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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-12-2008

La gran depresin del siglo XXI inaugura "la administracin Obama"

Wim Dierckxsens
Herramienta



La crisis actual como crisis civilizatoria

El mundo capitalista se encuentra desde fines de 2007 ante una crisis que aparece cada da ms profunda. Cada vez que los medios dominantes anuncian el final de la crisis hay un colapso peor. Se elige un nuevo presidente de EEUU y aparentemente nada cambia. Surgen preguntas Dnde est el final de la crisis? Es un hecho que las crisis son inherentes al capitalismo. Sin embargo, esta no parece ser una crisis ms del capitalismo. Cada vez ms autores afirman que la economa mundial est ante un abismo peor que la Gran Depresin. As lo considera el anterior presidente de Goldman Sachs, Joseph Giannone en "Whitehead sees slump worse than Depresin"(www.globalresearch.ca). En la opinion de Michael Chossudovsky "The Great Depression of the 21st Century: Collapse of the Real Economy" (www.globalresearch.ca) la actual crisis es mucho peor que la Gran Depresin ya que los principales sectores de la economa se encuentran conjuntamente afectados. Parece entonces ms una crisis sistmica que una crisis ms del capitalismo. Son cada vez ms voces que lo afirman. Que habr entonces despus de una crisis sistmica? No creemos que un Bretton Woods II predicado ltimamente dar solucin a la crisis al limitarse a un enfoque netamente financiero y monetario y no responde a la crisis en sus diferentes dimensiones. Hoy da estamos enfrentados a un nuevo tipo de crisis y no es posible dar respuestas sin entender el tipo de crisis que atravesamos.

Estamos en una coyuntura donde la crisis del capital en cuanto tal se est desenvolviendo en combinacin con una crisis ecolgica y climtica a escala mundial. En realidad, estima Franois Chesnais en"Discutir la Crisis"(Revista Herramienta No 39 octubre de 2008, Argentina) estamos ante el riesgo de una catstrofe, pero no ya del capitalismo en si, sino de una catstrofe de la humanidad. Estamos ante una situacin catastrfica en la cual la naturaleza, tratada sin la menor contemplacin y golpeada por el hombre en el marco de un capitalismo consumista y depredador, reacciona ahora de forma brutal. Sin embargo, en este caso como en el pasado, la lgica del capital no reconoce las mal llamadas "externalidades" de la economa sino hasta cuando afecta su tasa de ganancia. Es una actitud autodestructora. Si no hacemos nada, el calentamiento global cobrar sus vctimas. Entre el 20% y 30% de las especies vivas podran haber desaparecido de aqu a un cuarto de siglo. El cambio climtico repercutir fuertemente hasta en la especie humana misma. Aparecen epidemias, el acceso al agua se dificulta cada vez ms y se encarece y con ello la disputa por las tierras se acenta como nunca. Estamos acabando con la naturaleza, pero no percibimos que ella a su vez amenaza a nosotros. La crisis actual viene a expresar no solo los lmites histricos del propio sistema capitalista. Estamos enfrentados a la vez a una crisis de la modernidad que considera a la naturaleza como un objeto de explotacin. En sntesis estamos ante una crisis de la civilizacin occidental que integra estas diferentes dimensiones.

Una dimensin fundamental en la actual crisis sistmica, en la opinin de Samir Amin, "Dbcle financire, crise systmique : rponses illusoires et rponses ncessaires", (www.observatoriocrisis.com) es el acceso cada vez ms difcil a los recursos naturales, si se compara la situacin de hoy con la de hace siete dcadas. Durante la Gran Depresin del siglo XX, la escasez relativa de los recursos naturales nunca fue un elemento a tomar en consideracin. El actual sistema consumista de produccin impide para la mayora de los habitantes de este planeta -los pueblos de los pases del Sur- el acceso a sus recursos naturales. En tiempos pasados un pas emergente poda satisfacer su demanda de recursos sin poner en discusin los privilegios de los pases ricos. Sin embargo, en la actualidad esto ya no es el caso. Los pases ricos- un 15% de la poblacin mundial- acapara anualmente, por su estilo de vida y patrones de consumo, el 85% de los recursos del planeta. Ante la creciente escasez, los pases ricos difcilmente van a permitir que pases emergentes accedan ms a sus propios recursos. El conflicto por los recursos naturales entre Norte y Sur constituye por lo tanto el eje central de la lucha actual y de tiempos venideros.

Es un hecho estratgico para la lucha de los pases del Sur que dichos recursos suelen estar concentrados en el propio Sur. La crisis financiera y la crisis en la economa real impulsarn una mayor desconexin del Sur del proceso de globalizacin, es decir de la influencia econmica del Norte desarrollada bajo la globalizacin neoliberal. La desconexin del Sur le permite una mayor proyeccin de su economa en beneficio propio y potencialmente una reconexin con las necesidades populares. Un menor acceso de los pases del Norte a los recursos naturales no permite sostener el estilo de vida de Occidente basado en el consumismo. Se demandar una des-materializacin absoluta en la produccin. La misma se traduce en un alargamiento de la vida media de los productos. La rotacin del capital disminuye con ello. Con ello se llega al lmite mismo de la lgica de acumulacin del capital.

Un recurso natural especialmente estratgico que actualmente est agotndose, es la energa de origen fsil. El proceso de globalizacin neoliberal, con su criterio de la eficiencia, ha duplicado la distancia del transporte de bienes y con ello la demanda de recursos energticos. La demanda de petrleo ha superado en los ltimos aos la capacidad de su produccin, es decir, su oferta. La sustitucin en gran escala de energa fsil por otras fuentes energticas es la opcin del capital y no pretender cambiar el estilo de vida occidental, garante del proceso de acumulacin de capital. La sustitucin de petrleo por hidrocarburos en los ltimos aos implic un alza del precio de los alimentos bsicos. La consecuencia es una crisis alimentaria crnica en los pases del Sur. Cuando estall la crisis alimentaria en los ltimos dos aos, el capital no vea necesidad de intervencin estatal para enfrentarla. La muerte lenta de las mayoras por hambrunas no significa una crisis real para el capital. Solo una crisis de la tasa de ganancia lo es. As se encaden el ltimo ao la crisis de recursos energticos con la crisis alimentaria, generando una crisis de la tica.

Socialismo o Barbarie: mito o realidad?

Si ya no hay recursos naturales suficientes para poder garantizar en el futuro el estilo de vida occidental para el 15% de la poblacin mundial, que sucede si pases emergentes como Brasil, Rusia, India y China (el llamado BRIC), as como el Sur en su conjunto, aspiran tener un mayor acceso a dichos recursos en beneficio de su destino propio? Si con este estilo de vida no hay recursos suficientes para una minora, menos lo habr para los pases emergentes que aspiran tener ese mismo estilo de vida, como es el caso de China por ejemplo. No habr acceso exclusivo seguro a estos recursos sin control militar del propio planeta. Para EEUU y Europa ya es poltica y lo continuar siendo con la administracin Obama, evitar lo ms que sea posible verse recortado en su acceso a esos recursos. Si fuese por poder adquisitivo, China tendra hoy en da ms capacidad de acaparar tales recursos. Cuando la capacidad econmica de Occidente no basta, la amenaza de guerra tiende a incluirse como recurso poltico, incluso durante la administracin Obama. El pacto trasatlntico con la OTAN, incluyendo a Israel, puede ser la va para garantizarlo en los aos venideros. Europa queda, sin embargo, en medio de un posible conflicto, hecho que resta fuerza a la tesis de la OTAN.

En este contexto, Edward S. Herman y David Peterson ("La mnace dune guerre nuclaire augmente") han subrayado recientemente que las principales amenazas actuales sobre el planeta son una guerra nuclear y el calentamiento global. Sobre papel, la guerra nuclear puede ser evitada fcilmente afirman los autores. Evitarla implicara un bajo costo y el desarme ms bien librara recursos para mejorar las condiciones de vida de las mayoras excluidas actualmente. La lucha contra el calentamiento global en cambio ya no podemos evitarlo y resultar muy costosa. Sin embargo, eliminar la amenaza de una guerra nuclear y una poltica de desmilitarizacin va en contra de los intereses del conjunto del complejo industrial militar y los intereses privados de los pases centrales. En la actualidad han sido precisamente esos intereses privados que pesan en la toma de decisiones polticas. Lo anterior no deja mucho espacio a la administracin Obama. La pregunta es, bajo cules condiciones nos permite evolucionar hacia un nuevo orden mundial ms justo y equitativo y con respeto hacia la naturaleza. La respuesta ms probable es que esta transicin no se da sin lucha de clases a nivel internacional y sobre todo entre Norte y Sur.

