Los medios afines optan a repartirse un millón de dólares del Departamento de Estado, que prevé una “participación sustancial” en el proyecto.
El Departamento de Estado de EEUU pretende crear un consorcio de “periodismo independiente” que elabore reportajes críticos sobre las políticas públicas de los países europeos, con especial atención a la inmigración, los “valores civilizatorios” y “el estado de la soberanía”.
El presidente Donald Trump no ha ocultado su desdén hacia la mayoría de los gobiernos europeos. “Vuestros países se están yendo al infierno”, declaró en un discurso pronunciado en septiembre de 2025 ante las Naciones Unidas, afirmando que las “fronteras abiertas” de Europa –una afirmación que contrasta con los esfuerzos muy visibles de la UE por disuadir y deportar a los inmigrantes– están conduciendo al colapso social. También el vicepresidente JD Vance está haciendo campaña abiertamente a favor de todos los partidos de oposición de derechas en el continente, incluida la neofascista Alternative für Deutschland.
Pues bien, la Administración Trump busca ahora reforzar sus críticas contra Europa usando el periodismo como pretexto. Como parte de una convocatoria de subvenciones publicada el pasado 18 de agosto, la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado anunció que buscaba un socio –que podría incluir “organizaciones o empresas con ánimo de lucro”– que pudiera ayudar a “desarrollar un consorcio de periodismo independiente en Europa”. Según la convocatoria, la subvención, valorada en un millón de dólares, se concederá en el marco de un “acuerdo de cooperación” tan solo dos semanas después de que se hiciera pública por primera vez la convocatoria. El plazo de presentación de solicitudes finaliza el 1 de septiembre.
“Unos ciudadanos bien informados son fundamentales para la salud de cualquier sistema democrático”, afirma el Departamento de Estado en un documento que establece los criterios para la subvención, en el que se describe el “periodismo independiente” como “esencial para proporcionar al público información objetiva y de alta calidad sobre las acciones del Gobierno”. Se necesita el desarrollo de un “consorcio de periodistas y medios de comunicación independientes en toda la Unión Europea (UE) y otros países europeos”, señala, dada la amenaza de “censura de los medios de comunicación que no cuentan con el favor de los gobiernos europeos”.
En julio, el Financial Times informó de que la Administración Trump tenía previsto destinar casi cinco millones de dólares a “grupos europeos afines al movimiento MAGA” para que se pronunciaran sobre cuestiones como la migración y “el patrimonio común de la civilización occidental”.
Sin embargo, un análisis de The Redoubt revela que el Departamento de Estado ya ha puesto a disposición más de 7,9 millones de dólares en concepto de dicha financiación, incluida una subvención por valor de casi dos millones de dólares, ofrecida el 14 de agosto, para un análisis de cómo “los gobiernos extranjeros y sus representantes utilizan la migración como arma”.
Aunque aparentemente es apartidista –un requisito de la ley federal sobre ayuda exterior–, el consorcio de “periodismo independiente” produciría contenidos con un carácter reaccionario. El Departamento de Estado sugiere que los periodistas financiados por EEUU podrían, entre otras cosas, cubrir el “impacto de la migración masiva en la seguridad y el Estado de derecho” y “el papel de la política gubernamental a la hora de contribuir a la migración masiva”.
El contenido también parece estar sesgado en contra de la propia UE, ya que los periodistas, como parte de su cobertura sobre la “soberanía nacional”, producirían trabajos que aborden “las actitudes hacia las identidades nacionales frente a una identidad “europea” supranacional, así como el papel y el impacto de las políticas europeas en las libertades y la política a nivel nacional”.
El Departamento de Estado prevé una estrecha colaboración entre la Administración Trump y los beneficiarios de su generosidad. En caso de que los fondos se ofrecieran como parte de un “acuerdo de cooperación”, el departamento insistiría en una “participación sustancial” en el proyecto, incluido el derecho a “aprobar al personal clave”.
El Departamento de Estado “desempeñará un papel activo en la configuración de la estrategia general del programa”, afirma, garantizando “la alineación con los objetivos estratégicos de EEUU”.
La subvención para los medios afines a Trump se produce después de que la Casa Blanca y el Departamento de Eficiencia Gubernamental de Elon Musk eliminaran la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y congelaran unos 268 millones de dólares en fondos autorizados por el Congreso para medios independientes, según la Fundación Nieman para el Periodismo de la Universidad de Harvard. Las subvenciones anteriores habían apoyado el periodismo independiente en Estados autoritarios y devastados por la guerra, como Siria y Myanmar, pero se consideró que no estaban “plenamente alineadas con la política exterior” de la Administración Trump.
En declaraciones a The Redoubt, el Departamento de Estado defendió su financiación del periodismo afín al movimiento MAGA en Europa, presentándola como una respuesta a la “censura” y al ostracismo de “periodistas o medios de comunicación en desfavor”.
“Bajo esta administración, hemos dejado claro que defender la libertad de expresión es una prioridad”, afirmó un portavoz, aunque la propia Casa Blanca está intentando retirar las licencias de emisión a las emisoras que dan voz a quienes critican al presidente. Por encima de todo, señaló el portavoz, el dinero de los contribuyentes estadounidenses destinado a financiar a creadores de contenidos de ultraderecha sirve a “las prioridades de la política exterior estadounidense”.
“El programa del Consorcio de Periodismo Independiente se ajusta estrechamente a los objetivos de política exterior de la Administración Trump en Europa”, afirmó el portavoz. Citó un documento de estrategia de seguridad nacional, publicado el año pasado, que manifestaba abiertamente el apoyo de EEUU a “partidos europeos patrióticos” como la AfD alemana. “La Administración da prioridad a la democracia y a la libertad de expresión”, dijo el portavoz, “en la región europea”.
Este artículo se publicó originalmente en The Redoubt.


