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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-11-2008

Carta al senador Obama
Entre la esperanza y la realidad

Ralph Nader
Information Clearing House

Traducido por Manuel Talens


Estimado senador Obama:

Durante los casi dos aos que ha durado su campaa presidencial, las palabras esperanza y cambio, cambio y esperanza han sido el tema repetitivo de sus declaraciones. Sin embargo, existe una asimetra entre tales objetivos y su carcter poltico, que se somete a centros antagnicos de poder nada proclives a la esperanza y el cambio y s a la continuacin del statu quo.

Ha recibido usted contribuciones econmicas tan enormes que no tienen parangn, muchas ms que el senador McCain, procedentes de intereses corporativos, de intereses de Wall Street y, lo que resulta ms peculiar, de abogados de grandes bufetes corporativos. Nunca antes un candidato demcrata a la presidencia haba logrado tal superioridad sobre su adversario. Por qu, aparte de su apoyo incondicional a favor del rescate bancario con 700 mil millones de dlares, esos intereses corporativos estn invirtiendo tanto en el senador Obama? Podra ser porque su trayectoria como senador de Illinois, como senador nacional y como candidato presidencial (trayectoria que incluye su apuesta por la energa nuclear, por las plantas de carbn, por las perforaciones petrolferas en alta mar, por los subsidios corporativos, incluida la Ley de Minas de 1872, y que elude, por ejemplo, cualquier programa integral destinado a luchar contra la ola de criminalidad corporativa y contra el abultado y despilfarrador presupuesto militar) les haya demostrado que es usted el hombre que necesitan?

Para promover el cambio y la esperanza, el cargo presidencial requiere carcter, coraje e integridad, no conveniencia, acomodacin y oportunismo a corto plazo. Veamos, por ejemplo, la transformaci que ha sufrido usted: de elocuente defensor en Chicago de los derechos palestinos antes de postularse al cargo de senador nacional ha pasado a ser aclito y portavoz de la lnea dura del lobby judo usamericano (AIPAC, por sus siglas en ingls), que reafirma la opresin militar, la ocupacin, el bloqueo, la colonizacin y la confiscacin durante aos de agua y tierras pertenecientes al pueblo palestino y de sus menguados territorios en Gaza y Cisjordania. Eric Altermann ya resumi numerosas encuestas en una edicin de diciembre de 2007 de la revista The Nation, en las cuales quedaba claro que la mayora de los judos usamericanos rechazan las polticas del lobby judo.

Usted sabe muy bien que slo cuando el gobierno de este pas apoye a los movimientos de paz israelopalestinos, que elaboraron hace aos una detallada solucin de dos Estados (apoyada por la mayora de los israeles y los palestinos), habr posibilidades de resolver este conflicto que dura ya ms de sesenta aos. Sin embargo, usted se pas al campo de los partidarios de la lnea dura, de tal manera que en su infame y degradante discurso ante la convencin de la AIPAC, justo despus de su nombramiento como candidato presidencial del Partido Demcrata, apoy una Jerusaln indivisa y se opuso a las negociaciones con Hamas, el gobierno electo en Gaza. De nuevo, ignor usted la voluntad del pueblo israel, que en una encuesta del 1 de marzo de 2008 aparecida en el respetado peridico Haaretz, mostr que el 64% de los israeles estaban a favor de negociaciones directas con Hamas. Uno de los muchos lderes palestinos que abogan por el dilogo y la paz con el pueblo israel ha descrito as la posicin de los partidarios de la lnea dura de la AIPAC: Hoy el antisemitismo es la persecucin de la sociedad palestina por parte del Estado israel.

El verano pasado, durante la visita que hizo usted a Israel, program slo 45 minutos de su tiempo para los palestinos, sin conferencias de prensa y sin visita alguna a los campos de refugiados, algo que sin duda habra alertado a los medios sobre el brutal tratamiento que sufren los palestinos. Su viaje sirvi de apoyo al cruel e ilegal bloqueo de Gaza, contrario al Derecho Internacional y a la Carta de Naciones Unidas. Se centr usted en las victimas del sur de Israel, que durante el pasado ao han totalizado una vctima civil israel por cada 400 palestinas en el lado de Gaza. En vez de adoptar una posicin poltica opuesta a cualquier violencia y favorable a la aceptacin de la propuesta que la Liga rabe hizo en 2002 con el objetivo de permitir un Estado palestino viable en el interior de las fronteras de 1967 a cambio de plenas relaciones diplomticas y econmicas entre los pases rabes e Israel, jug usted el papel del poltico de poca monta y se fue de all dejando a los palestinos con un sentimiento de mucha conmocin y poco pavor [1].

David Levy, un antiguo negociador de paz israel, describi su viaje en pocas palabras: Hubo una muestra casi malintencionada de indiferencia ante el hecho de que aqu conviven dos discursos distintos. Puede que eso le sirva como candidato, pero no como presidente.

El comentarista usamericano de origen palestino Ali Abunimah seal que Obama no emiti ni una sola crtica a Israel por su permanente construccin de asentamientos y muros, por los cierres [de pasos de control] que hacen la vida imposible para millones de palestinos. [] Incluso el gobierno de Bush critic recientemente el uso israel de bombas de racimo contra civiles libaneses [vase www.atfl.org ]. Pero Obama defendi la agresin israel contra el Lbano como un ejercicio de su legtimo derecho a defenderse.

En numerosas columnas, publicadas en el Haaretz, Gideon Levy critic duramente las agresiones del gobierno israel contra la poblacin civil de Gaza, entre ellas los ataques en el centro de un abarrotado campo de refugiados... con horrible derramamiento de sangre a principios de 2008.

Uri Avnery, escritor israel y defensor de la paz, describi la aparicin de Obama ante la AIPAC como un espectculo que bati todos los rcords de obsequiosidad y adulacin y aadi que Obama est preparado para sacrificar los intereses usamericanos ms elementales. Al fin y al cabo, para Usamrica es vital que se logre una paz israelopalestina que permita llegar a los corazones de las masas rabes, desde Iraq hasta Marruecos. Obama ha daado su imagen en el mundo musulmn y ha hipotecado su futuro, si es que lo eligen presidente, dijo. Y aadi: De una cosa estoy seguro: las declaraciones de Obama ante la AIPAC son muy, pero que muy malas para la paz. Y lo que es malo para la paz es malo para Israel, para el mundo y para el pueblo palestino.

Otro ejemplo de su falta de carcter, senador Obama, es la manera en que les ha dado la espalda a los usamericanos musulmanes de este pas. Se neg usted a enviar sustitutos para que hablasen a los votantes en sus reuniones. Mientras que s ha visitado numerosas iglesias y sinagogas, no ha querido visitar una sola mezquita de este pas. Incluso George Bush visit la Gran Mezquita en Washington (DC) despus del 11-S para expresar oportunos sentimientos de tolerancia ante un aterrado grupo religioso de inocentes.

El New York Times public un artculo el 24 de junio de 2008, titulado Muslim Voters Detect a Snub from Obama [Votantes musulmanes detectan un desaire de Obama], firmado por Andrea Elliott, en el cual se citaban diversos ejemplos de su aversin por esos usamericanos que proceden de todos los estratos sociales, que sirven en las fuerzas armadas y que trabajan para vivir el sueo americano. Tres das antes, el International Herald Tribune public un artculo de Roger Cohen, titulado Why Obama Should Visit a Mosque [Por qu Obama debera visitar una mezquita]. A pesar de ello, ninguno de tales comentarios y reportajes ha alterado su intolerancia poltica contra los usamericanos musulmanes, y ello a pesar de que su padre fue un musulmn de Kenia.

Es posible que lo que mejor haya puesto en evidencia su absoluta falta de coraje poltico o la versin ms suave de este rasgo suyo sea su capitulacin ante los partidarios de la lnea dura cuando le exigieron que prohibiese hablar al ex presidente Jimmy Carter ante la Convencin Demcrata Nacional. Se trata de una tradicin que rinde homenaje a antiguos presidentes y que este ao le ha sido acordada a Bill Clinton en horario de mxima audiencia.

Carter fue un presidente que negoci la paz entre Israel y Egipto, pero su reciente libro [2], en el cual inst a ese superpoder dominante que es Israel a que evite el apartheid de los palestinos y haga las paces con ellos, fue todo lo que hizo falta para dejarlo de lado. En vez de un importante mensaje de Jimmy Carter a la nacin sobre este crucial problema internacional, el ex presidente se vio relegado a una aparicin en el escenario, que fue acogida con estruendosos aplausos despus de la proyeccin de una pelcula sobre el trabajo realizado por el Carter Center tras el cicln Katrina. Debera darle vergenza, Barack Obama!

Pero su vergonzoso comportamiento se ha extendido a muchos ms aspectos de la vida usamericana (vase el anlisis de los hechos realizado por Matt Gonzlez, mi compaero de candidatura, en www.votenader.org ). Usted ha dado la espalda a los cien millones de pobres de este pas, que incluyen a blancos, a afrousamericanos y a latinos. Dice usted que ayudar a la clase media, pero siempre evita cualquier referencia a los pobres de Usamrica.

Si gana las elecciones su triunfo ser mucho ms que un salto sin precedentes en su carrera, tras una brillante campaa carente de escrpulos en la que habl de cambio y que, sin embargo, demostr una obediencia absoluta a la concentracin del poder en manos de los supremacistas corporativos. Su campaa debera haber sido sobre el traspaso del poder desde unos pocos hasta la mayora. Si gana, la Casa Blanca debera estar presidida por un hombre negro que no da la espalda a los desposedos, ni aqu ni en el extranjero, sino que reta a las fuerzas de la codicia, al control dictatorial del trabajo, de los consumidores y contribuyentes, y que tambin se opone a la militarizacin de las relaciones exteriores. La suya debera ser una Casa Blanca que transforme las polticas usamericanas que las abriese a la financiacin pblica de las elecciones (con aportaciones voluntarias) y que permitiese que a los candidatos menos importantes se les diera la oportunidad de aparecer en debates y de hacer uso de sus ahora restringidas libertades civiles. Eso sera una democracia competitiva.

Su campaa presidencial ha sido un ejemplo de posiciones cobardes. Hay quien dice que la esperanza es eterna. Pero no lo es cuando la realidad se obstina en desgastarla a diario.

Atentamente,

Ralph Nader

(Esta carta apareci publicada el 3 de noviembre de 2008, un da antes de las elecciones que dieron el triunfo a Barack Obama).


Notas del traductor

[1] Alusin a la operacin denominada Shock and Awe, con la cual la aviacin imperial inici la guerra de agresin en Iraq en 2003.

[2] Jimmy Carter, Palestine : Peace Not Apartheid , Simon & Shuster 2006.


Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article21143.htm

Ralph Nader ha sido candidato a la presidencia de Usamrica en las recin celebradas elecciones.

El escritor y traductor Manuel Talens es miembro de los colectivos de Cubadebate, Rebelin y Tlaxcala.


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