Alexander Cockburn, en "Lo peor de Clinton, con Obama", (www.rebelion.org) seala que el nombramiento de Rahm Emanuel como jefe de gabinete y guardin de Obama es ciertamente un nombramiento tan siniestro como, cuando Carter instal al archi-guerrero de la guerra fra Zbigniev Brzezinski como su Asesor Nacional de Seguridad. Lo considera un sper halcn belicista del Likud. En su trabajo en la Casa Blanca de Clinton, Emanuel ayud a hacer aprobar el NAFTA, la ley del crimen, el presupuesto equilibrado y la reforma de la asistencia social. Estuvo a favor de la guerra en Iraq, y cuando presidi el Comit Demcrata de Campaa Electoral del Congreso en 2006 hizo grandes esfuerzos por derribar a candidatos demcratas contrarios a la guerra. En 2006, Emanuel acababa de publicar un libro junto con Bruce Reed llamado "The Plan: Big Ideas for America", con una seccin concentrada en la "guerra contra el terror." Emanuel y Reed escribieron: "Tenemos que fortalecer la delgada lnea verde de los militares en todo el mundo, aumentando las Fuerzas Especiales y los Marines de EE.UU., y expandiendo el ejrcito de EE.UU. con otros 100.000 soldados... Finalmente, debemos proteger nuestra patria y nuestras libertades cvicas creando una nueva fuerza interior de contraterrorismo como el M15 de Gran Bretaa." La opcin de Emanuel parece apuntar a la Barbarie.

Las complejas dimensiones de la crisis que incluyen los actuales y eventuales acontecimientos blicos nos colocan en medio de una crisis de la humanidad. Estas dimensiones juntas, en las que se conjugan el conjunto de sus contradicciones, marcan los lmites histricos del capitalismo. La conjugacin del conjunto de las contradicciones es expresin de los lmites histricos del sistema vigente y se manifiesta por ello como una crisis de civilizacin. EEUU no dispone de recursos econmicos para ir a una guerra ms amplia ni hay mayor disposicin de los pases acreedores, como veremos a continuacin, de seguir financiando a EEUU. Lo anterior pone lmites objetivos a una nueva conflagracin mundial. Sin embargo, incluso excluyendo el estallido de una guerra de gran amplitud, existe en el presente la amenaza concreta de una guerra atmica. Esto es algo casi excluido de nuestras discusiones, pero que pueda imponerse durante la administracin Obama como un hecho real.

Una guerra atmica en medio de una profunda crisis resaltar lo irracional de la racionalidad econmica vigente. Un desarrollo prolongado de la crisis en sus diferentes dimensiones econmicas, ecolgicas y militares, que amenazan toda la vida en este planeta har cada vez ms manifiesta la actual crisis como una verdadera crisis civilizatoria. Una humanidad que renuncia a toda la vida perdera el derecho a la existencia. En medio de tal crisis civilizatoria emerger la tica de la vida. En una tal crisis el dilema de "Socialismo o barbarie?" no solo est planteado de manera inmediata, sino se inclinar por el primero. Alain Gresh en su artculo "El consenso de Pekn" (Le Monde Diplomatique, Noviembre de 2008, pp4-5) especula que en el contexto de la crisis civilizatoria el "Consenso de Washington" tiende a ser reemplazado por un llamado "Consenso de Pekn" o "Consenso del Sur" que apunta a la autodeterminacin en las decisiones y el rechazo a las imposiciones de potencias occidentales; a la prevalencia de la calidad de vida sobre el Producto Interno Bruto y un acento mayor en la innovacin. Aunque los trminos del planteamiento son debatibles, queda claro que como nunca desde la descolonizacin, los pases del Sur tendrn la oportunidad histrica, como lo prueban las cumbres del BRIC, de llevar a cabo polticas independientes y encontrar socios no alineados con el imperio. Se tejarn as nuevas relaciones ms horizontales en un mundo multipolar.

