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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2009

Pakistn lucha por su alma tribal

Syed Saleem Shahzad
Asia Times Online

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens



La operacin de un mes de duracin en Divisin Malakand de la Provincia de la Frontera Noroeste (NEFP), que incluye la escena de combates especialmente duros en el Valle Swat, ha costado, segn cifras oficiales, las vidas de ms de 1.300 combatientes y llevado al desplazamiento de 3,5 millones de civiles.

La batalla est lejos de haber terminado.

Bajo inexorable presin de EE.UU. para que termine la tarea de una vez por todas, Pakistn est abriendo nuevos frentes en un esfuerzo en un intento por eliminar a los combatientes talibanes y a la franquicia de al-Qaeda bajo la cual operan.

El jueves por la maana, la Fuerza Area de Pakistn realiz ataques en Agencia Orakzai en las reas Tribales bajo Administracin Federal, y se han iniciado operaciones terrestres y areas en las Regiones Fronterizas (Jani Khel las reas tribales adyacentes a la ciudad) del distrito Bannu en NWFP. Se piensa que la shura [consejo] de al-Qaeda opera desde Jani Khel.

Tambin se espera que los militares penetren masivamente al rea tribal Waziristn del Sur para perseguir una red que incluye al lder talibn paquistan Baitullah Mehsud, combatientes panyabes, uzbecos y de al-Qaeda. Se informa que ya ha habido combates.

Washington ha reaccionado positivamente ante las iniciativas paquistanes, pero en el cuartel de la guarnicin en Rawalpindi, la ciudad gemela de la capital Islamabad, estn nerviosos. Los mandamases estn conscientes de la dura lucha que sus tropas han tenido en Divisin Malakand y del resentimiento que las operaciones han causado en todo el pas.

El ataque del martes contra el Hotel Pearl Continental en Peshawar, capital de NWFP, en el que murieron 19 personas, incluidos dos del personal de Naciones Unidas, y 70 fueron heridas, es un fuerte recuerdo de los peligros de hacer la guerra de EE.UU. en la regin.

Contactos familiarizados con los antecedentes del ataque dijeron a Asia Times Online que fue aprobado por al-Qaeda y realizado por una red de combatientes que inclua a Hakeemullah Mehsud de Agencia Orakzai (pariente de Baitullah Mehsud), miembros del grupo militante suni Laskhar-e-Jhangvi de la ciudad de Darra Adam Khel en NWFP y el grupo Omar de las Regiones Fronterizas de Peshawar.

En un mensaje a Asia Times Online, un alto dirigente de los combatientes mantuvo que la operacin tambin apuntaba a eliminar a funcionarios del FBI y de la OTAN que estaban en el hotel. Se deca que estaban en conversaciones con funcionarios paquistanes para elaborar maneras de proteger el 90% de los suministros de la OTAN para Afganistn que pasan por Peshawar.

Esa informacin, sin embargo, fue cuestionada por Qudsia Qadri, editora jefe de Pakistani Daily Financial Post, quien dijo a Asia Times Online que ella estuvo en el hotel de cinco estrellas durante algunos das hasta el martes por la tarde y que no haba visto a ningn funcionario del FBI o de la OTAN.

La ocupacin del hotel apenas llegaba a un 5%. Encontr a unos pocos extranjeros, en el gimnasio y durante el desayuno, pero todos trabajaban para ONGs [agencias no gubernamentales] para ayudar a la gente desplazada del interior de Malakand, dijo Qadri.

Cmo fue concebido el ataque

Baitullah Mehsud, miembros de al-Qaeda y combatientes panyabes viven en Waziristn del Norte y del Sur, regiones remotas en la frontera con Afganistn, lejos de Agencia Khyber, por la cual pasan suministros de la OTAN, Agencia Kuyrram, un nodo de fuerzas chies contrarias a los talibanes, y Peshawar.

Ninguna de esas tres reas tiene talibanes indgenas. Por lo tanto, Agencia Orakzai, la nica rea tribal que no tiene una frontera con Afganistn, fue elegida para estacionar a talibanes de Waziristn del Sur y otras regiones.

