Portada :: Opinin :: Ctedra Che Guevara-Amauta
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2008

El legado del Che

Claudio Katz
Rebelin


La conmemoracin del 80 aniversario del nacimiento de Guevara ha dado lugar en Argentina a numerosos actos y seminarios, que sern coronados con la inauguracin de un monumento en Rosario. Estas iniciativas aparecen pocos meses despus de concluidas las actividades que recordaron su asesinato. Cul es el secreto de tanto respeto y reivindicacin?

BIOGRAFIA POLTICA

Para comprender el inters que suscita el Che hay que evaluar su vida con seriedad desechando la frivolidad. Guevara fue un lder socialista y no un aventurero de telenovelas. Su transformacin en personaje justiciero diluye el sentido revulsivo que tuvo su existencia.

El Che fue un guerrillero heroico odiado por la gran prensa que lo maltrataba con ms furia que a Bin Laden. La cobertura que actualmente recibe su memoria era inconcebible en su poca y apunta a borrar su combate contra la opresin.

Esta deformacin incluye la paradjica absorcin mercantil de un militante que rechazaba frontalmente el culto al dinero, la glorificacin de la propiedad y la apologa del empresariado. Los jvenes que adquieren mercancas con la figura de Guevara frecuentemente pierden de vista, que las empresas venden al Che con las mismas tcnicas que publicitan un perfume de Antonio Banderas.

Frente a esta distorsin es necesario politizar el estudio de Guevara, comparndolo con tericos socialistas (Lenin, Trotsky), marxistas latinoamericanos (Mella, Mart) y dirigentes revolucionarios (Fidel). Hay que subrayar esta ubicacin en la izquierda frente a quines lo veneran como a un Cristo laico.

La biografa poltica del Che estuvo jalonada por el recorrido que inici con su viaje por Amrica Latina en los aos 50. Esta experiencia transform al espritu noble en un luchador social. El mdico solidario adopt la accin poltica para enfrentar la pobreza y la explotacin cundo comprendi las limitaciones del auxilio a los humildes.

Su definicin militante se produjo en Guatemala bajo el impacto del golpe militar que derroc al presidente Arbenz (un antecesor de Salvador Allende). Con este episodio super toda ingenuidad frente a la CIA y el Pentgono. Entendi que la resistencia contra imperialismo requiere gestar una resistencia organizada y preparada con antelacin.

Guevara se convirti en revolucionario pleno durante su encuentro con Fidel. Le atrajo la consecuencia y decisin del proyecto democrtico-radical de tumbar al dictador Batista y en esta batalla reafirm su conviccin de avanzar hacia la captura del poder. Ninguna ilusin era ms ajena al espritu del Che que la actual convocatoria a cambiar el mundo sin tomar el poder.

El lder argentino-cubano fue protagonista de la radicalizacin socialista que conmocion a la isla en los aos 60. Particip activamente en la sucesin de contragolpes frente a la derecha que condujeron a la expropiacin del capital. Madur junto al aluvin colectivo de la revolucin cubana y en esa conmocin transform sus lecturas marxistas en elaboradas convicciones.

ACTUALIDAD DE UN PLANTEO

El Che reaparece porque Amrica Latina se ha convertido en un gran foco de resistencia popular. El auge neoliberal, el colapso de la URSS y la preeminencia de gobiernos menemistas durante la dcada pasada, determinaban un cuadro poco propicio para su reivindicacin. La trayectoria de Guevara ha sido actualizada por los levantamientos en Bolivia, las sublevaciones en Ecuador, las movilizaciones en Venezuela y el alzamiento de Argentina.

Ciertamente el mapa de la lucha social en Latinoamrica es muy desigual. Pero se han verificado acciones masivas y convergentes en la demanda de anular las privatizaciones, nacionalizar los recursos naturales y democratizar la vida poltica. Y aunque el neoliberalismo arremeti con fuerza, no logr sepultar las tradiciones combativas y la herencia del nacionalismo antiimperialista, en un contexto de conquistas democrticas superiores al pasado2.

El legado del Che puede resumirse en un mensaje: v alorar las rebeliones recientes y desenvolverlas en una dinmica de radicalizacin socialista. Esta conclusin se inspira, a su vez, en dos lecciones: los procesos que no avanzan involucionan y la derecha no se queda inmvil frente a un desafo a la dominacin.

