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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-08-2008

El deporte en la revolucin cubana

Felipe de J. Prez Cruz
Rebelin


Soy de los millones de cubanos que acompa con sano orgullo, los xitos deportivos de mi pas, sentimiento que comparto con quienes en muchas partes del mundo siguen los xitos de Cuba socialista en este y otros campos.

Aspiro a que la ltima, y de inmediato la prxima, sea siempre la mejor de todas las participaciones cubanas en citas olmpicas, mundiales, panamericanas y centroamericanas, lo que asumo como una cosecha de bien ganados ttulos y medallas, pero lo que siempre considerar ms importante, ser la propia presencia de una amplia delegacin de revolucionarios cubanos, en el escenario del deporte mundial. Ms que el recuento de los lauros y records deportivos, que a todos nos agradan, aspiro a que la delegacin de mi pas obtenga la gran medalla de la dignidad deportiva, el record del amor a su patria, el sitial de honor de quienes construyen el socialismo en Amrica.

El jbilo de quienes ven en los resultados alcanzados en Beijing una derrota de la Revolucin, los graznidos de sus esbirros del periodismo prostituido, no merecen la menor atencin. No pueden entender quienes solo se mueven en el viciado margen de la agitacin y la diversin poltica, que calificar a la dignidad y el patriotismo, como los mejores premios a alcanzar en una olimpiada, resulta consustancial a la filosofa y al proyecto de presente-futuro de la Revolucin Cubana.

Si considero que estos das en que el deporte pasa a ser un tema ms que habitual, totalizador, tanto en el pas, como en muchas otras partes del mundo, resulta oportuno promover la reflexin sobre lo que hoy representa el sistema deportivo cubano, sus resultados y sobre todo adelantar opiniones, alrededor de los compromisos que tenemos para continuar la obra del socialismo en este frente de humanismo trascendente.

La memoria no puede faltar

El pleno y democrtico acceso al deporte, la educacin y cultura fsica, y la recreacin, constituyen privilegios que disfrutan solo las generaciones de cubanas y cubanos que vivimos en el socialismo. El deporte est integrado a la estrategia educacional cubana y es parte sustantiva del propsito de lograr una mujer y un hombre con una cultura general integral. El ejercicio fsico se asume tambin como parte del desarrollo del Sistema de Salud. Hoy el deporte es parte sustantiva del propsito de lograr una mujer y un hombre con una cultura general integral. No es ocioso recordar que a pesar de que el primer gimnasio de Latinoamrica, fue fundado en La Habana en el ao 1839, no puede hablarse de la existencia en el pas de un movimiento deportivo hasta el triunfo de la Revolucin el 1 de enero de 1959.

Durante el Siglo XX el deporte, en lo fundamental, estuvo limitado a la iniciativa de activistas y promotores privados. La situacin se caracterizaba por la falta de incentivos estatales, la no masividad, la estratificacin clasista de la prctica deportiva y el profesionalismo. No exista sistema alguno capaz de controlar, ampliar y desarrollar eficazmente tan importante actividad. La educacin fsica solo era un valor agregado que se promocionaba en unas pocos escuelas e institutos, la mayora centros privados dedicados a formar a los hijos de la oligarqua y sus grupos afines.

Al analizar la poca neocolonial, nos percatamos de que el boxeo profesional, el bisbol y el atletismo, constituan los deportes ms practicados y por tanto de los ms destacados, tanto nacional como internacionalmente. Figuras de la talla de Ramn Fonst, campen Olmpico de esgrima en las Olimpiadas realizadas en Paris 1900 y San Luis 1904, Manuel Dionisio Daz, titular en 1904 del sable individual y Jos Ral Capablanca, campen mundial de Ajedrez desde 1921 hasta 1927, permiten corroborar en su excepcionalidad, que solo la genialidad de estos hombres hizo posible que alcanzaran tales triunfos, en deportes exclusivos para las capas ms altas de la sociedad, tanto en nuestro pas, como a escala mundial.

Muchos de los deportistas, vean en la prctica de estas disciplinas, la va de escape para resolver sus precarias situaciones econmicas y poder ayudar, de esta manera, a sus seres ms queridos, aunque en muchos casos, la realidad del profesionalismo les jug una mala pasada y terminaron sus vidas de atletas activos, enmarcados en la misma pobreza con la que c omenzaron. Tales fue el caso de Eligio Sardinas, el Kid Chocolate, rescatado, atendido y dignificado por la Revolucin.

Al triunfo de la Revolucin

A inicios de 1959, las estadsticas que mostraba Cuba en materia de deportes y educacin fsica, no eran nada alentadoras. Unas 15 mil personas practicaban con regularidad deportes, en 951 instalaciones deportivas, la mayora dedicada a deportes de lite, ejercitados por los burgueses y sus grupos afines. Solo el 2 por ciento del alumnado reciba servicios de educacin fsica por 609 profesionales de la materia - 1 por cada 100 000 habitantes-, de los cuales solo el 60 por ciento permaneci en el pas despus del fin de la dictadura proyanqui. As el Gobierno Revolucionario, se vio en la necesidad de cambiar la filosofa del deporte imperante, y reorganizar el sistema deportivo cubano. F idel Castro, en un discurso pronunciado el 29 de enero de 1959, dej claramente establecida la voluntad de la Revolucin en el campo deportivo: Venimos decididos a impulsar el deporte a toda costa, llevarlo tan lejos como sea posible, expres entonces el Comandante en Jefe de la Revolucin. ... ( Armando S. Hernndez Lpez: Paginas de Victorias, Editorial Deportes, La Habana, 2001, pgina 9 ).

El 14 de enero de 1959, se crea la Direccin General de Deportes (DGD) y dos aos ms tarde, el 23 de febrero de 1961 nace el Instituto Nacional de Deportes Educacin Fsica y Recreacin (INDER), organismo principal encargado de la planificacin, direccin y ejecucin de los programas de las distintas actividades deportivas a lo largo y ancho de todo el pas y en la arena internacional. En 1962 bajo el principio martiano de la no comercializacin del deporte, se llev a cabo la eliminacin del profesionalismo. Entonces se da a conocer la consigna que guiara el movimiento deportivo cubano, El deporte derecho del pueblo, convertida en principio de la Revolucin. Y tal reconocimiento se inscribi como precepto constitucional. En texto de la Constitucin de 1976, en su artculo 52 establece: Todos tienen derecho a la Educacin Fsica, al deporte y la recreacin.

