Portada :: Opinin :: Ctedra Che Guevara-Amauta
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2007

A propsito de la reedicin "*El marxismo de Maritegui" de Raimundo Prado Redondez
La heterodoxia marxista de Maritegui

Gustavo Prez Hinojosa
Rebelin



Son varios los autores (desde extranjeros como Miroshevski hasta peruanos como Sotomayor Prez) que han calificado de "heterodoxo" el pensamiento marxista de J.C. Maritegui, indicando con ello que su obra sali de "los canones" del marxismo "oficial" de la poca y basando en tal afirmacin el cuestionamiento de su validez.

A este respecto conviene recordar que fue el propio Marx quien deslind con el materialismo anterior, sealando que ste solo conceba las cosas, la realidad, la sensoriedad bajo la forma de objeto o de contemplacin, pero no como actividad sensorial humana, no como prctica, no de modo subjetivo, entendiendo a los hombres como modificados como producto de circunstancias distintas, olvidando que son los hombres, precisamente, los que hacen que cambien las circunstancias, precisando que la coincidencia de la modificacin de las circunstancias y de la actividad humana slo puede concebirse y entenderse racionalmente como prctica revolucionaria, y que la esencia humana no es algo abstracto inherente a cada individuo sino en realidad el conjunto de las relaciones sociales, pues la vida social es en esencia, prctica, concluyendo " *Los filsofos no han hecho mas que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo*" ("Tesis sobre Feuerbach").

Conviene recordar asimismo que Antonio Gramsci, consider que la Revolucin Socialista de Octubre fue una " *Revolucin contra "El Capital", de Carlos Marx*", precisando que ste "*era en Rusia el libro de los burgueses mas que el de los proletarios *", que era la demostracin crtica de la fatal necesidad de que en Rusia se formar una burguesa, empezar una Era capitalista, se instaurase una civilizacin de tipo occidental, antes de que el proletariado pudiera pensar siquiera en su ofensiva, en su reivindicaciones de clase, en su revolucin; sealando que " *los hechos han provocado la explosin de los esquemas crticos en cuyo marco la Historia de Rusia habra tenido que desarrollarse segn los cnones del materialismo histrico *". Aadiendo luego que el pensamiento marxista vivo no sita nunca como factor mximo de la historia los hechos econmicos en bruto, sino siempre el hombre, la sociedad de los hombres, los hombres que se renen, se comprenden, desarrollan a travs de esos contactos (cultura) una voluntad social, colectiva, y entienden los hechos econmicos, los juzgan y los adaptan a su voluntad hasta que sta se convierte en motor de la economa, en plasmadora de la realidad objetiva, la cual vive entonces, se mueve y toma el carcter de materia telrica en ebullicin, canalizable por donde la voluntad lo desee, y como la voluntad lo desee; sentenciando *"Por qu haba que esperar que se renovase en Rusia la Historia de Inglaterra,*"" *y que llegara finalmente la catstrofe del mundo capitalista? *" (A. Gramsci "La Revolucin contra "El Capital"), y concluyendo "*Marx no ha escrito un credillo, no es un Mesas que hubiera dejado una ristra de parbolas cargadas de imperativos categricos, de normas indiscutibles, absolutas, fuera de las categoras del tiempo y del espacio *" (A. Gramsci "Nuestro Marx").

En esa misma lnea, Rosa Luxemburgo denunciaba que el "* socialpatriotismo*" polaco trat de "*elaborar*" una opinin de Marx sobre poltica corriente en un verdadero dogma, inmutable para toda la eternidad e independiente de las condiciones histricas, intocable por las dudas por la crtica simplemente porque lo dijo " *el mismo Marx*"", y refutaba "*la columna vertebral, el espritu de toda la doctrina de Marx est constituido por el mtodo dialctico-materialista de investigacin en las cuestiones sociales, mtodo que no reconoce fenmenos, principios y dogmas estables o inmutables, *""*mtodo para el cual cada una de las "verdades" es pasible de eternas e implacables crticas por parte del desarrollo histrico* " (Rosa Luxemburgo "Prologo a La Cuestin polaca y el movimiento socialista").

