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Cooperativistas argentinos se reivindican como motor social

Fuentes: Tercera Información

Desde hace diez años, grupos desfavorecidos de la provincia de Buenos Aires vienen organizándose en cooperativas de recogida de residuos. Las cooperativas de «Padilla», «El Ceibo», «El Amanecer» o «José C. Paz» dan respuesta con su actividad a dos importantes problemas sociales, el desempleo y la proliferación de improvisados basureros a cielo abierto, con la […]

Desde hace diez años, grupos desfavorecidos de la provincia de Buenos Aires vienen organizándose en cooperativas de recogida de residuos. Las cooperativas de «Padilla», «El Ceibo», «El Amanecer» o «José C. Paz» dan respuesta con su actividad a dos importantes problemas sociales, el desempleo y la proliferación de improvisados basureros a cielo abierto, con la consiguiente merma en salubridad. Por otra parte, colaboran con la conservación del medio ambiente, tal como explica el secretario de la Agrupación Sindical de Cartoneros Independientes, Ricardo Niz «evitamos en conjunto, -vecinos y promotores ambientales-, el entierro de toneladas de productos no degradables y contaminantes para el medio ambiente». Frente a la perspectiva unidireccional e individualista imperante en la mayoría de sociedades, la bonaerense ha sabido dar respuesta a la incapacidad gubernamental para cumplir sus propias normas en materia medioambiental. De este modo, la iniciativa es bien acogida por algunos intendentes de la provincia, así como por la Central de Movimientos Populares a nivel nacional.

De momento, su actividad se limita en gran medida al proceso de concienciación ciudadana en materia de reciclaje y a la recogida y separación de residuos. No obstante, las cooperativas con más trayectoria, como «Cooperativa Padilla» cuenta incluso con centros para el tratamiento de esos residuos.

Hacia ahí tienden las aspiraciones de los cooperativistas, cuyo modelo empieza a exportarse a otros puntos del país por medio de trabajadores sociales que también colaboraron en el desarrollo de las ya existentes. Así explica el anteriormente citado, Ricardo Niz, esperan «crear más fuentes de trabajo dignas, que los compañeros y sus familias tengan educación y atención de la salud y terminar con la explotación que hoy padecen los compañeros cartoneros en cada municipio del país».

Fuente original: http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article13146