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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-10-2007

40 aniversario de la muerte de Ernesto Guevara
Los caminos del Che, ms vivos que nunca

Ainara Lertxundi
Gara


La conducta revolucionaria es espejo de la fe revolucionaria y cuando alguien que se dice revolucionario no se conduce como tal, no puede ser ms que un desfachatado. La historia tiene caractersticas comunes en toda Amrica Latina: los gobiernos dictatoriales representan una pequea minora y suben por un golpe de Estado; los gobiernos democrticos de amplia base popular ascienden laboriosamente y, muchas veces, antes de asumir el poder, ya estn estigmatizados por la serie de concesiones previas que han debido hacer para mantenerse.

En un nuevo milagro de la Revolucin, el individualista acrrimo que cuidaba celosamente los lmites de su propiedad y de su derecho propio, se una, por la imposicin de la guerra, el gran esfuerzo comn de la lucha. Pero hay un milagro ms grande. Es el reencuentro del campesino cubano con su alegra habitual, dentro de las zonas liberadas. Quien ha sido testigo de los apocados cuchicheos con que nuestras fuerzas eran recibidas en cada casa campesina, nota con orgullo el clamor despreocupado, la carcajada alegre del nuevo habitante de la Sierra.

Ese es el reflejo de la seguridad en s mismo, que la conciencia de su propia fuerza ha dado a los habitantes de nuestra porcin liberada. Esa es nuestra tarea futura: hacer retornar al pueblo de Cuba el concepto de su propia fuerza, de la seguridad absoluta en que sus derechos individuales, respaldados por la Constitucin, son su mayor tesoro. Ms an que el vuelo de las campanas anunciar la liberacin del retorno de la antigua carcajada alegre, de despreocupada seguridad que hoy ha perdido el pueblo cubano [26 de julio de 1959].

Son tan slo tres pequeos extractos de uno de los primeros libros de Ernesto Che Guevara; Pasajes de la guerra revolucionaria, en el que, a modo de diario, reconstruye la revolucin cubana, de 1956 a 1959.

Extractos que reflejan el pensamiento, filosofa y espritu de aquel joven mdico nacido en Argentina que dedic su vida a la lucha guerrillera y revolucionaria. Pero, antes de que se adiestrara en las artes del combate, recorri las entraas de Amrica Latina.

Inicio de la revolucin cubana

En 1954, estaba en Guatemala. Ese ao, el presidente Jacobo Arbenz fue derrocado por un golpe de Estado, instigado por la CIA, lo que motiv su salto a tierras mexicanas, donde en una de esas fras noches de Mxico conoci a Fidel Castro.

Recuerdo que nuestra primera discusin vers sobre poltica internacional. A las pocas horas de esa misma noche -en la madrugada- era yo uno de los futuros expedicionarios (...) De all -en alusin a Guatemala- regresaba uno en derrota, unido por el dolor a todos los guatemaltecos, esperando, buscando la forma de rehacer un porvenir para aquella patria angustiada. Y Fidel vena a Mxico a buscar un terreno neutral donde preparar a sus hombres para el gran impulso (...) Auxiliado por un pequeo equipo de ntimos, se dio con toda su vocacin y su extraordinario espritu de trabajo a la tarea de organizar las huestes armadas (...) Mi primera impresin casi instantnea, al escuchar las primeras clases, fue la posibilidad de triunfo que vea muy dudosa al enrolarme con el comandante rebelde, al cual me ligaba, desde el principio, un lazo de romntica simpata aventurera y la consideracin de que vala la pena morir en una playa por un ideal tan puro, anot el Che en su diario.

se fue el comienzo de una larga y estrecha relacin con Fidel Castro. Tras la entrada triunfal en La Habana en enero de 1959, desempe numerosos cargos. Represent, por ejemplo, a Cuba en la Asamblea General de la ONU el 12 de diciembre de 1964

No hay enemigo pequeo ni fuerza desdeable, porque ya no hay pueblos aislados. Como establece la Segunda Declaracin de La Habana: `Ningn pueblo de Amrica Latina es dbil, porque forma parte de una familia de doscientos millones de hermanos que padecen las mismas miserias, albergan los mismos sentimientos, tienen el mismo enemigo, suean todos un mismo mejor destino y cuentan con la solidaridad de todos los hombres y mujeres honrados del mundo', subrayo en su larga intervencin ante los delegados de Naciones Unidas.

Esta epopeya -aadi- que tenemos delante la van a escribir las masas hambrientas de indios, de campesinos sin tierra, de obreros explotados; la van a escribir las masas progresistas, los intelectuales honestos y brillantes que tanto abundan en nuestras tierras de Amrica Latina. Lucha en masas y de ideas, epopeya que llevarn adelante nuestros pueblos maltratados y despreciados por el imperialismo, nuestros pueblos desconocidos hasta hoy, que ya empiezan a quitarle el sueo. Nos consideraban rebao impotente y sumiso, y ya se empieza a asustar de ese rebao, rebao gigante de doscientos millones de latinoamericanos.

Su histrica intervencin, pronunciada una ao antes de su despedida definitiva del pueblo cubano, ha sobrevivido al paso del tiempo y es una pausa obligada a la hora de retratar la biografa de este revolucionario.

Alberto Granados, un gran amigo

Alberto Granados lo conoci, sobre todo, en su primera etapa. Con l y La Poderosa, la motocicleta de Granados, recorri Sudamrica. Le conoc cuando tena 14 aos y me di cuenta de que Ernesto era un chico inteligente y muy trabajador. Estaba muy por encima de la gente de su edad, recuerda a sus 85 aos desde su casa en La Habana.

La noticia de su muerte le tom por sorpresa porque no saba que haba ido a Bolivia. Subraya que nunca olvidar las ltimas palabras que le dedic su amigo: Te espero, gitano sedentario, cuando el olor a plvora amaine. Era lgico que muriera en combate, tena que pasar y acabar de dar ejemplo, pero no era lgico que lo asesinaran como hizo la CIA, eso es otra cosa, resalta.

Cuatro dcadas despus, considera que nadie puede dejar de admirar a una persona como el Che y para seguir su ejemplo, resalta que la consigna debe ser primero, unirnos la gente de buena voluntad y segundo, resistir contra el imperialismo y el consumismo, que es el principal peligro.

Aconsejo a los jvenes que no pierdan la esperanza, que no desistan en mejorar el mundo, que es una forma tambin de hacer revolucin, manifiesta Granados.

Ajedrecista y aviador

Dirigente poltico, orador, periodista, poeta, guerrillero... conforman sus mil caras. En Cuba dej un gran poso pero no slo por su participacin en la revolucin y los posteriores cargos que tuvo. Al Che se le considera impulsor del ajedrez en Cuba, un deporte al que se aficion en Mxico.

All empez a practicarlo de forma sistemtica en los ratos libres despus del entrenamiento militar que reciban l y el grupo de cubanos escondidos un rancho. Tras el triunfo de la Revolucin, ocasionalmente volvi a jugar al ftbol, aprendi bisbol y particip con Fidel Castro en el torneo de pesca Ernest Hemingway. Pero, su gran aficin segua siendo el ajedrez.

As, particip en varias competencias simultneas y auspici torneos organizados en el Ministerio de Industria, del que estuvo encargado. El maestro internacional Eleazar Jimnez, ex campen de ajedrez en la dcada de los 60 en Cuba, lo recuerda con estas palabras: A veces, uno lo vea compitiendo en los torneos de los centros de trabajo y en las simultneas y pensaba que era uno ms, que no conoca profundamente el juego-ciencia. Pero, nada ms alejado de la realidad; era un jugador fuerte, que conoca mucha teora y la aplicaba bastante bien la prctica. Por ello, en Santa Clara, aficionados al ajedrez organizaron una partida gigante en el parque Leoncio Vidal, donde se instalaron 1.500 tableros.

En declaraciones al peridico cubano Granma, el gran maestro Jess Nogueiras afirm que esta simultnea es el mejor tributo que un ajedrecista puede ofrecerle al Che. El 29 de abril de 2004, se organiz en esta misma ciudad una de las mayores simultneas registradas en la historia hasta ese momento. Ese da se logr reunir 13.000 tableros frente a la Plaza Ernesto Che Guevara. A la cita, cmo no, acudi y tambin particip el comandante Fidel Castro.

Junto al ajedrez, la aviacin era otra de sus pasiones. Ya en 1949, su to Jorge de la Serna le ense nociones de pilotaje. Pero, su anhelo de volar no se hizo realidad hasta diez aos despus cuando recibi instruccin con el piloto Eliseo de la Campa.

El 2 de enero de 1963, tuvo nuevamente oportunidad de demostrar sus habilidades. Para conmemorar el cuarto aniversario de la Revolucin cubana se organiz un desfile militar en la Plaza de la Revolucin de La Habana. El Che particip a bordo de uno de los aviones que sobrevolaron las tropas.

Carta de despedida a Cuba

En su despedida, dirigida a Fidel Castro y al pueblo de Cuba, justific su partida en que otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te est negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y lleg la hora de separarnos. Spase que lo hago con una mezcla de alegra y dolor, aqu dejo lo ms puro de mis esperanzas de constructor y lo ms querido entre mis seres queridos... y dejo un pueblo que me admiti como un hijo; eso lacera una parte de mi espritu. En los nuevos campos de batalla llevar la fe que me inculcaste, el espritu revolucionario de mi pueblo, la sensacin de cumplir con el ms sagrado de los deberes: luchar contra el imperialismo dondequiera que est: esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura, manifest.

Aos despus, en un discurso pronunciado el 28 de noviembre de 1971 en Chile, su inseparable compaero de batalla, Fidel Castro lo defini as: Era un hombre de infinita confianza y fe en el hombre. Era un ejemplo. Su estilo era el ejemplo, dar el ejemplo. Hombre de gran espritu de sacrificio, un verdadero carcter espartano, capaz de privarse de cualquier cosa, segua la poltica del ejemplo. Podemos decir que su vida fue toda un ejemplo en todos los rdenes.

Desde 1997, sus restos reposan en el Mausoleo de Santa Clara, presidido por una estatua de Guevara con fusil, uniforme, boina, erguida sobre un pedestal de 16 metros.

fechas para la memoria: de argentina a bolivia

1928

Nace en Rosario. Se grada como mdico en 1953 y viaja, por segunda vez, por Amrica Latina. En 1954, est en Guatemala, donde ejercita sus primeras armas.

1956

Tras el derrocamiento del presidente de Guatemala, emigra a Mxico donde conoce a Fidel Castro. Se une como mdico a la expedicin del yate Granma.

1964

El 12 de diciembre, representa a Cuba ante la Asamblea General de Naciones Unidos. En su larga intervencin analiza la situacin de la isla y el contexto poltico.

1965

Se despide de Castro y de Cuba. A peticin de Gastn Soumialot, del movimiento Patricio Lumunba, ayuda al movimiento antiimperialista del Congo.

1967

El 8 de octubre es capturado en la Quebrada del Yuro en Bolivia. Lo conducen hasta la pequea escuela de adobe de La Higuera, donde lo matan al da siguiente.

1997

Los restos mortales llegan a Cuba. Desde entonces, reposan en el Mausoleo de Santa Clara, presidido por una gran escultura del Guerrillero heroico.



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