Acaso no podemos escuchar el eco de las palabras de Gramsci y Rosa Luxemburgo ( dicho sea de paso otro par de "heterodoxos") en la polmica de Maritegui con Henri de Man? (J.C. Mariategui. "El determinismo marxista", en "Defensa del Marxismo").:

" *Otra actitud frecuente de los intelectuales que se entretienen en roer bibliografa marxista, es la de exagerar interesadamente el determinismo de Marx y su escuela con el objeto de declararlos, tambin desde este punto de vista, un producto de la mentalidad mecanicista del siglo XIX, incompatible con la concepcin heroica, voluntarista de la vida, a que se inclina el mundo moderno, despus de la guerra *", aadiendo que :

""*El marxismo, donde se ha mostrado revolucionario vale decir donde ha sido marxista- no ha obedecido a un determinismo pasivo y rgido. Los reformistas resistieron a la Revolucin, durante la agitacin revolucionaria post-blica, con razones del mas rudimentario determinismo econmico. Razones que, en el fondo se identificaban con las de la burguesa conservadora, y que denunciaban el carcter absolutamente burgus, y no socialista, de ese determinismo. A la mayora de sus crticos, la Revolucin rusa, aparece, en cambio, como una tentativa racionalista, romntica, anti-histrica, de utopistas fanticos *", y concluye :

"*El carcter voluntarista del socialismo no es, en verdad, menos evidente, aunque si menos entendido por la crtica, que su fondo determinista. Para valorarlo, basta, sin embargo, seguir el desarrollo del movimiento proletario, desde la accin de Marx y Engels en Londres, en los orgenes de la I Internacional, hasta su actualidad dominada por el primer experimento de Estado socialista: la URSS. En ese proceso, cada palabra, cada acto del marxismo tiene un acento de fe, de voluntad, de conviccin heroica y creadora, cuyo impulso sera absurdo buscar en un mediocre y pasivo sentimiento determinista *".

Asimismo aadir mas tarde que "*El materialismo histrico no es, precisamente el materialismo metafsico o filosfico, ni es una Filosofa de la Historia, dejada atrs por el progreso cientfico. Marx no tena por qu crear mas que un mtodo de interpretacin histrica de la sociedad actual *" (J.C. Mariategui. "La filosofa moderna y el marxismo", en "Defensa del Marxismo"), y que : "*El marxismo, del cual todos hablan pero que muy pocos conocen y, sobre todo, comprenden, es un mtodo fundamentalmente dialctico. Esto es, un mtodo que se apoya ntegramente en la realidad, en los hechos. No es, como algunos errneamente suponen, un cuerpo de principios de consecuencias rgidas, iguales para todos los climas histricos y todas las latitudes sociales. Marx extrajo su mtodo de la entraa misma de la historia. El marxismo, en cada pas, en cada pueblo, opera y acciona sobre el ambiente, sobre el medio, sin descuidar ninguna de sus modalidades *" ( J.C. Mariategui. "Mensaje al Congreso Obrero", Enero de 1927).

MARIATEGUI Y LA REVOLUCIN SOCIALISTA EN UN PAIS SEMICOLONIAL Y SEMIFEUDAL

Precisamente, seala el Dr. Raimundo Prado Redondez, en la reedicin de su "El marxismo de Maritegui" (25 aos despus de la primera edicin), la tesis de Maritegui que mejor traduce su posicin marxista-leninista y que a la vez resulta ser la ms "hertica" desde la perspectiva de una ortodoxia esquemtica y especulativa es la de *la Revolucin** Socialista** en una sociedad semicolonial y semifeudal* como el Per, la misma que se basaba en : la imposibilidad, en los pases semicoloniales, de lograr el desarrollo del capitalismo nacional, esto es un capitalismo autnomo desligado del imperialismo; la imposibilidad de repetir todas las fases de la produccin capitalista como premisas de la revolucin socialista en el Per; la caducidad de la misin histrica de la burguesa nativa y, en consecuencia, la imposibilidad de una revolucin burguesa que signifique la emancipacin de la dominacin imperialista, que, en el Per, slo el proletariado, en alianza con amplias masas campesinas, puede ser el agente de la revolucin social; que es posible iniciar la reconstruccin socialista de la sociedad peruana sin la necesidad de pasar por largas etapas por las que han pasado otros pueblos; que la solucin socialista de los rezagos de la feudalidad, ofrece mayores posibilidades histricas que la solucin capitalista, por cuanto la mediocre burguesa, enfeudada a la feudalidad y al imperialismo, se siente incapaz de realizarla; y que, la nica va posible de liberacin del imperialismo es la va del anticapitalismo la va del socialismo, la que implica, al mismo tiempo, la liberacin de la explotacin del hombre por el hombre.

Como fielmente ha recogido el Dr. Raimundo Prado Redondez, de los textos de Maritegui, se trata programaticamente de una revolucin que se desarrolla bajo la hegemona del proletariado y es socialista desde sus inicios, y que presentara dos etapas : la primera, en la cual el proletariado tiene que realizar las tares de una revolucin democrtico burguesa. La segunda, en la que se cumplen tareas tpicamente proletarias. Se trata adems, de una revolucin socialista en la que se produce el encuentro con una base histrica de socializacin : las comunidades indgenas, "rezagos del comunismo agrario primitivo".

Dudamos acaso del origen marxista-leninista de estas dos ltimas tesis de Maritegui?.

SOBRE LA REVOLUCIN SOCIALISTA QUE CUMPLE TAREAS DEMOCRTICO-BURGUESAS IRRESUELTAS

Dice Lenin respecto de la Revolucin del 25 de Octubre de 1917 y las tareas democrticas :" *Pero desde abril de 1917, mucho antes de la Revolucin de Octubre, de que tomsemos el poder, dijimos abiertamente y explicamos al pueblo que ahora la revolucin no poda detenerse en esta etapa, pues el pas haba seguido adelante, el capitalismo haba seguido avanzando, la ruina haba alcanzado proporciones nunca vistas, lo cual habra de exigir (quirase o no) que marchsemos hacia el socialismo, pues no caba avanzar de otro modo, salvar de otro modo al pas, agotado por la guerra, y aliviar de otro modo los sufrimientos de los trabajadores y explotados. *

*Ocurri, en efecto, tal y como nosotros dijimos. La marcha de la revolucin ha confirmado el acierto de nuestro razonamiento. Al principio, del brazo de 'todos' los campesinos contra la monarqua, contra los terratenientes, contra lo medieval ( *y en este sentido la revolucin sigue siendo burguesa, democrtico-burguesa* ). Despus, del brazo de los campesinos pobres, del brazo del semiproletariado, del brazo de todos los explotados, contra el capitalismo, incluyendo a los ricachos del campo, los kulaks y los especuladores, y en este sentido, la revolucin se convierte en socialista. Querer levantar una muralla china artificial entre ambas revoluciones, separar la una de la otra por algo que no sea el grado de preparacin del proletariado y el grado de su unin con los campesinos pobres es la mayor tergiversacinn del marxismo, es vulgarizarlo reemplazarlo por el liberalismo *" (V.I.Lenin. "La Revolucin Proletaria y el renegado Kautsky" Obras Escogidas, Tomo III, pags.122 y 123)

Como para que no quede duda, seala que "*La propiedad privada de la tierra fue abolida en Rusia el 26 de octubre de 1917, es decir el primer da de la revolucin proletaria, socialista. *

* De ese modo se ha creado una base, la mas perfecta desde el punto de vista del desarrollo del capitalismo (Kaustky no podr negarlo sin romper con Marx), y, al mismo tiempo, el rgimen agrario ms flexible para el paso al socialismo *". V.I.Lenin "La revolucin proletaria y el renegado Kaustky", Obras Escogidas, Tomo III, pag.134)

Por ltimo, precisa "*Mas, a fin de consolidar para los pueblos de Rusia las conquistas de la revolucin democrtica burguesa, nosotros debamos ir mas lejos y as lo hicimos. Resolvimos los problemas de la revolucin democrtica burguesa sobre la marcha, de paso como "producto accesorio" de nuestra labor principal y verdadera, de nuestra labor revolucionaria proletaria, socialista. Hemos dicho siempre que las reformas son un producto accesorio de la lucha revolucionaria de las clases. Las transformaciones democrticas burguesas lo hemos dicho y lo hemos demostrado con hechos- son un producto accesorio de la revolucin proletaria, es decir socialista *"., y que hay quienes "*no han sabido comprender esta correlacin entre la revolucin democrtica burguesa y la revolucin proletaria socialista. La primera se transforma en la segunda. La segunda resuelve de paso los problemas de la primera. La segunda consolida la obra de la primera. La lucha y solamente la lucha, determina hasta que punto la segunda logra rebasar a la primera *" (V.I.Lenin. "Con motivo del Cuarto Aniversario de la revolucin de octubre", Obras Escogidas, Tomo III, pags. 660 y 661).

Con lo cual se estara acreditando que la Revolucin del 25 de Octubre de 1917 fue una Revolucin Socialista que cumpli las tareas democrtico-burguesas irresueltas, que no cumpli la burguesa en el Poder.

Creo no obstante que es preciso hacer una diferenciacin que quizs las traducciones del ruso al castellano no dejan muy claro. En "Dos tcticas de la socialdemocracia en la Revolucin Democrtica", y textos semejantes, Lenin habla del paso ininterrumpido de la revolucin burguesa a la revolucin socialista, consistente en el inicio de una nueva lucha una vez alcanzados los objetivos de la revolucin burguesa que impulsarn el desarrollo del capitalismo- mediante una nueva revolucin : la revolucin socialista. En los textos de 1917, la etapa burguesa se inserta dentro de la Revolucin Socialista. Las tareas democrtico-burguesas y las nuevas tareas que es necesario desarrollar para enfrentar la crtica situacin econmica nacional, que impulsar la Revolucin Socialista, no van a impulsar el desarrollo ampliado del capitalismo sino que van a ir creando las condiciones para el futuro desarrollo, a nivel de toda la sociedad, de la relaciones de produccin socialistas.

SOBRE EL PAPEL DE LAS COMUNIDADES AGRARIAS COMO FACTOR IMPORTANTE PARA LA SOCIALIZACIN MODERNA

Respondiendo las inquietudes de de los revolucionarios "populistas" rusos, "Narodnaia Volia" (Voluntad del Pueblo), Marx, respondi, a travs de una carta al director del "Otiechsviennie zapiski", a fines de 1877, "* si Rusia sigue por el camino que ha seguido desde 1861, perder la mejor oportunidad que le haya ofrecido jams la historia a una nacin, y sufrir todas las fatales vicisitudes del rgimen capitalista*". Obviamente, aprovechara dicha Carta para defender su obra, precisando que el captulo de "El Capital" sobre la acumulacin primitiva, no pretenda ms que trazar el camino por el cual surgi el orden econmico capitalista, en Europa Occidental, del seno del rgimen econmico feudal, y que sus crticos, haban convertido esbozo histrico de la gnesis del capitalismo en el Occidente europeo en una " *teora histrico-filosfica de la marcha general que el destino le impone a todo pueblo, cualesquiera sean las circunstancias histricas en que se encuentre *", a fin de que "*pudiese terminar por llegar a la forma de la economa que le asegure, junto con la mayor expansin de las potencias productivas del trabajo social, el desarrollo ms completo del hombre *", una suerte de "*teora histrico-filosfica general cuya suprema virtud consistira en ser suprahistrica*".

En igual sentido respondera una Carta a *Vera Sazulich* (cuando sta an era "populista") en que ella, en su nombre y en el de sus compaeros, le solicitaba que expusiera su opinin sobre los destinos posibles de la comunidad rural rusa, y sobre la teora, que algunos le atribuan a Marx, segn la cual todos los pases del mundo deben, por una ley histrica inevitable, atravesar todas las fases de la produccin capitalista; precisando, que la fatalidad histrica sealada en "El Capital", estaba " *expresamente restringida a los pases de Europa Occidental*", donde el movimiento era la transformacin de la propiedad privada personal a la propiedad privada capitalista, siendo que el caso de Rusia sera el de la transformacin de la propiedad comn en propiedad privada, caso al cual l no se haba referido, y aadiendo el estudio especial que haba hecho sobre ella, lo haba convencido que *"esta comuna es el punto de apoyo de la regeneracin social en Rusia; pero a fin de que ella pueda funcionar como tal habr que eliminar primeramente las influencias deletreas que la sacuden de todos lados y luego asegurarle las condiciones normales de un desarrollo espontneo *" (Carta de Marx a Vera Sazulich, del 08 de Marzo de 1881).

No obstante, un mas rico indicador de la preocupacin especial de Marx, sobre el tema es la existencia de los esbozos previos a esta Carta, que ste hiciese, y en los cuales hace una valoracin de las posibilidades de evolucin de la comuna rural rusa, sealando que sta dispona de una posicin nica, sin precedentes en la historia, porque en toda Europa era la nica que tena todava una estructura orgnica, que predominaba en la vida rural del inmenso imperio ruso; y que adems, la propiedad comunal de la tierra le ofreca una base natural para la apropiacin colectiva, y la existencia contempornea de la produccin capitalista, le proporcionara ya elaboradas las condiciones materiales del trabajo cooperativo, organizado en gran escala, y que, en consecuencia " *La comuna puede, entonces, adoptar los resultados positivos del sistema capitalista sin tener que sufrir sus penurias*" y que, ", * puede convertirse en el punto de origen directo del sistema econmico hacia el que evoluciona la sociedad moderna y cambiar de piel sin tener que suicidarse*", aadiendo: "* Si la revolucin llega a tiempo, si la "intelligentzia" concentra todas las fuerzas "vivas del pas" para asegurar el libre desarrollo de la comuna rural sta ser pronto el elemento regenerador de la sociedad rusa y el factor de su superioridad sobre los pases esclavizados por el capitalismo *" (publicados en "Marx-Engels Archiv", Frankfurt, 1926.).

Por ltimo, en el Prefacio a la Edicin rusa de 1882, del "Manifiesto Comunista", Marx volvera a responder nuevamente a la inquietud de los rusos sobre la va no occidental del desarrollo socialista, sealando: *"podra la comunidad rural rusa forma por cierto ya muy desnaturalizada de la primitiva propiedad comn de la tierra- pasar directamente a la forma superior de la propiedad colectiva, a la forma comunista, o, por el contrario, deber pasar primero por el mismo proceso de disolucin que constituye el desarrollo histrico de Occidente?. La nica respuesta que se puede dar hoy a esta cuestin es la siguiente: si la revolucin rusa da la seal para una revolucin proletaria en Occidente, de modo que ambas se completen, la actual propiedad comn de la tierra en Rusia podr servir de punto de partida a una evolucin comunista *".

25 aos despus de su primera Edicin, "*El Marxismo de Maritegui *" del Dr. Raimundo Prado Redondez, maestro de varias generaciones, principalmente de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, vuelve "a poner en pie" las tesis socialistas originales de Maritegui frente a las deformaciones de Abimael Guzmn y de Sotomayor Prez, entre otros, para su conocimiento y desarrollo por las nuevas generaciones.








Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter