Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-11-2009

Una diplomtica muy poco diplomtica
El tour de mala voluntad de Hillary

Justin Raimondo
original.antiwar.com

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


En lo que Los Angeles Times describi como viaje para mejorar las relaciones con Pakistn, la secretaria de Estado Hillary Clinton logr arruinar algunas relaciones ms de las que mejor. Brusca, arrogante, y con aires de superioridad, lanz una serie de andanadas verbales que casi demolieron lo que quedaba de buenas relaciones entre EE.UU. y su principal aliado en la regin.

Sobre la lucha contra al Qaeda:

Clinton dijo a un grupo de periodistas en Lahore que le cuesta creer que nadie en vuestro gobierno sepa dnde estn y que no pueda atraparlos si realmente quisiera hacerlo. Al Qaeda, dijo, tiene un refugio en Pakistn desde 2002.

Es sorprendente que un diplomtico de EE.UU. diga algo semejante en un foro pblico nada menos que en una sesin de preguntas y respuestas con periodistas paquistanes. Un funcionario de EE.UU. trat de justificar ese arrebato con la explicacin de que Tiene que recordar que ella era senadora por Nueva York el 11-S. Pero qu tiene que ver con la credibilidad de la argumentacin de Hillary de que el gobierno de Pakistn nos est ocultando algo sobre el paradero de Osama bin Laden? Exactamente nada. Si tiene evidencia de que Pakistn est albergando a sabiendas al terrorista ms buscado del mundo, debera declararlo pblicamente en lugar de involucrarse en una insinuacin sin fundamento.

Cuesta imaginar una observacin ms incendiaria a menos que sea lo que dijo sobre los ataques con aviones no tripulados por EE.UU. en territorio paquistan. Cuando se le pregunt si piensa que ataques que matan a civiles inocentes constituyen terrorismo ejecucin sin proceso como lo formul un interpelante Clinton respondi: No, no lo pienso, y luego se neg a seguir discutiendo el tema, citando razones de seguridad. La audiencia de mujeres paquistanes estaba sentada ah, en un silencio estupefacto, horrorizado. Que fue similar a la reaccin de una audiencia de empresarios, a los que dijo:

A riesgo de que suene poco diplomtica, Pakistn tiene que realizar inversin interna en vuestros servicios pblicos y sus oportunidades empresariales. El gobierno de EE.UU. grava todo lo que se mueve y todo lo que no se mueve, y no es lo que vemos en Pakistn.

Hillary est molesta porque Pakistn no desvalija a sus ciudadanos en la misma medida que nosotros, pero eso no significa que el gobierno central en Islamabad obtenga buena nota en algn ndice de libertad econmica. Los pobres de Pakistn soportan la mayor parte del peso tributario en ese pas en tal medida que su Corte Suprema intervino recientemente para reducir el impuesto a la gasolina, en oposicin a la legislatura nacional. Las clases bajas y mediana lo saludaron, pero a Hillary no le gust para nada: cmo se atreven esos paquistanes a reducir los impuestos!

Lo que asusta es que Hillary considera que se trata de una ofensiva de charme y, segn sus estndares, lo es. Despus de infligir el mximo dao a la relacin entre EE.UU. y Pakistn, se fue con su actuacin de elefanta en una tienda de porcelanas a Israel, donde, de pie junto a Netanyahu, declar:

Lo que el primer ministro ha ofrecido especficamente en cuanto a una restriccin en la poltica de asentamientos no tiene precedentes.

Bueno, s, la negativa total de Netanyahu de congelar toda la actividad de asentamientos no tiene precedentes en su obstinada intransigencia. Es especialmente evidente en el contexto de la demanda estadounidense de que, como Hillary dijo no hace mucho, veamos un alto a los asentamientos no a algunos asentamientos, no a los puestos avanzados, no con excepciones por crecimiento natural. Y todava queda alguien que tome en serio los pronunciamientos del gobierno.

