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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-02-2010

De dioses, religiones e iglesias

Marcelo Colussi
Argenpress


Si tomamos whisky con agua, nos emborrachamos; vodka con agua, tambin; y otro tanto ocurre con el cognac con agua, o el ron con agua. Conclusin: el agua emborracha.

Con esa misma lgica, entonces, podramos decir que si los cristianos tienen dios, los judos tienen dios, los musulmanes tienen dios, si los bosquimanos, los mayas, los hindes y los japoneses tienen dios, conclusin obligada: dios existe.

Pero el problema que queremos tocar es mucho ms que una inconsistencia semntica, una falacia argumental: dios existe? He aqu una de las preguntas que ms papel y tinta han hecho circular en la historia de la humanidad. Lo cierto, lo constatable empricamente es que, si algo existe, son las religiones y las iglesias. Eso nos consta; lo otro es su presupuesto bsico. Slo si existen deidades puede haber una actitud de adoracin y una institucin que resguarda esa creencia. Como en tantas construcciones humanas, importa ms el edificio que sus cimientos.

Discutir en trminos teolgicos sobre la existencia o no existencia de dios es lo ms alejado de la intencin de este escrito. De hecho esa discusin ya se ha encarado en innumerables ocasiones y con el ms estricto rigor; poco aportara, por tanto, volver sobre lo mismo. Por otro lado, dar argumentos convincentes afirmando o negando su existencia nos lleva a discusiones bizantinas. Pero podemos abordar el problema en forma elptica: si existe o no. slo dios lo sabr (si se digna existir), mas resulta interesante ver que en toda cultura hay alguna idea al respecto. Y eso mismo nos puede comenzar a dar alguna clave.

En una investigacin realizada en una universidad argentina (pas de tradicin catlica) se pregunt a los 150 integrantes de un grupo de muestra cmo representaban a dios. El 92 % de los encuestados lo refiri como un anciano varn, incluso de larga barba. Pero un tutsi africano o un sioux norteamericano no daran esa respuesta (y tambin tienen dioses, y no son atrasados ni estpidos, aunque nuestro racismo occidental as nos los pueda presentar).

Valga citar en relacin a esa pregunta lo que deca el anarquista ruso Bakunin a fines del siglo XIX: "El ser humano cre a Dios y luego se arrodill frente a l. Quien sabe si tambin se inclinar en breve frente a la mquina, frente al ". Es decir: la idea, la representacin que cada colectivo tiene de dios vara mucho, infinitamente: Zeus, Al, el dios Kosi de las selvas congoleas, el Odn nrdico, Jehov, Buda, el dios perro Upuaut del antiguo Egipto, la serpiente emplumada Quetzalcatl, el dios hind del trueno y del relmpago Indra, el dios taoista Yuan Sih T'ein Tsun. La lista puede extenderse casi hasta el infinito, y es ms que pertinente la acotacin de Bakunin (qu nuevas representaciones habr?: la tarjeta de crdito?, el automvil?, la computadora? En Argentina se fund recientemente la religin "maradoniana". Diego Armando Maradona, adems de futbolista y ahora director tcnico, es tambin un dios entonces?)

Esta babel de dioses nos alerta sobre lo difcil de explicar quin (o quines) es (o son). Hasta ahora, desde que se conoce que hay civilizacin humana, hay adoracin de algo sobrehumano: desde el hilozosmo ms ancestral hasta los dioses monotestas modernos, desde el pantesmo hasta los cdigos de tica ms severos. Es quiz huero preguntar si existen todas estas "figuras". Obviamente las ideas/representaciones de lo sobrenatural han divergido muchsimo en las distintas culturas por lo que, como mnimo, podramos decir que no existe un solo dios. Lo que es palmario es que los seres humanos (finitos, mortales, que nos angustiamos, que padecemos la cotidianeidad del hambre, del miedo, del fro, del enamoramiento y la gastritis), en todo tiempo y lugar al menos hasta ahora hemos necesitado de estas ideaciones que nos ayudan en el da a da.

