Recomiendo:
0

Perú

La izquierda oportunista

Fuentes: Rebelión

La izquierda peruana en los años ’70, ’80 del siglo pasado, estuvo dividido en más de veinte partidos: trotskistas, anarquistas, guevaristas, maoistas, etc., tuvieron sus falencias ideológicas y orgánicas, sumadas a la represión brutal del Estado, fueron derrotados y desaparecieron en la dictadura cívico-militar de Fujimori (1990), que coincide con la desaparición de la Unión Soviética (1991).

A consecuencia de estos fenómenos político sociales, la izquierda peruana ingresa en proceso de descomposición, y emerge el oportunismo, se evidenciaron al dar su apoyo en las elecciones con la propaganda del “mal menor” al dictador Fujimori (1990), que impuso un modelo económico y político, el capitalismo más crudo y salvaje. Fue el inicio de una convivencia descarada, con ella la puesta en práctica del “fin de las ideologías”, facilitaron la promulgación de la Constitución Política del Perú de 1993, que legitima las privatizaciones de los diversos sectores de producción y de servicios del Estado, promueve la flexibilización laboral, etc.

La derecha se mantiene cómoda con la izquierda en descomposición, llamada “caviar”, porque no critica en la llaga, tiene un doble discurso, está sujeta a sus recetas, además su sola presencia apoya la idea de un Estado “democrático”, donde la cena se lleva en armonía, donde los caviares o falsa izquierda luchan por una mejor cuota en el acceso al banquete, no sólo fue suficiente colgarse de las vestiduras de cada gobierno (Fujimori, Toledo, García, Humala, Kuczynski, Vizcarra) sino que también crearon organizaciones políticas propias, las dirigidas por Villarán, Mendoza, cura Arana, Cerrón, Goyo, Yehude Simon Munaro, etc., se autodenominan de «izquierda moderna», «izquierda del siglo XXI», «progresistas», etc., y la derecha sin respeto alguno los llama de «izquierda caviar», creadas como un botín en favor de su propio peculio, financiadas por grandes consorcios privados, con la promesa de darles inversión en sus gestiones, es el caso de Villarán, Cerrón, Yehude Simon, etc., y personalidades cercanas a su entorno de cada uno de ellos, se hallan investigados por la Fiscalía peruana, por delitos de corrupción, entre otros. En la trayectoria política de cada uno de ellos, jamás denunciaron los delitos de lesa humanidad, tampoco abrieron debates de esclarecimiento sobre, qué es izquierda y terrorismo, no tuvieron una postura crítica a la administración estatal de turno, con alternativas de cambio serias en favor de los ciudadanos, mucho menos aportaron, ni aportan a la doctrina del socialismo peruano, sólo tuvieron una práctica en provecho de su propio peculio, traicionando a la ciudadanía en sus expectativas de una sociedad más inclusiva. ¿Cuál es la diferencia con la derecha? Ninguna. 

A la ausencia de una izquierda consecuente y con programa, le es muy beneficioso la práctica de la izquierda caviar a la derecha peruana, debido a su participación y discurso ambivalente, hace posible que cualquier candidato en las elecciones, sin importar su ideología, trayectoria política se autodenominan de izquierdista, socialista, comunista, o centro izquierda, provocando más confusión en la población, desorienta la comprensión de la coyuntura política, por ello son muy apreciados por la derecha, les dan apertura en los medios de comunicación, en el gobierno, etc., por ejemplo, María Isabel León, presidenta de la Confiep(Confederación nacional de instituciones empresariales privadas), en entrevista al Diario Correo, de fecha 07/07/2020, confirma la utilidad de la falsa izquierda o caviar en la política peruana: “(…)hay personas de izquierda, efectivamente, dentro del gobierno, pero no voy a hacer un análisis de juicio o señalar con el dedo quién es de izquierda o no. Lo importante no es de qué tendencia seas, sino que hagas lo correcto”[1]. 

La corrupción, según Transparencia Internacional posiciona en un tercer lugar a las altas esferas del Estado peruano a nivel de América Latina, creó una profunda crisis política, se suma la crisis económica profundizada por la crisis sanitaria del corona virus, evidenciaron la pobreza y su recrudecimiento, el atraso económico y político de la sociedad, elevándose el descontento de la población, y la falta de credibilidad en la política estatal, también demostraron las tramas, negociaciones de la izquierda oportunista o caviar, que no tienen programa por un nuevo Estado, su prédica radica en el “mal menor”, cliché que le sirve para disimular su habilidad en aprovecharse de la política, con una práctica zigzagueante con cada gobierno de turno, debido a ello la izquierda caviar o falsa izquierda va perdiendo credibilidad en estos últimos años, tampoco esta pudiendo posicionarse en la política peruana como una «fuerza opositora» a la derecha, ¿ahora a dónde migrarán?, al respecto el gurú de la ultra derecha peruana, Arturo Woodman, expresidente de la Confiep, demuestra el oportunismo de la izquierda caviar y de la derecha, al plantear en entrevista al Diario Expreso de fecha 03 Jul 2020 que, los partidos de izquierda y derecha deberían formar una coalición ante la carencia de dirigentes políticos de derecha, veamos la cita textual de la entrevista: 

-¿Qué propone para cambiar ese panorama?

Desde mi punto de vista, los partidos responsables -sean de derecha, centro o izquierda- que han estado o han pretendido llegar al Gobierno, deben unirse y formar una coalición política, y deben elegir un candidato independiente, para que no esté ligado a problemas.

 -¿Quiénes podrían conformar esa coalición?

No estoy diciendo que voten por ellos, pero pienso en Salvador Del Solar, Roque Benavides, Jorge Nieto, George Forsyth y Verónika Mendoza. Hay muchos más. Lo que importa es unirse para juntos reducir la pobreza, mejorar el sistema de salud, el sistema educativo, entre otros[2].

En este escenario, el oficialismo aprovecha para confundir a la ciudadanía y gritar desgañitándose, ¡no existen clases sociales!, en su lugar identifican con letras del abecedario (a, b, c, d, e) a las personas con mayor o menor ingreso económico, vociferan ¡no existe la ideología de izquierda y derecha!, obligan a la población a no estudiar la política, filosofa, y llegan a afirmar irracionalmente que la realidad objetiva, donde existe pobreza, anemia, prostitución, narcotráfico, desocupación, las brechas entre ricos y pobres, es un discurso del pasado, donde los problemas sociales en la perorata de la derecha son personales, «eres pobre porque eres vago», veamos como obtuvieron su riqueza Fujimori, o quienes dirigen los grandes consorcios privados, no es acaso con corrupción. De esta manera, dan un golpe mortal en la moral del pueblo que lo inmoviliza en su organización, y obligan a imitar al avestruz.

Fue José Carlos Mariátegui (junto a otras personalidades) fundador del partido socialista del Perú (1928), jamás traicionó a la clase trabajadora, nunca vendió sus ideales por sentarse a lado de un gobierno de derecha. La alternativa que tiene el ciudadano es la creación de un partido de izquierda, dependerá de un profundo análisis y debate político e ideológico, es muy importante la reorganización sindical, voto viciado en las elecciones del 2021, nueva Constitución Política.   

Notas:

[1] Entrevista a María Isabel León, Diario Correo de fecha 07 de julio de 2020; en: https://www.diariocorreo.pe/

[2] Entrevista a Arturo Woodman, Diario Expreso de fecha 03 Jul 2020, en: https://www.expreso.com.pe/

[email protected]

0