«Por una cultura de lo pequeño: no más rimbombancia, clientelismo ni cortesanías»

«Necesitaremos un giro radical, que es lo único que podrá hacer que la cultura florezca de veras en Ecuador. No necesitamos un Ministerio de Cultura… hemos de basarnos en el tejido social, en las asociaciones, los movimientos, las corporaciones, las fundaciones, los centros cívicos, los centros culturales, los institutos de investigaciones…. Es urgente que termine el monopolio estatal, ministerial, centralista, que tenemos ahora, que hace de cada provincia un protectorado de Quito», dice el escritor.