El disfrute del derecho al deporte se garantiz por la inclusin de la enseanza y prctica de la Educacin Fsica y el deporte en los planes de estudio del Sistema Nacional de Educacin; y por la amplitud de la instruccin y los medios puestos a disposicin del pueblo, que facilitan la prctica masiva del deporte y la recreacin. El nuevo sistema se estructur sobre la base de tres conceptos fundamentales: deporte participativo, formacin integral del deportista y la atencin a atletas. La creacin del rgimen de participacin deportiva fue -y es hasta hoy- la base organizativa fundamental del nuevo movimiento deportivo cubano; sus caractersticas nicas permiten que miles de personas se incorporen a la prctica del deporte, impulsando este ltimo a toda costa y llevndolo tan lejos como sea posible.

En 1965 se cre la Industria Deportiva y se edificaron instalaciones, para que en toda la geografa del archipilago cubano, los ciudadanos interesados practicaran la modalidad de su gusto. En ese sentido, cabe nombrar el Plan Montaa, que consisti en construir estadios en zonas tan agrestes como los macizos de la Sierra Maestra, en el extremo oriental; el Escambray, en el central; y la Sierra de los rganos, en el occidental. Tambin se fund el Instituto de Medicina Deportiva, y fueron miles los maestros capacitados para extender la educacin fsica a todas las escuelas del pas. Se establecieron las reas deportivas y los programas para diversos niveles de enseanza.

Desde el crculo infantil, la educacin en Cuba tiene incorporada la educacin fsica, con carcter obligatorio en todos los niveles de enseanza, e incluye programas que promueven talentos en varios deportes, adems de potenciar valores ticos y morales relacionados con el espritu de solidaridad y de fidelidad. Para ello la labor del profesor de educacin fsica, se articula con el sistema de reas deportivas escolares que desarrolla el Instituto Nacional de Deportes, Educacin Fsica y Recreacin (INDER), con el deporte inter escolar y comunitario, y la realizacin de los juegos escolares municipales, provinciales y nacionales.

En 1963 nacieron los Juegos Escolares Nacionales como eslabn precioso y preciso de atencin priorizada a la fundamental cantera estudiantil. En este mismo contexto se desarroll en Cuba un modelo de enseanza del deporte conocido como el de Pirmide de Alto Rendimiento, materializado en 17 Escuelas de Iniciacin Deportiva Escolar (EIDE), 14 Escuelas de Superacin y Perfeccionamiento Atltico, que suman a ms de 40 mil estudiantes. Muchos de los campeones de hoy comenzaron su trayectoria en las EIDE, en las cuales mostraron su talento, y se les introdujo en el llamado mundo del alto rendimiento apoyndose en los servicios de ciencia y medicina deportiva.

La necesidad de entrenadores, especialistas y profesores de Educacin Fsica y deportes, fue el hilo conductor para poner en prctica un programa de superacin que exigi centros especializados. As surge primeramente la Escuela de Profesores de Educacin Fsica (EPEF) y luego el Instituto Superior de Cultura Fsica (ISCF), el que en estos momentos cuenta con una red de facultades y filiales encargadas de la formacin y capacitacin de los recursos humanos, las investigaciones aplicadas y servicios de extensin universitaria. Para asumir las tareas del deporte y la cultura fsica, el pas ha formado 43 mil licenciados en cultura fsica, que al sumarse con los de nivel medio superior, llegan a 82 000 profesionales en la rama de la cultura fsica y el deporte - lo que equivale a 1 por cada 342 habitantes, 64 profesionales por cada uno que exista en 1959. Adems la nacin ha formado 152 doctores en ciencia de la cultura fsica y el deporte y 587 con la categora de mster (Vctor Joaqun Ortega: El gran salto de las lides del msculo. Taller Historia de la Revolucin Cubana, Unin Nacional de Historiadores, La Habana, abril del 2008).

Los resultados internacionales

Los resultados son concretos y objetivos. Antes del triunfo revolucionario de 1959, Cuba particip en siete Juegos Olmpicos por medio de 114 deportistas y la conquista de 14 medallas, de estas cinco de oro. En ese periodo de ms de 50 aos la Isla solo inscribi a una mujer, sin galardn alguno, que lo hizo en 80 metros con vallas, en Melbourne56 (Miguel Hernndez: Unas 50 cubanas competirn en Beijing, Granma, La Habana, 29 de junio del 2008). Despus de 1959, entre los Juegos de Roma-60 y Atenas04, con la excepcin de Los Angeles84 y Sel88 a los que no asistimos, se cuentan 10 participaciones cubanas, con 1 433 atletas, 334 fminas, el logro de 158 metales con 60 de oro, adems de la privilegiada inclusin entre los 10 primeros del cuadro de pases desde Montreal76.

Hay logros deportivos que solo la Revolucin ha hecho posible, y el ms humanista de todos, es el del posibilitar la prctica deportiva y la cultura fsica a las personas discapacitadas. Fue colosal la proeza de los atletas discapacitados en el 2007. Hasta 130 se elev el nmero de preseas ganadas por ellos en competencias internacionales, lo cual constituye la cosecha ms elevada lograda en un ao por ese sector. Sobresalieron sus actuaciones en los Juegos Mundiales para Ciegos y los Parapanamericanos, ambos celebrados en Brasil, los Panamericanos para Sordos, que tuvieron lugar en Venezuela, y la Olimpiada Especial para Atletas con Discapacidad Intelectual, efectuada en China. Solo un ejemplo de la hazaa: en los Parapanamericanos alcanzaron 28 doradas, 21 de plata y 11 de bronce, participando solo en cinco de los 10 deportes convocados para superar por mucho la anterior cita del 2003 (Oscar Snchez: Deporte: el 2008 puede y debe ser mejor, Granma, Ciudad de La Habana, 3 de enero de 2008 ).

En general Cuba est ubicada desde hace ms de tres dcadas entre los 10-11 mejores pases del mundo, en el campo del deporte mundial, y ocupa los primeros lugares en el hemisferio americano y la zona de Centroamrica y el Caribe. El pas tiene en toda la Ibero Amrica, la segunda tasa en por ciento, por la cantidad de medallas alcanzadas en Juegos Olmpicos, en relacin con la cantidad de habitantes, a razn de 2,52 por cada cien mil habitantes. Es alentador tambin el 0,556 por ciento que presenta, en relacin con la cantidad de medallas obtenidas por la cantidad de trabajadores existentes en la isla.

