Pensar que toda inversión por sí misma traera bienestar a la población es falsa; los megaproyectos en general no respetan la vida comunitaria ni el ambiente, además de que muchas veces destruyen la economía local.
Categoría: América Latina y Caribe
El final de noviembre nos deja fechas contundentes, marcadas a fuego en la memoria colectiva de los pueblos. Algunas añejas y otras recientes como el fallecimiento de Diego Armando Maradona, el mismo día que Fidel Castro cuatro años atrás. Desde el cumpleaños de Silvio Rodriguez hasta el día de internacional de solidaridad con el pueblo palestino.
M.H.: Acabo de conversar con Néstor Pitrola del Partido Obrero y en una parte de su exposición señalaba que encontraba muchos puntos en común entre la situación de Perú y la situación vivida en nuestro 2001. Tres presidentes en una semana, los jóvenes gritando “que se vayan todos”. ¿Cómo ves esta crisis política que se vive en Perú?
Las elecciones municipales de Brasil, realizadas en dos vueltas, estuvieron marcadas por la pandemia de covid-19, lo que impactó el proceso electoral desde la precampaña. Más allá de la excepcionalidad del coronavirus, la contienda representa el fracaso de los candidatos apoyados por el presidente Jair Bolsonaro (sin partido), el ensayo de una unidad de la izquierda en varias capitales y la victoria masiva de la derecha tradicional en las principales ciudades del país.
Tenemos en el poder a una derecha nueva, una muy original, una que logró la magia: el lobo vestido de oveja, el rey que va desnudo sin que demos crédito a nuestros ojos.
La salud es un estado vital para el ser humano, por tanto: es necesario que toda la población pueda acceder a los de servicios de salud, independientemente de su posición socioeconómica. La Organización Mundial de la Salud (OMS), ha definido que el estado de salud y bienestar de la población dependen de los Determinantes Sociales de la Salud (DSS). Es decir, “las circunstancias en que la población nace crecen, vive, trabaja y envejece, incluido el sistema de salud que utiliza para combatir la enfermedad, y en las que influyen, según su edad, sexo, estilos de vida, actitudes y conductas de riesgo que afectan su salud”.
Es desconcertante que algunas personas no le den valor a este combate argumentando que no es suficientemente revolucionario. La acumulación de derrotas y el aislamiento infectó de sectarismo la mentalidad de una porción de la izquierda radical brasileña.
En los últimos días, en medio a la tensión permanente en la política, con el desempleo rompiendo absolutamente todas las marcas históricas y la retomada de los efectos mortales del coronavirus (el pasado viernes tanto en Rio como en Sao Paulo la red pública estaba al borde del colapso, y la privada se acercaba al mismo cuadro), Brasil se vio cara a cara con un tema que suele ser negado por sus élites y el conservadurismo: el racismo estructural que impera en la sociedad.