Recomiendo:
1

La mudez de la radio

Fuentes: Rebelión

El 27 de agosto es el día de la radio en Argentina. En 1920 “los locos de la azotea” inauguraban en este país un recorrido que marcará la historia política y social de la población que habita estos lares del mundo.

La radio hasta que apareciera la televisión en los años ´50 estaba en el centro de los hogares de los trabajadores, ya sea en las ciudades, pueblos o en medio de los campos donde entre el silencio y la opresión de los terratenientes… la música, las palabras, el radioteatro, las dificultades de conectarse al dial, la escasez de aparatos de receptores, la poca batería…formaban parte de la vida cotidiana de trabajar y trabajar o irse a mudar en búsqueda de otro destino.

La radio siempre estuvo allí: y entre las propagandas políticas, las publicidades, las diatribas electorales y el entretenimiento, la cultura popular y proletaria de algún modo pudo sostener lo que la pantalla años después vino a desplazar y herir de muerte: escuchar y hablar, conversar, mirar al otro, preocuparse por los demás, los obreros, enriquecer el pensamiento. Que quede claro: no es lo mismo el cine que el movimiento alienante de estarse quieto y unir dedos y miradas en la cultura del reels, del narcisismo, de los sueños ya anticipados, de los likes o me gusta (los que pronuncian, determinan y anticipan las aplicaciones de las corporaciones)…

La radio también fue muda como el hombre: porque tuvo que organizarse y evolucionar. Por eso la burguesía la trivializo o la uso a su favor. Para que no sea Rebelde como la radio del CHE o respetuosa, culta y entretenida como la hacía Paloma Efron, Blackie. ¿Fue muda o esa evolución devino en otra forma de callarse? Porque hoy encender la radio es sumarse a discursos y practicas mercantiles y confusionales, donde las palabras y las canciones ocultan lo importante, donde el silencio ya no es censura sino que al decir de Brecht… ya los oyentes encuentran muy pocos que tengan algo verdaderamente valioso que contarles… ¿Acaso se puede informar y reflexionar en entrevistas que duran 3, 4 o a lo sumo 7 u 8 minutos? La radio muda de hoy se parece a los jóvenes que votan a la derecha: quieren emitir/escuchar ruidos de una motosierra o las descargas locas de presidentes y gobernantes que cantan o gritan, melena al viento… porque alguien razonable y pensante o una poesía canción entre humana y triste (no melancólica) o tierna… es intensa. Palabra de moda, neoliberal, tóxicamente light: las pantallas y los reels no son intensos. La radio, sí.

La intensidad que no soportan los jóvenes no es únicamente subjetiva: se construyó desde la lógica del capital que pretende inteligencias artificiales que solo repliquen movimientos y cuanto más aislados y encerrados los jóvenes, mejor. Esos oídos o esa forma de ver y escuchar surgen de habitos postneoliberales: como sea que se llame, la tecnología del capitalismo nos quiere mudos, con los ojos abiertos, centrados en uno mismo, uberizados, insomnes, dóciles, dispuestos 24/7, sin capacidad de simbolizar.

No es casualidad que bajo el imperio de los imaginarios de las pantallas, los consumos desenfrenados, la miseria y el desempleo que no cesa de crecer, la anemia de palabras y la desnutrición elaborativa, sin viso de mejoras, sin alternativa a la vista, con más deserción escolar y menos espacios de abordajes grupales e institucionales de salud mental… lo que sí no se detiene es el suicidio juvenil.

Quizás sea momento de dejar de mirar las pantallas y retomar el diálogo y la conversación; antes que nos quedemos mudos y ciegos. No es un sueño, es una premonición, si se apaga la radio se apaga la vida humana.

La mudez de la radio de hoy: ¿qué nos quiere decir?

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.