Al analizar estos resultados observamos como nuestro pas, se ha convertido en la principal potencia deportiva de Amrica Latina y la segunda del llamado Tercer Mundo, solamente superada por China. Nos percatamos adems, de como nuestra nacin, pas de ser un pas con escasos resultados deportivos, antes de 1959, a un ejemplo de lo que puede hacer un pequeo Estado, cuando coloca en manos del pueblo lo ms genuino, autntico y capacitado de su conocimiento. En tales avances es justo destacar el apoyo recibido, en los primeros aos, por tcnicos y especialistas de los antiguos pases socialistas, que contribuyeron, en gran medida, al logro de estas metas y a la formacin de nuestros entrenadores, profesores y especialistas (Joel Ernesto Granda Dihigo: El deporte en Cuba: expresin de un modo de vida, Universidad de La Habana, La Habana, 2003). Pero los resultados en olimpiadas, campeonatos mundiales, panamericanos centroamericanos y otros - de 600 eventos en el 2007-, es solo un indicador tras el que est un maravilloso sistema de desarrollo fsico y tico, de sana recreacin. Sin este sistema no existiran los resultados sealados.

Los logros del movimiento deportivo cubano tienen un unnime reconocimiento en la comunidad internacional. Cuba participa en numerosas asociaciones deportivas en las que defiende diversas iniciativas y estrategias para el desarrollo del deporte regional y mundial. En octubre del 2007, fue elegida por unanimidad, como integrante del Comit Intergubernamental para la Educacin Fsica y el Deporte de la UNESCO, durante la 34 Conferencia General del importante organismo de Naciones Unidas.

El sistema del deporte socialista

La Educacin fsica es obligatoria en todos los niveles del sistema educacional, adems es masiva y gratuita para toda la poblacin. El ejercicio fsico se asume tambin como parte del desarrollo del Sistema de Salud. Adems de la educacin fsica escolarizada, hay 4.2 millones de cubanos que practican deportes sistemticamente, por propia iniciativa, lo que en conjunto representa un 60 por ciento de la poblacin, y alrededor de seis millones de cubanos y cubanas de todas las edades. Los resultados deportivos cubanos son tambin una expresin de la abnegada labor del movimiento de activistas voluntarios al que contribuyen ms de 112 000 personas en el pas

En el pas existe una constante promocin de la competitividad y la fraternidad deportiva. El deporte fomenta un clima de sano debate, en que juega un papel muy significativo un periodismo deportivo gil y profundo, conocedor, creativo y honesto.

Desde los juegos escolares y juveniles, se accede al deporte de alto rendimiento, y este sistema no es privativo solo para campeones y lderes deportivos, a su vez se abre y multiplica en centenares de competiciones que en las escuelas, centros de trabajo y barrios, y estimula el ejercicio organizado de la actividad deportiva y la cultura fsica. De la prctica de toda la poblacin en los programas de educacin fsica y deportes surgen los campeones. De esta masividad crece la calidad, y sobre todo, los valores humanistas del deporte socialista. En el pas existen ms de 11523 instalaciones deportivas -12 instalaciones nuevas por cada una existente en 1959-, lo que le permite al pueblo cubano a acceder a todas las formas posibles de prcticas deportivas.

El movimiento deportivo tiene a partir del trabajo de las comisiones de educacin fsica a nivel municipal y provincial, el universo de la cultura masiva. Para buscar a los futuros campeones, cuenta con una seleccin de los ms rpidos, ms flexibles y otros de los ms singulares por capacidades motrices. Esta puede ser una labor muy seria, o convertirse en un hacer esquemtico e insuficiente, para su triunfo resulta fundamental el trabajo en la base del profesor de educacin fsica y el entusiasta apoyo de los activistas deportivos, de los directivos escolares, los dirigentes territoriales y barriales del poder popular y las organizaciones de masas.

El pas se asume libre de la utilizacin de drogas, frmacos Y sustancias estimulantes para potenciar artificialmente el rendimiento, y trabaja contra el errneo criterio de obtener medallas y ttulos, utilizando estas fraudulentas y peligrosas vas, que atentan contra la salud y vida de los atletas y violan los principios del decoro y la honestidad deportivos. Para fortalece esta labor se puso en funcionamiento el Laboratorio Antidoping de La Habana, de reconocida calidad. Durante el 2007, la prioridad otorgada al trabajo profilctico de entrenadores, especialistas y atletas, dio por resultado la no manifestacin de ningn hecho de dopaje entre nuestros atletas participantes en competencias nacionales e internacionales.

A pesar del imperio

Y el 2007 no fue la excepcin, el deporte continu siendo blanco de la absurda y cruel poltica de Estados Unidos hacia Cuba. Washington continu obstaculizando la asistencia cubana a certmenes en suelo estadounidense, impidi la participacin de los ciclistas norteamericanos en la Vuelta a Cuba y le prohibi al presidente de la Federacin Internacional de Softbol, adems, miembro del Comit Olmpico Internacional, visitar a la mayor de las Antillas.

Sin embargo, el movimiento deportivo nacional continu robustecindose desde sus principios solidarios y firm acuerdos en el 2007 con 15 pases, entre ellos India, Ecuador, Eritrea, Uruguay, Indonesia, China, Ucrania, Santa Lucia, Noruega y Panam; particip en ms de 150 reuniones internacionales con sus federativos, mientras presta su colaboracin en ms de 50 naciones.

La Escuela Internacional de Educacin Fsica y Deporte (EIEFD), ha graduado 1 200 los diplomados de 71 pases del Tercer Mundo que contribuyen al desarrollo del deporte y la calidad de vida en esos pueblos. Estos jvenes han sido protagonistas de una nueva pedagoga, la del carcter multinacional y armnico de la formacin de profesionales, cuyo reto es conciliar culturas, modos de actuar, formas de aprendizaje, desniveles acadmicos y educativos. Se cumplen as los objetivos que Fidel expresara en su inauguracin el 23 de febrero de 2001: "La escuela, ms que un centro de estudio, es un punto de apoyo al desarrollo del movimiento deportivo de los pases del Tercer Mundo, fundamentalmente a los del continente americano" (Fidel Castro Ruz: Discurso en el acto de fundacin de la Escuela Internacional de Educacin Fsica y Deportes, Granma, Ciudad de La Habana, 26 de febrero del 2001).

