funcionarios del Estado revolucionario, pero ni por asomo conocamos lo ms mnimo acerca de aspectos conceptuales sobre economa poltica, planificacin de la economa nacional o diseo global de un modelo perspectivo para el desarrollo de la economa del pas.

Acerca de cunto se deba dedicar a la acumulacin y al consumo, o que reservas deba tener el pas para su defensa nacional, era tan comprendido por nosotros como si nos hablaran en lengua de otras galaxias.

Y nuestros jefes optaron por lo ms inteligente desde el primer momento. En verdad desconozco si Fidel y el Che, que eran entre otros los ms preocupados por los problemas econmicos, haban ledo la cita de Bolvar que recin acabo de recordar, pero lo cierto fue que decidieron ponerse a estudiar intensivamente para leer en la oscuridad y tomar de all lo que se pudiera considerar como cierto y til.

Como he explicado en otras ocasiones, el primer programa de estudios comenz en el Consejo de Ministros encabezado por Fidel. Se estudiaba economa poltica con un reconocido profesor espaol, que haba alcanzado el doctorado en la enseanza de El Capital de Carlos Marx .

Aos despus ese profesor me confesara que los dos alumnos ms difciles a que se haba enfrentado en su vida eran Fidel Castro y el Che Guevara. Sobre este ltimo me deca que aunque no siempre estuvo de acuerdo con l, nunca encontr argumentos cientficos para convencerlo de lo contrario

Culminado aquel seminario, el Che invit al profesor, para continuar los estudios junto a su equipo de direccin en el Ministerio de Industrias. Todos los jueves comenzbamos nuestro seminario a las 9 de la noche y en no pocas ocasiones nos alcanz el amanecer en medio de las discusiones.

Simultneamente con los estudios de economa poltica, fuimos conociendo la realidad de la vida en los pases socialistas de Europa. De all aprendimos mucho pero tambin sufrimos grandes decepciones. Se comprob que en materia de tcnicas de administracin, estaban ms atrasados que nosotros.

Pero los problemas relacionados con las tcnicas de administracin no resultaban los ms preocupantes. Lo que s fue objeto de gran preocupacin desde muy temprano, fue el lugar en que situaba en aquellos pases, el desarrollo de la conciencia para la formacin del hombre nuevo de la sociedad socialista. En algunos ni se hablaba sobre el tema.

Ya Cuba estaba enfrentada con toda intensidad a las feroces agresiones del imperialismo norteamericano. Estas comenzaron desde que Fidel dio el primer paso para cumplir el sagrado compromiso que haba asumido ante el pueblo en el Programa del Moncada.

Tan pronto se dict la ley para la rebaja de los alquileres y luego la primera de la Reforma Agraria, se agudizaron los ataques imperialistas. Lo mismo que le est sucediendo a Evo Morales en estos momentos.

Adems de todas nuestras aspiraciones para elevar el nivel de vida del pueblo, cumplir con el gran compromiso de llevar la educacin hasta el ltimo rincn del pas, como se conoce, exista otro honroso deber moral y que se contaba entre los principios revolucionarios de nuestra revolucin desde los albores del Moncada y el Granma; el carcter profundamente internacionalista de nuestro pueblo.

Este principio estaba enraizado en los cubanos desde las luchas independentistas y asimilado por las nuevas generaciones revolucionarias, gracias a la prdica y el ejemplo de hombres como el apstol Jos Mart y el glorioso Generalsimo Mximo Gmez, Jefe de nuestro Ejrcito Libertador, que era de nacionalidad Dominicana.

Si ese principio estaba enraizado en nuestro pueblo desde entonces, es lgico suponer que para cualquier revolucionario cubano que abrazara la causa del socialismo era fcilmente comprensible su disposicin a dar su vida por cualquier otro pueblo hermano que reclamara su concurso desinteresado. Como prueba irrefutable est el ejemplo cercano de decenas de cubanos que ofrendaron su vida junto al Che en las montaas bolivianas.

Que nadie se imagine que esa posicin de principios puede lograrse y mantenerse sin prestar atencin permanente a la educacin ideolgica, dentro de las tantas tareas que es necesario desarrollar para la formacin de un hombre nuevo dentro del socialismo.

Junto a la satisfaccin de las necesidades materiales y espirituales del individuo es necesario desarrollar la ms alta conciencia revolucionaria. Slo as se alcanzar la sociedad superior. Pensar lo contrario es puro eufemismo. Para nuestro pueblo resulta evidente que el ms destacado abanderado, junto a Fidel, por el desarrollo de la conciencia en el seno de la revolucin cubana y del socialismo fue el Che Guevara.

Precisamente en relacin con estos conceptos comenz la polmica en Cuba acerca del modelo econmico a adoptar, de tal forma que junto al crecimiento y desarrollo de la produccin social se garantizara la conciencia por el cumplimiento del deber social en el trabajo y en las dems tareas que tuviera que cumplir todo revolucionario.

Sin lograr el hombre nuevo no se podr hablar de socialismo deca el Che. Si solo se trata de la satisfaccin material del individuo y de colmar sus intereses personales, sin tener en cuenta el inters social, entonces ese modelo de socialismo no me interesa, enfatizaba reiteradamente.

Junto al desarrollo de las fuerzas productivas hay que desarrollar la conciencia de los hombres y las mujeres en la sociedad socialista. Llegar un momento en que la curva del desarrollo de la conciencia se unir a la del desarrollo de las fuerzas productivas. Ese punto de inflexin indicar que se ha llegado a la sociedad superior.[2]

El Che estudi profundamente los modelos econmicos utilizados en los dems pases socialistas de Europa y lleg a la conviccin que aquellos sistemas estaban viciados de origen con la utilizacin de conceptos y mecanismos capitalistas en el seno del socialismo, lo que l denomin modelos hbridos que provocaran el retorno al capitalismo en aquellos pases. Lamentablemente, la vida le dio la razn.

En aquellos pases se haba tomado el camino ms fcil que era el de seguir los caminos trillados del capitalismo, estimulando desenfrenadamente las motivaciones de los hombres a travs del dinero y el egosmo personal.

De esta forma el modelo de direccin de los pases socialistas fue comprando las conciencias y marchando como tendencia hacia la competencia irracional con el capitalismo, acercndose ms y ms a ese sistema por la va de los intereses individuales de cada trabajador.

Es conocido que en fecha tan temprana como 1966 el Comandante Guevara tuvo la visin de pronosticar que los pases socialistas de Europa con la Unin Sovitica al frente estaban regresando al capitalismo.

Por desgracia su sentencia hertica se cumpli y de aquel derrumbe todava no se han recuperado sicolgicamente muchos revolucionarios en el mundo, sin contar que los pueblos de los pases que se llamaban socialistas han involucionado hacia el atraso, la miseria y otras deformaciones que ya haban sido erradicadas anteriormente.

Por eso el reto no es otro que el de estudiar, pensar, discutir con altura y grandeza para tomar el mejor camino, ese de la sabidura de que habla el Libertador. La experiencia indica que todo modelo econmico que propugne el egosmo personal y no preserve los intereses sociales sobre los individuales no lleva a buen destino. Lamentablemente ya esto est confirmado por la historia y no se est afirmando nada nuevo.

La experiencia cubana tampoco est libre de pecados en esas lides. A mediados de la dcada del 70 y estimulados, de buena fe, por muchos compaeros que consideraban que se deba aplicar en Cuba el modelo econmico que se vena practicando en la URSS y otros pases socialistas se decidi experimentar con lo que se llam una versin restringida del mismo.

Pasaron los aos y muy pronto se comenzaron a sentir los efectos totalmente negativos de aquel sistema de direccin, que como un virus daino se haba introducido en el organismo celular de nuestro sistema econmico social.

La historia de esta etapa de nuestra revolucin fue explicada en su oportunidad por Fidel con lujo de detalles. Baste decir, que apenas un ao antes del derrumbe del campo socialista Europeo, Fidel volvi a demostrar una vez ms sus cualidades para leer en la oscuridad y llam a un proceso inmediato de Rectificacin de Errores y Tendencias Negativas frente a lo que haba generado el modelo econmico que se haba practicado en nuestro pas en aquellos aos.

Ya un poco recuperados de esos tropiezos, pero an dentro de la batalla por erradicar los rezagos de aquel sistema, que privilegiaba el inters individual como la gran panacea, el 8 de Octubre de 1987 Fidel asisti al acto de conmemoracin del XX Aniversario de la cada en combate del Che en Bolivia.

En un discurso memorable pronunciado aquel da elev a su mxima estatura la imborrable figura del Che, y entre otras sentidas palabras expres las siguientes:

Estamos rectificando todo tipo de chapuceras y de mediocridades que eran precisamente la negacin de las ideas del Che, del pensamiento revolucionario del Che, del estilo del Che, del espritu del Che y del ejemplo del Che. Creo, realmente, lo digo con toda satisfaccin, que si el Che estuviera sentado aqu en esta silla, se sentira, realmente, jubiloso, se sentira feliz de lo que estamos haciendo en estos tiempos; como se habra sentido muy desgraciado en ese periodo incierto, en ese periodo bochornoso en que empezaron a prevalecer una serie de criterios, de mecanismos, y de vicios en la construccin del socialismo, que habran constituido motivo de profunda, de terrible amargura para el Che.

La rectificacin de errores y tendencias negativas se llev a cabo a lo largo de todo el pas encabezada por Fidel. Esa rectificacin potenciaba con ms fuerza que nunca el espritu internacionalista y solidario con Amrica Latina y otros pases del mundo.

De lo dicho hasta aqu, queda demostrada la extraordinaria visin del Che sobre lo que se avecinaba para Amrica Latina. Creo que con estas reflexiones lo hemos conocido ms en su grandeza como terico, como estadista y como revolucionario. Queda demostrado que su pensamiento representa una de las armas ms poderosas para combatir el ALCA, cuya pretensin es querer esclavizar ms a nuestros pueblos.

No por casualidad y por feliz coincidencia muchos escritores y poetas en el mundo han dado por llamarle al Che: El Comandante del Alba, mucho antes que Hugo Chvez lanzara su Alternativa Bolivariana para las Amricas.

El rea de Libre Comercio de las Amricas o ALCA es un proyecto para integrar comercialmente a todo el continente americano bajo la tutela de los Estados Unidos. El proyecto se cre a iniciativa del imperio en 1994, debiendo iniciarse en el ao 2005, del que formaran parte los pases de Sudamrica, Canad, Norteamrica, Mxico, Centroamrica, el Caribe (menos Cuba), con un potencial de 800 millones de habitantes.

De esta forma se creara un gran mercado, en una zona donde circulen libremente las mercaderas y los capitales, sin trabas ni regulaciones, lo que segn sus promotores reportara un producto bruto de 13.000 billones de dlares. Su proclama poltica plantea la seguridad de mantener la democracia entre los pases miembros, erradicar la pobreza, y dar solucin a los problemas del medio ambiente.

Pero los pueblos han despertado y no se les puede engaar con propaganda de este tipo. Ya se sabe que lo que pretende Estados Unidos es lograr la hegemona hemisfrica y global. A travs del ALCA se intenta crear un bloque regional dominado por el imperio, capaz de enfrentar la competencia de la Unin Europea y del bloque asitico en la disputa por la hegemona econmica, geopoltica y cultural del mundo. Todo esto est encaminado a la apropiacin de los excedentes econmicos de los pases de Centroamrica y Sudamrica de acuerdo a las reglas de libre comercio impuestas por Estados Unidos.

Veamos como le ha ido a Mxico con la integracin con Estados Unidos y Canad en su Tratado de Libre Comercio. En 1992 se fund dicho tratado entre los tres pases bajo el liderazgo de Norteamrica, anunciando expectativas de mejorar el nivel de vida de la poblacin. El resultado para los mexicanos ha sido de deterioro de su nivel de vida. El aumento del comercio con Estados Unidos ha sido en desmedro del intercambio con Europa y Asia. Si este aumento se hubiera producido con europeos y asiticos, la economa mexicana hubiera generado mayores beneficios.

Mxico se ha hecho ms dependiente de Estados Unidos a punto que el 74 por ciento de las importaciones proviene de Norteamrica y el 89 por ciento de las exportaciones dependen del mercado norteamericano. Las empresas extranjeras instaladas en Mxico en la frontera con Estados Unidos no han permitido el desarrollo de las industrias nacionales pues el 96 por ciento de las piezas y componentes las importan de los Estados Unidos y otros pases, con las cuales ensamblan los productos que luego se registran como exportaciones mexicanas. Apenas el 4 por ciento de esas exportaciones corresponden a empresas mexicanas, el resto pertenece a las empresas extranjeras.

Despus de ms de 10 aos de TLC, 60 millones de mexicanos viven en la pobreza, el porcentaje de esos que viven en la pobreza extrema pas de 21,46 por ciento en 1964, a casi el 30 por ciento actualmente, mientras que el salario mnimo ha perdido el 22 por ciento de su poder adquisitivo. El sector informal ha crecido alarmantemente a costa del empleo informal y de la quiebra de pequeas y medianas empresas. La agricultura mexicana est en ruinas, por causa de las crecientes importaciones y la cada, debido a los subsidios, de los precios internacionales de los productos agrcolas. La ola de emigrantes hacia los Estados Unidos es cada da ms grande.

Quienes obtuvieron los beneficios extraordinarios del libre mercado han sido los productores estadounidenses a costa de sus similares mexicanos. Al observar a Estados Unidos y Canad despus del Tratado se comprueba que en una pelea de dos gigantes contra un pas ms dbil, han salido triunfantes los gigantes.

Cul es el futuro de Amrica Latina?

Por supuesto que no es el ALCA. Los Estados Unidos pretenden controlar toda la riqueza de nuestros pases con el nico propsito de engrosar la riqueza de sus empresas transnacionales. Y es ah donde el ALCA representa el mayor riesgo para los pases latinoamericanos, adems de poner en franco peligro su soberana alimentaria.

Sobre este cuadro aterrador, el Premio Nbel de Economa y exfuncionario del FMI Joseph Stiglitz ha expresado lo siguiente:

Estados Unidos no est dispuesto a eliminar los generosos subsidios que da a su agricultura, ni la restriccin de ingreso a su mercado de productos como la carne y el azcar de Brasil, dijo Stiglitz. Por lo tanto, agreg, el rea de Libre Comercio de las Amricas (ALCA) que negocian 34 pases del continente no los beneficiar, y en cambio, prolongar la ya vieja relacin injusta entre ellos y los Estados Unidos.

Finalmente el Premio Nbel enfatiz: A no ser que los Estados Unidos hagan algo muy significativo, en relacin con las barreras agrcolas y arancelarias, no tiene sentido que firmen el acuerdo.

Qu hacer frente a esta evidente amenaza?

No cabe otra respuesta que la del ALBA propuesta y ya puesta en prctica por el Presidente de la Repblica Bolivariana de Venezuela Hugo Chvez, que plantea:

1) La unidad latinoamericana en una integracin regional basada en una comunidad sudamericana de naciones cuyas bases deben ser la solidaridad, la cooperacin cultural y cientfico tcnica. Se debe desarrollar el comercio de la manera ms justa y equitativa entre los pueblos. La integracin debe ser general y no solamente enfocada desde el punto de vista de los mercados.

2) El enfoque integral conlleva la colaboracin conjunta para el mejoramiento continuo del sistema educativo, la nutricin, la salud, la ciencia y la tecnologa a fin de que los pobladores sean capaces de transformar sus propios recursos naturales como productos que cubran el mercado interno y el internacional.

3) Cada pas debe promover el autoconsumo de los productos alimenticios propios de la regin y sustituir progresivamente de su alimentacin los productos importados por productos que se desarrollen nacionalmente.

4) Las polticas de los pases latinoamericanos deben estar orientadas al desarrollo cooperativo de la agricultura, la ganadera, agroindustria, turismo, educacin, salud, recreacin, seguridad etc. aprovechando las potencialidades propias, recursos y capacidades de sus habitantes.

5) Se deben implantar nuevos esquemas impositivos para las empresas latinoamericanas, eliminando las exoneraciones absurdas que hoy prevalecen para beneficiar a las empresas transnacionales capitalistas y exigir a estas que cumplan con las normas internacionales de proteccin del medio ambiente.

6) Se debe plantear una mejora continua a las producciones y servicios de las empresas latinoamericanas con miras a la competitividad en el mercado mundial. Todo esto con el estmulo al desarrollo de proyectos compartidos entre las universidades, instituciones tcnicas y econmicas en alianza estratgica con los pases participantes en la alternativa de integracin.

7) Una vez acordadas las bases de la integracin latinoamericana se deben firmar los tratados comerciales correspondientes entre los pases y entre estos y los dems pases del mundo que no dependen del esquema regional. Los tratados deben formalizarse sin las trabas y ataduras que propugna el ALCA, exigiendo la eliminacin de los subsidios a los productos agropecuarios de los pases desarrollados.

8) La Integracin Cultural debe desarrollarse rescatando y difundiendo los valores culturales de los pases latinoamericanos, impulsando el desarrollo sostenible de la comunidad de esos pases.

Pero los enunciados fundamentales de la Alternativa Bolivariana para las Amricas impulsada por el Presidente Chvez, con el ya conocido apoyo de Cuba, Bolivia y otros pases de Amrica Latina y el Caribe, representa un reto de gran envergadura para nuestros pueblos y para las instituciones que tienen que darle cobertura a los mltiples estudios y tareas que dimanan de las muy diversas posibilidades y potencialidades que genera un proyecto de integracin de la magnitud del que se est hablando.

Si importante es la voluntad de integracin como manifestacin poltica de los gobiernos y de los pueblos hermanos de Amrica Latina, igualmente importante resulta la conciencia acerca del gigantesco esfuerzo organizativo, de planeacin, de coordinacin y control de cada uno de los programas o proyectos a desarrollar dentro del esfuerzo integrador. De nuevo aqu son validas las enseanzas del Che.

No todos los pueblos que participan desde ahora en la Alternativa Bolivariana para las Amricas cuentan con el mismo nivel de desarrollo institucional y de organizacin en general para abordar las complejas tareas que se avecinan. Se necesitar un apoyo especial de aquellos pases que cuentan con mayores fortalezas organizativas y de personal calificado para ayudar al trabajo de aquellos que tienen un desarrollo relativamente menor en sus instituciones.

Si junto a todo lo anterior no se establecen sistemas efectivos de control de las tareas que se orientan como sealaba el Che, entonces se hace prcticamente imposible identificar quien es el responsable de los incumplimientos que se producen a lo largo de toda la cadena administrativa.

El Che insista en aclarar que el burocratismo no nace con la sociedad socialista ni es un componente obligado de ella. Tambin aclaraba que no es lo mismo la burocracia que el burocratismo. En todos los regmenes capitalistas han existido burcratas con su cortejo de prebendas y de lacayismo, medrando a costa del presupuesto estatal, sin importarles el significado social de las tareas que realizan. Ms bien lo que les interesa es hacer lo ms permeable posible el aparato estatal como para facilitar el trnsito de los aprovechados, y lo suficientemente hermtico para apresar en sus mallas al pueblo.

En los finales del Siglo XX y lo que va transcurriendo del XXI se confirma con ms fuerza como el capitalismo neoliberal se convierte cada vez ms en generador de burocratismo, con todo lo que trae aparejado de corrupcin y perdida de valores humanos.

Los ltimos informes del Banco Mundial atestiguan que en los pases de la OECD el total de gasto estatal en porcentaje del PIB ha aumentado enormemente en las ltimas dcadas. Si en 1960 ese porcentaje era del 20 por ciento, en la actualidad es del 50 por ciento.

Al considerar la fuerza de trabajo total en los Estados Unidos en el ao 1990 y la actualmente existente, se observa que en los ltimos 14 aos el nmero de burcratas se ha incrementado de un 12.5 al 14 por ciento.

En las compaas transnacionales se reconoce que cada vez es mayor el nmero de abogados, gestores de negocios, grupos de presin, consultores, etc., Esta tendencia marcha acompaada de una mayor depauperacin moral del sistema, creando una cultura de corrupcin y amiguismo, donde todos los burcratas se apuntalan para alzarse y alcanzar la mayor cuota de ganancias creada por los trabajadores, tanto en las empresas privadas como en aquellas que operan con financiamiento estatal.

