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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2009

Hace ahora seis aos

Layla Anwar
An Arab Woman Blues

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez



Cuadro del artista iraqu Ziad Bakury

Exactamente hace seis aos, en una oscura habitacin para partos, gineclogos y comadronas se reunan alrededor de un colchn hecho jirones, cubierto con sbanas desgarradas mientras las ratas y las cucarachas correteaban alrededor, por las esquinas de sus olvidados muros

Exactamente hace seis aos se escucharon sus gritos de agona, mientras las comadronas se apresuraban, sin anestesia, sin guantes, sin jeringas, a contemplar anticipndose el nacimiento de ese nuevo beb

Fue diseado, genticamente modificado, clonado y concebido all lejos, implantado in vitro mediante la bestial violacin de toda una banda, implantado en su tero en una noche oscura, hace seis aos.

Su concepcin se produjo hace trece aos y su parto sobrevino con violentas contracciones y punzadas con inmensos dolores de vientre

No haba electricidad esa noche, slo la potente luz de los misiles lanzados cayendo como estrellas disparadas. Los gineclogos y las comadronas se frotaron las manos regocijados y le dijeron: Observa los fuegos artificiales que saludan a tu recin nacido. Unos fuegos artificiales de fsforo verde y bombas rojas

El parto fue ms lento de lo esperado tuvieron que emplear mil frceps para poder sacarle a la fuerza. Dale a luz, dale a luz, gritaban

Ella empez a tener hemorragias. Por eso rellenaron su tero con artculos de peridico y ensayos, maldicindola por ser tan rebelde, tan testaruda, tan poco sumisa y le aplicaron ms frceps

Te lo arrancaremos, te lo arrancaremos Cllate, no tienes heridas, cllate, no ests sangrando, cllate, es por tu propio bien Ser saludado con dulces y rosas espera y vers.

Ella sigui gritando hasta que le taparon la boca con ms artculos de peridicos, amordazndola y golpendole los labios sellndoselos a base de secretos, mentiras, conjuras

Ella resisti, patale, se retorci bajo sus frceps, pero le ataron las muecas a la cama de metal, rodearon sus tobillos con cadenas y le vendaron los ojos con bolsas hechas de arena del desierto

Prelo, prelo, le ordenaban.

Cmo lo llamaremos? Lo llamaremos la Liberacin de Buffalo Bill. No, no, lo llamaremos Mullah Libertad

Qu te parece como nombre? Le preguntaban, mientras ella yaca paralizada, medio en coma, en la oscura habitacin de los partos donde las ratas y las cucarachas se escurran por las paredes salpicadas de la sangre fresca que manaba a raudales de su tero cubriendo las olvidadas, ardientes y humeantes paredes grises con las banderas de un milln de palmas de manos

Ya est aqu, ya est aqu, exclamaban alegres. Ha nacido, ya ha llegado

En su moribundo estado, ella abri los ojos y se horroriz.

All haba un monstruo. Una hidra de cien cabezas, de cien calaveras, un pulpo de cien brazos, una cara deformada con cientos de ojos abultados con la piel convertida en costra, con el cuerpo hecho de limo, un invertebrado reptante, sin piernas para mantenerse, y de su boca, en lugar de gorjeos, salan espumarajos ardientes

La ciudad estaba quieta, un silencio fantasmal

Y en la distancia podan escucharse los apagados aullidos los gemidos de la Liberacin y la Libertad.

De qu color lo vestiremos? De rosa, de azul? No lo cubris con un traje negro los trajes de la Liberacin y la Libertad.

Nadie lo recibi con dulces ni rosas, como se hace tradicionalmente con los recin nacidos en su lugar platos de carne y huesos circularon por doquier una ofrenda a los nuevos dioses de la Liberacin y la Libertad.

Su cuna estaba hecha de ghettos, mazmorras, escombros, ruinas, tumbas y montones de basuras dormira sobre cualquiera de ellos, un da aqu, un da all

Y como juguetes se le entregaran taladros, cuerdas, armas, palmetas, cadenas, ganchos y su patio de juegos seran los cementerios

Y le fueron alimentando de balas, sangre, orina, excrementos y cadveres ptridos y descompuestos

Y as contina gateando seis aos ya, olfateando como un perro rabioso queriendo ms ansiando ms sangre fresca ms carne fresca

Fue exactamente hace seis aos y ella sigue yaciendo en aquella habitacin de partos que ahora parece una atestada y ftida morgue ahogada en su propia sangre, momificada de eslganes y jergas con su tero y su boca atiborrados de artculos y ensayos de peridico de palabras atiborrada de una muerte olvidada y silenciosa, como los desolados y olvidados muros de esta ciudad, donde las ratas y las cucarachas se escurren furtivas, alimentndose del vmito y excrementos del monstruo alimentndose de cenizas y polvo.

Enlace con texto original:

http://arabwomanblues.blogspot.com/2009/03/year-7.html



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