Las dificultades

El deporte revolucionario ha emprendido la solucin de no pocas problemticas pendientes de solucin, las que se acumularon durante el perodo especial, y las que son el lastre de problemas viejos no atendidos o no resueltos certeramente, y tambin de nuevos retos. El deporte cubano debe crecerse frente a las insuficiencias y el burocratismo que existen a nivel directivo, tanto en el INDER, como en algunos gobiernos provinciales y territoriales.

Con esfuerzo la red de instalaciones y servicios deportivos comienza a salir del fuerte deterioro del perodo especial. Se han reparado ms de 1925 instalaciones y se han iluminado 936. En este sentido es vital la explotacin ptima de las instalaciones. Es un hecho injustificable, verlas vacas los fines de semana.

Avanza la recuperacin de la industria deportiva y lo que ello representa como soporte material del deporte masivo y de alto rendimiento. Se han abierto 240 sedes universitarias en el pas para al formacin de licenciados en educacin fsica, y marcha un importante programa de recuperacin de las EIDE, Tambin se labora en el fortalecimiento de la capacidad organizativa, y de las vas de autofinanciamiento, el debate de las dificultades de unas y otras especialidades en el contexto territorial, en la labor con las nuevas generaciones y la poblacin en general.

En el 2007 se constat un salto cualitativo en cuanto al respaldo al trabajo de los profesores de educacin fsica, tanto material como docentemente, pero quedan dos temas pendientes en su radio de accin. La primera: es que urge que este docente, recupere su condicin de lder dentro del colectivo estudiantil y escolar, tanto para impulsar el desarrollo de la educacin, la cultura fsica y la recreacin en nuestras escuelas y barrios, como para cumplir la tarea de descubrir el talento, y encaminarlo a su desarrollo. El segundo tema se refiere a que todava hay deudas con las competencias de corta duracin en la base, entre las propias escuelas y dentro de ellas, como fuente de formacin integral y tambin para hallar aptitudes y actitudes de cara a las ms diversas modalidades deportivas.

Un balance general del deporte en la Cuba de hoy, no puede eludir junto a todos sus notables resultados , que se manifiestan insuficiencias y hechos negativos cuya atencin reclaman de urgente trabajo, y su trascendencia rebase al propio Instituto de deportes, para inscribirse como tareas de todas y todos los ciudadanos. En el sector del deporte, hemos perdido batallas frente a la gratuidad sin acompaamiento de responsabilidad, disciplina, control y exigencia, en el poner coto a desordenes, despilfarros, vandalismos y robos, en los que sobre todo, ha faltado cultura y compromiso ciudadano, y donde la combatividad que manifestamos hacia otros campos de la lucha revolucionaria, se ha trastocado en apata y en dejar hacer a los antisociales y corruptos.

A las nuevas reparaciones e inversiones, hay que aadir la evaluacin y el debate dentro y fuera del INDER, a escala social, por la prensa y los medios masivos, con las organizaciones de estudiante, jvenes, mujeres y pobladores, sobre el propio proyecto del deporte socialista, y la responsabilidad que con el tenemos todos los cubanos y cubanas. Desafortunadamente, la alerta del peridico Granma sobre el deterioro y saqueo del patrimonio del Museo del Deporte, no es un hecho fortuito. Vivo solo a unas cuadras de lo que fuera una bella instalacin deportiva, remozada para los Panamericanos de 1991 al costo de varios miles de dlares, perdida prcticamente destruida y saqueada-, frente a la despreocupacin y la irresponsabilidad, ante los ojos de todos los pobladores, de los revolucionarios, de gobernantes y gobernados: Podemos reparar all sin antes determinar responsabilidades de las instituciones gubernamentales y sus cuadros y hacerlas pblicas, con claro sentido correctivo y educativo? Sin llamar a la vergenza colectiva, al autocrtico compromiso del barrio? Sin reflexionar sobre la responsabilidad que tenemos cada uno de los que por all vivimos, en lo que ha ocurrido, en lo que no podemos permitir?

Los vacos en la oferta deportiva de masas, en medio de las indeseadas desigualdades, la incorporacin de relaciones de mercado, las presiones econmicas que pesan sobre el nivel de vida de maestros y profesores de educacin fsica, y el surgimiento de sujetos protocapitalistas, ha trado como consecuencia, la proliferacin de gimnasios y otras variantes de atencin privada, por cuyos servicios se cobra a aquellos sectores de la poblacin con poder adquisitivo para hacerlo. Estas manifestaciones, hay que verlas en su dimensin corrosiva: Crece la simiente de la cultura fsica y la recreacin rentada. De nosotros depende ser capaces de cortar a tiempo esta solucin individualista, y hacerlo, ms que con las medidas legales que existen y no aplicamos, con la promocin de soluciones socialistas concretas, la persuasin y el debate ideolgico. Las ideas justas, la razn, estn de nuestra parte.

El deporte de alto rendimiento

El deporte de alto rendimiento es un resultado del sistema nacional de educacin y de la amplia masividad que se extiende por toda la geografa y el tejido social de la nacin. Los ases influyen en la masividad, la impulsan, es ms, llenan de dicha al pas, aumentan la autoestima, la dignidad, la identidad nacional. Sin embargo, la bases de decenas de miles de atletas en las escuelas, centros de trabajo y barrios, es lo fundamental: sin ellas, no se pudiera sustentar el alto rendimiento. Se trata de una dialctica sustantiva: No solo porque conforma la cantera magnfica del alto rendimiento sino- y es lo principal- porque la cultura fsica tiene como tarea fundamental, la de forjar a escala social, de seres humanos con superior voluntad, colectivismo, respeto al prjimo, en fin, con mayor cantidad de virtudes que defectos en el cuerpo y en el alma (Vctor Joaqun Ortega: Ob cit). Y aqu radica la definitiva diferencia:

Al capitalismo prevaleciente en el mundo, no le interesa la masividad en la prctica del deporte. Trabaja para la masividad en el consumo y sobre todo la compra de los espectculos deportivos. Sus campeones son la resultante de una doble y triple exclusin: De la clasista que permite acceder solo a los que posen la posibilidad econmica. Y desde esta, separa a los talentos, y los somete al aislamiento del sistema de estrellas, necesariamente comercial. Mientras, los mercaderes cazatalentos se aventuran en las zonas de pobreza, para comprar msculos y huesos prodigiosos, separando los cuerpos de sus entornos, blanquendolos y aburguesndolos con las prebendas de los institutos, universidades y clubes de las burguesas.

Cuba pas pequeo, pobre y bloqueado no renuncia a trabajar para la mayora, y siempre con ella, potenciar a los mejores. El mundo capitalista inmensamente rico, tecnolgicamente desarrollado, sin bloqueo alguno, se concentra en la minora, en sus clases privilegiadas, y desde ella proyecta y crea el crculo exclusivo del alto rendimiento.

La Revolucin Cientfico Tcnica llevada al deporte, implica para un pas en las condiciones y circunstancias de Cuba, el acceder a tecnologas, implementos, medios y entrenamientos cada vez ms costosos. La sofisticacin es tal, que hay deportes cuya prctica de alto rendimiento, comienza a ser prohibitiva, para muchas naciones, y solo deja espacio para un deporte de lite, que por dems se construye como negocio espectculo con capacidad de venta, para deducir los costos y proporcionar determinada cuota de rentabilidad. Hay pases que bajo tal esquema han invertido y hoy presentan atletas y equipos mucho ms preparados en uno u otra especialidad.

Fenmenos como la desintegracin de la URSS, la particin de Checoslovaquia y el desmembramiento de Yugoslavia, han hecho arribar al mundo competitivo nuevos pases, con la slida tradicin y cultura deportiva que en ellos desarroll el socialismo. Las llamadas nuevas potencias emergentes, en particular China, India y Brasil, tambin se han incorporado con nuevas fortalezas a la disputa olmpica y mundial. Basta mencionar que en los ltimos cinco Juegos Olmpicos la cifra de siete medallas de oro por un pas, ha ido en crecimiento; En Sel solo fueron 7 las naciones que lo lograron, en Barcelona 9, Atlanta 10, Sydney 13 y en Atenas 14.

En las competencias deportivas mundiales, por las causas sealadas, se ha producido un salto de nivel. No vivimos hoy las mismas circunstancias de la poca en que llegamos a ocupar relativamente pronto el primer lugar del mundo en medallas de oro por habitante, y por supuesto que eso no volver a repetirse, ha sealado oportunamente el propio Fidel Castro (Fidel Castro Ruz: Para el honor, Medalla de Oro. Reflexiones del compaero Fidel, Granma, Ciudad de la Habana, 26 de agosto de 2008).

El actual escenario que se abre para nuestros deportistas en competiciones internacionales, es mucho ms riguroso y complejo, que hace solo unos aos atrs. Nunca podramos disponer del nivel tecnolgico de las instalaciones y equipos de diversa ndole, ni de los climas variados de que disponen los deportistas que se preparan en los centros de entrenamientos que sustentan los pases desarrollados y sus agencias y organizaciones. El nivel y la exigencia en las competiciones internacionales crecen tambin al aumentar el selecto grupo de pases que pueden alcanzar lauros.

La mundializacin del deporte, que marcha bajo los carriles del capitalismo transnacional, amenaza al deporte como actividad cultural. El mercado inunda el deporte y lo prostituye. Hay un abrupto y desmedido crecimiento del deporte profesional sobre el amateur. El deporte amateur se encadena a la comercializacin, por la va de la publicidad -las promociones de marcas y productos-, los grandes espectculos y su produccin para la televisin y el vdeo. Precisamente la disyuntiva hoy se dirime entre el profesionalismo y la mercantilizacin, frente a la defensa del deporte como derecho de los pueblos y expresin de su desarrollo integral. Junto a las mafias de cuello blanco de las grandes corporaciones transnacionales dedicadas al negocio deportivo, coexisten sus coasociados de los grupos criminales, que cada vez corrompen ms el movimiento olmpico internacional, compran directivos y rbitros y presionan, extorsionan y explotan a los atletas. De la mano de la conversin del deporte en mercanca y el fortalecimiento de las mafias de empresarios, marcha el fraude deportivo -el doping- y el robo de talentos y campeones.

En el contexto de la indetenible corriente migratoria del Sur hambreado hacia el Norte desarrollado, se ha multiplicado en los ltimos aos la caza de talentos, por parte de las grandes potencias capitalistas. Con la zanahoria de la legalizacin y nacionalizacin, los mercaderes del capital logran fortalecer artificialmente sus escuadras deportivas, en detrimento del deporte en los pases pobres de donde proceden los migrantes. As estamos en presencia de una nueva y selectiva trata, donde los esclavos modernos son atados a contratos y cartas de nacionalizacin. En el caso de Cuba, el pas ha sido vctima durante largo tiempo de las operaciones de robo de talentos deportivos.

Las mafias del deporte rentado y de la contrarrevolucin, y los servicios de la potencia imperialista que nos agrede, actan al unsono para propiciar la desercin, sembrar la desconfianza y el desasosiego entre nuestros jvenes deportistas. En estos ltimos aos ha arreciado esta actividad con la certeza de que estamos ante operaciones bien aseguradas y coordinadas por nuestros enemigos. El carcter de las acciones no deja lugar a dudas.

Una direccin particular esta en desmembrar y destruir los equipos ya constituidos. Desde hace aos se trabaja por captar para el profesionalismo a figuras destacadas de los equipo nacional y juvenil de beisbol y de algunas otras disciplinas, pero ahora la presin se emplea contra los equipos en su conjunto, tal como se produjo en el XXIII Campeonato Mundial Juvenil de Bisbol de Edmonton, Canad. Accin que sospechosamente se repite con la mayora de los equipos que salen a cumplir compromisos en el exterior. Hace unos meses, una parte de nuestro equipo masculino de ftbol se dej arrastrar a la desercin en los Estados Unidos. Se trataba en este caso de jvenes que en su mayora recin alcanzaban sus primeros lauros, ninguno era una gran figura con capacidad para ser cotizada de inmediato en los grandes clubes, pero bastaba que practicaran una disciplina donde Cuba trata de despegar.

Tambin se han incrementado las operaciones contra los talentos individuales. A la presin contra el boxeo como especialidad por aos codiciada por los mercaderes, se ha unido la labor de robo contra otros deportes de combate, y en general la maldad por reducir al mnimo las posibilidades de triunfo del deporte revolucionario en la arena internacional. En estos ltimos dos aos ocho potenciales medallistas y campeones olmpicos de boxeo, lucha y judo fueron comprados.

Existe tambin un rango de problemticas internas. En el campo del deporte como en otras esferas de realizaciones, no todo es culpa del bloqueo y de la agresividad imperialista. Hay un grupo de factores internos. No soy especialista, pero con frecuencia observo descontento entre los compaeros que trabajan en las reas acadmicas del deporte, entre periodistas, entrenadores y atletas. Hay preocupacin por la existencia de tendencias al campeonismo y la exaltacin desmedida del somatotipo, por la no aplicacin certera de la experiencia, la ciencia y la tecnologa, y el espacio que se abre al voluntarismo y la subjetividad. Se trata en estos y otros temas, de aspectos donde pueden existir distintos puntos de vista y divergencias puntuales, pero que una mirada integral no puede obviar. Ms cuando algunos criterios constituyen consensos de opinin que merecen la mxima atencin.

Tengo la impresin de que nuestro deporte de alto rendimiento no ha profundizado debidamente en las causas y condiciones de los reveses e insuficiencias. Despus de los Juegos Centro-Caribe de Cartagena en el 2006, donde la cosecha de primeros lugares fue muy inferior a la historia cubana en esos eventos, tras los Juegos Panamericanos de Ro de Janeiro en el 2007, me qued con ganas de conocer anlisis ms pormenorizados de lo all ocurrido. Si estos se realizaron no se divulgaron, ni se pusieron al alcance y la fertilizacin de la opinin pblica. No entend suficientemente como el cambio generacional llev al debut en justas continentales a ms del 65 por ciento de la comitiva panamericana: Sera este el escalonamiento ms racional entre las figuras consagradas y nuestro abundante y joven relevo. La renovacin casi completa de un equipo, no dice de falta de previsin en quienes tienen la responsabilidad de preparar el relevo?

Tampoco se trata de centrarse solo en el aspecto propiamente tcnico, temas como el de la solucin de insuficiencias en la base material de entrenamiento y en las condiciones de vida de los atletas deben analizarse. Cuba tendr que suplir con inteligencia y coraje la falta de costosos y sofisticados equipos, pero no puede renunciar a la excelencia en lo que posee. No se puede justificar que en vsperas de los Juegos Olmpicos existieran en los centros de entrenamiento de la lite deportiva cubana, alojamientos necesitados de remozamiento, problemas en los fosos de cada en el centro de gimnasia o deterioro en algunos puntos del estadio en que entrenaba el equipo olmpico, tal como pudo constar la Comisin de Salud y Deportes del parlamento cubano en su visita de julio pasado, a los centros Giraldo Crdova Cardn, Cerro Pelado y el estadio Panamericano.

Beijing

Ms de 150 atletas de nuestra pequea isla participaron en la Olimpiada de 2008 y dieron una lucida y valiente batalla en 16 de los 28 deportes en que all se compiti. Fidel Castro ha precisado que los atletas cubanos que compitieron en Beijing y en vez de oro trajeron plata, bronce o un lugar destacado en las competencias, tienen un enorme mrito como representantes del deporte amateur que dio origen al resurgimiento del movimiento olmpico. Son ejemplos insuperables en el mundo (Fidel Castro Ruz: Para el honor, Medalla de Oro. Reflexiones del compaero Fidel, Granma, Ciudad de la Habana, 26 de agosto de 2008 ), y con ello sintetiz el sentir de su pueblo. 

En Beijing, Cuba adems comparti como suyos los xitos de otros 18 colaboradores deportivos cubanos que concurrieron a la cita en funciones de entrenadores, fisioterapeutas y mdicos de 14 naciones, en otra muestra de que lo ms importante es hacer del deporte un derecho de la gente, no una mercanca. Otros dos de los pgiles que se proclamaron campeones en la lid china, fueron preparados por representantes de la escuela cubana.

Sentimos como nuestras las 17 medallas de oro de Latinoamrica y el Caribe. Celebramos el triunfo de los velocistas jamaicanos, que obtuvieron 6 medallas de oro y colcaron a su pas entre los primeros del mundo; del boxeador dominicano con medalla de oro, de las voleibolistas brasileas que vencieron arrolladoramente al equipo de Estados Unidos y ganaron la primaca. Todos nos emocionamos con el saltador panameo que minutos despus de ser proclamado campen, record a sus entrenadores y amigos de la Mayor de las Antillas.

Los recin finalizados Juegos Olmpicos confirman las tendencias que se dan en el deporte mundial. Han sido los de ms nivel en toda la historia olmpica: 87 naciones de las 204 participantes ocuparon puestos en el medallero , 55 de ellas consiguieron llegar a lo ms alto del podio, cifras inditas hasta el presente, tambin lo son los 43 rcords mundiales implantados y los 120 olmpicos. Esta es razn suficiente que engrandece el valor de nuestras 24 medallas (dos de oro, once de plata e igual cantidad de bronce). Tngase en cuenta que solo 11 naciones, por supuesto las ms ricas de este desigual planeta, pudieron alcanzar una cifra superior.

Una mirada a la tabla final de posiciones y el segmento de los diez primeros en la Olimpiada de Beijing, se parece ms a una reunin del G-8, que a una competencia deportiva (Oscar Snchez: Beijing nos convoca, Granma, Ciudad de La Habana, 26 de agosto de 2008) . El encomiable esfuerzo de la Repblica Popular China no pudo evitar era la nico que no estaba en sus posibilidades-, que gravitara contra la brillantes del evento, el fraude del doping y las inconsecuencias y corruptelas en no pocas decisiones del arbitraje. Y que viramos el triste espectculo, de quienes compiten en las escuadras de las potencias que desprecian a sus pueblos.

Cuba acudi a Beijing por una meta que s era posible, aunque muy difcil. A inicios del 2008 se apreciaba que unos diez deportes -luego la expectativa se ampli a trece-, tenamos fundadas esperanzas para conseguir al menos un ttulo de campen. Sin embargo solo alcanzamos dos ttulos y el deporte cubano no pudo cumplir su propsito de ubicarse entre los primeros 14 pases, tal y como haba venido sucediendo desde la edicin de Munich, en 1972.

En total alcanzamos tres preseas menos que en la ltima cita de Atenas y nuestra efectividad en la conquista de primeros lugares fue la ms baja en la historia de las ltimas citas olmpicas. Un repaso a las decisiones cubanas de los puestos uno y dos desde Munich-1972 hasta Beijing-2008 as los confirman: En Munich-1972 disputamos cuatro metales dorados y alcanzamos tres; Montreal (de 10-6); Mosc (de 15-8); Barcelona (de 20-14); Atlanta (de 17-9); Sydney (de 22-11); Atenas (de 16-9) y Beijing (de 13-2).

El revs deportivo en la Olimpiada de Beijing debe ser motivo de anlisis, en primer lugar de nuestros valerosos deportistas, sus entrenadores, y directivos y de inmediato abrirse al saber del movimiento deportivo nacional, de los ex atletas, profesores e investigadores, deportistas y periodistas especializados. Mirada que busque tambin las opiniones de nuestro culto y sabio pueblo. Los resultados en la Olimpiada, ms all del esfuerzo realizado, no son ajenos a los problemas subjetivos que se han ido acumulando en la concepcin y atencin al deporte de alto rendimiento.

Los que apreciamos el magnfico espectculo deportivo privilegio de los cubanos y cubanas que tuvimos una de las coberturas ms completas y profesionales de las realizadas desde la capital de la Repblica Popular China- nos percatamos hasta la saciedad de lo que oportunamente alert a dos meses de los juegos Enrique Montesinos, en enjundioso trabajo sobre las posibilidades del atletismo cubano, publicado en el peridico Granma: Los rivales de Cuba no tendrn iguales motivaciones, pero s gran voluntad y talento en la mayora de los casos y casi siempre mejores condiciones de preparacin. Un aspecto que de seguro no podr obviarse en las evaluaciones es al que se refera el citado artculo, sobre el trabajo multidisciplinario que hay que tejer para que nuestros talentos deportivos puedan concretar el mximo rendimiento en el momento indicado, ni antes ni despus (Enrique Montesinos: Vsteme despacio, para llegar de prisa, Granma, 27 de junio del 2008).

En uno de los primeros juicios publicados despus de concluidas las Olimpiadas, Oscar Snchez apunto en la misma direccin de Montesinos: Preparacin fsica, tcnica, tctica, terica y psquica. Si una sola est ausente o tiene deudas, es decir, si se presenta dbil, se frustra la aspiracin aunque estemos en presencia de un portento fsico o un equipo de todos estrellas. En Beijing hubo claras expresiones de deudas en cada uno de los cinco aspectos de la forma deportiva. A los luchadores se les vio con poco potencial fsico; en el orden tcnico nuestro encumbrado judo tuvo algunas lagunas visibles; tcticamente el ejemplo del bisbol es elocuente. Nos cambiaron totalmente el pitcheo en ese noveno captulo por el oro, con las bases llenas, y nos quedamos sin una respuesta, tenindola a mano; en la esfera terica, es decir en el conocimiento del escenario de competencia (lase saber del rival, de reglas y arbitraje, de las condiciones o tendencias que estn rodeando a ese da de batalla), tambin mostramos carencias vistas en el taekwondo y otros, y desde el punto de vista psquico, una prueba fehaciente de insuficiencias fue el voleibol. Son solo ejemplos, no los nicos (Oscar Snchez: Beijing nos convoca, Granma, Ciudad de La Habana, 26 de agosto de 2008).

En nuestro pas la inmensa mayora de los cubanos y cubanas nos sentimos peloteros. Desde antes del finalizar la serie olmpica ya exista un fuerte debate, y ello es muy provechoso para la salud de beisbol. Coincido con Sigfredo Barros sobre el hecho de que ningn equipo que llega a una final en unos Juegos Olmpicos mucho menos en unos como estos que acaban de finalizar en esta populosa ciudad, con un nivel nunca visto, puede haberlo hecho jugando mal. De cara al futuro, con el Segundo Clsico Mundial a la vuelta de la esquina, el bisbol cubano debe de sacar conclusiones, pues si perder la Copa del Mundo en Taipei fue un aviso, este nuevo revs es una severa advertencia: hay que mejorar la calidad de nuestra Serie Nacional, revisar nuestros mtodos de seleccin y entrenamiento, alinear con quienes lo estn haciendo mejor y reducir la presin que colocamos todos sobre nuestros peloteros y directores, cuestionados en cada movimiento, en cada decisin (Sigfredo Barros: Ms all del revs, Granma, Ciudad de la Habana, 25 de agosto de 2008).

Pienso que en general hay que reducir la presin que colocamos todos sobre nuestros atletas y entrenadores. Que sientan que lo ms importante ya lo tienen, porque poseen la confianza del pueblo y lo representan con honor.

Una nota especial debe recibir el equipo de boxeo, sus entrenadores y directivos. Nos robaron la mitad del equipo, compraron a los titulares, y de lo profundo y frtil del deporte cubano, surgi una hornada de jvenes y buenos peleadores patriotas. Los vimos dar todo su valor en el ring, les arrebataron con impudicia el color dorado de varias de sus medallas, pero Cuba entera los sabe campeones: Cmo trabaja el boxeo? Qu resortes moviliz para forjar en solo meses una escuadra de primersimo nivel? Cul es el camino exacto para no perder esa calidad de base, para superar las lgicas imprecisiones tcnicas de nuestros valientes gladiadores? Cunto puede generalizarse para el conjunto del deporte cubano, a partir de la proeza boxstica de Beijing?

La prxima Olimpiada ser en Londres en el 2012. Al imperio britnico le ser muy difcil superar en organizacin y belleza los juegos de Beijing. De seguro para Cuba va a asistir a un escenario menos solidario, donde continuar la presin de las mejores deportistas del mundo, las excelencias tecnolgicas, el mercantilismo y sus excresencias, el robo de talentos; y por todo ello las competencias sern tanto o ms duras.

No confo en que en un plazo tan corto el olimpismo que realmente existe, pueda sacudirse de las corruptelas que tiene enquistadas. Nuestros delegados sabrn hacer las denuncias pertinentes en el Comit Olmpico Internacional (COI), la Asociacin Internacional de Boxeo (AIBA) y la Federacin Internacional de Taekwondo, pero hay suficientes elementos para pensar que cierto arbitraje, seguir propenso a venderse. Y nuestros campeones volvern a luchar contra el adversario y el rbitro. El deporte cubano, sus entrenadores y atletas, sin dejarse provocar, con coraje, tcnica e incuestionables victorias, sern los encargados de derrotar estas amenazas al deporte cubano y mundial.

