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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-08-2008

La formacin socialista revolucionaria italiana de Maritegui y la ortodoxia socialista rusa

Gustavo Prez Hinojosa
Rebelin


"Resid ms de dos aos en Italia,

donde despos una mujer y algunas ideas**".

Carta a Samuel Glusberg, 10 de Enero de 1927.


*"He hecho en Europa mi mejor aprendizaje".*

Advertencia a los "7 Ensayos de interpretacin de la realidad peruana", 1928.


"*Es evidente que en Europa se ocup particularmente*

*en estudios de poltica, economa, sociologa, filosofa, etc. *

*De su viaje data su asimilacin al marxismo*".

"Del autor" ("Ideologa y Poltica", Pg.15).

El presente artculo nace de la exposicin hecha en el Debate "*El marxismo-leninismo de Maritegui*", realizada en la Casa de Maritegui, por la Comisin Organizadora del 80 Aniversario de la Creacin Heroica de Jos Carlos Maritegui, del PCP, Presidida por el compaero Emilio Mendoza.

Es una constatacin prctica, que Maritegui no se autodenomin "marxista-leninista" y se declar simplemente "*Marxista convicto y confeso*", que titul solo "*Defensa del marxismo*" a uno de sus mas importantes libros, escrito precisamente en defensa del marxismo revolucionario, y que solo hiciese dos (o 3) alusiones al "*marxismo-leninismo*" en toda su obra, entre ellas las que figuran en el Programa del Partido Socialista del Per, que el constituyese. **

* *

A este respecto, habra que empezar por sealar que la acepcin "* marxismo-leninismo*" es usada por primera vez por *Nicolai Bujarin*, en su *Informe sobre el Programa de la Internacional Comunista*, en su calidad de Secretario del Comit Ejecutivo, en el *VI Congreso de la Internacional Comunista *(VI Congreso de la Internacional Comunista, Informes y Discusiones, Cuadernos de Pasado y Presente), realizado entre Junio y Septiembre de 1926.. Es all precisamente, donde Bujarin seala que los principios fundamentales del Programa son los del "*marxismo-leninismo*", considerando que "*debemos insistir particularmente sobre el hecho de que nosotros nos mantenemos firmemente sobre el terreno del marxismo-leninismo ortodoxo*" (Obra citada. Segunda parte. Informes y discusiones. Cuadernos de Pasado y Presente N 67, Pg.148), precisando que la Internacional Comunista era "*heredera de las mejores tradiciones de la II Internacional de antes de la guerra*" (Obra citada, Primera Parte, Tesis, manifiestos y resoluciones. Cuadernos de Pasado y Presente N 66, Pg.249).

Resulta importante tener en cuenta que an antes de este evento, J.V. Stalin publicara dos textos, que titul, "Fundamentos del Leninismo" y "Cuestiones del Leninismo" y no del "*marxismo-leninismo*".

MARITEGUI, GRAMSCI Y "LORDINE NUOVO"

Contra lo usualmente pensado por la mayora de nosotros, el propio Maritegui reconoci haber realizado su mejor aprendizaje y haberse asimilado al marxismo, en Europa, principalmente en Italia (La mayora de nosotros, salvo muy honrosas excepciones, fuimos formados en la imagen de un Maritegui tributario de la "ortodoxia" oficial socialista o comunista, que no era otra que la visin del socialismo sovitico o ruso, visin hegemnica mundial, a partir del papel directriz en la Internacional Comunista, del Partido Comunista de la URSS)..

A esa Italia, considerada como el pas en que la lucha de clases haba alcanzado el punto mas alto, tanto en el nivel de la praxis como en el de la elaboracin terica, es donde llega Maritegui, en su periplo europeo, y donde se forma como revolucionario, socialista marxista, pero no del marxismo en general sino de uno determinado, especfico, vinculado a al experiencia italiana. Es a partir de esa Italia que Maritegui leer a Marx con el filtro del historicismo italiano, informndose del desarrollo de la Revolucin Socialista de Octubre, a travs de fuentes e interpretaciones italianas.

Fueron esos aos, de 1919 a 1923, vividos principalmente en Italia, y principalmente bajo la influencia de "LOrdine Nuovo" (Semanario Socialista turins, ligado a los Consejos de Fbricas y a la influencia de la Internacional Comunista, que impulsara el nacimiento del Partido Comunista de Italia), junto a Gramsci, a Terracini y a Gobetti, los determinantes para el desarrollo poltico y cultural de Maritegui, pues lo transformaron en un revolucionario maduro y un pensador marxista (recordemos sus "Cartas de Italia").

En resumen, como ya lo haban insinuado en su momento Estuardo Nez, Robert Paris y Antonio Melis, su formacin ideolgica* *es, principalmente socialista revolucionaria italiana, pues all vivi una revolucin en marcha y el deslinde entre "maximalistas" y reformistas en el movimiento socialista. All percibi, de manera ms directa y analtica, junto a los socialistas italianos, el aliento renovador de Lenin y de la Revolucin de Octubre, a travs de una lectura del marxismo, que rescat su esencia y espritu revolucionario, en oposicin a la visin fosilizada y positivista de los tericos y dirigentes oportunistas de la II Internacional.

Mas recientemente, Fernanda Beigel recogiendo el itinerario italiano de Maritegui concluir que no slo su formacin marxista es principalmente italiana, sino que estuvo signada por la experiencia poltica* *del*"ordinovismo *", precisando que *"Este particular modo de ver y protagonizar el advenimiento del "nuevo orden*" *tuvo una gran influencia en la formacin ideolgica de Maritegui. Su conviccin "maximalista" se form en el ambiente italiano de estos aos y su conocimiento del comunismo estuvo estrechamente ligado a las posiciones de la fraccin ordinovista*" (Fernanda Beigel. "Una mirada sobre otra: el Gramsci que conoci Maritegui", Pg.45).

EL DESLINDE CON EL MARXISMO DE LA II INTERNACIONAL

Antonio Gramsci seala que "*El filisteo no ve la salvacin fuera de los esquemas preestablecidos, no concibe la historia sino como un organismo natural que atraviesa momentos de desarrollo fijos y previsibles. Si siembras una bellota, puedes estar seguro que no nacer ms que un brote de encina, el cual crece lentamente y no da frutos hasta pasados muchos aos. Pero ni la historia es una tierna encina ni bellotas los hombres*" y aade " *La historia no es un clculo matemtico : no existe en ella un sistema mtrico decimal, una numeracin progresiva de cantidades iguales que permita las cuatro operaciones, las ecuaciones y la extraccin de races. La cantidad (estructura econmica) se convierte en cualidad porque se hace instrumento de accin en manos de los hombres,* ",,,(Antonio Gramsci "Utopa").

Por su parte Maritegui describa : "*La filosofa evolucionista, historicista, racionalista, una en los tiempos pre-blicos, por encima de las fronteras polticas y sociales, a las dos clases antagnicas. El bienestar material, la potencia fsica de las urbes haban engendrado un respeto supersticioso por la idea del progreso. La humanidad pareca haber hallado una va definitiva. Conservadores y revolucionarios aceptaban prcticamente las consecuencias de las tesis evolucionistas*" ("Dos concepciones de la vida", "El alma matinal", Pg.17), y aada "*Los reformistas resistieron a la Revolucin, durante la agitacin revolucionaria post-blica, con razones del mas rudimentario determinismo econmico. Razones que, en el fondo, se identificaban con las de la burguesa conservadora, y que denunciaban el carcter absolutamente burgus, y no socialista, de ese determinismo*" ("El determinismo marxista", "Defensa del marxismo", Pg.67).

Gramsci sealar sobre la Revolucin de Octubre que "*Los hechos han provocado la explosin de los esquemas crticos en cuyo marco la Historia de Rusia habra tenido que desarrollarse segn los cnones del materialismo histrico", *que los bolcheviques "*no han levantado sobre las obras del maestro" (NOTA MIA : se refiere a Marx)"una exterior doctrina de afirmaciones dogmticas e indiscutibles. Viven el pensamiento marxista,"" Y ese pensamiento no sita nunca como factor mximo de la historia los hechos econmicos en bruto, sino siempre el hombre, la sociedad de los hombres, de los hombres que se renen, se comprenden, desarrollan a travs de esos contactos (cultura) una voluntad social, colectiva, y entienden los hechos econmicos, los juzgan y los adaptan a su voluntad hasta que sta se convierte en motor de la economa, en plasmadora de la realidad objetiva, la cual vive entonces, se mueve y toma el carcter de materia telrica en ebullicin, canalizable por donde la voluntad lo desee, y como la voluntad lo desee*" Antonio Gramsci. "La Revolucin contra "El Capital").

Gramsci, concluir sealando que "*Marx no ha escrito un credillo, no es un Mesas que hubiera dejado una ristra de parbolas cargadas de imperativos categricos, de normas indiscutibles, absolutas, fuera de las categoras del tiempo y del espacio*".(Antonio Gramsci. "Nuestro Marx").

Coincidentemente, nuestro Maritegui sealar que "*El marxismo,""es un mtodo fundamentalmente dialctico. Esto es, un mtodo que se apoya ntegramente en la realidad, en los hechos. No es, como algunos errneamente suponen, un cuerpo de principios de consecuencias rgidas, iguales para todos los climas histricos y todas las latitudes sociales". *(J.C. Maritegui. "Mensaje al Congreso Obrero", Enero de 1927).

Muerto Maritegui, en 1930, Antonio Gramsci, continuar, desde sus "*Cuadernos de la Crcel*" el deslinde con lo que, tanto Maritegui como l, apreciaban como el retorno del trastocamiento terico oficializado por la II Internacional, superado por Lenin y por la propia materializacin de la Revolucin de Octubre, siguiendo el hilo conductor ofrecido por "*Los problemas fundamentales del marxismo*" de Plejanov, de 1908, que constituy la tentativa ms completa de "manualizacin" filosfica del marxismo, y que volva a perfilarse tras "el Manual" de Bujarin (denominado "*Teora del Materialismo histrico*"), permitindole "*determinar una serie de divergencias respecto a una interpretacin del marxismo terico muy difundida en el grupo bolchevique, y destinada a asumir ms tarde rasgos cada vez mas notorios con el perfilamiento del "marxismo-leninismo*" (Leonardo Paggi "La teora general del marxismo en Gramsci". Introduccin a "Escritos Polticos", Editorial Siglo XXI, Pg.1), que en su desarroll implic el retorno del positivismo como "socialismo cientfico", que instituy las nociones de "materialismo histrico" y "materialismo dialctico", ajenas a Marx, rompiendo la unidad de su concepcin de la historia, disocindola entre, un mtodo permanente, eterno o universal, y por lo tanto fuera de la historia, que aparece operando como una suerte de frmula abstracta que garantizara un conocimiento "cientfico", y una teora histrico-filosfica de carcter general, que a su vez implicar :

- El estmulo de la creencia de que la historia de la humanidad, despus de pasar por modos de produccin determinados, para cualquier sociedad, y dados los efectos de la crisis del capitalismo, conducir necesariamente a la implantacin del Socialismo; y

- Una concepcin mecnica de las relaciones entre "estructura" y "superestructura" como compartimentos separados formalmente en la sociedad analizada, acentuando la importancia del factor econmico (estructura), deduciendo de ella la superestructura (y no como dos momentos que de ninguna manera pueden separarse de la totalidad, donde permanecen unidas a travs de determinaciones recprocas que deben ser examinadas de una manera histrico-concreta).

MARXISTA O MARXISTA-LENINISTA?

Es entonces posible, que la razn de que tanto Gramsci como Maritegui, dos socialistas revolucionarios, marxistas, formados (aunque con diferente ritmo) en el mismo escenario y la misma poca, no se autodenominasen "* marxistas-leninistas*", fuese la enorme desconfianza que les inspiraba (como a parte importante del movimiento socialista europeo), este reconocimiento de "*las mejores tradiciones de la II Internacional*", y el "* marxismo-leninismo*", entendido, precisamente como la recuperacin de stas, lo cual pareca implicar, necesariamente, la recuperacin de Kautsky y Plejanov, los principales representantes de una lectura marxista predominante en la II Internacional, fuertemente positivista, economicista, evolucionista y teleolgica, dominante durante la segunda parte del Siglo XIX y hasta la I Guerra Mundial, que daba forma a una nocin de socialismo pensado como resultado de una evolucin natural, como si el desarrollo de las fuerzas productivas, las contradicciones internas del modo de produccin capitalista y sus crisis peridicas, provocaran inevitablemente su derrumbe y la instauracin del socialismo.

A este respecto, Joaqun Santana seala que impresiona la coincidencia de ambos en rechazar toda reduccin positivista o sociologista del marxismo*. "Efectivamente, tanto el uno como el otro, reaccionan en contra de la lectura cientificista del marxismo, pues sta introduce un determinismo objetivismo que no deja lugar a la actividad transformadora y consciente del sujeto revolucionario. A su vez, rechazan la identificacin del materialismo histrico como una mera teora sociolgica. Para ellos, la concepcin materialista de la historia posee un carcter filosfico con un contenido ms general y totalizador*" (Joaqun Santana "Gramsci y Maritegui", Pg.4).

Oswaldo Fernndez-Daz aade "*Detrs del impacto de la revolucin rusa ambos pensaron en Marx en trminos de ruptura, por lo que la dinmica dominante de sus reflexiones es la de superacin de una ortodoxia y la duda permanente acerca de la necesidad de reemplazarla. Por la misma razn, toman distancia de lo que era oficial en la esfera marxista antes de la Primera Guerra Mundial, colocndose fuera de la rbita de la Segunda Internacional."(Oswaldo FernndezDiaz "Gramsci y Maritegui : frente a la ortodoxia", Pg.135).*

Particularmente, para el caso de Maritegui, los mismos autores sealan que el voluntarismo mariateguiano tiene un carcter anti-reformista, contrario al marxismo evolucionista y positivista de la Segunda Internacional, y que los elementos religiosos en su pensamiento estn relacionados con la necesidad de un fuerte impulso tico, que supere el chato racionalismo del reformismo socialdemcrata, buscando aislar el marxismo del fatalismo socialdemcrata y recuperar su sentido heroico y creador y la centralidad del elemento volitivo. Es por ello que Melis, considera que "*ante la aguda mirada de Maritegui el triunfo de Lenin y los bolcheviques se presenta como una comprobacin de la iniciativa subjetiva en la ruptura revolucionaria, vale decir, como un acontecimiento histrico que representa un franco y efectivo cuestionamiento del marxismo positivista de la Segunda Internacional y su visin fatalista de los procesos sociales* (Carlos Arroyo Reyes, "La parbola mariateguiana de Antonio Melis", Pg.9).

GRAMSCI Y MARITEGUI SOBRE MARX Y LENIN

Los "liquidadores" pretendern que con sto estoy sealando que tanto Gramsci como Maritegui fueron contrarios a V. I. Lenin. Nada ms falso. Lo cierto es que, a su vez, Gramsci y Maritegui coincidirn en la valoracin de V. I. Lenin y su pensamiento, pero desde Marx.

As Gramsci dir que "*Marx inicia intelectualmente una edad histrica que durar probablemente siglos, esto es, hasta la desaparicin de la sociedad poltica y el advenimiento de la sociedad regulada. Solo entonces su concepcin del mundo ser superada (concepcin de la necesidad superada por la concepcin de la libertad)*" (Antonio Gramsci. "El materialismo histrico y la filosofa de Benedetto Croce". Ediciones Nueva Visin, Buenos Aires, Pg.82).

Maritegui acotar que "*Mientras el capitalismo no haya trasmontado definitivamente, el canon de Marx sigue siendo vlido. El socialismo, o sea la lucha por transformar el orden social de capitalista a colectivistas mantiene viva esa crtica, la contina, la confirma, la corrige*" (J.C. Maritegui "La filosofa moderna y el marxismo", Defensa del marxismo, Pgs.40 y 41).

Y ambos ubicarn la relacin Marx-Lenin de manera distinta a Bujarin, no dejando que tras esta relacin "se cuele" encubierto y "actualizado" el marxismo de la II Internacional :

"*Trazar un paralelo entre Marx e Ilich para determinar la jerarqua respectiva es torpe y ocioso : ambos expresan dos fases : ciencia-accin, que son homogneas y heterogneas al mismo tiempo*" (Antonio Gramsci. "El materialismo histrico y la filosofa de Benedetto Croce").

"*Lenin no es un idelogo sino un realizador. El idelogo, el creador de una doctrina carece, generalmente, de sagacidad, de perspicacia y de elasticidad para realizarla. Toda doctrina tiene, por eso sus tericos y sus polticos. Lenin es un poltico : no es un terico*" (J.C. Maritegui "Lenin", Variedades, 22/09/1923, publicado en "Maritegui y la Revolucin de Octubre. Escritos 1917-1930", Pg. 73).

*Gustavo Prez Hinojosa es miembro del Foro Centenario "Jos Carlos Maritegui" y *de la Universidad Socialista "Jos Carlos Maritegui".



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