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Otro 11-S se avecina por cortesía de Israel, el Estado más odiado del mundo

Fuentes: The Government Rag.

Traducido del inglés por Marwan Pérez para Rebelión

Según el exanalista de la CIA Larry Johnson y el periodista Pepe Escobar, la nueva arquitectura de seguridad en Asia Occidental (es decir, Oriente Póximo) representa un cambio tectónico mundial en el poder geopolítico. China está utilizando su creciente poderío global en todos los frentes en su esperado ascenso para reemplazar estratégicamente al menguante imperialista estadounidense, ahora un vestigio del Imperio angloamericano-sionista en sus estertores. Estados Unidos ya no es la nación más rica ni la más poderosa del mundo, como lo fue durante el último siglo. Claramente, ahora lo es China. De manera aún más simbólica, China acaba de superar todo el dominio estadounidense/occidental en la producción de la supercomputadora cuántica  más rápida del mundo.

Pero, más importante aún, China también ha ayudado enormemente a Irán a neutralizar supuestamente el arma más letal de Israel (y de Estados Unidos): los ataques mortales decapitadores. Tras el asesinato del jefe de seguridad iraní, Ali Larijani, el 17 de marzo, con bombas israelíes fabricadas en Estados Unidos, apenas tres semanas después del inicio de la guerra contra Irán, según Escobar y Johnson, la capacidad de Israel para llevar a cabo estos asesinatos quedó completamente neutralizada, al recibir Irán asistencia y apoyo tecnológico directo de China y Pakistán. Los aliados de Irán han allanado claramente el camino para el notable progreso de Teherán, creando un profundo cambio en el poder geopolítico; pasando de la menguante alianza entre Estados Unidos, Israel y Occidente a la unión de Oriente con China, Pakistán (como principal árbitro diplomático de la guerra) e Irán como vencedor estratégico decisivo.

Una vez más, todos los ataques de precisión de Palantir/ Google contra Irán, impulsados ​​por IA, cesaron después del 17 de marzo, debido a que las avanzadas capacidades de interferencia y depuración electrónica de China se extendieron a Irán. Este panorama multipolar más amplio revela la nueva Ruta de la Seda de China que se extiende desde Asia Pacífico hasta Asia Occidental y mucho más allá, mientras que, simultáneamente y en tiempo real, el Imperio estadounidense se desmorona. El ataque totalmente inmoral contra Iran del 28 de febrero cometido por los criminales de guerra Trump y Netanyahu, es un presagio de su merecida autodestrucción, un hecho que se resume en «consecharás lo que siembras». Tras la renuncia de Irán al pago de la tasa por el estrecho de Ormuz durante los próximos 60 días, y cerrado nuevamente al tráfico marítimo hacia occidente – para disgusto del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio-, Irán está colaborando con Omán para implementar un sistema de peaje conjunto para el paso de todos los buques, dejando que los equipos técnicos de Irán y Estados Unidos en Suiza continuen las negociaciones, que se reanudarán el próximo martes 30 de junio. El jefe negociador iraní, Mohammed Ghalibaf, afirmó que la guerra no provocada entre Estados Unidos e Israel lo ha cambiado todo, obligando a Irán a tomar el control del estrecho.

Mientras tanto, la Fuerza Ofensiva Israelí aparentemente optó en las últimas 24 horas, el jueves 25 de junio, por reducir su número de asesinatos en el Líbano durante su última violación del alto el fuego, asesinando solo a dos civiles libaneses, mientras su fuerza de ocupación permanece firme y desafiante en el sur del Líbano en un intento desesperado por socavar e impedir la paz en la región de Oriente Medio. Aunque dudo de esta siguiente afirmación, según el Palestine Chronicle del miércoles 24 de junio, una fuente política y de seguridad regional declaró a la cadena de noticias libanesa Al Mayadeen :

Le guste o no, Netanyahu se ve obligado a aceptar un alto el fuego basado en el memorando de entendimiento.

Para agravar la actual inestabilidad, Hezbolá, en legítima defensa, está frenando los esfuerzos de Israel por expandir su territorio de ocupación en el sur del Líbano, ya que, según informes, los ciudadanos libaneses previamente desplazados se sienten ahora lo suficientemente seguros como para regresar a sus hogares. A pesar de esta supuesta tregua en los asesinatos, según un informe de Hal Turner del miércoles 24 de junio:

Israel está bombardeando actualmente el sur del Líbano, y en las últimas horas se han visto drones de ataque israelíes sobrevolando Beirut.

Desde el 28 de febrero  que Estados Unidos e Israel iniciaron su guerra contra Irán, y desde marzo que Hezbolá activó su resistencia a la agresión israelí contra Irán, más de 4200 libaneses han sido asesinados por Israel, y al menos 1,2 millones más fueron desplazados tras la invasión del sur del Líbano por parte del beligerante Estado de Israel. Los grandes medios de comunicación occidentales, bajo un control asfixiante del mundo sionista, siguen etiquetando falsamente como terroristas islámicos a las verdaderas fuerzas de resistencia que luchan por la libertad: la Guardia Revolucionaria Islámica en Irán, Hezbolá en el Líbano, Hamás en Gaza y los hutíes en Yemen, presentándolos como el eterno enemigo salvaje de Occidente, cuando en realidad los verdaderos terroristas salvajes siempre han sido el Estado genocida de Israel, dueño del gobierno estadounidense, sobornado y chantajeado que es traicioneramente leal a los terroristas israelíes y no a sus propios ciudadanos. Y los llamados terroristas del ISIS, el Estado Islámico y Al Qaeda siempre han sido los agentes patrocinados por los traidores dentro de los gobiernos israelí y estadounidense.

Este engaño perverso y esta grave injusticia han permitido que nuestro planeta se sumerja en guerras interminables por el Proyecto del Gran Israel, culminando ahora con este último cataclismo, la Tercera Guerra Mundial, un Armagedón en ciernes. El débil intento reciente de Trump, chantajeado por pedófilos, de detener las guerras del Proyecto del Gran Israel es solo otro episodio de policía bueno/policía malo, con su falso intento de traer la paz para salvar a Estados Unidos y la economía global del colapso total. Trump es un psicópata narcisista, maligno y delirante, sin ninguna inclinación a confesar sus crímenes pasados ​​por un chantaje pedófilo, y mucho menos que a este títere del culto a la muerte de Chabad le importe un comino Estados Unidos o sus ciudadanos. No le importa. Así que el supuesto plan de paz del memorando de entendimiento de este jefe mafioso Trump tiene poco que ver con una motivación genuina para hacer de repente lo correcto. Y su deseo de que Netanyahu deje de bombardear el Líbano o su obsesión con que Irán abra el estrecho de Ormuz no tienen absolutamente nada que ver con salvar al mundo y sí con que Trump solo se salve a sí mismo y a su oscuro legado.

La estratagema mucho más realista de Trump, dentro de su despreciable y malvado carácter, es preparar el terreno para otro ataque de falsa bandera en suelo estadounidense, solo que esta vez, en palabras de la prostituta israelí Laura Loomer, será «diez veces más mortífero que el 11-S». La amenaza de Loomer como traidora de Israel First prácticamente promete que Estados Unidos sufrirá otro complot israelí interno para simular otro ataque terrorista islámico, convenientemente programado para coincidir con el próximo 4 de julio, el 250 aniversario de Estados Unidos, coincidiendo con el campeonato de la Copa Mundial, presentando a más supuestos terroristas islámicos respaldados por Irán para que sirvan de chivos expiatorios a los verdaderos culpables satánicos: Israel y Estados Unidos.

Y ella no es la única fanática sionista que pide otro 11-S para salvarse. Israel está cada vez más temeroso y desesperado de que la única nación cuyo gobierno mantiene vivo al monstruo chupasangre tenga una población más furiosa que, día a día, odia más a Israel. La situación es crítica si, por algún milagro, Estados Unidos abandona el Estado judío. Entonces, ¿qué hace la nación más odiada del mundo cuando atraviesa tiempos tan detestables y difíciles? ¿Qué otra cosa sino repetir un 11-S, pero aún más a gran escala, en suelo estadounidense?

En los últimos años, varios defensores de Israel, bien pagados con sobornos, nos han advertido explícitamente sobre la llegada de más atentados como el del 11-S. Por ejemplo, justo después del ataque de Hamás, orquestado internamente por Israel el 7 de octubre de 2023, el senador Ted Cruz, títere de Washington D.C. y títere de Israel, insistió:

En mi opinión, el riesgo de un ataque terrorista grave en Estados Unidos es ahora mismo mayor que en cualquier otro momento desde el 11 de septiembre.

Luego, al año siguiente, el 3 de marzo de 2024, el director del FBI nombrado por Trump, Christopher Wray, dirigiéndose a los cadetes de West Point en mi alma mater, pronunció su discurso alarmista culpando a más terroristas musulmanes y advirtiendo:

La guerra en curso en Oriente Medio ha elevado la amenaza de un ataque contra estadounidenses dentro de Estados Unidos a un nivel completamente nuevo… Si bien no podemos descartar la posibilidad de otro ataque coordinado al estilo del 11-S por parte de una organización terrorista extranjera, nuestra preocupación más inmediata ha sido que individuos o pequeños grupos se inspiren perversamente en los sucesos de Oriente Medio para llevar a cabo ataques aquí en casa.

Más recientemente, hace un año, en junio pasado, el zar fronterizo estadounidense de Trump, Tom Homan, advirtió sobre otro ataque inminente al estilo del 11S en suelo estadounidense debido a la invasión extranjera de tantos inmigrantes sin control que ingresaban ilegalmente a EE. UU. durante la política de fronteras abiertas de Biden, el típico juego de culpas de divide y vencerás utilizado para vilipendiar a cada administración anterior. Y al igual que el 11S, cuando Israel perpetró su complot interno en las Torres Gemelas de Nueva York para asesinar a sangre fría a casi 3000 estadounidenses culpando falsamente a supuestos terroristas musulmanes, Israel está ahora nuevamente listo para organizar otro ataque masivo contra EE.UU. para culpar a Irán de haber orquestado el entonces justificado escenario apocalíptico de la Tercera Guerra Mundial. Después de todo, Israel es el maestro de todas las operaciones de falsa bandera a lo largo de sus 78 años de historia, aprendiendo, por supuesto, de su cómplice criminal estadounidense y el máximo artífice de las operaciones de falsa bandera.

Todo lo que hay que hacer es plantear la pregunta esencial cui bono “quién se beneficia” y la respuesta obvia grita que solo Israel se beneficia, con los mayores recursos y, por mucho, el único que más y más tiene que ganar, ya que tiene completamente dominado al régimen de Trump en su próximo desastre orquestado, aún mayor, “similar al 11-S”. Y si mueren 30.000 estadounidenses, como promete la programación predictiva de Loomer, “diez veces” las víctimas del 11-S, esa sería una carnicería suficiente para engañar a suficientes estadounidenses crédulos e idiotas para que vuelvan a caer en otra falsa bandera israelí como motivo para atacar falsamente a otra nación islámica, esta vez la última de esa infame lista negra neoconservadora reportada por el general Clark en su “derribo de 7 naciones en 5 años”, perpetrado tras el 11-S/01 por los traidores Bush Jr., su vicepresidente Cheney, Rumsfeld, Wolfowitz y la plétora de traidores con doble ciudadanía israelí-estadounidense en total colaboración con el cerebro maestro Israel en su próximo 11-S 2.0 programado.

Fuente: https://thegovernmentrag.com/articles/another-9-11-incoming-compliments-of-the-most-hated-nation-on-earth-israel/

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