Las medallas olmpicas alcanzadas y los lugares de lite mundial obtenidos por muchos de nuestros atletas que no coronaron sus esfuerzos con medallas, son demostrativos de la calidad del deporte cubano. Ms all del lugar que tenemos en el medallero olmpico, el mundo vio a nuestra juventud deportiva animar con pasin la cita olmpica: Cuba es uno de los pases ms pequeos de Amrica Latina, pero fue uno de los que gan ms medallas, subrayaba un titular de la BBCMundo (El secreto cubano, http://news.bbc.co.uk). Los pueblos nos saben una potencia deportiva porque admiran el valor y los resultados de nuestros atletas. Y no ser la primera vez que Cuba convierta un revs en una rotunda victoria. Vamos a enfrentarnos a todas las dificultades y hacer un mejor uso de los recursos humanos y materiales de que disponemos. Y no tengo dudas de que el movimiento deportivo cubano continuar con su cosecha de hazaas de msculos, tenacidad, inteligencia y conciencia.

Los desafos

Un pueblo de vasta historia deportiva debe tener al deporte como una de las principales opciones de recreacin, salud y cultura humanista, y esa es una de las ms importantes responsabilidades del INDER y el movimiento deportivo, y al propio tiempo todava es deuda de profesores, tcnicos, direcciones municipales y provinciales. Cumplir bien esta misin social se traduce en calidad de vida para la poblacin (Oscar Snchez: Deporte: el 2008 puede y debe ser mejor, Granma, Ciudad de La Habana, 3 de enero de 2008 ).

La dimensin masiva del deporte y la recreacin, con especial nfasis a escala comunitaria, es precisamente uno de los ms importantes aspectos que reclama de soluciones, no solo por el estado de unas u otras instalaciones, la falta de implementos y tiles deportivos, sino por el perfeccionamiento de las concepciones y mtodos de trabajo de los profesores, instructores promotores y activistas. La necesidad de la integracin y la cooperacin a nivel comunitario y territorial, entre los sectoriales y direcciones de educacin, deportes, cultura, y dems implicados en la promocin de una cultura general integral, se vislumbra como el eje a concretar y perfeccionar en tal esfuerzo.

Los campeones de las olimpiadas y mundiales futuros, los que contribuirn a impulsar los nuevos derroteros del deporte latinoamericano y caribeo, los atletas, profesores y entrenadores estn en la maravillosa cantera de nuestro pueblo. Pienso que hay que cuidar ms la base de esa pirmide. Hay que repensar las formas y mtodos que se emplean en el deporte escolar y juvenil, cambiar junto a los estilos, a los directivos que no sean capaces de alcanzar resultados. La imagen del entrenador, profesor y gestor deportivo deben ser rescatada en su alta responsabilidad social, y evaluar cual es la frmula ms idnea la posible en nuestras actuales circunstancias econmicas- para combinar los estmulos morales y materiales. Debemos trabajar para que el atleta de base, aquel que tiene por honrosa olimpiada la competencia en la escuela, el instituto o la universidad, su centro de trabajo o el barrio, goce de su podio deportivo, reciba el respeto, el cario y la promocin que merece entre sus conciudadanos.

Se impone un esfuerzo en busca de las ms eficaces estrategias econmicas, tecnolgicas y organizacionales para el deporte de alto rendimiento. Se deben precisar problemticas sustantivas: Cmo organizar y direccionar mejor, el potencial humano de que disponemos? Dnde invertir mejor los recursos? Qu priorizar si de ciencia y tecnologa se trata: qu desarrollamos, qu innovamos? Cules son las vas ms expeditas para las imprescindibles transferencias tecnolgicas?Cmo mantener en las nuevas circunstancias los logros alcanzados, con el menor costo y la mayor eficiencia?

El deporte cubano no solo resuelve desafos tcnico deportivos, lo definitivo siempre estar en los retos filosficos, ideolgicos y polticos, que estn en el centro del debate contemporneo sobre el deporte, y en los que una praxis socialista tiene mucho que decir. El flagelo del doping aparece internacionalmente multiplicado, precisamente porque es un resultado de la filosofa del engao que promociona el capital. El robo de cerebros se base en la cnica mxima capitalista de que todo hombre o mujer tiene un precio en dlares.

Cuba va a seguir siendo objetivo primordial de los mercaderes del deporte. La calidad que alcanzan nuestros deportistas como resultado de nacer y forjarse en un pas socialista, poseedor de una inobjetable escuela de formacin de atletas, los convierte en una apetecible presa. Y tal cacera de campeones recibir siempre el estmulo y concurso adicional, de la criminal maquinaria de agresin anticubana, de sus inescrupulosas operaciones contra todo lo que sea demostrativo del avance revolucionario.

Ah donde tengan cabida el individualismo, la autosuficiencia y la petulancia, el descontento y la desatencin; sabrn sembrar los mercaderes y agentes del imperio sus cantos de desercin, sus presiones y extorsiones para el mercenarismo y la traicin. Se trata en definitiva de una compleja batalla por el deporte revolucionario, por crear no solo campeones, sino hombres y mujeres con altos valores humanistas y patriticos. Es un combate contra la filosofa individualista que se sustenta en el mercado y la apostasa.

Se trata de la labor de formacin de personalidades humanistas ntegras, que parten del reconocimiento de los valores colectivos y la riqueza de la individuacin de las personalidades, se sustenta en la asuncin de los valores supremos del humanismo, de la dignificacin del bien y la justicia social, el compromiso histrico y la accin solidaria, el patriotismo y el internacionalismo, pasa por triunfo y la aplicacin efectiva de las formas de estimulacin socialistas, y tiene en el mundo de la relaciones sociales objetivas y concretas, su ltima, definitiva y constante renovacin. Es la definitiva e irrenunciable combate por los atletas de un pueblo saludable, con una sabia asuncin de la cultura fsica y la recreacin deportiva.

El elemento disparador de la contradiccin fundamental est en que la Revolucin Cubana defiende una concepcin emancipadora del hombre y su cultura, donde la participacin y competitividad internacional no es un fin, sino expresin de la continuidad del trabajo de masas, el disfrute colectivo y la cultura deportiva nacional. Una vez ms la confrontacin se coloca entre una sociedad con aspiraciones humanas, y otra cuyo inters fundamental es la cosificacin del sujeto, su conversin en mercanca, en objeto de compra y venta, de extorsin y explotacin capitalista.



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