La reaccin palestina fue declarar que las conversaciones de paz que Hillary deba reiniciar con su viaje a la regin estaban indefinidamente paralizadas. Nabil Abu Rudeinah, portavoz del jefe de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, afirm: Las negociaciones estn en un estado de parlisis, y el resultado de la intransigencia de Israel y de la marcha atrs de EE.UU. es que no hay esperanza de negociaciones en el horizonte.

A menudo se dice que la eleccin de Barack Obama mejor nuestra imagen en el mundo: de repente, despus de ocho aos de odio absoluto dirigido contra EE.UU. de George W. Bush, somos populares de nuevo. Parecera que Hillary estuviera haciendo todo lo posible por cambiar todo eso con su viaje de mala voluntad. La mujer es un John Bolton con un vestido.

Tal como predije cuando fue nombrada al Departamento de Estado, Clinton est realizando su propia poltica exterior, mientras Obama, preocupado por temas internos, vacila y deja que su equipo de rivales se haga cargo. El problema es que la poltica clintoniana es un instrumento embotado con el que se est golpeando en la cabeza a los aliados que nos quedan, y los resultados no son agradables. Hillary dej tras de s un Pakistn an ms desestabilizado y hostil a EE.UU. que lo que era cuando lleg, y su viaje a Israel es igualmente desastroso.

Este gobierno est desesperanzadamente dividido en lo que a poltica exterior se refiere, mientras los leales a Obama envan seales de esperanza en la forma de la retrica sin igual del Querido Lder (por ejemplo el discurso de el Cairo) y los clintonianos, en control efectivo del aparato de poltica exterior, contradicen y neutralizan cualesquiera efectos positivos resultan de los pronunciamientos del presidente.

No slo eso, pero en el mbito poltico, en el cual las palabras se traducen en acciones concretas, la Reina Hillary y sus aclitos estn realizando una poltica completamente diferente, virtualmente indistinguible del estilo y contenido de la del gobierno de Bush. La misma crudeza torpe es utilizada para expresar y justificar una poltica de agresin absoluta y de total desdn por la vida humana.

No hay nada diplomtico en las palabras de Hillary o en el tono en el que las pronuncia; habla con la perentoriedad temeraria del copresidente de Obama, en lugar hacerlo como un miembro del gabinete. Que es, por cierto, precisamente lo que ella es, al habrsele cedido todo el campo de los asuntos exteriores por parte de un jefe del ejecutivo que evidentemente se tambalea bajo el peso de su cargo.

El punto es que, una vez ms, los votantes estadounidenses se ven ante un golpe en la cspide. Nunca votaron por una poltica exterior ms beligerante todo lo contrario, en realidad y sin embargo es precisamente lo que se les est dando. Obama es la cara feliz, sonriente, polticamente correcta, de una poltica que esencialmente no ha cambiado, y por eso su secretaria de Estado se siente libre para viajar de forma temeraria por el mundo mandoneando e insultando a todos los que estn al alcance de su voz presumida, crispante, alterada por la arrogancia.

Pensabais que habra un cambio? Para nada, no mientras Obama se niegue a controlar a su secretaria de Estado. Se va a necesitar ms que una simple eleccin presidencial para efectuar un cambio fundamental en nuestra poltica exterior intervencionista. Nos espera un largo y duro camino repleto de dificultades. De modo que preparaos, revisad si tenis suficientes raciones, y contad con una lucha prolongada contra el Partido de la Guerra que de ninguna manera se ha retirado del campo.

..

Justin Raimondo es director del sitio Antiwar.com y redactor del peridico The American Conservative, de Patrick Buchanan. Es miembro del Randolph Bourne Institute, as como del Ludwig von Mises Institute, dos think tanks libertarianos y no intervencionistas en los Estados Unidos. Cercano a los conservadores libertarianos, es autor de numerosas obras entre las que se encuentra la biografa del padre fundador del movimiento libertariano Murray N. Rothbard An Enemy of the State. Es coautor, junto a Pat Buchanan, del libro Reclaiming the American Right: The Lost Legacy of the Conservative Movement y de Into the Bosnian Quagmire: The Case Against U.S. Intervention in the Balkans.

Fuente: http://original.antiwar.com/justin/2009/11/01/hillarys-ill-will-tour/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter