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(defendiendo el libre mercado)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-10-2006

Los beneficios econmicos de la inmigracin en Espaa

Guillermo Oglietti
Revista Pueblos/Sin Permiso


Espaa se ha convertido, por primera vez en su historia moderna, en pas receptor de un importante caudal inmigratorio. La dimensin que est alcanzando el fenmeno, con unos 4 millones de inmigrantes en 2005 resulta curiosamente similar a los casi 4 millones de parados que en 1994 alarmaban la opinin pblica. Esta cifra, que representa el 9,3% de la poblacin, maquilla proporciones muy notables en algunos segmentos (el 25% de los trabajadores de la hostelera, el 30% de la poblacin de 30 a 34 aos en Baleares, o el 79% de las empleadas domsticas de Madrid), garantizando que la inmigracin ser uno de los grandes temas de la prxima dcada.

La necesidad de inmigrantes es tal, que de no contar con su contribucin a la oferta de trabajo, la tasa de paro habra sido negativa. Adems, las previsiones sealan (Oliver) que en los prximos 15 aos la cantidad de inmigrantes podra doblarse o ms porque el mercado de trabajo necesitar unos 6 millones para cubrir el desplome demogrfico de los espaoles. En efecto, los nios que ahora tienen menos de 15 aos, 6,4 millones, no alcanzarn a reemplazar dentro de 15 aos a quienes ahora tienen entre 16 y 31 aos, 8,5 millones. Adems, parte de la nutrida cohorte de babyboomers que ahora tienen entre 30 y 44 aos comenzar a salir del mercado de trabajo en esta etapa.

Por lo tanto, el verdadero efecto llamada es la fortaleza del mercado de trabajo espaol. En la ltima dcada el empleo est creciendo al fuerte ritmo de 4,2% anual, una trayectoria incompatible con el crecimiento vegetativo de la poblacin, de apenas 0,23%. Tambin lo sugiere as el caso irlands, pas que, secundado por Espaa, lider el ranking de crecimiento del PIB de la UE-15 en la ltima dcada. Irlanda tiene un efecto llamada semejante al espaol: a principios de los 90 revirti la emigracin de sus ciudadanos, y comenz a ser un pas de destino, al punto que en estos pocos aos acumula unos 400.000 inmigrantes, casi el 10% de su poblacin. Visto as, quedan pocas alternativas: recurrir a la inmigracin, estimular la fertilidad de los espaoles o frenar el crecimiento.

El debate sobre la inmigracin no debe circunscribirse al egosta punto de vista de si el mercado de trabajo los necesita o no. Puede ser ms egosta todava si se incluyen todos los beneficios que la inmigracin genera en el pas que la recibe! Como sobre este tema Espaa tiene poca experiencia, conviene recurrir a la de pases que la tienen, en especial, EE UU, pas formado por inmigrantes que goza de una amplia experiencia en el anlisis del impacto econmico de la inmigracin. Las investigaciones son bastante concluyentes: A corto o mediano plazo la inmigracin mejora las condiciones econmicas de la poblacin nativa, aumenta la productividad del trabajo, e incluso puede aumentar el ritmo de crecimiento de largo plazo! Los canales por los que se produce este resultado son incontables (a menudo contradicen los prejuicios de la opinin pblica), y vale la pena resear algunos que parecen especialmente aplicables al caso de Espaa.

Cada salarial?

El argumento que considera ms desfavorablemente la inmigracin se basa en el impacto redistributivo, y da en este sencillo razonamiento: al disminuir el stock de capital por trabajador, aumenta la rentabilidad del capital y disminuye el salario. El efecto final es distributivo (Borjas), porque las prdidas salariales de los trabajadores son ms que compensadas por las ganancias de las empresas. As, bajo este desfavorable argumento, la sociedad en conjunto sale beneficiada, pero a costa de una mayor desigualdad.

Pero este es un enfoque de corto plazo, porque no tiene en cuenta que el mismo proceso estimula la inversin (incluida la inmobiliaria) para recomponer la relacin capital/trabajo, y a mediano plazo se recupera el producto por trabajador. De hecho, no se halla prueba emprica alguna de que la inmigracin deprima los salarios reales. Por lo general, es altamente pro-cclica, y las entradas se producen cuando la economa y los salarios estn creciendo.

Tambin debe tenerse en cuenta que la mayor rentabilidad del capital provoca un aumento de su valoracin (acciones e inmuebles), lo que tambin beneficia a la parte de los trabajadores -no despreciable en los pases desarrollados-, que invierten su ahorro en acciones o en vivienda. El boom inmobiliario, atizado en parte por la propia demanda de los inmigrantes, ha beneficiado particularmente a los trabajadores espaoles que destinan el grueso de su ahorro a adquirir la vivienda propia y salen beneficiados con su revalorizacin.

En resumen, sobre este impacto redistributivo Los hechos observados sugieren que la inmigracin ayud a estimular el incremento del stock de capital y la relacin capital-trabajo, gracias al aumento tanto de la oferta, como de la demanda de capital (Carter y Sutch). Coincide con esto la constancia de que los inmigrantes son grandes ahorristas, porque procuran acortar la diferencia de riqueza con los nativos, especialmente inmobiliaria, lo ms rpidamente posible.

Bajos salarios y menos productividad?

Suele argumentarse que la productividad de los inmigrantes es baja, incluso lo suficiente como para disminuir el producto per capita del pas. Sin embargo, haciendo un sencillo clculo basado en el hecho de que en Espaa hay un trabajador por cada dos personas, para que el producto per capita cayese, sera necesario que la productividad del inmigrante fuera menor que la mitad de la del nativo, y esto no es as, especialmente si estn regularizados. Tambin se intenta demostrar que los inmigrantes son menos productivos porque, a igualdad de condiciones, reciben salarios ms bajos que los nativos. Aqu conviene recordar que los salarios de los inmigrantes no reflejan toda su productividad, porque una parte de la misma va a parar a una plusvala adicional de los empresarios que los contratan.

Es habitual que los inmigrantes tengan un nivel educativo superior al de la poblacin nativa. En el caso de Espaa, los registros mostraban, al menos hacia 2001, que la inmigracin recibida se encuadraba dentro de esta regla (Manpower). Kuznets describi la importacin de capital humano como uno de los impactos positivos generados por la inmigracin, beneficio que disfrutaron los pases americanos en los inicios del siglo XX y les permiti ahorrarse el esfuerzo de educar a su propia poblacin.

Pero incluso si los inmigrantes tuviesen menos formacin que los nativos, conviene recordar que el grueso del aporte de capital humano de la inmigracin no proviene de la educacin, sino de un factor muy difcil de medir, que es el nimo emprendedor, el empuje, la voluntad que los angloparlantes resumen con el vocablo entrepreneurship. ste es el atributo personal que explica la mayor parte del salario: lo sugiere ya el nimo de los inmigrantes para desafiar las numerosas barreras, legales, geogrficas y sociales, e incluso asumir los riesgos, a veces mortales, de la travesa; prueba de una tenacidad que sin duda explicara un aumento salarial relevante si se lo permitiesen. As lo confirman los resultados de EE UU, donde los inmigrantes tardan 5 aos en alcanzar el nivel salarial de los nativos, y 10 aos en superarlo. Adems, puede agregarse que cualquiera que sea el nivel educativo del trabajador, para el pas receptor no signific ningn costo generarlo. Lamentablemente, la otra cara del nimo tenaz y de la educacin gratuita que los inmigrantes entregan a la sociedad que los recibe es, sin duda, la mayor riqueza que se les resta a los pases de origen.

Desde otro ngulo, suele argumentarse que sin inmigracin las empresas estaran forzadas a aumentar la productividad para convalidar el aumento de los salarios. Al respecto conviene notar que la productividad tambin responde a la estructura productiva de cada pas, y el marcado sesgo de Espaa en actividades de servicios intensivas en empleo hara que fuese muy difcil lograr que la escasez de trabajadores se transformase en un aumento de la productividad. A juzgar por la experiencia del pasado, tiene ms posibilidades de desencadenar una espiral inflacionaria, imposible de resolver sin que medie una devaluacin o una recesin. El crecimiento de la productividad no es una consecuencia inevitable ni instantnea. No necesariamente ha de ocurrir, ni ha de ocurrir con rapidez. Ante una demanda de trabajo que excede con creces la oferta, como en el caso actual de Espaa, seguramente el sistema productivo necesitar un cierto perodo de adaptacin para elevar la productividad, y la inmigracin ofrece una oportunidad de aliviar transitoriamente esta imposicin del mercado de trabajo.