Cuando la"Torre de Babel del siglo XXI" se desploma

El mundo capitalista se encuentra entonces ante una crisis sin precedentes. Segn J. R. Nyquist ("Hitting the bottom" 31 de octubre de 2008 (www.financialsense.com), pareciera que los polticos han perdido todo el control. Sin embargo, el autor sostiene acertadamente que los polticos nunca tuvieron el control sobre la llamada "economa de mercado". "La economa de mercado" es una criatura de si misma, con sus propias leyes que no responden a polticas de intervencin. El descomunal tamao que ha alcanzado la economa financiera con respecto a la economa real en los actuales tiempos es de diez a uno, fenmeno que ha ido de la mano con una creciente internacionalizacin de las economas y procesos de desregulacin e integracin financiera. Ante la crisis son ahora los mismos especuladores que demandan de sus gobiernos que han de "arreglar" la economa. Lo piden para salvar sus ganancias aunque lo plantean como si fuera en beneficio del Bien Comn. Claro los gobiernos tienen instrumentos. Pueden bajar las tasas de inters, pueden emitir dinero, pueden impulsar el flujo de crdito entre bancos, nacionalizar bancos en quiebra, etc. Todas estas medidas no evitan lo que viene: la Gran Depresin del siglo XXI.

Por qu? En palabras de Ludwig von Mises, "no hay forma de evitar el colapso final de un burbuja generada por una expansin monetaria en base de crdito (deuda). La nica alternativa de evitar un colapso mayor es que la crisis se de ms temprano como resultado de un abandono voluntario de la expansin de crdito (deuda). Esto hubiese sido posible a partir del colapso de la burbuja burstil entre marzo 2000 y septiembre de 2001. Sin embargo a partir del 11 de septiembre, la Reserva Federal de EEUU, tuvo la poltica de bajar metdicamente las tasas de inters y opt as por estimular la burbuja ms grande de la historia del capitalismo. Muchos pases de Occidente y ms all siguieron el ejemplo. Al menos el 70% de la economa mundial enfrenta en la actualidad una crisis hipotecaria. El crdito, sin embargo, va mucho ms all. Hay una crisis de deuda privada (tarjetas de crdito), pblica y empresarial. El resultado final ser el fin del sistema monetario vigente. (Vea, James Glenn, "Once and for all", en (www.financialsense.com).

Si cada vez ms autores afirman, con nosotros, que la actual crisis ser peor que la Gran Depresin de los aos treinta, la razn es simple: nunca hubo semejante burbuja financiera en la historia del capitalismo ni semejante integracin financiera a escala mundial. Los derivados (que funcionan como crdito sobre crdito sin ninguna conexin ya con la inversin real), han sido el responsable principal de la magnitud de la burbuja y con ello de la crisis planetaria en marcha. La pirmide de crdito funciona mientras exista un constante influjo de fondos aportados por nuevos inversionistas a crdito, o sea, mientras se ensanche la pirmide. Conforme se ensancha el edificio, existe la ilusin que todos salen ganando. En esencia es un sistema de inversin donde la promesa y entrega de ganancias no dependen de la inversin real, sino de la llegada de nuevos inversores a base de nuevos crditos aportados. Ms all de la base de un capital real tratase de un edificio piramidal que se construye con puro capital ficticio. Mientras exista la fe que pueda hacerse real la ganancia, la pirmide se agranda. Para lograrlo se necesitaba mantener el gobierno fuera de los controles y as guardar la fe ciega en la obra. Los bancos centrales y en primer lugar la Reserva Federal tuvieron responsabilidad directa en el asunto (Vea, Luis Medina vila, "El encadenamiento financiero-especulativo"en Oikos, No 25, 2008, Santiago, pp9-34). En la base de la pirmide estaban los crditos hipotecarios. El nico componente real aqu estaba dado por las casas que responden ante las obligaciones hipotecarias. Los bancos revendan las hipotecas a menudo mezcladas con otros productos financieros. Los vendieron a fondos de pensiones u otros bancos a menudo fuera de EEUU. Con ese dinero se otorgaban nuevas hipotecas para construir una nueva etapa de la pirmide y as en adelante hasta llegar a las hipotecas de gente sin capacidad de pago. Las hipotecas subprime son apenas la cara ms visible del estallido de la crisis pero no su esencia. En el camino aparecen los seguros involucrados en el negocio. Un complejo sistema de derivados financieros elev la pirmide a alturas desconocidas en la historia del capitalismo. La "torre de Babel del siglo XXI" alcanz a mediados de 2008 algo ms de 600 billones de dlares, es decir, diez veces el Producto Mundial Bruto (Vea, Jorge Beinstein, "Siete rostros de la crisis mundial", (www.observatoriocrisis.com).

Un sector financiero que se desdobla de la creacin de valor en la economa real y productiva, es capaz de crear ganancia ficticia pero sin respaldo en valores reales. Cuanto ms profundo sea el sistema financiero y ms apartado est de la creacin de valor y plusvala, cuanto mayor adems ese crdito otorgado y en cuanto ms pases a la vez estn involucrados en esa lgica, tanto ms profunda, prolongada y extensa ser la crisis y mayor tambin la destruccin de capital ficticio. Nunca antes en la historia moderna hubo semejante burbuja especulativa a travs del globo. Cmo pude irse tan lejos? No habamos aprendido de las recesiones anteriores? Las lecciones aprendidas con la crisis de los aos treinta no nos han podido prevenir de una nueva depresin como se crea firmemente hasta hace poco. Ciertos viejos errores puedan no haberse cometido en la actualidad, pero se cometieron y cometern hoy en da otros errores an ms graves. El mayor error, sin embargo, que se volvi a cometer es no lograr distinguir la diferencia entre ganancia y plusvala. Una ganancia sin respaldo en la economa productiva por su contenido (hay servicios productivos), carece de plusvala y con ello resulta ser una ganancia ficticia. El capital invertido en ello es capital ficticio (Vease Reinaldo Carcanholo y Paulo Nakatani,"Capital ficticio y ganancias ficticias"en (www.observatoriocrisis.comy tambin, con igual ttulo, el trabajo de Reinaldo Carcanholo y Mauricio de Sabadini, enen Herramienta N 37). Esta distincin requiere entender la teora de valor trabajo de Marx y por alguna razn los escritos de Marx estn otra vez de moda.

El capital as desarrollado tena una existencia estrictamente virtual. Era como una cascada infinita de anotaciones contables y de registros electrnicos. Una pura ilusin, como al modo de un espejismo de riqueza. Tarde o temprano tena que estallar este gigantesco edificio de nipes. (Vase, Luis Paulino Vargas Sols "La crisis tras bambalinas" en Agenpress). La amplitud de la crisis actual no tiene precedentes. Diferente a la Gran Depresin del siglo XX, la ilimitada expansin monetaria y el enorme dficit presupuestario est conllevando a colapsos de monedas y en primer lugar del dlar como moneda internacional. Diferente a la Gran Depresin, hoy incluso hasta pases enteros pueden ir en bancarrota como pasa en la actualidad con Islandia Hungra y Ukrania y maana eventualmente con pases grandes como Italia. Diferente a la poca de la Gran Depresin del siglo XX, el mundo est actualmente ms integrado que nunca y una crisis en la economa real a escala global no salvar ni a los pases con mayor empuje econmico como China.

Entonces, que se puede hacer? Caben aqu regulaciones? Las mismas, afirma Franois Houtart en "Panel sur la crise financiere ONU" (www.observatoriocrisis.com), solo calzan en tanto que constituyen etapas de una transformacin radical que permite una salida a la crisis que no sea la guerra y que no prolonguen la lgica destructiva de la vida. Por lo tanto, no es suficiente reordenar un sistema, sino se trata de transformarlo. Es una obligacin moral y para comprenderla se requiere adoptar el punto de vista de las vctimas. En el marco internacional, en primera instancia predominar el "salvase quien pueda", hasta quedar claro que con ello ni el capital dominante se salvar. En ese contexto suele triunfar con el tiempo la lucha a nivel mundial con tica solidaria y con tica del Bien Comn. Ello implica reconocer y manifestar una conviccin que el conjunto de crisis financiera, alimentaria, energtica, climtica de agua, social, etc, no se resuelve sino con un cambio civilizatorio y la conviccin que podemos transformar el curso de la historia Por lo tanto es asunto muy poltico no limitarse a las dimensiones financieras de la crisis, sino considerar la misma crisis en sus mltiples dimensiones.

Proteccionismo, colapso del comercio internacional y desenganche

La gran crisis financiera desemboca en otra crisis gigantesca en la economa real. El diario Le Monde no se anduvo con vueltas, el lunes 27 de octubre de 2008, a la hora de graficar el estado de la economa mundial: Luego de anunciar en tapa, con ttulo catstrofe, que las bolsas haban perdido la friolera de 25 billones de dlares desde su punto ms alto, en las pginas interiores aport una conclusin an ms lapidaria: "Los mercados burstiles, chupados por el vaco". Los diarios ingleses del da siguiente le disputaban tambin la primera pgina con la noticia de que las prdidas bancarias y financieras ya llegaban a los 2,8 billones de dlares. Hasta el Financial Times se meta en esta competencia catastrofista' para mostrar que detrs de las bolsas de Indonesia y Rusia - que haban perdido el 95 y el 76% de su capitalizacin- haba una larga fila de pases cuyos mercados de capitales se estaban desintegrando. El vicepresidente del Banco de Inglaterra no queda atrs al sealar que nos encontramos ante la mayor crisis en la historia de la humanidad (Vea, Jorge Altamira. "La crisis mundial sacude a la periferia capitalista" en Agenpress, 3 de noviembre de 2008).