Estas enseanzas son muy importantes para el devenir de los gobiernos nacionalistas radicales (Chvez, Morales, Correa) que concentran las expectativas populares y enfrentan las tpicas disyuntivas de las experiencias reformistas. El antecedente cubano demostr que se puede derrotar a los opresores con medidas revolucionarias tendientes a reducir la desigualdad y mejorar el nivel de vida popular. Pero otros precedentes indican que en ausencia de estas decisiones, la derecha recupera el gobierno por medios golpistas (Chile), electorales (Nicaragua) o estabilizando regmenes conservadores (Mxico).

SIMILITUDES Y DIFERENCIAS

Frecuentemente se afirma que la poca del Che ya no es la nuestra. Y es obvio que los ltimos 40 aos transformaron sustancialmente el cuadro poltico internacional. La expansin del neoliberalismo, la implosin del socialismo real y el salto registrado en la mundializacin del capital constituyen tres novedades significativas.

Pero la miseria y la explotacin que empujaron al Che a la accin persisten bajo el mismo sistema capitalista. Basta observar la plaga de hambre que afrontan varios pases perifricos o el abandono de sus hogares que padecen las familias norteamericanas endeudadas, para percibir las consecuencias de este rgimen.

El capitalismo recrea las crisis y los sufrimientos de las mayoras populares. Es un sistema alimentado por competidores que no pueden ser disciplinados y se basa en mecanismos de explotacin, que son incompatibles con la humanizacin de la sociedad. El capitalismo incluso acrecienta la polarizacin social en Amrica Latina, en la actual coyuntura de crecimiento y bonanza exportadora.

Las principales diferencias con los aos 70 se ubican -en la regin- en el terreno poltico. La sustitucin de las dictaduras por regmenes constitucionales ha modificado los tiempos y las formas de gestacin de un poder popular. La preparacin de esta transformacin exige promover la cohesin social, el protagonismo masivo y la radicalizacin ideolgica de los oprimidos, en procesos que transitarn por caminos diferentes al clsico sendero guerrillero. En el nuevo escenario las conquistas dentro de las trincheras institucionales pueden constituir un eslabn del avance popular, si las reformas complementan la accin revolucionaria. Por esta razn la arena electoral presenta una gravitacin superior al pasado.

Tambin la intensidad de las rebeliones ha sido diferente a las revoluciones precedentes. Las nuevas sublevaciones enarbolaron demandas antiliberales, democrticas y antiimperialistas, pero no dieron lugar a organismos de poder popular, desenlaces militares o desplomes del estado burgus equiparables a la revolucin cubana o nicaragense.

El nivel de conciencia popular es distinto al prevaleciente en los aos 70, ya que la actual generacin de luchadores no creci como sus padres en un contexto de triunfos revolucionarios. La visibilidad y confianza en un modelo socialista es inferior, no tanto por el derrumbe de la URSS como por la herencia de las dictaduras y el bloqueo que sufri la insurgencia centroamericana.

CONTROVERSIA DE ESTRATEGIAS

El Che adopt una postura revolucionaria al comprender que las clases dominantes se perpetan en el poder para garantizar sus privilegios. Recordaba que los poderosos jams renunciaron al usufructo de sus beneficios en forma voluntaria.

Estas conclusiones son ms perdurables que la teora del foco como desencadenante del levantamiento popular. Alentando por el xito de la experiencia cubana Guevara generaliz errneamente la conveniencia de la accin guerrillera, en tanto mtodo apto para las variadas situaciones latinoamericanas. Pero su defensa del principio de la revolucin resulta valedero, especialmente frente a apologistas del capitalismo que proclamaron durante la dcada pasada el fin de las utopas igualitarias.

Estos mensajes han quedado desubicados frente a la nueva oleada de resistencias sociales. La revolucin como un momento clave de las rupturas con el orden vigente constituye un aspecto esencial del proyecto socialista. La renuncia a discutir esta perspectiva conduce a la auto-inmolacin de la izquierda.

Pero el principal aporte central del Che en este terreno fue su defensa de la revolucin ininterrumpida, en oposicin a la estrategia de transitar por dos etapas rgidamente diferenciadas. Rechaz anteceder la accin anticapitalista por una fase de alianzas con la burguesa nacional y proclam la necesidad de optar por el socialismo o conformarse con una caricatura de la revolucin.

Guevara se inspir en una gesta que demostr la posibilidad de confrontar con el imperialismo a 90 millas de Miami. Su planteo convulsion las teoras predominantes en la izquierda, desat fuertes disputas con sectores conservadores de los Partidos Comunistas e incentiv la literatura crtica hacia la burguesa nacional que desarrollaron varios tericos de la dependencia.

Es importante recordar estas controversias en un momento de resurgimiento de tesis neo-desarrollistas, que proponen repetir el camino de las etapas mediante alianzas que afiancen el MERCOSUR y faciliten la expansin del capitalismo regional autnomo. Estas concepciones suelen idealizar al empresariado industrial en desmedro de los financistas y evitan reconocer los obstculos que impone ese proyecto al logro de mejoras populares.

Los promotores de las etapas tampoco registran los costos sociales del sostenimiento (o creacin) de una clase patronal con los fondos pblicos. Sus planteos conducen a adaptar las demandas sociales a las prioridades de las clases dominantes y desembocan en la frustracin popular. Con esa concepcin se empuja en la actualidad al congelamiento del proceso bolivariano en Venezuela o al uso capitalista de la nueva renta petrolera que podra generarse en Bolivia.

INTERNACIONALISMO Y ANTIIMPERIALISMO

Guevara defenda un proyecto de expansin internacional del socialismo muy diferente a la coexistencia perpetua con el imperialismo que propiciaban los lderes de la ex URSS. En su discurso de Argelia fue particularmente crtico con la escasa solidaridad de estos dirigentes hacia las sublevaciones del Tercer Mundo. Convoc a forjar uno, dos, tres, muchos Vietnam en oposicin a la pasividad del Kremlin.

El Che desenvolvi una concepcin internacionalista alejada del simple enunciado de consignas. Transform su experiencia juvenil en un programa razonado y asentado en la simbiosis de la teora con la prctica. Implement en el Congo y Bolivia lo que postul en la Conferencia Tricontinental.

Guevara propiciaba el socialismo internacional frente a la utopa de restringir de la edificacin anticapitalista a un solo pas o regin. Pero debata tcticas y estrategias, sabiendo que el socialismo no emerger de un acto simultneo a escala planetaria.

Los ecos de su internacionalismo han emergido en los ltimos aos en los movimientos contra la guerra de Irak y en las iniciativas de los Foros Sociales Continentales. En estos dos mbitos la figura del Che ha estado presente.

Pero su legado se verifica ms ntidamente en Amrica Latina, ya que en ningn pas se consideran actualmente proyectos exclusivamente nacionales. Frente a las clases dominantes que debaten convenios comerciales para forjar bloques competitivos, despuntan varias iniciativas de proyectos de emancipacin a escala regional.

El Che saba que ningn progreso popular es factible sin doblegar al imperialismo norteamericano y alz su voz contra el gendarme estadounidense en la OEA y en la ONU. La vigencia de este clamor salta a la vista en una era signada por la masacre de 600.000 personas en Medio Oriente, la legalizacin de la tortura, el creciente uso de mercenarios y la generalizacin de los secuestros en cualquier parte del mundo.

El reconocimiento a Guevara se ha extendido junto al desprestigio que rodea al mandatario estadounidense. Basta contrastar las conmemoraciones que reivindican al Che con el repudio que acompaa a las giras de Bush. Este clima obedece a la prdida de influencia de la primera potencia en su patio trasero. El pantano de Medio Oriente le ha quitado al imperialismo capacidad de intervencin militar directa contra Venezuela o Cuba.

Pero a falta de condiciones presentes el Pentgono se prepara para el futuro. Propici un ensayo de guerra preventiva de Colombia contra Ecuador, militariza las ciudades de Mxico, construye nuevas bases en Per y reactiva la Cuarta Flota que opera desde Miami.

La tradicin antiimperialista que leg el Che es fraternal hacia todos los pueblos del mundo. No es una batalla contra los oprimidos de Estados Unidos, sino contra los gobiernos, corporaciones y bancos de ese pas. El comportamiento de la hija de Guevara en Irn -cuando se retiro de un homenaje oficial que cuestionaba el socialismo y el atesmo- ratifica este sentido de una concepcin ajena a cualquier dogma religioso.

SOCIALISMO INTEGRAL

La atraccin que ejerce Guevara tambin obedece a la supervivencia de la revolucin cubana al cabo de 50 aos de conspiraciones y bloqueos. Difcilmente el inters por el Che presentara la envergadura actual, si se hubiera repetido en la isla lo ocurrido en la URSS. Pero su reivindicacin expresa, adems, el resurgimiento de convocatorias al socialismo.

Ha concluido el perodo de auto-censura que expurg ese trmino de los discursos de la izquierda y en Amrica Latina vuelven a debatirse los caminos para forjar una sociedad de igualdad y justicia. Este proyecto se recrea en oposicin a los presidentes centroizquierdistas, que abandonaron cualquier alusin al socialismo para congraciarse con las clases dominantes.

Como la figura del Che es indisociable del horizonte anticapitalista, su obra ha sido tambin debatida en las recientes conmemoraciones del Mayo francs. El socialismo constituye el eje de estas reflexiones, ya que alude al nico sistema efectivamente poscapitalista.

En este terreno Guevara ha dejado tambin importantes lecciones en su papel de funcionario de la revolucin (1959-64). Desarroll en Cuba una concepcin integral del militante como luchador y administrador. El Che no aceptaba las especializaciones restrictivas y combin el perfil guerrillero con su rol de Ministro de Industria.

En su gestin de las empresas pblicas impuls mecanismos de participacin y democratizacin opuestos a la primaca del mercado y a la arbitrariedad de los burcratas. Objetaba el esquema de competencia entre los trabajadores de firmas estatales que se instrumentaba en Yugoslavia y cuestionaba la simulacin mercantil en la administracin de compaas pblicas en Hungra. Se opuso anticipadamente a la Perestroika que condujo a restauracin del capitalismo en la URSS y al modelo que empuja a China hacia el mismo sistema. Pero Guevara tampoco aprobaba el esquema de planificacin compulsiva, que la Nomenklatura del Kremlin manejaba en forma ineficiente y despilfarradora.

En su breve experiencia como economista dej irresuelto el diseo de los mecanismos que permitiran gestar una transicin anticapitalista exitosa. Este avance requerira desenvolver formas de planificacin sustentadas en la democracia socialista, a fin de asegurar la participacin colectiva. Esta presencia es indispensable para corregir los errores y discutir las alternativas, en un sistema que combine el poder popular con la representacin indirecta.

Pero cualquier debate sobre la gestin presupone la nacionalizacin previa de las empresas estratgicas. Este paso se consum en forma muy acelerada en Cuba y presenta enorme actualidad en los pases que encaran la nacionalizacin de los hidrocarburos.

EL HOMBRE NUEVO EN EL SIGLO XXI

En los debates sobre el impulso a la productividad en una transicin socialista, Guevara tom partido por los incentivos morales contra los estmulos materiales. Pero adopt esta postura para el contexto cubano de los aos 60, sin emitir un juicio aplicable a cualquier momento o pas.

Su postura fue coherente con el proyecto comunista de gestar una tica del hombre nuevo. Promova la expansin de la solidaridad y la hermandad desde el inicio de la revolucin, sin esperar estos efectos de una ampliacin del bienestar material. Destacaba la imposibilidad de forjar una conciencia socialista eludiendo compromisos activos hacia el prjimo y repudiaba el cinismo que observaba entre los jerarcas del socialismo real. Este mensaje humanista ha calado profundamente entre los jvenes que actualmente admiran al Che.

Guevara ubicaba los obstculos para erigir una sociedad poscapitalista en el terreno poltico. No localizaba estas dificultades en el egosmo o el individualismo innato de personas. Por esta razn su legado incluye un cdigo de conductas, actitudes y comportamientos que incentivan a continuar su obra.

9-6-08.

1Economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda). Su pagina web es: www.lahaine.org/katz

2 Hemos desarrollado esta caracterizacin en nuestro ltimo libro: Katz Claudio, Las disyuntivas de la izquierda en Amrica Latina. Ediciones Luxemburg, Buenos Aires, 2008.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter