Ponle risas enlatadas al cónclave

Si miras el cónclave con otros ojos, de pronto ya no puedes tomártelo en serio: un grupo de hombres de avanzada edad disfrazados con ropa estrafalaria, que hablan en latín, reunidos en secreto, que aplican un protocolo medieval, anuncian sus decisiones con señales de humo y eligen al representante de su dios en la Tierra