A comienzos de este ao, los talibanes haban tomado posesin de Agencia Orakzai y la declararon emirato islmico. El amir (lder) era Moulvi Saeed, pero la cara hacia el exterior era Hakeemullah Mehsud, lugarteniente de Baitullah Mehsud, importado de Waziristn del Sur.

Gradualmente introdujeron elementos criminales, incluidos fugitivos anti-chies de Laskhar-e-Jhangvi, y los establecieron en Darra Adam Khel, en los suburbios mismos de Peshawar. El grupo Omar fue asignado a las regiones fronterizas de Peshawar. Con esos grupos establecidos, era posible acceder fcilmente a Agencia Khyber y Peshawar exactamente como sucedi con el ataque al hotel del martes.

Las fuerzas de seguridad paquistanes estn preparadas para ataques similares ahora que la batalla se extiende a Waziristn del Sur y otras reas tribales. Al mismo tiempo, los choques tnicos y polticos han aumentado a niveles sin precedentes en la surea ciudad portuaria de Karachi, por la cual entra a Pakistn la mayor parte de los suministros de la OTAN.

En la semana pasada han sido muertas unas 50 personas. Al Movimiento Muttahida Quami contrario a los talibanes se le atribuye la mayor parte de las muertes en una lucha contra miembros de una faccin disidente. Se esperan represalias en los prximos das, lo que podra llevar a un derramamiento de sangre an mayor. La situacin podra empeorar hasta tal punto que los militares tengan que intervenir. El problema es que sus fuerzas ya estn ocupadas al mximo en el norte.

Por el momento, esas reas norteas siguen siendo la preocupacin primordial, y los combatientes y al-Qaeda estn preparados.

Refugios en el Hindu Kush

La cadena de montaas del Hindu Kush Oriental, conocida tambin como el Alto Hindu Kush, est ubicada en su mayor parte en Pakistn septentrional y en las provincias Nuristn y Badajshn de Afganistn.

Esta cadena de montaas conecta con varias cadenas ms pequeas, como ser Spin Ghar, Tora Bora, la Cadena Suleman, Toba Kakar, y crea un corredor natural que pasa por todas las reas tribales de Pakistn y las provincias fronterizas con Afganistn hasta el rea costera paquistan en la provincia Baluchistn.

En 2008, al-Qaeda haba tomado el control del corredor de 1.500 kilmetros cuadrados algo que haba planeado desde su fuga de Afganistn donde los talibanes fueron derrotados por fuerzas dirigidas por EE.UU. en diciembre de 2001.

Al-Qaeda decidi entonces que construira una franquicia regional ideolgicamente motivada en el Sur de Asia para frustrar las intenciones estratgicas de las potencias occidentales en el rea.

Mientras las fuerzas de EE.UU. trataban en vano de dar caza a al-Qaeda en las montaas Tora-Bora, el grupo se concentr en el establecimiento de vnculos con organizaciones como Jaishul al-Qiba al-Jihadi al-Siri al-Alami y Jundallah en las reas tribales paquistanes y en la organizacin del reclutamiento de paquistanes y afganos en esas organizaciones. La razn subyacente para hacerlo era la destruccin de las estructuras polticas y sociales locales y establecer en su lugar una franquicia de al-Qaeda.

El plan dio resultados. Actualmente, muchas partes del corredor Hindu Kush, sistemas tribales centenarios y sus conexiones con el establishment paquistan mediante un agente poltico nombrado, han sido reemplazadas por un sistema de seores de la guerra islmicos.

La antigua especie de ancianos tribales, clrigos religiosos y jefes tribales, leales a Pakistn y sus sistemas, ha sido eliminada, para ser reemplazada por seores de la guerra como Haji Omar, Baitullah Mehsud, (el asesinado) Nek Mohammad y (el asesinado) Abdullah Mehsud. Son todos aliados de al-Qaeda, y dan libertad de movimiento a al-Qaeda en sus reas dentro del corredor.

Miembros de al-Qaeda del exterior tambin utilizan el corredor para ingresar a las reas tribales paquistanes. No es siempre seguro. Recientemente, agencias de seguridad arrestaron a cuatro nacionales saudes en Agencia Mohmand. Fueron nombrados slo como Ahmed, Ali, Mohammad y Obaidullah y haban llegado a Pakistn desde Arabia Saud en 2008-2009 despus de pasar por Irn. Si hubiesen viajado a travs de ciudades paquistanes hacia las reas tribales, es muy probable que hubieran sido arrestados mucho antes.

Recientemente al-Qaeda ampli su red forjando vnculos ms estrechos con el grupo de insurgencia iran Jundallah basado en Pakistn, que opera desde los alrededores de Turbat en la provincia Baluchistn de Pakistn.

Pakistn en la encrucijada

La situacin ha llevado a Pakistn a una encrucijada. Al-Qaeda ha devastado en muchas reas los sistemas tribales tradicionales y establecido su franquicia en un terreno extremadamente estratgico.

Los sistemas administrativos del pas y sus organismos de mantenimiento del orden no fueron diseados para hacer frente a semejantes acontecimientos. La nica respuesta que han podido encontrar es la movilizacin de los militares una decisin controvertida que todava podra tener un efecto contraproducente.

Existen varias razones por las cuales los combatientes han logrado subvertir las tribus. Las organizaciones de combatientes son altamente organizadas, endurecidas en el combate, fuertemente armadas y bien financiadas. Y, lo que es muy importante, mientras la influencia tribal se limita a su propia rea, su propia gente, las organizaciones combatientes tienen vnculos a travs de los lmites tribales, a travs de las fronteras y conexiones internacionales. Y mientras las tribus son regidas por tradiciones tribales y leyes consuetudinarias (riwaj), las organizaciones combatientes no lo estn. Han aventajado al malik (lder) tribal y su tribu en su poder de fuego, sus finanzas y su organizacin.

Pakistn haba planificado el fortalecimiento de las tribus, ya que la fuerza real de un pas es su pueblo. Ningn gobierno, sea civil o militar, puede funcionar o tener xito sin tener el respaldo del apoyo pblico.

Esto se hace comenzando por la firma de acuerdos con tribus seleccionadas. Estas incluan a aquellas con

Sufi Mohammad en Malakand para reforzar el sistema administrativo. Sin embargo, la presin internacional sobre todo de Washington oblig a Pakistn a abandonar ese mapa de ruta en lugar de un enfrentamiento militar frontal contra los combatientes.

Hasta la ltima ofensiva que comenz en Swat y que ahora est siendo ampliada, la accin militar usualmente terminaba despus de lograr slo un xito temporal. El gobierno existente generalmente careca de la voluntad necesaria para llegar a las ltimas consecuencias, y existan elementos dentro del aparato de inteligencia y de las fuerzas armadas que simpatizaban con los combatientes.

Ahora parece que el gobierno est dispuesto a una larga lucha, pero en ltima instancia tendr que tomar el control del corredor que suministra a los combatientes el espacio necesario para atacar, reagruparse y volver a atacar.

Esto tendr que involucrar un aumento de la cooperacin con fuerzas en Afganistn para patrullar en conjunto la frontera, y lo que es ms importante, un renovado intento de reanimar los sistemas tribales en los sitios en los que han sido infiltrados por combatientes.

Individualmente, son tareas inmensas, en combinacin casi imposibles. Y mientras los aviones y tanques se desplazan en mayores cantidades por reas ms grandes de Pakistn, es posible que esos objetivos se pierdan en la neblina de la guerra.

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Syed Saleem Shahzad es jefe del bur Pakistn de Asia Times Online. Para contactos, escriba a: [email protected].

(Copyright 2009 Asia Times Online (Holdings) Ltd.

http://www.atimes.com/atimes/South_Asia/KF12Df02.html



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