Desde un ngulo estrictamente productivo, la inmigracin es oportuna porque est estrechamente sincronizada con el crecimiento de la economa y se dirige con precisin a los sectores y regiones que presentan la mayor demanda de trabajadores y la menor tasa de paro. No es habitual encontrar trabajos que incluyan la oportunidad de la inmigracin, pero si la inmigracin no acudiese ah, dnde y cundo el mercado de trabajo la requiere, las presiones salariales en sectores y regiones puntuales podran ahogar el estmulo inicial. Este fenmeno es relevante en la economa espaola caracterizada por estar relativamente cartelizada, de manera que las presiones salariales rpidamente desencadenan inflacin. La inmigracin ofrece una rpida y precisa herramienta para moderar la espiral inflacionaria porque contribuye a aliviar el exceso de demanda de trabajo, sin perjudicar el desarrollo del resto de sectores y regiones. As, si bien la inmigracin puede haber contenido el aumento salarial en el sector madrileo de la construccin, difcilmente se habr traducido esa moderacin en un menor incremento del salario real en el sector financiero de la ciudad, o de cualquier sector de Extremadura.

Si la economa est en pleno empleo y afronta un perodo de expansin, se requerir un largo perodo de tiempo para que el crecimiento vegetativo suministre la oferta de trabajadores necesaria. La inmigracin, en cambio, contribuye de manera inmediata. Aporta una ganancia de flexibilidad al sistema productivo, que le permite aprovechar las oportunidades de crecimiento que no necesariamente tendran lugar recurriendo al crecimiento vegetativo.

Tambin desde un ngulo productivo mejora la inmigracin el ajuste en el mercado de trabajo entre el nivel educativo y la categora de la posicin laboral. Este fenmeno, tambin llamado sobreeducacin, se reduce porque los inmigrantes ocupan los peores puestos de trabajo, empujando a los nativos hacia posiciones ms acordes con su formacin. El caso del servicio domstico, que libera a la familia de cargas domsticas, es el ejemplo ms palmario de este impacto pocas veces tenido en cuenta.

Adems, es muy difcil cambiar la estructura productiva de un pas, y si se desea cambiar el sesgo espaol en actividades de servicios empleo-intensivas de baja productividad, indudablemente ser ms difcil lograrlo si, adems de las dificultades habituales, se sigue cargando con el lastre de un nivel salarial artificialmente elevado; es decir, alto por la escasez de trabajadores, y no por la productividad. La combinacin de salarios altos con productividad baja no es nunca lo bastante duradera como para sustentar un modelo de crecimiento.

Auge de demanda

Especial atencin debe prestarse al hecho de que la inmigracin contribuye al crecimiento per capita aportando su propia demanda. Un reciente trabajo (Caixa Catalunya) seala que, sin inmigrantes, el crecimiento per capita de Espaa podra haberse reducido a la mitad, o menos, del que efectivamente tuvo. Los 3,3 millones de inmigrantes que Espaa recibi en los ltimos 10 aos representan una estratosfrica expansin de la demanda de bienes de consumo y de inversin. La inmigracin no solamente contribuye como fuerza de trabajo; tambin impulsa las ventas, estimulando la inversin y, posiblemente, un incremento de la productividad del trabajo gracias a la mayor escala de produccin.

Este listado incompleto de impactos econmicos de la inmigracin solo intenta sugerir que, al contrario de lo que muchas veces se presupone, y al margen de que Espaa los necesita por razones demogrficas, es muy probable que la inmigracin genere ms beneficios a la poblacin nativa -trabajadores y empresarios- de los que aquella recibir de sta. En esta perspectiva, mejorar las condiciones de acogida y facilitar la adaptacin de los inmigrantes, ms que un acto solidario, es un acto de reciprocidad en provecho propio. La percepcin que habitualmente se tiene de la inmigracin como parasitaria debe corregirse drsticamente, porque es lo cierto que quienes reciben ms que lo que aportan no son los inmigrantes.

Bibliografa:

- Borjas, G. J. (1994). The Economics of Inmigration, Journal of Economic Literature, 32.
- Caixa Catalunya (2006). Razones demogrficas del crecimiento del PIB per capita en Espaa y la UE-15, Informe semestral I/Economa Espaola y Contexto Internacional.
- Carter S.B. y Sucth R. (1997). Historical Perspectives on the Economic Consequences of Immigration into the United States. Historical Paper NBER WP Series, 106.
- Oliver J. (2006). Espaa 2020: un mestizaje ineludible. Instituto de Estudios Autonmicos.
- Oliver J. y Oglietti G. (2003). La inmigracin. ndice laboral Manpower.
- Kuznets, S. (1971). The Contribution of Inmigration to the Growth of Labor Force. En The Reinterpretation of American Economic History, ed. R. W. Fogel y S. L. Engerman, Harper & Row, New York.


Guillermo Oglietti es un economista argentino que trabaja en el centro de Economa Aplicada de la Universidad Autnoma de Barcelona en el equipo de investigacin dirigido por el catedrtico Josep Oliver. Este artculo ha sido publicado en SinPermiso el pasado 15 de octubre.


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