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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-07-2009

Entrevista con Santiago Alba Rico, ensayista
"Refundar el capitalismo sera como refundar el canibalismo"

Carlos Sardia Galache
Calle20/Rebelin

Esta es la versin ntegra de una entrevista publicada en el nmero de julio-agosto de la revista Calle20 en el marco de un reportaje sobre la obra de Naomi Klein "La doctrina del shock"


-Al igual que Naomi Klein, aunque desde un punto de vista diferente y con un enfoque totalmente distinto, t tambin has escrito bastante sobre las relaciones entre capitalismo y violencia. Segn ella, slo el capitalismo ms fundamentalista, el neo-liberalismo de Milton Friedman, ha necesitado imponerse por la fuerza. Mi primera pregunta es s ests de acuerdo con eso o si consideras que la violencia es inherente a toda clase de capitalismo. Si es as, qu hace del capitalismo algo esencialmente violento?

Lo primero que hay que decir es que el libro de Naom Klein, La doctrina del shock, es excelente; es una extraordinaria leccin de historia concreta que debera utilizarse en todos los colegios. Riguroso, pedaggico, estremecedor, documenta las intervenciones minuciosamente destructivas del neoliberalismo en los ltimos 30 aos. Ahora bien, Naom Klein es una humanista neo-keynesiana no marxista y comete el error a mi juicio de interpretar el capitalismo como un conjunto de medidas econmico-polticas y no como una relacin estructural que impone lmites muy precisos a lo que se puede y no se puede hacer dentro de l. Lo que se puede hacer dentro de l es ms o menos- seleccionar las vctimas, con arreglo al clculo de vidas de Hayek. Lo que no se puede hacer dentro de l por mucho que se pretendan controlar las fuerzas telricas del mercado libre- es generalizar la democracia y el bienestar entre todas las naciones y todos los habitantes del planeta. Klein, creo, olvida dos datos importantes. El primero es el papel que jug la Unin Sovitica su existencia misma- en el establecimiento de un Estado del Bienestar en los pases capitalistas desarrollados tras la segunda guerra mundial; si el capitalismo impuso a la Unin Sovitica la necesidad de copiar sus ritmos productivos, la Unin Sovitica impuso al capitalismo europeo y, en menor medida, estadounidense- la necesidad de cumplir limitadamente los sueos del socialismo. Pero eso slo pudo hacerse en Europa, y slo durante unos pocos aos, a costa de los otros pueblos de la tierra. Porque el segundo dato que olvida Naom Klein es que la violencia capitalista desatada sobre el mundo con su lgica destruccin/reconstruccin permanente- no empieza con la escuela de Chicago y Milton Friedman ni con el golpe de estado en Chile en 1973. Por no remontarnos 500 aos atrs, basta pensar en el largusimo, sangriento e incompleto proceso de descolonizacin, abortado y revertido precisamente a travs de monstruosas violencias a un tiempo militares y econmicas.

Por lo dems, no creo que el capitalismo sea especialmente violento. S es intrnsecamente violento, pero no especialmente violento. Lo es lo justo, lo necesario, lo imprescindible. Lo imprescindible para qu? Para seguir convirtiendo todo lo existente seres humanos y recursos naturales- en ms altas tasas de beneficio. El capitalismo produce pobreza y muerte, pero no es ese su objetivo. El capitalismo produce riqueza, placeres y remedios, pero no es ese tampoco su objetivo. Es precisamente esta indiferencia la que lo convierte, no en ms cruel o ms salvaje, pero s en ms peligroso y ms potencialmente destructivo. Es de un misticismo aterrador: no reconoce lmites ni en la moral ni en la Naturaleza- y por lo tanto desprecia materialmente minuto a minuto- tanto las resistencias antropolgicas como las ecolgicas. No porque sea especialmente violento sino porque sa es la condicin misma de su reproduccin. No puede distinguir entre un nio y una mquina de coser, entre un ro y un vertedero de basura, entre la construccin de un nuevo Madrid bajo el boom inmobiliario y la destruccin de Bagdad bajo las bombas estadounidenses. Pero esto aade una particular injusticia al capitalismo. Como no puede hacer diferencias y ha desarrollado de una manera sin precedentes las fuerzas productivas incluidas las tecnologas mdicas- ha puesto a disposicin del ser humano potencialidades que al mismo tiempo no le permite usar. Las muertes por malaria, por sarampin, por dengue, por clera, por disentera, son muertes naturales? No son particularmente acusatorias en un mundo que puede curar esas enfermedades? La violencia del capitalismo tiene que ver tambin con sus instrumentos de emancipacin; es decir, con su necesidad intrnseca de al mismo tiempo- multiplicar la riqueza y reprimir su uso, de aumentar los medios de salvacin y prohibir su utilizacin. Lo que se traduce en la naturalizacin de la muerte y la destruccin: Los pobres, nos decan los peridicos hace unos meses, viven 30 aos menos que los ricos. A quin, a qu fuerza silenciosa imputar esa diferencia?

-Cules son las causas profundas de esta crisis?

No soy economista, pero creo que todos los analistas serios Beinstein, Brenner, Martins, Wallerstein- la explican como una crisis de sobreproduccin capitalista que se remonta a los aos 70 y contra la cual se recurre a la financiarizacin de la economa como un alivio y al mismo tiempo una prolongacin de la agona. Como han explicado Nacho Alvarez y Bibiana Medialdea, lo que ha entrado en crisis no es el capitalismo (que lo estaba ya) sino las medidas que se tomaron para superarla. Esas medidas tienen que ver con el objeto del libro de Klein: lo que Atilio Born ha llamado muy justamente evocando adems su fantica inspiracin religiosa- contrarreformas neoliberales, que han ido desmantelando poco a poco, durante 30 aos, mediante golpes de Estado, guerras o programas de ajuste estructural del FMI, las pequeas conquistas arrancadas al capitalismo en dos siglos. Es eso que hemos llamado globalizacin; es decir la huida hacia adelante de un sistema que acelera el proceso-siempre-destituyente en el que consiste y del que depende para sobrevivir. Esa violencia esa fuga- la describe magistralmente La doctrina del shock.

-Era inevitable esta crisis?

Creo que despus de lo que acabo de decir no podra responder que no. Si hubiese podido evitarse, se hubiese evitado, pues se viene anunciando desde hace muchos aos, y no slo por parte de los economistas marxistas. Dentro del capitalismo se han tomado precisamente las medidas que haba que tomar, pero dentro del capitalismo esas medidas no podan ni podrn hacer otra cosa que empeorar la situacin aunque quizs durante dcadas.

-Crees que esta es una crisis coyuntural o que el capitalismo mismo est en peligro tal y como lo conocemos?

El capitalismo slo conoce crisis coyunturales, de las que se ha recuperado en ciclos ms o menos largos. Las crisis permanentes que se llaman normalidad o incluso buena salud- son las que caracterizan las vidas de las vctimas del capitalismo, cuya situacin es siempre aceptable si genera suficientes beneficios. En cuanto a si esta crisis anticipa el fin del capitalismo, no lo s. A menudo recuerdo una pintada muy optimista escrita en una pared de no s qu pas latinoamericano: Capitalismo, tienes lo milenios contados. Lo que en estos momentos est en claro peligro es la supervivencia a medio plazo de la humanidad misma. A fuerza de ignorar los lmites, el capitalismo ha acabado por chocar con dos lmites absolutos: el sufrimiento humano y la finitud de los recursos naturales.

-Es posible "refundar el capitalismo"?

