Estos amaneceres de agosto, recorrer los rastrojos recién segados y pisar las cañas de cebada humedecida con el rocío recupera olores que hace años impregnaban las eras de los arrabales de Teruel, cuando se amontonaban haces de cebada, que los zagales convertíamos en castillos de heroicas batallas de la guerra de la que solo conocíamos … Sigue leyendo Setenta años despues
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo