El PERONISMO no atraviesa una crisis de doctrina, sino una fractura en el vínculo colectivo que solo el federalismo genuino puede reparar. En una era dominada por la hiperfragmentación y la polarización digital —diseñada para atomizar la subjetividad comunitaria—, la política argentina corre el riesgo de ahogarse en la mirilla de la provincia de Buenos Aires o del amba. Como enseñaba Enrique Pichon-Rivière, en todo grupo en crisis surge un emergente capaz de asumir la tarea implícita y reordenar la trama vincular; hoy, en la geografía del país real, ese faro de articulación no habita en la discusión de palacio, sino en el interior profundo.
En momentos donde el modelo LIBERTARIO desmantela el tejido social y remata la soberanía económica, las tensiones internas entre figuras centrales como Axel Kicillof y Máximo kirchner amenazan con paralizar al movimiento. Es un error estratégico convertir el debate político en una batalla de egos desvinculada de la realidad social. Es allí donde la conducción de Ricardo Quintela cobra un valor determinante: no como un mero árbitro coyuntural, sino como el catalizador de un peronismo federal que entiende la unidad como una necesidad histórica y no como un cálculo electoral.
El Interior no es un escenario decorativo para dirimir internas de Buenos Aires y del amba; es el motor productivo y doctrinario que debe marcar el rumbo. Dirigentes como Ricardo Quintela en La Rioja encarnan esa resistencia al modelo financiero desde el trabajo y las economías regionales. Poniendo totalmente en valor la soberanía de nuestros mares y tierras.
El verdadero LIDERAZGO de síntesis surge de quienes convocan sin subordinar y ponen el cuerpo en el territorio, superando la tiranía del chisme político que transmiten los medios hegemónicos.
La reconstrucción nacional no será el fruto del arbitraje de cúpulas. Exige subordinar las opiniones individuales y las vanidades del AMBA y provincia de Buenos Aires a la tarea colectiva de reconstruir la PATRIA. Es tiempo de que el peronismo recupere el orgullo federal y vuelva a poner la voluntad de vencer por encima de las intrigas de pasillo.
Ricardo Quintela Prioriza bajo todo concepto la unidad de los argentinos y por el bien de su pueblo ante de internas incesarias; ya que debemos darles una verdadera propuesta superadora para salir de esta inmensa CRISIS.
La experiencia riojana ha sido un laboratorio de resistencia y gestión real. Tanto en la catástrofe del COVID-19 como frente al embate del ajuste actual, se demostró que la soberanía provincial y la protección del trabajo son trincheras innegociables. Articular a las provincias con la tracción del conurbano es la única ecuación geopolítica capaz de ofrecer un proyecto nacional superador.
El PERONISMO debe dejar de mirarse el ombligo y recuperar su vocación de destino común. Si la dirigencia no logra sintonizar con las demandas del pueblo, la historia la juzgará por omisión. Es hora de encender el motor del federalismo y construir una alternativa patriótica, soberana y nacionalizada para ser productiva para los ARGENTINOS.
Fuente: https://mapapolitico.com.ar/por-que-la-unidad-federal-es-la-unica-salida-nacional/
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