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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2009

Los nuevos censores de Hollywood

John Pilger
ICH

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Cuando volv de la guerra en Vietnam, escrib un guin cinematogrfico como antdoto para el mito de que la guerra haba sido una noble causa destinada al fracaso. El productor David Puttnam llev el borrador a Hollywood y lo ofreci a los principales estudios, cuyas reacciones fueron favorables bueno, casi favorables. Cada uno hizo una tarjeta de informe en la cual la categora final, poltica, inclua comentarios como: Es algo real, pero est preparado para ello el pueblo estadounidense? Tal vez nunca lo est.

A fines de los aos setenta, Hollywood juzg que los estadounidenses estaban listos para un tipo diferente de guerra de Vietnam. La primera fue The Deer Hunter [El francotirador en Argentina y Mxico y El cazador en Espaa] que, segn Time, articula el nuevo patriotismo. La cinta celebraba a EE.UU. inmigrante, con Robert de Niro como hroe de clase trabajadora (progresista por instinto) y a los vietnamitas como brbaros orientales subhumanos e idiotas, o gooks. El clmax dramtico es alcanzado durante repetidas escenas orgisticas en las cuales los soldados estadounidenses son obligados a jugar a la ruleta rusa por sus captores vietnamitas. Eso fue inventado por el director Michael Cimino, quien tambin invent la historia de que haba servido en Vietnam. Tengo ese sentimiento insano de que estuve all, dijo. De alguna manera se ha borrado la lnea entre la realidad y la ficcin.

The Deer Hunter fue considerado virtualmente como documental por crticos extticos. La cinta que podra purgar la culpa de una nacin! dijo el Daily Mail. Dicen que el presidente Jimmy Carter se emocion por su genuino mensaje estadounidense. La catarsis estaba cerca. Las pelculas sobre Vietnam se convirtieron en una historia popular revisionista del gran crimen en Indochina. Que hayan muerto terrible e innecesariamente ms de cuatro millones de personas y que su pas haya sido envenenado hasta convertirlo en un pramo no preocupaba a estas cintas. Ms bien, Vietnam era una tragedia estadounidense, en la cual haba que compadecerse del invasor en una mezcla de falsa baladronada y angustia: a veces obscena (las pelculas Rambo) y a veces sutil (Platoon de Oliver Stone). Lo que importaba era la fuerza del purgativo.

Nada de esto, claro est, era nuevo; era cmo Hollywood cre el mito del Lejano Oeste, que era suficientemente inofensivo a menos que hayas sido un americano nativo; y cmo la Segunda Guerra Mundial ha sido incansablemente glorificada, lo que puede ser suficientemente inofensivo a menos que hayas sido uno de los innumerables seres humanos, desde Serbia a Iraq, cuyas muertes o desposeimiento son justificados por referencias moralizadores a 1939-1945. Los gooks de Hollywood, sus Untermenschen [seres infrahumanos], son esenciales para esta cruzada, los somales liquidados en Black Hawk Down [Black Hawk derribado] de Ridley Scott y los siniestros rabes en cintas como Rendition [Expediente Anwar] en la que la CIA torturadora es absuelta por el bueno de Jake Gyllenhal. Como sealaran Robbie Graham y Mark Alford en su investigacin en New Statesman sobre el control corporativo del cine (2 de febrero), en 167 minutos de Munich de Steven Spielberg la causa palestina se limita a slo dos minutos y medio. Lejos de ser un grito ecunime por la paz, como afirm un crtico, escribieron, Munich es ms fcilmente interpretada como un apoyo respaldado por las corporaciones a la poltica israel.

Con honorables excepciones, los crticos de cine raramente cuestionan e identifican el verdadero poder detrs de la pantalla. Obsesionados por celebridades y por narrativas vacas, son los corresponsales del lobby del cine, su dcil cuerpo de prensa. Emitiendo crticas y burlas seguras, promueven un sistema profundamente poltico que domina la mayor parte de lo que pagamos por ver, sin saber lo que se nos niega. La pelcula Redacted de Brian de Palma de 2007 muestra un Iraq del que no hablan los medios. Muestra los homicidios y violaciones en pandilla que nunca son investigadas y que son la esencia de toda conquista colonial. En New York Village Voice, el crtico Anthony Kaufman, atacando al divisivo De Palma por sus perversas historias de voyerismo y violencia, hizo lo posible por mancillar la pelcula como una especie de hereja y por enterrarla.

De esta manera, la guerra contra el terror la conquista y subversin de regiones ricas en recursos del mundo, cuyas ramificaciones y opresiones tocan todas nuestras vidas es casi excluida del cine popular. La extraordinaria Fahrenheir 911 de Michael Moore fue un fenmeno; la fama de la prohibicin de su distribucin por la Walt Disney Company ayud a imponer su camino a los cines. Mi propia cinta de 2007

The War on Democracy, que invirti la guerra contra el terror en Latinoamrica, fue distribuida en Gran Bretaa, Australia y otros pases, pero no en EE.UU. Tendr que hacer cambios estructurales y polticos, dijo un importante distribuidor neoyorquino. Tal vez tenga que conseguir a una estrella como Sean Penn para que la auspicie le gustan las causas liberales y amansar esas secuencias contra Bush.

Durante la guerra fra, la propaganda estatal de Hollywood fue desenfadada. La clsica pelcula de danza de 1957, Silk Stockings, [Mueca de seda] fue una diatriba antisovitica interrumpida por el fabuloso juego de piernas de Cyd Charisse y Fred Astaire. En esos das, haba dos tipos de censura. La primera es mediante basura introspectiva. Traicionando su prolongada tradicin de producir joyas, Hollywood escapista es consumido por la frmula corporativa: hazlas largas y estpidas y espera que la novedad d resultados.

Ricky Gervais es su propio personaje cmico y avispado en Ghost Town [Me ha cado el muerto!] mientras a su alrededor, personajes rancios, formulistas, sentimentalizan el humor hasta la muerte.

Vivimos tiempos extraordinarios. Crueles guerras coloniales, y corrupcin poltica, econmica y medioambiental claman por un sitio en la gran pantalla. Pero, tratad de nombrar una cinta reciente que haya tratado esos temas honrada y poderosamente, para no hablar de satricamente La censura por omisin es virulenta. Necesitamos otro Wall Street, otro Last Hurrah, otro Dr. Strangelove. Los guerrilleros que salen por un tnel de su prisin en Gaza, y llevan alimentos, ropa, medicinas y armas con las cuales defenderse, no son menos heroicos que los prisioneros de guerra honorados por el celuloide y los partisanos de los aos cuarenta. Ellos, y el resto de nosotros, merecemos el respeto del principal medio popular.

www.johnpilger.com

http://informationclearinghouse.info/article22024.htm



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