La espiral eterna

Después de que la Contraloría notificara a Jorge Glas que había sido sancionado con destitución, la situación legal del cargo de vicepresidente del Ecuador cayó en un limbo legal aún más denso del que ya estaba. Juristas, politólogos, partidarios y adversarios del Vicepresidente detenido no encuentran un consenso sobre su estatus. La solución más clara, pero que parece también la más distante, podría estar en la Asamblea Nacional