"Hace tiempo se crea que fenmenos como la vida, la inteligencia o el pensamiento, por ejemplo, slo podan explicarse por una intervencin sobrenatural. Pero la ciencia ha demostrado que no existen los milagros, y que los fenmenos naturales pueden ser explicados por leyes fsicas." () "La naturaleza es fra e impersonal. En ese sentido, creo que la fsica nos da una explicacin ms satisfactoria del mundo que la religin, porque las leyes de esta ltima son tan rgidas que si las cambiamos apenas un poquito, obtenemos respuestas incongruentes", deca Steven Weimberg, Premio Nobel de Fsica 1979. Dicho en otros trminos: en el mundo conceptual moderno no hay lugar para el milagro, para el misterio. Hasta ahora, en milenios de proceso civilizatorio, los seres humanos nos hemos encontrado que hay muchas cosas inexplicables (que angustian, que atemorizan); y a falta de un pensamiento matemtico-racional el misterio, lo sobrenatural, lo mgico, los dioses y tambin los demonios ocuparon el lugar del que hoy los desplazan los conceptos que forja la ciencia.

Discutir si las cosas arrojadas al aire caen al piso por obra de la voluntad divina o por la ley de la gravitacin universal nos puede llevar a un laberinto; pero no hay duda que para la vida prctica la segunda explicacin es ms til. Los vehculos que pueden remontar vuelo (los aviones y helicpteros, los transbordadores espaciales, las estaciones orbitales) fueron posibles a partir de Newton, yendo ms all de Jehov, de Quetzalcatl o de Indra. De igual manera: qu explica y permite actuar en consecuencia ms y mejor respecto, por ejemplo, a la compulsin adictiva de un drogadicto, o un deliro psictico: la idea de un castigo divino o su historia personal a partir de la clave del inconsciente?

Y aqu se plantea un nuevo interrogante: si bien es cierto que la ciencia moderna occidental, producto de un proyecto antropocntrico y racional, abre la posibilidad de un mayor y ms confortable conocimiento y manejo del mundo, por qu la idea de dios (o dioses, y en general el pensamiento mgico) permanece tan arraigada? Es ah donde entran a jugar las otras dos dimensiones que apuntbamos en el ttulo del trabajo: las religiones y las iglesias.

La presencia de lo sobrenatural se materializa a travs de su institucionalizacin en la forma de religin (que es un cuerpo orgnico, sistematizado, con una lgica interna); y a su vez esta termina por consolidarse en una institucin (en general jerrquica, cerrada, con una fuerte presencia social) que se conoce con el nombre de iglesia. Salvando las diferencias de presentacin, en todas las culturas aparecen estos dispositivos. Hasta incluso podra decirse que la creencia, en su sentido ms estricto, es algo de orden privado, personal: se cree, se tiene una relacin espiritual, se vivencia un dios (o varios) tanto como se puede creer en cualquier mbito de lo sobrenatural, de lo mstico, de lo inexplicable (las brujas, los duendes o los visitantes extraterrestres). Eso vale para la vida cotidiana, es individual. Otra cosa son las religiones y las instituciones religiosas.

Queda fuera de discusin si los seres humanos podemos prescindir de la esfera mgica, sobrenatural: tambin los cientficos de la NASA pueden ser supersticiosos, usar amuletos y rezar para que no fallen sus misiones (adems de usar super computadoras, por supuesto). La incertidumbre, la angustia de cada individuo de la especie humana, sus miedos y sus aspiraciones, eso es lo que define a un ser humano justamente como tal, diferencindolo de un animal o de un robot. Y esa esfera seguir estando ah, ms all de los conceptos matematizables con que la podamos manejar. Ante lo inexplicable, ah seguir estando el pensamiento mgico.

Las religiones, ya como doctrina, y sus rganos sociales de poder: las iglesias, juegan otro papel en la dinmica humana. Las religiones unen, ligan (eso significa etimolgicamente el trmino, proveniente del verbo latino religare). Las religiones dan homogeneidad a un colectivo, a una masa, por lo que entra a tallar ah, entonces, la lgica del poder. Las iglesias cualquier iglesia se constituyen como organizaciones de poder social; la separacin del Estado y de la Iglesia es una nocin moderna. En la historia hemos asistido mucho ms (y todava seguimos asistiendo) a sociedades teocrticas, donde la religin es la fuente de poder misma. "Las religiones no son ms que un conjunto de supersticiones tiles para mantener bajo control a los pueblos ignorantes", deca nada menos que un religioso, el italiano Giordano Bruno (religioso sui generis, por cierto, cuya honestidad intelectual le conden a la pira de la Inquisicin). Lo que queremos destacar es que un religioso crtico poda ver con claridad lo que en verdad significa la institucin religiosa: un dispositivo de poder, de control social en definitiva. Es eso lo que le permitir a un librepensador como Voltaire decir que "la religin existe desde que el primer hipcrita encontr al primer imbcil". Es decir: hay una compleja construccin de podero social en el hecho religioso en tanto institucin, en tanto relacin entre los humanos de a pie, donde lo comn es esa mezcla de "hipcritas" e "imbciles", entre otras especies de nuestra variada fauna humana.

En Occidente, lugar de nacimiento de la ciencia moderna, la iglesia catlica ha perdido mucho del poder que la acompa por quince siglos. Hoy da, desde el surgimiento de la ciencia y el capitalismo y cada vez con mayor fuerza, los nuevos dioses (el dinero, el consumismo, la tecnologa) van quitndole protagonismo a Deus Pater. Si bien la Santa Sede no sali de escena, sin dudas no est en crecimiento. La reforma protestante dividi las aguas en Europa, el Vaticano ya no pone y quita monarcas como en el medioevo y sus decisiones no tienen el mismo peso que los nuevos centros de poder: las empresas multinacionales, las bolsas de valores, el Pentgono. Hoy por hoy fenmeno que podemos encontrar no slo en Occidente adems ante un enfermo grave se pueden prender velas para invocar las fuerzas celestiales, pero al mismo tiempo se consulta al mdico y se le suministran medicamentos qumicos. En qu cree ms la gente? Seguramente en las dos cosas.

Dada la variedad tan profunda de experiencias culturales de la humanidad, no podramos generalizar y decir que en todos lados sucede lo mismo, ms all de la preconizada globalizacin planetaria que nos inunda. Pero es cierto que hay tendencias: la ciencia moderna lleg para quedarse, y ha transformado la vida en un proceso sin retorno. Si bien nada hace pensar que el fenmeno mstico est por terminarse quiz nunca se extinga, ms all del avance tecnolgico, porque nunca se extinguir la fascinacin por el misterio, por lo desconocido las religiones y las iglesias no marcan el ritmo del desarrollo mundial. De todos modos en los ltimos aos del siglo XX asistimos a un renacer de los fundamentalismos religiosos. Retornan los dioses?

Si tal como dijimos las iglesias representan la estructura terrenal, la institucionalizacin de la esfera espiritual de los humanos, el fenmeno de su fortalecimiento como organizaciones mundanas en estas pasadas dcadas nos abre preguntas no tanto teolgicas sino, en todo caso, polticas y sociales. Donde vemos con mayor claridad este despertar es en el Islam y en las nuevas iglesias neoprotestantes, especialmente difundidas en Latinoamrica. Religiones e iglesias que, en su versin fundamentalista, terminan despreocupndose de lo terrenal poniendo el acento en un ms all concebido como paraso.

Todo hace pensar que se manipula ah la vena religiosa: ante la pobreza, el agobio, la exclusin histrica de grandes masas populares, la religin cumple el papel de blsamo. No habr en estos fundamentalismos agendas polticas de los centros de poder que buscan ese compromiso total de feligreses y su olvido de los problemas terrenales? No es un poco llamativo que en un mundo de avances cientfico-tcnicos se incentiven conductas sociales fanticas, sectarias, antitolerantes, que van en contra de los derechos humanos tenidos por universales y como pasos de mejoramiento en la humanidad? No era el ecumenismo un avance en el espritu intereclesial hacia la segunda mitad del pasado siglo, en bsqueda del respeto hacia toda creencia, en nuestra casa comn el planeta Tierra?

Han querido los dioses esta intolerancia y este fanatismo, o hay poderes muy terrenales con abultadas cuentas bancarias y usuarios de la ms moderna tecnologa, con bombas inteligentes y armas nucleares que se favorecen de este fundamentalismo espiritual? Por otro lado, si dios (o los dioses) existen: podran estar de acuerdo con guerras en su nombre?

Esta ltima pregunta nos retrotrae a la primera: dios existe? En nombre de los dioses cualquiera sea se han cometido las peores crueldades a lo largo de la historia: guerras, saqueos, sacrificios humanos, torturas, las Cruzadas, la conquista de Amrica. Si dios (o los dioses) no fueran, como dijo Bakunin, "una creacin humana", por qu no se ponen de acuerdo y nos ahorran tantos, pero tantos, tantsimos sufrimientos a los mortales?

Fuente:http://www.argenpress.info/2010/02/de-dioses-religiones-e-iglesias.html


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