Con sus intervenciones de salvataje a los bancos y empresas transnacionales, la Reserva Federal de los Estados Unidos crea ms capital ficticio para mantener la ilusin de un valor del capital que est a punto de derrumbarse. Lo hace con la perspectiva de tener en algn momento dado la posibilidad de aumentar fuertemente la presin fiscal, pero en realidad no puede hacerlo porque eso significara el congelamiento del mercado interno y la aceleracin de la crisis en tanto crisis real. Asistimos, pues, a una fuga hacia adelante que no resuelve nada (Vea Franois Chesnais, ob. Cit.). La administracin norteamericana financia de esta forma su propia incapacidad de pago, lo que a su vez brinda ms poder centralizador a la banca para definir el quehacer del gobierno en la crisis. El resultado es la profundizacin de la crisis en la economa real. Con la crisis financiera, nos encontramos apenas en la fase inicial de una crisis mucho mayor. La misma vislumbra ser muy larga y profunda. Ya tenemos por delante un segundo momento de la crisis: el proceso de propagacin de la recesin.

La ltima se transformar en una brutal crisis de superproduccin a escala planetaria. En los Estados Unidos y Europa este proceso ya comenz, pero se expandir. Como la industria automotriz depende en mayor grado del crdito y este se ha visto reducir radicalmente, las ventas caen bruscamente y con ello golpea primero a este sector. Es ah donde se anuncian ahora las quiebras con el desempleo masivo, la baja salarial, la inseguridad laboral, es decir, la crisis social. Luego se dar la crisis con las tarjetas de crdito y las ventas de todo producto y servicio caern. Hasta los propios gobiernos tendrn dificultades crecientes de obtener crdito como veremos a continuacin. El "Global Europe Anticipation Bulletin" (GEAB) en su 28 edicin del 15 de octubre de 2008 afirma que la crisis sistmica global en 2009 ser mucho ms impactante que la crisis de los aos treinta. Para ello dan algunas razones. La deuda pblica de EEUU est fuera de todo control y se estima que alcanzar un 70% del PIB en el ao prximo. Sin embargo, esta es apenas la punta del Iceberg, afirman. La deuda privada en EEUU puede alcanzar el 300% del PIB. Como consecuencia esperan para el ao 2009 una profunda recesin.

La intervencin estatal en la economa real da inicio en la industria automotriz y sin lugar a dudas conllevar a medidas proteccionistas. Lo mismo suceder en otros sectores considerados estratgicos como la aviacin o la computacin, por ejemplo. Con un mayor proteccionismo, la crisis se torna inmediatamente mundial. El proteccionismo es un "salvese quien pueda" a nivel del capital dominante que no los salvar. A partir del proteccionismo colapsar el comercio internacional afectando sobre todo al capital transnacional. La quiebra de las empresas transnacionales en el futuro cercano ser impactante. En ese contexto, triunfar la tesis del desenganche del Sur y la posibilidad de generar un nuevo orden econmico internacional. Si hasta la fecha la desconexin del proceso de globalizacin se ha logrado en Amrica latina contra viento y marea, a partir de la crisis real a nivel mundial, esta recibir viento en popa. La oportunidad y necesidad de la desconexin se dar en el mundo entero, generando un clima ms favorable para un cambio profundo.

