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Determinaciones

Fuentes: Rebelión

El afán del gobierno por mantener una imagen pública en ascenso en detraimiento de la falta de gestión en áreas sensibles de la población con son la inseguridad, la inflación y el desempleo en un marco de pauperización social también ascendente. Existe una sensación de hastío entremezclado con desazón que es producto de la recesión […]

El afán del gobierno por mantener una imagen pública en ascenso en detraimiento de la falta de gestión en áreas sensibles de la población con son la inseguridad, la inflación y el desempleo en un marco de pauperización social también ascendente.

Existe una sensación de hastío entremezclado con desazón que es producto de la recesión económica imperante ratificada por los indicadores de PBI y de otros relacionados al crecimiento económico.

Las creencias liberales o neoliberales ortodoxas del equipo económico intentan abordar una realidad que dista de ellas y que aceleran el conflicto social en marcha vía paros sectoriales y movilizaciones sociales que apuntan a la necesidad de re configurar el perdido poder adquisitivo desde la asunción del presidente Mauricio Macri.

Por otra parte los miembros políticas gobernantes es decir el PRO por un lado y la UCR por otro chocan permanentemente en conflictos de poder al no poder esta ultima alcanzar los espacios deseados de decisión y por otra parte bases que no acuerdan plenamente con la política general.

Este empuje redunda en tensiones para el armado de listas para las elecciones legislativas de 2017 y puede llegar a ser una grieta a utilizar por otros sectores si se contempla la situación de la Alianza Cambiemos en Cdad. De Bs As o en Santa Fe donde a partir de liderazgos predeterminados pujan por el quiebre o por la unión en función de otras expectativas.

Sergio Massa alejado del peronismo y parece afecto a integrar a otras fuerzas a su Frente Renovador en este escenario de polarización Gobierno versus Anti-Macrismo que fuera expresado en el ultimo ballotage donde el candidato Daniel Scioli obtuvo un 49% de la votación, indicaría que ocupa un espacio geopolítico complejo al intentar una tercera vía de consolidación mientras que las fuerzas comunicacionales machacan constantemente sobre los vicios gubernamentales de la gestión anterior arraizada en el kirchnerismo-peronismo.

En este sentido la momentánea disgregación peroneana lo invitan a avanzar como un arbitro certero entre dos posturas políticas siendo su fuego de armisticio inclinar la balanza hacia el gobierno algo que incluso es criticado por varios miembros de su fuerza.

Por otra parte queda claro que el armado político del PJ en la Provincia de Buenos Aires supera ampliamente las expectativas de triunfo por parte del Massismo.

Queda pensar si en este juego de la división existe la posibilidad de que cada actor o sector acumule para luego poder confluir en un espacio común donde los egos queden aplacados pues sabemos de la ansia de re conquista de poder por parte del peronismo y de su capacidad para ello y de su heterogeneidad lo que explica también la aparición de nuevos grupos que intentan acaparar el destino futuro del partido.

Nada podrá ser posible en soledad que es en definitiva el iluso deseo del gobierno nacional pues las elecciones del año que viene serán un real termómetro para ellos y de su continuidad por 4 u 8 años venideros.

La visera más sensible del hombre es el bolsillo decía el General Perón y en este sentido y por la propia lógica del Neoliberalismo no será re constituida fácilmente para la población en general lo que prevé un escenario aun mayor de conflictividad social.

Peronismo, Gremios y Organizaciones Sociales son y serán los protagonistas de este juego donde pueden poner al Gobierno en una situación de inflexión y desgaste gubernamental que debe ser aprovechado electoralmente.

Ezequiel Beer. Geógrafo UBA y analista político

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.