Es posible refundar el canibalismo? Un canibalismo de rostro humano? Un canibalismo sin dientes? Lo que se propone el G-20 no es refundar el capitalismo sino sencillamente prolongar su existencia por todos los medios, incluso al precio de agravar la crisis energtica, ecolgica y alimentaria. Hay que salvar las inmobiliarias, los bancos, la industria automovilstica, de las que dentro del capitalismo- dependemos los seres humanos. Pero eso no se puede hacer paradjicamente- sin amenazar an ms las fuentes de las que fuera del capitalismo- dependemos tambin los seres humanos para sobrevivir. Creo que basta esta reduccin al absurdo para excluir la refundacin del capitalismo: su existencia misma con su necesidad de crecimiento ilimitado- determina que los seres humanos dependan para sobrevivir de los medios de destruccin de sus propias condiciones de supervivencia. Individualmente nos hemos convertido en activsimos deseos de muerte. Incluso CCOO pide a sus afiliados un aumento militante del consumo para superar la crisis.

-Ms all del mbito econmico Crees que esta crisis ha cambiado las relaciones humanas o podra cambiarlas en el futuro?

El modelo tecnoconsumista, con su hedonismo de masas por citar una vieja expresin de Pasolini-, se ha impuesto del tal manera que toda disminucin en los niveles habituales de consumo ser vivido tambin como una catstrofe subjetiva, como una prdida cataclstica para la que habr que buscar algn culpable. Nunca ha habido ms condiciones objetivas, y menos subjetivas, para una transformacin radical. Las sociedades occidentales son sociedades de hambruna generalizada y las hambrunas disuelven los lazos de solidaridad. No es un problema ideolgico, sino material: la subjetividad capitalista est materialmente construida al margen de todos los valores y principios que permiten sencillamente una negociacin. En Europa y EEUU veo ms probable la barbarie o el neofascismo que la recuperacin de una mnima sensatez antropolgica.

-Cul es el mayor peligro de esta crisis? Quin puede beneficiarse ms de ella?

El mayor peligro es la combinacin de insensatez antropolgica y armas de destruccin masiva: el retorno a la barbarie con medios de destruccin del siglo XXI. Los que ms pueden beneficiarse, como siempre, son las minoras organizadas, ya se trate de multinacionales, mafias o sectas.

-Muchos hablan de esta crisis como de una oportunidad de cambio ahora que el capitalismo parece vivir su peor momento en muchos aos. En qu consistira entonces la supuesta "oportunidad" de esta crisis? Existe realmente algn movimiento social que pueda ser agente de ese cambio?

La esperanza es Amrica Latina. Europa es hoy por hoy un continente muerto; exhausto en todos los sentidos, tambin culturalmente. Y no tenemos una izquierda organizada, poderosa, unida, capaz de convertir la catstrofe objetiva en conciencia subjetiva. Quizs es demasiado tarde, pero debemos de luchar por crear una izquierda as.

-Qu se debera cambiar en los mbitos econmico, poltico y cultural?

Esa izquierda, lo he dicho algunas veces, debera operar un triple cambio: revolucionario en lo econmico, reformista en lo poltico y conservador en lo antropolgico. Despus de lo que he dicho hasta ahora, creo que el contenido de la propuesta es claro. El capitalismo no admite reformas y debe ser por tanto sustituido (revolucin) por un rgimen de produccin y distribucin de bienes y servicios capaz de proporcionar una vida digna a todos los habitantes del planeta. Los pueblos en lucha han conquistado a lo largo de los ltimos siglos toda una serie de libertades (sufragio universal, divisin de poderes, Estado de Derecho, etc.) que no pueden ser confundidos con el capitalismo y que deben ser mejorados (reforma), pero defendidos. Y el dao causado a la naturaleza y a la cultura por el productivismo capitalista, y sus ritmos de crecimiento y de consumo, es hasta tal punto dramtico que como deca Gunther Anders- la misin de la izquierda deber ser, no ya la de cambiar el mundo, sino la de sencillamente conservarlo.

calle20.20minutos.es/flash.html


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