El colapso del dlar y del actual sistema monetario en 2009

Al exportar ms de un 40% de su Producto Interno Bruto, China sufrir particularmente una contraccin de su economa con un colapso comercial a escala global. Miles de fbricas ya se estn cerrando en China. Solo en la provincia de Guangdong se cerraron 9.000 fbricas por la crisis financiera en EEUU segn informa el peridico Epoch Times del 26 de Octubre de 2008. Ante la contraccin de las exportaciones, China y otros grandes acreedores de la economa estadounidense (los pases petroleros rabes) vuelcan sus inversiones hacia adentro en bsqueda de la creacin de un mercado interno. Como en el pasado China dependi en alto grado del mercado externo, el pas acumul ms reservas internacionales en dlares que ningn otro pas emergente. Las reservas internacionales totales crecieron desde el ao 2001 a una tasa anual explosiva de 26,5%, alcanzando en agosto de 2008 casi los siete billones de dlares (Vea el grfico). Ms del 70% de las mismas estn en manso de los pases emergentes con China en primera lnea. En agosto de 2008 de pronto se paraliza el crecimiento de las reservas internacionales globales y hasta se observa cierto reflujo. La lectura es que EEUU ya no logra obtener crdito externo. A ese punto de la recesin, qu motivo tienen los socios comerciales de EEUU para continuar comprando los bonos del tesoro y devaluar sus monedas? Despus de eso, lo que queda es un gobierno federal de Estados Unidos insolvente. Conforme los pases emergentes como China desean transformar los billones de reservas internacionales que poseen en moneda nacional para financiar su infraestructura interna, la curva podr adquirir un descenso pronunciado. Lo anterior comprometera el valor del dlar seriamente y pueda causar incluso su colapso.

Cmo se explica entonces que en la actualidad el dlar est subiendo? En su artculo "US Dollar Death Dance", Jim Willie, (www.marketoracle.co.uk), afirma que es el ltimo tango del dlar ante su colapso. En la actualidad hay una enorme demanda de liquidez para salir de papeles especulativos y compromisos de pago electrnicos. Hay fuga general hacia el efectivo durante una liquidacin de mercados en todas las reas y tambin acumulacin de liquidez porque las empresas no pueden contar con el crdito bancario a corto plazo que usan para pagos de salarios y operaciones en curso. El dlar es la moneda por excelencia para obtener dicha liquidez. De ah la fuga de capital (a menudo golondrino) de los pases del Sur. Tambin hay fuga hacia el dlar en busca de un puerto ms seguro. Ello se vislumbr a partir de la reciente crisis en Georgia. El euro perdi inmediatamente terreno. Aunque repunte el dlar, la economa real de EEUU, est colapsando, Qu pueden hacer los EEUU frente a esa crisis?

Sin crdito, afirma Christopher Laird en "Sobrevivir el prximo colapso del US Dlar" (www.globalresearch.ca), las economas del mundo se contraen y malamente y as tambin la norteamericana. El crdito NO est volviendo. Cierto, omos que la tasa Libor (tasa de prstamo entre bancos) ha mejorado. Pero estos prestamistas no estn prestando. Ellos cubren sus propias necesidades y acumulan efectivo; tal como se ven obligadas a hacer las empresas desde que los mercados de crdito a corto plazo estn congelados. Lo que eso significa para el US dlar es que, mientras el mundo pierde su motor econmico y cae en una depresin econmica, el muy abusado dlar pierde atraccin de invertir en ella. Cuando la depresin econmica se haga sentir, los dficit fiscales de Estados Unidos, que ya llegan al billn (trilln en ingls) al ao, no tienen financiamiento ya que los socios comerciales dejaran de comprar notas/billetes del Tesoro. Entonces, el US dlar sufrir el colapso. Hugo Salines Price en su artculo "The strange case of falling international reserves" (www.fanancialsense.com) estima que los pases exportadores efectivamente ya no adquieren ms deuda norteamericana ni europea. Ms bien cada vez ms Fondos Soberanos aprovecharn adquirir capital real en Occidente en vez de ampliar el crdito internacional. Si esto es el caso, la deuda en general y especialmente la deuda fiscal norteamericana, que alcanza un billn de dlares este ao, ya no encuentran financiamiento externo. Lo anterior implica una necesidad de financiarlo internamente ya sea sacrificando el sistema de seguros o imprimiendo simplemente dlares. Lo ltimo est sucediendo a gran escala. Ello implicara una severa inflacin en EEUU que ya no se puede exportar. Es en la precisa coyuntura actual de un posible colapso del dlar que podamos esperar que se crear un Nuevo Dlar. Adrian Salbuchi en "Crisis terminal del sistema financiero global" (www.asalbuchi.com.ar), estima que el prximo paso es que el Tesoro y la Reserva Federal declaran una emergencia econmica nacional e introducen un cambio de moneda - un Dlar Nuevo que se basar otra vez en el patrn oro. Para lograrlo bastara aprovechar un feriado bancario para instrumentar el recambio de moneda. Para su transicin se determinarn, en la opinin de Salbuchi trminos beneficiosos para aquellos bancos, empresas, ciudadanos y aliados preferidos (o sea, se les reconocer un Dlar Nuevo por cada dlar viejo). Luego, con determinados poderosos tenedores de dlares y bonos del tesoro, se negociar segn claros intereses geopolticos, que determinadas instituciones y empresas, podrn transformar sus tenencias en dlares actuales por Dlar Nuevo segn otras paridades. Por ltimo, al resto de los tenedores de dlares - ahorristas privados en todas partes del mundo se les dir que EEUU dejar que el mercado local e internacional determine la paridad entre el Dlar Nuevo y el viejo dlar. Entonces, veremos a los cambistas locales ofreciendo 10 o 20 viejos dlares por cada nuevo. Es un "Corralito a escala global" y una expresin clara del "salvese quien pueda".

