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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-08-2009

Los estadounidenses son siervos gobernados por oligarcas

Paul Craig Roberts
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Dentro de poco no habr clase media. Tendremos unos pocos, y slo unos pocos lores, y todos los dems, mendigos. R.L. Bushman

Nos estis dividiendo rpidamente en dos clases los extremadamente ricos y los extremadamente pobres. Bruto

Los estadounidenses piensan que tienen libertad y democracia y que los polticos tienen que rendir cuentas en las elecciones. La realidad es que EE.UU. es gobernado por poderosos grupos de inters que controlan a los polticos con donaciones a sus campaas electorales. Nuestros verdaderos gobernantes son una oligarqua de intereses financieros y militares y de seguridad, y AIPAC [lobby israel, N. del T.] que influencia la poltica exterior de EE.UU. en bien de Israel.

Echemos un vistazo a la poltica econmica. Es dirigida en beneficio de grandes firmas financieras, como Goldman Sachs.

Los que recibieron 700.000 millones de dlares en fondos del TARP [Programa de Alivio para Activos en Problemas] fueron los bancos, no los millones de estadounidenses que han perdido sus casas, puestos de trabajo, seguro de salud, y pensiones. Los bancos utilizaron ese obsequio de capital para hacer ms utilidades. En medio de la peor cada econmica desde la Gran Depresin, Goldman Sachs anunci beneficios rcord en el segundo trimestre y grandes bonificaciones de seis dgitos para cada empleado.

La poltica de bajos tipos de inters de la Reserva Federal es otro regalo a los bancos. Baja su coste de fondos y aumenta sus beneficios. Con la derogacin de la Ley Glass-Steagall en 1999, los bancos se convirtieron en casas de inversin de alto riesgo que comercian con instrumentos financieros como ser derivados de tasas de inters y valores respaldados con hipotecas. Con abundantes fondos suministrados casi gratis por la Reserva Federal, los bancos no pagan prcticamente nada a los depositantes por sus ahorros.

A pesar de la poltica de bajas tasas de inters de la Reserva Federal, los bancos comenzarn a partir del 1 de octubre a aumentar la tasa porcentual anual (APR) para compras con tarjetas de crdito y adelantos de dinero y estados de cuenta que tienen una tasa disuasoria por pago atrasado. Los bancos tambin estn aumentando las tasas por pagos atrasados. En medio de la peor situacin econmica desde los aos treinta, estadounidenses fuertemente endeudados, que estn perdiendo sus puestos de trabajo y sus casas, son desangrados hasta la bancarrota por los mismos bancos que estn siendo subvencionados con fondos del TARP y bajas tasas de inters.

Adems, es el pblico estadounidense el que est metido en apuros por el dinero del TARP y las bajas tasas de inters. Como el presupuesto del gobierno de EE.UU. est en nmeros rojos en ms de un 50%, hay que prestarse el dinero del TARP en el extranjero o tiene que ser monetizado por la Reserva Federal. Esto significa ms presin sobre el valor de cambio del dlar de EE.UU. y un aumento en los precios de importacin y tambin inflacin en el interior.

Por lo tanto los estadounidenses pagarn por el TARP y los subsidios a las bajas tasas de inters a sus gobernantes financieros a travs de la erosin del poder adquisitivo del dlar. Lo que estamos experimentando es una masiva redistribucin de los ingresos del pblico estadounidense al sector financiero.

Y esto sucede bajo un gobierno demcrata encabezado por el primer presidente negro de EE.UU., con una mayora demcrata en la Cmara y en el Senado.

Existe un gobierno en alguna parte que represente menos a sus ciudadanos que el de EE.UU.?

Consideremos las guerras de EE.UU. Al escribir estas notas, el coste pagado en efectivo de las guerras de EE.UU. en Iraq y Afganistn es de 900.000.000.000 dlares. Si se suman los costes futuros ya incurridos de las prestaciones a veteranos, inters sobre la deuda, el uso no aprovechado de los recursos para propsitos productivos, y otros costes similares tal como han sido calculados por el economista del Nobel Joseph Stiglitz y la experta presupuestaria de la Universidad Harvard Linda Bilmes, nuestro gobierno ha derrochado

3.000.000.000.000 de dlares 3 billones de dlares en dos guerras que no traen beneficio alguno para algn estadounidense cuyos ingresos no dependan del complejo militar/industrial, ante el que nos advirti un general de cinco estrellas, el presidente Eisenhower.

Ahora es un hecho probado que la invasin estadounidense de Iraq se bas en mentiras y engao del pblico estadounidense. Los nicos beneficiados fueron las industrias de armamentos, Blackwater, Halliburton, oficiales militares que logran ascensos ms rpidos durante la guerra, y los extremistas musulmanes cuya argumentacin fue confirmada por el gobierno de EE.UU. mediante su agresin no provocada contra los musulmanes. Nadie ms se benefici. Iraq no amenazaba a nadie, y la captura de Sadam Hussein y su ejecucin despus de un juicio irregular y arbitrario no tuvo efecto alguno sobre el fin de la guerra o para impedir el comienzo de otras.

El coste de las guerras de EE.UU. es un inmenso lastre sobre un pas en bancarrota, pero el coste incurrido por los veteranos podra ser an mayor. La falta de vivienda es una condicin corriente de los veteranos, as como el estrs postraumtico. Los soldados estadounidense, que combatieron ingenuamente por las guerras de la industria de la municin, por los altos pagos a los directores de la municin, y por los dividendos y las ganancias de capital de los accionistas de la municin, pagaron no slo con vidas y extremidades perdidas, sino tambin con matrimonios rotos, carreras arruinadas, desrdenes psiquitricos, y sentencias de prisin por no cumplir con pagos de manutencin de menores.

Qu ganaron los estadounidenses gracias a una guerra incosteable en Iraq que dura mucho ms que la Segunda Guerra Mundial y que llev al poder a chies aliados con Irn?

La respuesta es obvia: absolutamente nada.

Que gan la industria de armamentos: Miles de millones de dlares en beneficios.

Obama es el candidato presidencial que prometi terminar la guerra en Iraq. No lo ha hecho. Pero ha escalado la guerra en Afganistn, comenzado una nueva guerra en Pakistn, se propone repetir el escenario yugoslavo en el Cucaso, y parece determinado a iniciar una guerra en Sudamrica. Como reaccin a la aceptacin por el presidente de Colombia ttere de EE.UU., lvaro Uribe, de siete bases militares de EE.UU. en Colombia, Venezuela advirti a los pases sudamericanos que comienzan a soplar vientos de guerra.

Tenemos un gobierno de EE.UU., totalmente dependiente de la generosidad de extranjeros para financiar la tinta roja, que se extiende en grandes cantidades hasta donde llega la vista, totalmente dominado por el complejo militar/seguridad, que nos destruir a todos a fin de satisfacer las expectativas burstiles de Wall Street.

Por qu le importa a algn estadounidense quin gobierna Afganistn? El pas no tiene nada que ver con nosotros.

Calcularon los comits de servicios armados de la Cmara y del Senado el riesgo de desestabilizar a Pakistn armado con armas nucleares cuando aceptaron la nueva guerra de Obama en ese pas, una guerra que ya ha desplazado a dos millones de paquistanes?

No, claro que no. Los corruptos recibieron sus rdenes de la misma oligarqua militar/seguridad que mand a Obama.

La gran superpotencia estadounidense y sus 300 millones de habitantes estn siendo destruidos por los estrechos intereses de los grandes bancos y por la industria de armamentos. La gente, y no slo los estadounidenses, est perdiendo a sus hijos, esposos, hermanos y padres sin otro motivo que los beneficios de las corporaciones de armamentos de EE.UU. y los crdulos estadounidenses parecen enorgullecerse de que as sea. Esas pegatinas en sus coches, todo terrenos y monstruosas camionetas proclaman su ingenua lealtad a la industria de armamentos y a los corruptos en Washington que promueven guerras.

Llegarn a comprender los estadounidenses, aplastados y destruidos por la poltica de su gobierno, que siempre pone a los estadounidenses en el ltimo lugar, quines son sus verdaderos enemigos?

Se darn cuenta los estadounidenses de que no los gobiernan sus representantes elegidos sino una oligarqua que es duea del prostbulo Washington?

Llegarn algn da a comprender los estadounidenses que son siervos impotentes?

http://www.counterpunch.org/roberts08192009.html

Paul Craig Roberts fue secretario adjunto del Tesoro en el gobierno de Reagan. Es co-autor de The Tyranny of Good Intentions. Para contactos, escriba a: [email protected]



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