Caramba, si tuviste suerte, María. Despójate ya de esa tristeza entreverada de rabia, impotencia y miedo que no se te borra a pesar de que, hace año y medio -¿recuerdas?-, lograste escapar de tus captores, en Estados Unidos, a donde te llevaron engañada, con un falso contrato de trabajo. Sé que el comentarista redunda evocando … Sigue leyendo Ayúdanos, María
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo