Portada :: Opinin :: H. Dieterich
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-07-2006

Poderosa demostracin de fuerza del Ejrcito Libertador venezolano

Heinz Dieterich
Rebelin


 

Con una impresionante exhibicin de fuerza conmemor el gobierno del Presidente Hugo Chvez el Da del Ejrcito y el 185 Aniversario de la Batalla de Carabobo, que el 24 de junio de 1821 sell la independencia definitiva de Venezuela y Colombia. Donde los harapientos lanceros de Pez destruyeron al ejrcito espaol en menos de una hora, desfilaron quince mil miembros de las reservas y Guardias territoriales, ms de trescientos tanques y artillera autopropulsada, helicpteros y aviones de transporte, 5000 tropas regulares y fuerzas especiales y la 42. Brigada de paracaidistas que practic con notable precisin el salto en cada libre sobre la pista del desfile.

Caras largas se observaron en las filas de los agregados militares en la Tribuna presidencial. Los seores del Pentgono, escudados detrs de enormes lentes oscuros, observaron y fotografiaron con atencin, particularmente a los helicpteros (rusos y estadounidenses), los equipos de comunicaciones y los batallones de reservistas. A su vez, el agregado militar colombiano gast el disco duro entero de su cmara para ilustrar el informe de inteligencia para Bogot.

Intencionada o no, la poderosa conmemoracin de la unidad cvica-militar fue una advertencia para el Comando Sur y su pen Uribe. Para los primeros, el mensaje es que el fantasma de la guerra irregular sigue rondando por las tierras heroicas de la Patria Grande, donde en las batallas decisivas de Carabobo, Ayacucho y Junn, las artesanales lanzas de cuatro metros de los llaneros venezolanos derrotaron a los fusiles de los realistas imperiales, tal como hoy las bombas improvisadas (improvised explosive device) de los iraques derrotan a los tanques de Estados Unidos.

El mensaje para Uribe consiste en la recuperacin y modernizacin del equipo de las Fuerzas Armadas, de su nuevo pensamiento militar que involucra a todo el pueblo, de su operatividad y destreza, por parte del gobierno bolivariano, porque todo esto haba sido descuidado totalmente por los corruptos gobiernos y militares de la Cuarta Repblica. Los nuevos aviones Suchoi-30 y helicpteros rusos, los barcos de guerra, los fusiles AK-103, el fomento de una incipiente industria blica y su cooperacin con Brasil, Argentina y otros pases latinoamericanos, y la formacin de los batallones de reserva, la apertura de nuevos teatros de operaciones, sirven como fuerza de disuasin frente a una eventual aventura blica de Washington por va de su pelele Uribe.

Dentro de esta recuperacin es notable la repotenciacin de ms de cuatrocientos tanques que hoy da son operativos; el uso de helicpteros en misiones humanitarias, polticas y militares en la frontera con Colombia, en Surinam y Bolivia y el apoyo de militares bolivarianos a misiones civiles en Granada, Jamaica y Dominica. La incipiente industria militar ha logrado construir simuladores de helicpteros que ya se usan para el entrenamiento de pilotos, y un nuevo lanzacohete supersnico, con combustible de nitrato de amonio, que tiene un alcance de 2000 metros, un sistema de autodestruccin, y que puede usarse contra tanques, bunker y aviones enemigos.

Caras largas tambin del agregado militar chileno que representa una casta militar, para la cual la idea de la unin cvica-militar y de la doctrina de la guerra de todo el pueblo es lo, que es el agua bendita para el diablo. Lo mismo, a propsito, vale decir para los altos oficiales de las Fuerzas Armadas de Bolivia que, pese a la destitucin de 28 generales por Evo Morales en enero de este ao, siguen siendo profundamente anti-bolivarianos y reaccionarios.

