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Presentación del libro 30 años de Rebelión en la librería Librouro de Vigo

«Rebelión es una asamblea abierta a la izquierda transformadora»

Fuentes: Rebelión [Imagen: Miguel Arróniz y Alfredo Iglesias Diéguez durante la presentación del libro en Librouro el 30 de marzo de 2026. Créditos: José Lores, cedida por Faro de Vigo]

El lunes 30 de marzo la librería Librouro de Vigo acogió un acto de presentación del libro 30 años de Rebelión (Dyskolo, 2026). Al evento acudieron unas 25 personas, entre las que había bastante público joven. La velada constó de dos partes bien diferenciadas, la disertación de los presentadores sobre el libro y el diario digital Rebelión y las preguntas del público, que animaron un interesante debate.


Alfredo Iglesias Diéguez, el primero de los autores en hablar, explicó que la idea de un libro para celebrar los 30 años de Rebelión ya había rondado por la cabeza de los miembros del consejo editorial hace cinco años, pero que no cuajara. Sin embargo, hace unos meses la idea sí que tuvo buena acogida. A partir de ese momento un grupo de cuatro personas, Beatriz Morales Bastos, Silvia Arana, Alfredo Iglesias Diéguez y Antonio Cuesta -también editor de Dyskolo-, se encargaron de darle forma a la idea. Así surgió 30 años de Rebelión, un libro colectivo en el que treinta voces rebeldes, que representan el pasado y el presente del diario digital rebelion.org, tomaron la palabra para celebrar su existencia 30 años después.

A los autores y a las autoras se les dio plena libertad temática, por lo que tras la recepción de los originales se le dio forma a las tres secciones del libro: ‘Quiénes fuimos, quiénes somos’, ‘Comunicación emancipadora, cooperar para transformar’ y ‘Luchas locales, frentes globales’. En esta última sección, que se centró en el análisis de luchas locales (supervivencia de los pueblos amerindios, luchas de la población inmigrante ilegal…) y de los frentes globales (fascistización del mundo…), participaron Enric Llopis, Renán Vega Cantor, Ilka Oliva-Corado, Jorge Majfud, Alberto Acosta, Ileana Almeida, Fernando de la Cuadra y Gilberto López y Rivas. En la segunda sección Marc Vandepitte, Aram Aharonian, Olga Rodríguez, Fernando Buen Abad Domínguez, Iñaki Gil de San Vicente, Isabel Rauber, Saïd Bouamama, Atilio A. Boron y Hedelberto López Blanch, se centraron en el papel de Rebelión en la disputa por la comunicación, en la configuración de un ‘oasis en el desierto informativo’.

Por último, la primera sección, quedó ‘reservada’ para los miembros que fueron o que son del consejo editorial del diario digital Rebelión: Pascual Serrano, uno de los fundadores de Rebelión en 1996, la pareja formada por Toño Hernández y Yayo Herrero, Santiago Alba Rico, Belén Gopegui, Luis Martín-Cabrera, Patricia Rivas, Gorka Larrabeiti, Silvia Arana, Miguel Arróniz, Juan Torres López y Alfredo Iglesias Diéguez.

Alfredo Iglesias Diéguez centró su intervención en algunos aspectos que destacaron los autores y las autoras que integraron o integran el consejo editorial de Rebelión para definir el proyecto: ‘estrella de esperanza’, para Silvia Arana, una ‘escuela rebelde’, para Gorka Larrabeiti…. A continuación, resaltó, después de leer la cita de Walsh con la que empieza su texto Silvia Arana, que Rebelión es un proyecto utópico y de comunicación emancipadora. En este sentido, aludió a dos hechos: primero, el carácter de Rebelión como una fuente de información veraz -’a mí la lectura de un artículo de Rebelión no me genera las dudas que me genera la lectura de un artículo de la prensa burguesa’, llegó a decir-, que reúne la experiencia de diferentes luchas y sirve como transmisor de ideas para generar nuevas experiencias -aludió en ese momento a la entrada de los correos que le manda Jair de Souza, un intelectual brasileiro, que siempre insiste que ‘esto lo he pensado para Brasil, pero puede animar a las luchas y las reflexiones de otras personas por el mundo adelante’-. El segundo de los hechos que consideró que resumía los 30 años de comunicación alternativa y emancipadora es que Rebelión acumula la memoria de nuestras luchas y, en ese sentido, aludió también a Walsh para defender esa idea: ‘las clases dominantes no quieren que conozcamos la historia de nuestras luchas, no quieren que tengamos memoria, no quieren que seamos conscientes de que sola la lucha trae conquistas…’

Por último, enlazando el pensamiento de Gramsci y Galeano sostuvo que Rebelión es ‘un faro en la batalla por las ideas’ que está ahí, en el claroscuro en el que surgen los monstruos, construyendo un pensamiento de izquierdas rebelde y transformador, es decir ese pensamiento utópico que, como explicaba Galeano, nos permita que el ‘señor Futuro’ siga estando ahí, para que sigamos teniendo la posibilidad de construir el futuro.

A continuación presentó a Miguel Arróniz, coautor y compañero del consejo editorial de Rebelión, del que dijo, para resaltar una de las características que definen al diario: ‘llevo trabajando con él desde hace más de 10 años, es más, fue él quien me introdujo en el consejo editorial y acabo de conocerlo en persona anteayer’.

Alfredo Iglesias Diéguez y Miguel Arróniz durante la presentación. Créditos: fotograma de un vídeo de la presentación realizado por Patricia Adán Hidalgo

Miguel Arróniz cubrió los huecos que dejó la exposición de Alfredo Iglesias Diéguez. Así, en primer lugar destacó la historia y sobre todo los inicios del proyecto rebelde; una historia, dijo, que empezó en la barra de un bar cuando un periodista y un informático soñaron la posibilidad de poner en marcha Rebelión, que fue formalmente presentado en la fiesta del PCE del año 1996, la prehistoria de Internet. También explicó que, ‘sin darle mucha importancia a las estadísticas’, Rebelión es una fuente de información en la que confían numerosos lectores y numerosas lectoras de todo el mundo.

En segundo lugar, amplió la idea que Alfredo Iglesias Diéguez dejó en el aire al presentarle: Rebelión la hace un puñado de editores y editoras, dispersos por Europa y América Latina que están en su casa y tienen un ordenador a mano. Rebelión, dijo, no tiene sede física, pero tampoco tiene una estructura organizativa jerárquica: Rebelión es solidaria, cooperativa y horizontal. También hizo referencia al carácter no monetario del proyecto; en este sentido, recordó que los debates sobre financiación externa del diario se solventaban en apenas minutos, ya que por principio se evita tener publicidad o subvenciones, tan solo desde hace unos meses, destacó, hay un enlace en la web para quien desee hacer alguna donación. ‘Todo el mundo, señaló, tiene una ocupación que le permite vivir y Rebelión se hace de manera altruista´.

Finalmente, hizo referencia a la cuestión de la pluralidad y diversidad de opiniones y pensamientos emitidos en el portal. Esta cuestión también centró varias de las preguntas del público, que animaron un debate que se prolongó casi a lo largo de una hora.

Así, durante el debate se explicó que Rebelión se funda en la confianza mutua entre los editores y las editoras, que existe un mecanismo democrático para resolver dudas generadas por algunos textos o fuentes, que los conflictos existen como en cualquier colectivo pero siempre se buscan soluciones basadas en la ‘diplomacia’… Además, quisieron destacar algo que seguramente hace de Rebelión un medio singular: primero, la diversidad de pensamientos que acoge el diario, siempre que representen a la izquierda -pusieron el ejemplo de la sección dedicada al Centenario de Manuel Sacristán, en la que se incluyeron más de 100 textos ‘sacristanianos’ y un texto de Umpierrez en el que hacía una crítica radical del pensamiento de Sacristán desde principios marxistas-; segundo, la ‘proximidad’ de quien produce la información con los hechos que analiza -se dijo que ‘no mandamos corresponsales que no conocen el territorio, tenemos colaboradores y colaboradoras locales que representan diferentes sensibilidades, pero siempre con una perspectiva rebelde, en diferentes lugares de Europa y América Latina y el Caribe-; tercero, el cuidado de la escritura y la importancia de las traducciones realizadas por un equipo de traductoras y traductores -ahora mismo coordinado por Beatriz Morales Bastos, también coordinadora del libro. Se mencionó que incorporan a Rebelión el pensamiento producido en otras lenguas, como francés, inglés, portugués o árabe, entre otros y, aprovechando la presencia de público con afinidad lusófona, se pidió la colaboración de personas dispuestas a traducir del portugués al castellano. De ese modo, se podría dar vida a un proyecto de gran interés, el ‘Diccionario marxismo en América’; asimismo, tanto Miguel Arroniz como Alfredo Iglesias Diéguez resaltaron que Rebelión, gracias a las traducciones de autores y autoras de diferentes regiones del mundo, desde América Latina y el Caribe hasta India, pasando por África subsahariana y el mundo árabe -aunque destacaron la falta de traducciones del chino-, ayuda a construir un pensamiento no solo de izquierdas sino que nos permite superar el ‘eurocentrismo’ tradicional de las izquierdas europeas.

Después de la presentación si algo quedó claro a todos los asistentes es la importancia del tándem que crean todos los autores y autoras que crean el proyecto y que es esa confianza plena que comparten lo que hace que Rebelión siga existiendo treinta años después. Y viendo los derroteros que toma el mundo ojalá lo haga durante otros treinta años o más.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.