La introduccin de un Nuevo Dlar deja a los tenedores del viejo dlar y todos los papeles (bonos) en esa moneda como papeles sin valor que puedan venderse a partir de entonces en apenas un 10% o tal vez menos de su valor nominal. El costo de este desastre lo pagara todo el mundo que tenga tenencias en dlares, y no tanto el contribuyente norteamericano. Las estructuras de poder globales de EEUU permiten transferir de esta manera los efectos ms nocivos de la crisis a pases terceros y sobre todo hacia los pases emergentes que poseen el 70% de las reservas internacionales. EEUU es el nico pas que tiene esa alternativa para hacerse frente a la crisis y no es nada improbable que utilice dicho mecanismo. La poltica tendr el efecto de una bomba de neutrones en el mercado financiero internacional y arrastrar todo la economa global.

Webster Tarpley en su artculo "Secret plan for IMF world dictatorship" (www.financialsense.org) advierte, en este contexto, de una tendencia durante la administracin Barack Obama hacia un gobierno mundial donde EEUU no pierda el poder monetario. Hay un plan con el primer ministro britnico Gordon Brown de crear un nuevo sistema monetario internacional con un gobierno global. No es un Bretton Woods II, como afirman, sino tratase de un intento de instaurar un poder mundial bajo su control que impondra sus polticas en todos los pases, acabando con lo que queda de la soberana nacional. Un Banco Central Mundial hara a su vez las regulaciones del caso para tener un control mundial sobre los recursos naturales. La poltica implicara mayor austeridad, sacrificio, desregulacin, privatizacin, salarios ms bajos, lucha anti sindical y ms libre comercio y una carrera sobrepasando todos los lmites y prohibiciones de la tecnologa avanzada. El plan implicara una estrangulacin de la humanidad para salvar el capital de Occidente. Es de esperar que Brasil, Rusia, India y China (los pases BRIC) se opondrn a semejante plan. Estos pases emergentes, junto con los pases exportadores de petrleo, son los pases acreedores. Los pases occidentales y en primer lugar EEUU, son pases deudores. Es poco probable que los deudores logren imponer tales condiciones a sus acreedores al menos no sin el recurso de la guerra.

Es probable, afirma Salbuchi que las autoridades norteamericanas no logren imponer su criterio ni superar la crisis y econmica. Entonces se plantea el tema en el plano geopoltico, promoviendo una mayormente generalizada situacin de guerra global que permita pasar los efectos de la crisis a terceras naciones. Adems de imponer limitaciones estrictas a las libertades internas en EEUU bajo pretexto de la grave crisis nacional, se intervendr militarmente en diversas partes del mundo, y se moviliza al pas (y sus aliados) hacia la defensa ante un enemigo creado. No se puede descartar un nuevo (auto) atentado en territorio estadounidense o contra intereses norteamericanos o de sus aliados en otras partes del mundo. Otra amenaza muy concreta y ltimamente divulgada en la prensa oficial es un ataque unilateral contra Irn llevado a cabo por Israel tras recibir la luz verde para iniciarlo de EEUU. Luego arrastrar a EEUU en la consiguiente guerra. La geopoltica por la prevencin de la guerra (nuclear) y por la paz ser ms necesario que nunca en los aos venideros.


Socilogo y economista holandes, integrante del Observatorio de la Crisis (en cuya pgina se public inicialmente este artculo, reproducido tambin en RGE 593/08). Subido al Foro el 1 de diciembre de 2008.



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