Hay sectores donde la burocracia y el burocratismo se hacen ms escandalosos. Uno de los casos es el de la atencin sanitaria. Un estudio elaborado a finales del 2004 por la Harvard Medical School y de Public Citezen revela que el costo de la burocracia sanitaria de Estados Unidos asciende a 400 mil millones de dlares y que el sistema de salud podra ahorrar prcticamente la mitad de esa cifra anualmente, lo que supondra financiamiento suficiente para asegurar a 43 millones de personas su seguro mdico y suministrar los medicamentos dispensados con receta a todos los estadounidenses.

El estudio revela que la burocracia absorbe el 31 por ciento del gasto de asistencia mdica en Estados Unidos, la burocracia en ese sector se supone que debe ser slo el 16,7 por ciento del gasto sanitario de salud. Est demostrado que lo fundamental para los dueos de estos servicios en los Estados Unidos es su nivel de ganancias y no la racionalidad del sistema sanitario como para hacerlo ms amplio y eficiente.

En suma, que el burocratismo se basa en la falta de conciencia, y hay que ponerle frenos infranqueables en proyectos como el ALBA. Si esa falta de conciencia daa los resultados de la gestin a lo interno del pas, es de suponer que el dao se multiplica con creces cuando se practica en las relaciones con otros pases.

Supongamos que un funcionario inconsciente asuma una responsabilidad cualquiera dentro del mecanismo de colaboracin del ALBA y que por su irresponsabilidad o falta de sensibilidad revolucionaria deje de cumplir en tiempo y forma sus tareas. Esa persona estar conspirando contra los objetivos promisorios del proyecto de integracin y contra las posibles ventajas a obtener por nuestros pueblos en ese objetivo.

A propsito del tema de la integracin econmica y la Alternativa Bolivariana para las Amricas, vale la pena recordar parte de lo expresado por el Che en su artculo contra el burocratismo, cuando se refera a las ocasiones en que ramos agredidos por el imperialismo. l sealaba que en los momentos de agresin se ponan en tensin todas las fuerzas contra el enemigo y la produccin no decaa, no exista el ausentismo en el trabajo y los problemas se resolvan con insospechada velocidad. Y agregaba el Che:

Analizando esto llegamos a la conclusin de que convergieron varios factores que destruyeron las causas fundamentales del burocratismo; haba un gran impulso patritico y nacional de resistir al imperialismo que abarc la mayora del pueblo de Cuba, y cada trabajador a su nivel, se convirti en un soldado de la economa, dispuesto a resolver cualquier problema. El motor ideolgico se lograba de esta manera por el estmulo de la agresin extranjera.[3]

Ahora uno se pregunta si la batalla del ALBA contra el ALCA no es una batalla contra la Agresin extranjera del imperialismo. Una batalla donde participamos todos como soldados de nuestros respectivos pueblos, y aun ms sagrado que eso, como combatientes internacionalistas en defensa de la Patria Grande de Amrica, por la que lucharon, Miranda, Bolvar, San Martn, OHiggins, Mart y el Che, y por la que luchan ahora encabezando la batalla definitiva de los pueblos latinoamericanos Hugo, Chvez y Fidel Castro.

QUE VIVA ETERNAMENTE EL PENSAMIENTO REVOLUCIONARIO DEL CHE.

VIVA BOLIVIA Y SU PRESIDENTE EVO MORALES.

VIVA LA REVOLUCIN BOLIVARIANA Y SU PRESIDENTE EL COMANDANTE HUGO CHVEZ.

VIVA CUBA Y VIVA FIDEL.

QUE VIVA LA SIEMPRE QUERIDA ARGENTINA.



[1] Bolvar.Carta de 1826 a Jos Joaqun de Olmedo. Simn Bolivar. Tomas Polanco Alcantara. Pag. 518.

[2] Che en discusiones del Consejo de Direccin del Ministerio de Industrias 61-64

[3] Che en la Revolucin Cubana. Articulo contra el burocratismo. Pg. 145.



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