La princesa está triste, y pálida

Cual la princesa del bardo modernista Rubén Darío, el FMI está triste, el FMI está pálido. Y no precisamente por falta de amor, porque su gran pasión, el neoliberalismo, vive y colea aún, a pesar de estar herido en el pecho y en el flanco. Me equivoco. El Fondo Monetario Internacional, uno de los puntales … Sigue leyendo La princesa está triste, y pálida