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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-01-2010

Mary OGrady incita a la violencia en la Comunidad de Paz de Colombia

Beln Fernndez


En su ltima iniciativa pro bono de relaciones pblicas en nombre de los regmenes derechistas de Amrica Latina, Mary Anastasia O'Grady del Wall Street Journal entrevist un ex comandante del 5 Frente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) - Daniel Martnez Sierra, alias "Samir" - que abandon la organizacin en 2008 y ahora est sirviendo de principal cmplice del gobierno colombiano en sus esfuerzos de demostrar que los campesinos son terroristas. En su artculo del 13 de diciembre titulado Las FARC y la Comunidad de Paz , O'Grady anuncia que La semana pasada, las autoridades colombianas accedieron a permitir que [Samir] se sentara conmigo y me hablara sobre su experiencia como guerrillero, un acuerdo que presumiblemente las autoridades no lo pensaron dos veces.

La Comunidad de Paz en cuestin es la de San Jos de Apartad , que fue fundada en 1997 en el noroccidente del departamento colombiano de Antioquia, cerca de la frontera con Panam. San Jos de Apartad es una red de pueblos geogrficamente cercanos que han renunciado a colaborar con los militares, paramilitares, o guerrilleros. El rechazo unilateral de los conflictos armados no ha impedido que en la comunidad de solo 1,500 personas se hayan perpetrado 184 asesinatos desde su fundacin 12 aos atrs. Esta clase de muertes son naturales, ya que filosofas de vida basada en la no-violencia no parecen ser compatibles con los esfuerzos inescrupulosos de obtener territorio para explotar las minas de carbn y otros recursos locales.

El subttulo del artculo que autora O'Grady el cual parece originalmente titulado Las ONG Amigas de las FARC - explica que las comunidades de paz en Colombia son controladas por ONGs y que la comunidad era una herramienta importante de las FARC en su esfuerzo por desacreditar al ejrcito . Tal vez en un esfuerzo por enfatizar su rechazo a la paz ms aplicable mundialmente, O'Grady comienza su artculo:

En momentos en que Estados Unidos se prepara para enviar a 30.000 soldados adicionales a Afganistn en una misin que incluir defender a la poblacin civil en una narco-economa, la experiencia de Colombia con el narcotrfico y el terrorismo podra resultar til. El testimonio del ex segundo al mando del quinto frente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que opera en la regin bananera de Urab, tambin un centro del narcotrfico, podra servir como la primera leccin.

La capacidad de los Estados Unidos (EE.UU) para defender a civiles que habitan narco-economas es primero que todo una hipocresa cuando la historia de EE.UU est plagada de episodios donde defiende narco-economas a expensas de la poblacin civil - como ha sucedido con el Plan Colombia, el cual no ha reducido la produccin de cocana colombiana, pero dio lugar a la fumigacin de numerosos campesinos, sus hijos, su ganado, y sus suministros de agua. En cuanto a qu es exactamente lo que la primera leccin significa, no est claro si O'Grady tiene la intencin de advertir a la poblacin afgana de no renunciar a la violencia, o como una advertencia al Gobierno afgano de no permitir ONGs en el pas.

El peligro que tienen las ONGs fue pormenorizado en un discurso del 2003 por el presidente colombiano, lvaro Uribe. O'Grady explica que Uribe, expres su temor ante la posibilidad de que algunos grupos de derechos humanos fueran fachadas para los terroristas . La izquierda internacional, incluyendo al senador estadounidense Chris Dodd, un demcrata que representa al estado de Connecticut, atac al presidente colombiano por hacer esas declaraciones. Miembros ms recientes de la izquierda internacional fueron identificados en agosto de 2009 por O'Grady en un artculo titulado Los amigos de las FARC en Honduras , en la que demuestra los vnculos terroristas del partido poltico Unificacin Democrtica (UD), que estaba en contra el golpe de estado en Honduras, a travs de una carta que haba llegado a su escritorio. La carta supuestamente haba sido encontrada en uno de los computadores de Ral Reyes, el comandante de las FARC abatido en Ecuador en Marzo del 2008 por el ejrcito Colombiano, y que un ao y medio despus del incidente sigue sirviendo para incriminar a quien sea necesario de vnculos con las FARC.

En cuanto a Defensores de derechos humanos amigos de las FARC , el cual fue el ttulo de un artculo de julio del 2008 en donde O'Grady sugiere que el xito del reciente rescate de la poltica colombiana Ingrid Betancourt y compaeros cautivos por las FARC tenan mucho que ver con el hecho de que convencieron [el ejrcito] a los rebeldes de las FARC a poner a los rehenes a bordo de un helicptero; las fuerzas especiales encubiertas simplemente dijeron a los comandantes de las FARC que la aeronave estaba siendo prestada por una ONG ficticia. En cuanto a la asistencia prestada por ONGs a las FARC en la Comunidad de Paz de San Jos de Apartad, esta no se materializ en Marzo pasado mientras yo estuve en San Josesito - el pueblo principal de la comunidad. Solo encontr dos Italianos pertenecientes a una ONG mecindose en hamacas al lado del horno donde cocinaban pasta. Ellos explicaron que no se les permita participar en actividad alguna que pudiera interpretarse de carcter poltico y que la presencia de los organismos internacionales no era ms que necesaria a fin de evitar la obliteracin de la comunidad.

O'Grady perdi la oportunidad de agregar a los bolivianos a la lista de los amigos de las FARC cuando el 22 de noviembre escogi el ttulo El fin de la democracia boliviana para su artculo sobre la inminente reeleccin presidencial de Evo Morales. Sus quejas con respecto a la perpetuacin de narco-dictaduras en Bolivia y no en Colombia indican que solo reconoce este trmino cuando se aplica a situaciones en las que el presidente se opone a la penalizacin de la hoja de coca, y no en situaciones en las que el mandatario presidencial es descrito en un informe de la Agencia de Inteligencia de la Defensa de EE.UU (DIA, por sus siglas en ingles) como dedicado a la colaboracin con el cartel de Medelln en los ms altos niveles del gobierno. Este informe en particular fue compilado en 1991 durante el mandato de Uribe como senador y, adems, lo describe como un amigo personal del abatido capo de la cocana Pablo Escobar.

Otro individuo con antecedentes en el comercio de cocana es su interlocutor, el ex-integrante de las FARC, Samir, quien segn ella "le molest la decisin de las FARC de entrar en el trfico de drogas y de trabajar junto a los paramilitares en este lucrativo negocio. Se opuso tambin a la explotacin de campesinos. El que Samir haya esperado 23 aos para oponerse a las actividades guerrilleras no interfiere con la aparente conviccin de O'Grady de que el ex-comandante de repente debe ser considerado como un difusor justo de verdad, y explica que a cambio de una reduccin de pena, tuvo que dar informacin sobre lo que hizo durante las dos dcadas que perteneci a las FARC. Samir fue salvado de pagar cualquier tipo de pena y el gobierno colombiano lo nombr gestor de paz , en junio de 2009 - una posicin ofrecida a los guerrilleros reformados que se comprometieran a promover la reconciliacin nacional, de conformidad con las estrategias dictadas por el gobierno; el gobierno no explic por qu Pablo Escobar nunca fue ofrecido un puesto en la consejera sobre las drogas en los colegios de la ciudad de Medelln, Colombia.

El ofrecimiento de oportunidades lucrativas por parte de Uribe a los paramilitares colombianos que formaba parte de la ley de Justicia y Paz de 2005, y as fue que logr disfrazar la reagrupacin de nuevas bandas paramilitares con diferentes nombres para argumentar la desmovilizacin total - y por lo tanto durante mi reciente visita al departamento colombiano del Putumayo los residentes de varias ciudades informaron haber recibido volantes, ahora no firmados por el Las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC la organizacin paramilitar que firmo los acuerdos de paz) sino por las guilas Negras, amenazando con matar a ciertos sectores de la sociedad, como personas que abandonaran sus hogares despus de las 10 de la noche. O'Grady, sin embargo, opta por no referirse a la Ley de Justicia y Paz, sino ms bien a las ONG colombiana llamada Justicia y Paz como partidaria de los terroristas.

Segn O'Grady, Justicia y Paz es una de las ONGs "que controlan" la Comunidad de Paz de San Jos de Apartad, y sus dirigentes, de acuerdo con Samir, "tenan una relacin cercana" con los lderes de las FARC desde sus inicios . Otros detalles relevantes suministrados por Samir incluyen que la Comunidad de Paz era un refugio para los rebeldes heridos y enfermos de las FARC y para almacenar suministros mdicos, - u na afirmacin que es contradicha por el hecho de que yo dorm en la enfermera de la aldea de San Josesito durante mi visita en marzo y la cual no hospedaba ni rebeldes, ni los suministros mdicos; y la estrecha relacin entre la comunidad y las FARC, no se explica pues miembros de la comunidad atribuyen 24 de los 184 asesinatos desde 1997 a la guerrilla. Arn David, miembro del Consejo Internode San Jos, admiti, sin embargo, que las FARC reembolsaban a los ciudadanos si devoraban o destruan cosechas y ganado ms a menudo que los otros grupos armados.