El representante de Her Majesty, un alto oficial de la Royal Air Force de Gran Bretaa, combati su frustracin mediante la autoertica oral, devorando demostrativamente una barra de chocolate, cuando escuch del orador principal, General Ral I. Baduel, tres citas: de Ignacio Ramonet, que George Bush es un lder global con una actitud de menosprecio y arrogancia (), porque un imperio no se pliega a ninguna ley que no haya promulgado; de Noam Chomsky, que Occidente usa incidentes escogidos de terrorismo con supremo cinismo, como un pretexto para la violencia occidental y de Juan Pablo II, de que ante una guerra de agresin los responsables del Estado agredido tienen el derecho y el deber de organizar la defensa, incluso usando la fuerza de las armas.

Muchas de las armas venezolanas son implementos de guerra que pueden usarse tambin para la paz. Pero su mensaje disuasivo se dirige a los potenciales agresores de la soberana venezolana y de la integracin bolivariana del Sur. Los gobiernos prebolivarianos tenan tres escenarios de guerra que determinaron la doctrina, los planteamientos y las compras de recursos blicos: a) un conflicto violento con Colombia, esencialmente por los recursos energticos del Zulia (cdigo verde); b) un conflicto sobre Guayana, gigantesco territorio rico en minerales robado por el imperialismo ingls durante el siglo XIX (cdigo negro) y, c) una guerra con Cuba (cdigo rojo).

El nuevo pensamiento militar bolivariano, en cambio, prev cuatro posibles tipos de conflicto blico: 1. una guerra asimtrica de cuarta generacin; 2. una guerra regional con participacin de Estados Unidos; 3. una invasin de Estados Unidos; 4. un golpe de Estado o acciones subversivas o separatistas. El ms probable y ms cercano escenario es un enfrentamiento contra los paramilitares de Estados Unidos, es decir, los narco-paramilitares de Colombia.

De hecho existen ya amplias zonas de los tres estados fronterizos venezolanos, Tachira, Apure y Zulia, que estn bajo el control de los paracos colombianos y donde la soberana del Estado de la Repblica Bolivariano de Venezuela slo existe en el papel. Un ejemplo de esta situacin es el Municipio Garca de Hevia en el Estado Tachira. El setenta por ciento de la economa de este municipio es del contrabando de gasolina, de armas y de narcticos, controlado por los paramilitares colombianos, en contubernio con sectores corruptos de la Guardia Nacional venezolana y con altos oficiales del Teatro de Operaciones No. 2, comandando por el General Elas Antonio Mndez Mndez. La gasolina que se compra a menos de cinco centavos de dlar del lado venezolano por litro, se vende por alrededor de 75 centavos de dlar en Colombia.

Los mtodos de dominacin y explotacin de los paramilitares son iguales a los que emplean en Colombia: extorsin, asesinato y secuestro de personas que obligan a integrarse a sus escuadrones. Pero su penetracin en la zona fronteriza ha llegado a tal grado que se benefician de los recursos de las Misiones venezolanas: estn, por ejemplo, en las listas de alimentacin de la Misin Mercal y aprovechan los recursos de la Misin Barrio Adentro, Misin Vuelvan Caras y de las Misiones Robinson y Ribas.

En el da de la Batalla de Carabobo y del Ejrcito, el Presidente Hugo Chvez promovi al Comandante del Ejrcito, General de Divisin Ral Baduel, a General en Jefe y lo nombr futuro Ministro de Defensa del Ejrcito Libertador venezolano. Este nombramiento fue una derrota estratgica para la fraccin hegemnica del Chavismo sin Chvez de la Nueva Clase Poltica (NPC), cuya guerra sucia el ao pasado estuvo a punto de lograr la destitucin del General.

Con este nombramiento, todos aquellos que pretenden convertir a la Revolucin Bolivariana en una franquicia, que quieren imponer el reino de terror de los paracos o que anhelan el regreso de la Doctrina Monroe, se enfrentarn de nuevo a las artesanales lanzas de Pez que amenazan con derrotarlos de nuevo.

Glorioso da de la unin cvica-militar en el da de las armas libertadoras de la Patria Grande!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter