Portada :: Opinin :: Ctedra Che Guevara-Amauta
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2008

Entrevista con Alberto Granado, que recuerda a su amigo el Che y analiza la Cuba de hoy
"Yo siempre digo que mientras haya un nio que est pasando hambre, el capitalismo est fracasando"

Silvina Friera
Pgina12

El hombre que emprendi con el Che, en los aos 50, aquel viaje inicitico por Latinoamrica, rescata con gran lucidez ancdotas y detalles del revolucionario. Tambin habla de Fidel, de Pern y de los gustos literarios de Guevara.



A los 85 aos, Alberto Granado camina despacio, con pasos cortos, pero firmes. Avanza, seguro y ligerito, de la habitacin del hotel hasta el ascensor sin acordarse del bastn de madera, hasta que lo pide como quien de pronto se da cuenta de que le falta algo, como si fuera un estorbo o un mal necesario que acepta a regaadientes. Tiene una picarda expansiva y contagiosa en la mirada. Y en su sonrisa. Las huellas de la vida, en su rostro, producen un contrapunto entre la emocin y el respeto, pero cuando habla nunca comete el pecado de la solemnidad, palabra que, seguramente, debe haber expurgado de su diccionario, cuando decidi emprender, a fines de 1951, aquel viaje inicitico por Latinoamrica con su amigo Ernesto Guevara, a bordo de la Poderosa II, una vieja moto de Granado, fiel compaera de giras por pampas y montaas. Cordobs inquieto, un gitano sedentario, como lo defina el Che, que reside en Cuba desde 1960, de acento ms aporteado que cubanizado, le brillan ms los ojitos cuando recuerda al Fser apcope de Furibundo Guevara de la Serna, por su tenacidad y falta de temor en el juego del rugby o al Pelao apodo que tena antes de que lo conociera, de cuando se cort el pelo al rape, como le deca al Che. Granado lleg a la Argentina para presentar Con el Che por Sudamrica (editado por Marea por primera vez en el pas), libro en el que se bas la pelcula Diarios de motocicleta, de Walter Salles, y para participar de las celebraciones por el 80 aniversario del nacimiento del Che, que se realizarn en Rosario, el prximo sbado y en distintas ciudades del pas.

Mientras aferra con una mano el bastn, Granado rechaza la mitificacin de la figura del Che. Creo que como no hay muchos ejemplos, la imagen de ese hombre joven, fuerte, que abandona la comodidad de su ministerio y deja a su familia para seguir un ideal, provoca que la gente tienda a transformarlo en un ser sin defectos y lleno de virtudes. A medida que vemos cmo la globalizacin va aplastando y matando a la gente, la figura del Che, que sigui un camino recto y abandon lo fcil por lo difcil, se convierte en ejemplo, explica Granado en la entrevista con PginaI12. Pero no se puede caer en ese error, no hay que endiosar al Che porque si no se lo termina lavando. Hay muchos Che Guevara, menos brillante que el nuestro, claro, pero que son capaces de luchar y de sacrificarse por un ideal. Hay que evitar que desprendan al Che de la tierra; tiene que ser un hombre de carne y hueso. La amistad entre Guevara y Granado, Mial -contraccin de mi Alberto, como lo llamaba el Che, se inici en 1942. Yo tena 20 y el Pelao 14. En esa poca era una diferencia de edad enorme, pero siempre fui muy amigo de los jvenes, me gustaban mucho el deporte (a pesar de mi poco fsico) y la lectura. Fue muy fcil coincidir con l en esos gustos. Tambin coincidamos en las cosas que no nos gustaban. Si algo no nos gustaba, ni tenamos que mirarnos para saber que estbamos en desacuerdo, aclara Granado.

De pronto se acerca al grabador, como posedo por un pensamiento que quiere dejar registrado, subrayado en el nfasis de un tono de voz que aumenta su caudal. Hay que tratar de hacer lo que haca el Che: sacrificarse por los otros. Yo siempre digo que mientras haya un nio que est pasando hambre, el capitalismo est fracasando. Hay que seguir luchando para que no haya nios que no tengan qu comer.

Qu signific para usted ese viaje?

Fue la confirmacin prctica de las ideas que tena antes de viajar: descubr que haba que luchar y no slo filosofar, que haba que pelear contra la discriminacin de la mujer, del indio, contra la explotacin de los obreros del cobre... Esas cosas se fueron confirmando y agrandando con el tiempo, y con la evidencia de lo que veamos. Ese viaje me hizo entender que al mundo no solamente haba que conocerlo sino cambiarlo.

Cmo impact esa experiencia en su formacin poltica?

El viaje me dio un empujn. En ese tiempo yo era crtico de todos: los peronistas no servan porque eran mentirosos, los radicales no servan porque eran oligrquicos, los conservadores no servan porque haban matado a los indios, los comunistas estaban alejados de las masas y los socialistas eran demasiado tericos (se re). El viaje me sirvi para darme cuenta de que haba que tomar partido: sos o no sos, no pods estar en contra de todas las banderas. El viaje me ayud a eso, y tambin la Revolucin Cubana, que fue una gran escuela para m porque me ense a ser til, a hacer lo que haba que hacer y no lo que me gustaba.

Qu defectos del Che descubri a partir del viaje?

Era demasiado estricto con la gente. El era estricto tambin consigo mismo, pero era demasiado duro con los mentirosos y le gustaba un poco burlarse de la gente que era capaz de aparentar lo que no era. Eso se refleja muy bien en la pelcula, cuando el doctor Pesce, en Per, le pide opinin sobre un libro que haba escrito. Ernesto le dijo cosas tan rudas que es hasta doloroso recordarlo... que el libro era malo, que no deca nada nuevo, que no pareca escrito por un cientfico comunista.

Usted comienza el viaje cuando gobernaba Pern, a quien cuestionaba desde que era estudiante universitario. Cmo fue evolucionando su visin del peronismo?

Por mi condicin social, por ser hijo de un empleado de ferrocarril, por las cosas que hizo el peronismo en lo social, tendra que haber sido ms peronista que antiperonista. Pero era ms antiperonista por la lucha contra el nazismo. En aquel tiempo, en Crdoba, donde yo era estudiante, estaban los Tacuara, el ala derecha del peronismo, y veamos que llegaban los criminales nazis y se instalaban en la Patagonia... Ahora, a cincuenta aos o ms, puedo decir que haba una fuente en el peronismo, que Pern no era slo un demagogo. El Che no fue tan radicalmente antiperonista como yo. Cuando cay Pern, en una carta que le escribi a la madre le deca: tus amigos de la Marina estarn muy contentos.... Pero el Che crea que la cada del peronismo no le convena mucho al pas.

Hay una escena bisagra que Granado atesora en su prodigiosa memoria, como si pudiera reproducir en voz alta la cartografa exacta de ese recorrido con su amigo y compaero de ruta por la Argentina, Chile, Per, Colombia y Venezuela, que culmin a fines de julio de 1952, cuando el Che regres a Buenos Aires a dar sus ltimas materias de Medicina. Tengo la imagen de Ernesto alejndose en esa barca del leprosario como el momento en que deja de ser Ernesto para convertirse en el Che, el momento en que deja de ser un mdico de personas y pasa a ser un mdico de pueblos. Otras ancdotas y recuerdos brotan de las travesuras compartidas, de pequeos altercados y puntos de vista dismiles sobre el arte o la literatura. Al Che le gustaba mucho recitar a Neruda; era el poeta al que ms haba ledo, sobre todo Veinte poemas de amor y una cancin desesperada. Ahora recuerdo que discutamos sobre Almafuerte. El Che deca que Almafuerte era demasiado panfletario, y yo le deca que no, que era un hombre luchador. A l le gustaba mucho Sarmiento, pero a m no, porque atacaba demasiado al gaucho.

Cuando estaban en Machu Picchu, usted recuerda que el Che le contest: Revolucin sin tiros? Vos ests loco, Petiso. Qu resonancia tiene esa frase hoy?

Aquel era un momento en que todo el poder lo tenan los militares, lo tenan la CIA y el Pentgono; desde (Marcos) Prez Jimnez, en Venezuela, hasta (Carlos) Ibnez, en Chile, en el sur, toda Amrica latina estaba gobernada por militares. Con las mismas armas del capitalismo, ahora se est clareando hacia el socialismo, como pasa con Evo y con Chvez. En ese momento, en 1951, se tomaba el poder con las armas mientras que ahora se busca el poder a travs las armas del capitalismo, como dira Ernesto. Fuera del contexto histrico, no se puede aplicar esa respuesta. Soy muy optimista: Amrica latina est dando un paso adelante. Aunque todava hay peligros en Colombia o el secesionismo en Bolivia, hay que luchar y mantenerse firme. Y si hay que tomar las armas, habr que tomarlas... pero no creo que sea el momento oportuno.

Cundo fue la ltima vez que vio al Che?

En octubre de 1964, cuando l vino a despedirse a mi casa. Dimos una vuelta por la Sierra Maestra, fuimos a una pizzera, pero no pudo comer mucho porque todo el mundo se amontonaba donde l estaba. El se iba de viaje, ya se estaba entrenando para Bolivia. Me voy a dar el lujo de invitarle un trago a un ministro, le dije. Abr una botella de ron y le confes: Vos sabs, Pelao, que de todos mis defectos pequeoburgueses, hay dos que no me los puedo quitar: el deseo de viajar y el gusto de un buen trago. El me contest: Mir, Petiso, a m los tragos nunca me interesaron, y en cuanto a viajar, si no es con una metralleta, tampoco me interesa. Cuando l se fue, me dijo: Te espero, gitano sedentario, cuando el olor a plvora amaine.

Qu le habra regalado al Che para su cumpleaos?

Un libro que se llama Cien horas con Fidel (risas).

Es hora de dejar que los recuerdos descansen un rato, que se echen una siesta. Es hora, tambin, de almorzar. Para confirmar sus defectos pequeoburgueses, los ojitos pcaros de Granado se achican y brillan al mismo tiempo cuando pregunta: Me podr tomar un vinito?.

Fuente:http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/2-10316-2008-06-11.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter