La máquina utópica que quiere tapar la cruda realidad: hay que dejar de extraer combustibles fósiles

En Islandia ha empezado a funcionar una infraestructura capaz de capturar CO2 y convertirlo en roca. Harían falta 8,5 millones de máquinas similares para retirar las emisiones que se expulsan cada año a la atmósfera. Unas horas antes, un estudio insiste en que es necesario dejar en el suelo los combustibles fósiles.