La paz que se vive en la Comunidad de Paz se debe a un sistema de grupos colectivos de trabajo que cultivan cacao, maz, yuca, y pltanos miniatura enviados a los EE.UU. en bolsas de plstico con la etiqueta Baby. David lamenta los vnculos paramilitares con los intermediarios en la cadena comercial del banano y la imposibilidad de que puedan vivir en total aislamiento de los conflictos armados en Colombia. O'Grady, por supuesto, no ha sugerido el ms remoto deseo en las comunidades de aislarse totalmente del conflicto armado, y afirma que, s egn Samir, la Comunidad de Paz ayud a las FARC en su esfuerzo por tildar al ejrcito colombiano como un violador de los derechos humanos.

Y aunque aparentemente O'Grady comenz su artculo como un esfuerzo para demostrar el afecto por las FARC albergado por las ONG, aqu acababa de formular cargos infundados de que la Comunidad de Paz ayud a las FARC, que es exactamente el tipo de vnculos que la comunidad ha tratado de rechazar con su regla de no apoyar a ninguno de los actores armados. Mara Brgida Gonzlez, una mujer con dos trenzas de color gris que fue una de las fundadoras de la Comunidad de Paz, que adems perdi a su hija Elisea de 15 aos de edad en una masacre en diciembre de 2005 perpetrada por la Brigada XVII del ejrcito colombiano, me explic que el ejrcito haba justificado la accin alegando que Elisea y las otras 5 vctimas, asesinadas cuando dorman, eran combatientes de las FARC. En cuanto al objetivo final de las matanzas cometidas por grupos armados colombianos, Gonzlez confirm que era para sembrar el terror y desplazar a todo el mundo, y as explotar los recursos de la tierra.

O'Grady sigue relatando como la Comunidad de Paz ayud a las FARC en su esfuerzo por tildar al ejrcito colombiano como un violador de los derechos humanos:

Cuando la comunidad se alistaba a acusar a alguien de una violacin a los derechos humanos, Samir organizaba a los "testigos" ordenando a miembros de las FARC que posaban de civiles para que dieran su testimonio.

Cmo es que los guerrilleros tuvieron tiempo de vestirse de civil y denunciar abusos de derechos humanos, adems de continuar con sus funciones normales de trfico de drogas y la explotacin de los campesinos no est claro, aunque el implcito talento de actuacin de las FARC revelan la naturaleza del encuentro entre O'Grady y Samir. Otras formas vestir a personas era practicada por el Ejrcito colombiano la cual fue descrita en el informe sobre Colombia de Human Rights Watch (HRW) en el 2008, que establece que los miembros del ejrcito toman a civiles de sus hogares o lugares de trabajo, los matan, y luego los visten para afirmar que fueron combatientes muertos en accin.

Y como si las FARC no tuvieran ya suficientes colaboradores en su campaa de difamacin contra al ejrcito, se suma el teniente retirado del ejrcito, Jorge Humberto Milans Vega, el protagonista de un artculo publicado el 14 de diciembre en el diario colombiano El Espectador titulado " Militar admite la responsabilidad de Brigada XVII en masacre de San Jos de Apartad . O'Grady, hasta ahora, se ha abstenido de entregar una rplica en la lnea de Ejercito Colombiano amigo de las FARC, posiblemente porque prefiere hacer caso omiso de ciertas partes de la historia de la Comunidad de Paz, tales como la masacre del 21 de febrero del 2005, que no debe confundirse con la masacre del 2005, que cobr la vida de Elisea.

El primer caso, result en la muerte y desmembramiento de 8 miembros de la comunidad, incluyendo el lder comunitario Luis Eduardo Guerra, una nia de 5 aos de edad, y un beb de 18 meses. Prominentes medios de prensa colombianos, obedientemente, denunciaron el incidente como el trabajo de las FARC y tildaron a Guerra de ser un guerrillero intentando desertar. Pero las afirmaciones perdieron credibilidad con las confesiones de militares y paramilitares, confesiones que fueron disminuyendo con la extradicin de un ex-paramilitar desmovilizado, involucrado en la masacre, a los EE.UU. con conformidad a la Ley de Justicia y Paz. El extraditado ahora enfrenta cargos de narcotrfico en lugar de cargos relacionados con la violacin de derechos humanos en Colombia. Los datos facilitados por el teniente Milans confirmaban que los miembros de la Brigada XVII del Ejrcito haban facilitado el acceso de los paramilitares pertenecientes al frente Hroes de Tolov de las AUC en la zona de la Comunidad de Paz.

Segn el artculo de El Espectador , el acceso a los paramilitares tambin fue facilitado por que los combatientes se disfrazaron de campesinos. Lo que sugiere que las FARC no fueron los nicos capaces de vestirse como civiles. Civilian acting talent was meanwhile detected in the 2008 HRW report on Colombia: El talento de los paramilitares para actuar de civil fue detectado por HRW en su informe del 2008 sobre Colombia:

Mientras que ms de 30.000 [paramilitares], supuestamente se desmovilizaron, los fiscales colombianos han encontrado pruebas de que muchos de ellos no eran paramilitares, sino ms bien, civiles contratados para hacerse pasar por paramilitares. Las autoridades nunca investigaron la mayora de estos casos.

El miembro de la Comunidad de Paz, Arley Tuberquia, encargado de la estacin de radio comunitaria me inform en marzo que la nica razn por la que la masacre del 21 de febrero fue investigada fue porque los EE.UU. haban suspendido una parte de la ayuda militar a Colombia, pero que tal preocupacin no se haba extendido a las aproximadamente 750 otras acusaciones de violaciones de derechos humanos que la comunidad haba denunciado contra la Brigada XVII del Ejrcito - incluyendo violaciones, desplazamientos forzados, bloqueos econmicos. El miembro del Consejo Interno, Jess Emilio Tuberquia, mientras tanto, argument que el gobierno investigaba las masacres segn presidentes de EE.UU visitaban Colombia. E informes de testigos presenciales sealaban que el ejrcito haba desempeado un papel ms directo en los asesinatos en vez de solo limitarse a facilitar el acceso de paramilitares a la zona, Tuberquia afirm que no haba gran diferencia entre los soldados y los paramilitares de todas formas, ambos trabajaban en nombre del Estado, algo mencionado por Ingrid Betancourt en una entrevista con la BBC despus del rescate del 2008, en el que destac el apoyo abrumador de los paramilitares a Uribe.

Tras la masacre del 21 de febrero, el gobierno colombiano determin que la respuesta ms adecuada al incidente sera la instalacin de una estacin de polica en el pueblo de San Jos de Apartad, donde se encontraba el ncleo del pueblo. Como la presencia de policas naturalmente violaba el compromiso de la comunidad de vivir segregada de cualquier actor armado, la mayora de los habitantes del pueblo se desplazaron a un kilometro, en donde se fund San Josesito para servir como el nuevo ncleo de la aldea. Durante la conmemoracin del 12 aniversario de la Comunidad de Paz en marzo pasado, los campesinos que llegaban a San Josesito de las zonas ms remotas explicaron que varios de sus colegas haban quedado atrs con el fin de proteger sus casas contra el ejrcito, pero esto no impide que O'Grady concluya su reciente artculo de la siguiente manera:

Pero lo que no puede negarse es que mientras las FARC han sido desacreditadas por el grueso de la poblacin rural, es el ejrcito de Colombia, no la as llamada Comunidad de Paz, la que ha pacificado Urab y dado nueva vida a sus habitantes.

La razn por la cual O'Grady, de repente haya llegado a esta conclusin no est clara, pues se ha abstenido de citar un solo ejemplo de pacificacin o una nueva vida en la regin de Urab, pero el ejrcito colombiano, sin embargo, ha decido muy cordialmente publicar el artculo en su sitio web . En cuanto a la nueva vida de Samir, O'Grady declara que Evidentemente, sus adversarios le acusan de inventarse todo esto para congraciarse con el gobierno. P ero no aborda el hecho de que la desmovilizacin de Samir en 2008 consisti en su traslado a la Brigada XVII del Ejrcito, la cual se abstuvo de entregarlo a la oficina del Fiscal General como lo requiere la ley - un detalle que el Padre Javier Giraldo, de la ONG Justicia y Paz, menciona en su respuesta a l artculo de OGrady.

Ideas para sus futuros artculos, como "las FARC son amigas de Uribe" han sido sugeridos por Ingrid Betancourt, quien en un mensaje dijo que "sin las FARC, Uribe no existira"- mediante el cual ella explicaba porque los colombianos han votado por Uribe, pero la frase tambin puede ser interpretada como un indicio de porque Uribe necesita la guerrilla a su alrededor. Al involucrar a la Comunidad de Paz de San Jos de Apartad con las FARC, O'Grady esta tcitamente llamando a la violencia contra la comunidad, as como tambin contra ONGs colombianas e internacionales. Aunque no se establece cul es su propuesta de la primera leccin para Afganistn, se puede inferir que Afganistn ya la ha aprendido: y es que los conflictos armados pueden perpetuarse a travs de la aplicacin liberal del trmino "terrorista".


Esta nota fue publicada en ingls en Upside Down World , 29 December 2009

Beln Fernndez ha estado reportando de Honduras desde julio. Su libro Caf con Hezbol, una bitcora basado en un viaje a travs del Lbano poco despus de la guerra de 2006, ser publicado pronto.Ella puede ser contactada en [email protected].

Traducido por Sebastian Castaeda



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