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Reflexiones sobre el contexto en que sucede este nuevo aniversario de la masacre genocida

«El golpe se hizo para capturar el deseo de quienes vinculaban su felicidad a la lucha colectiva»

Fuentes: La Retaguardia

A 41 años del inicio de la masacre genocida, Alfredo Grande en el programa Sueños Posibles de Radio La Retaguardia, entrevistó a Osvaldo Bayer -periodista y escritor-, Nora Cortiñas -madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora-, Modesto Guerrero -periodista, escritor y analista internacional-, José Schulman -de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre- y […]

A 41 años del inicio de la masacre genocida, Alfredo Grande en el programa Sueños Posibles de Radio La Retaguardia, entrevistó a Osvaldo Bayer -periodista y escritor-, Nora Cortiñas -madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora-, Modesto Guerrero -periodista, escritor y analista internacional-, José Schulman -de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre- y Pablo Pimentel -presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matanza-. Todos ofrecieron reflexiones sobre el contexto en que sucede este nuevo aniversario y la importancia de encontrarse en las calles.

Osvaldo Bayer

«Viví el aniversario del 24 de marzo con enorme tristeza, sinceramente no hay consuelo. Cuánta asquerosidad, cuánta crueldad, muy pocas veces realmente me avergoncé de ser argentino pese a los grandes que tenemos. Cómo puede ser posible que no un individuo así, sino cientos y cientos trajeron la muerte en este país tan rico, donde todos podríamos vivir felices. Estos son todos los defectos de siempre de nuestra democracia, sinceramente no se toman las cosas en serio parece. Aquí hay que corregirse, hay que iniciar una política nueva, una política que realmente salve a todos y que uno tenga confianza en el gobierno, en el sistema. Hasta ahora, no», sentenció.

Además, definió ideológicamente al presidente: «El fascismo es lo que busca ese hombre, sinceramente está esa búsqueda, a lo mejor no se da cuenta pero él tiene el pensamiento en su cabeza. Es la forma de pensar de los que pertenecen a su clase».

Nora Cortiñas

«Pasaron 41 años, este es un pueblo pacífico, pero no pacifista, no somos pacifistas, somos pacíficos porque prueba está de que este último año y medio, después de haber pasado de todas las variedades, fue terrible y se dejó de lado toda la lucha de los derechos humanos. Un gobierno que asume que nunca anteriormente había tenido un gesto en la defensa de los derechos humanos, por eso los 24 de marzo son muy intensos. Fuimos miles y miles en la calle para ratificar una vez más 30.000 detenidos desaparecidos, niños apropiados que todavía no conocen su identidad, todas las señales que quedaron de antes, las vidas que quedaron de los años de la dictadura y de estos 41 años peleando día a día para lograr toda la verdad y toda la justicia y haciendo memoria día por día», reflexionó Cortiñas.

Sobre la división de las manifestaciones expresó: «Yo lo que pido y deseo es que nos respetemos entre nosotros, que respetemos los que antes eran de un lado y después del otro, y después saltaron la valla, todos respetándonos, que no haya esas rispideces. Yo no digo olvidar si hemos tenido agravios, diferencias que nos dolieron, no te olvides pero eso sí, que nos respetemos».

«Me asusta solo la idea de que confrontemos en la calle entre nosotros, no lo puedo concebir. Me dicen ‘mirá, se discutió tal cosa, tal otra en las reuniones’, a mí lo único que me preocupa es que entre nosotros no haya confrontación y que además el gobierno tenga excusa para salir a despertar a algún grupo que esté enfrentándose y tengan que emplear otra vez lo que escuché de esta mujer, que me repugnó. La Bullrich, la escuchaba y no lo podía creer, con lo que ya están anticipando que van a salir a reprimir, cada tanto agregaban ‘sin muertos, sin muertos’, no, terrible. Entonces no le demos pasto a las fieras y sepamos conducirnos y defender nuestras ideas con altura y dignidad», esgrimió.

Sobre la ministra Bullrich, consideró: «Ella está paranoica (risas). Es que la gente tiene que protestar, pero además cómo no va a protestar un pueblo al que le están quitando día a día derechos de trabajo, bienestar, derechos económicos, trabajar por un sueldo digno, ser respetados. Después además criminalizan la protesta permanentemente».

En relación a su viaje a Malvinas, expresó que «hace unos días a la noche, en el Aeroparque, se dio ese gesto de fascismo, la gente que fue a atacar a Adolfo Pérez Esquivel y a todos nosotros, a mí que el pañuelo fue humillado también en las Malvinas, y esa gente que fue a increparnos, no sé por qué, nosotros no fuimos a decidir nada sobre las tumbas y respetamos a los familiares, lo que ellos quieran, bueno, eso es fascismo».

Modesto Guerrero

«El 24 de marzo es el símbolo de Argentina, pero es también importante en la medida en que reflejó cómo se aplicó un plan de exterminio en el Cono Sur, fue un plan de exterminio para toda América Latina como se muestra en datos más horripilantes o escalofriantes que el propio Argentina. Guatemala tuvo por más o menos en el mismo tiempo 64.000 asesinados y desaparecidos y otros países cantidades similares».

«El país que inauguró esto en 1964 fue Brasil y es el que tuvo menos, curiosamente, porque el tipo de dictadura implantada y lo que siguió a la dictadura, que fue una revolución industrial en términos económicos, impidió, salvo la persecución a la vanguardia, hacer el genocidio que hicieron acá y en otros lugares, como en Chile donde se registran solo 3.000 desaparecidos y eso significa que hubo un modo distinto de aplicar el laboratorio neoliberal que experimentaron. Luego mismo lo de Colombia y México que es actual, de los últimos 15, 20 años, donde se aplicó lo mismo de una manera distinta, más bien parecida a cómo lo habían hecho en África con los negros norteamericanos del gran movimiento juvenil de los años ’60 y ’70», analizó Guerrero.

«Un autor e historiador chileno habló de eso en un libro llamado La Rebelión Permanente, donde hacía el registro de la cantidad de rebeliones, alzamientos, manifestaciones, guerrillas y no guerrillas que hubo en América Latina entre los años ’60 y los ’70, sin duda la Revolución Cubana tuvo mucho que ver o algo que ver. Pero no fue solo la Revolución Cubana porque ella sola no podía incidir en otros países, de hecho en el arco del Caribe se dio menos que en el Cono Sur o en la zona andina. Perú por ejemplo, fue un gran centro de militancia armada, no guerrillera, de los sindicatos y eso no fue tomado en cuenta, y ahí también hubo una masacre o una reacción».

«Eso es lo que explica por qué fue tan duro acá. Acá usaron un pretexto que fueron las guerrillas del ERP y de Montoneros, -al menos fueron las dos más importantes-, pero la realidad era mucho más que esas dos guerrillas, como se sabe, y eso es lo que se suele ocultar incluso con los propios guerrilleros, que concentran en ellos para quedar como héroes toda la causal de la reacción de los militares del ’76. En realidad la acumulación de resistencias, que comienza con la resistencia peronista pero culmina con el Cordobazo, el Rosariazo, y sobre todo porque acá produjo un fenómeno que no se dio en Guatemala y en otros países, salvo en Chile, que fue una poderosa vanguardia marxista o de izquierda», destacó Guerrero. «Eso se dio acá y no se dio en otros lados, una porción amplia incluso del sector peronista, una franja que se desprendió o se acercó al marxismo a través de John William Cooke y otros personajes, organizaciones se acercaron e intentaron dar una respuesta desde el marxismo», consideró.

José Schulman

«Creo que la fecha del 24 de Marzo en la Argentina es más importante que el 25 de Mayo de 1810, ¿en qué sentido? Porque somos mucho más fruto de la violación, de la tortura, de las capuchas, del miedo que generó la dictadura que continuadores y herederos de la causa de Mayo, de Monteagudo, Belgrano y San Martín. Esa es la importancia enorme que yo le asigno al Golpe de Estado que tiene una historia. El 20 de junio de 1973 ya ocurrió una gran provocación de la derecha peronista que luego se desplegó con la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) que actuó contra peronistas y no peronistas. El anticomunismo era la ideología, el discurso y la justificación del terrorismo de Estado. Es imposible entenderlo al margen de la guerra fría contra la Unión Soviética y el comunismo», aseguró.

«Es imposible entender el 24 de Marzo de 1976 si no es como una operación continental de larga data que ininterrumpidamente empezó en 1954 con el golpe en Guatemala. Es en el cual un chico rosarino estudiante de medicina que se llamaba Ernesto se transformaría en el Che Guevara al participar en los intentos de resistencia del golpe que armó la CIA y después se siguieron en 1964 en Brasil, en 1966 acá con Onganía, 1971 en Bolivia, 1973 en Chile con Pinochet, 1974 en Uruguay. Nuestro segundo golpe, el de Videla, adquiere ya el carácter de cerrar el dominio norteamericano sobre América Latina que es la principal característica a recordar. La embajada de Estados Unidos, el Comando Sur, el ejército de Estados Unidos, el presidente, todos esos personajes nefastos, la mayoría demócratas, tuvieron un rol definitivos. Por eso nos opusimos tanto el año pasado cuando pretendían que fuera Obama a la ESMA», recordó.

«La otra característica del golpe tiene mucho que ver con el grupo de empresarios que hoy llegaron al gobierno. También se buscaba resolver una interna en los bloques de poder entre dos miradas, la que predominó entre 1945 y 1955 ligada al mercado interno, la industria, lo que se conoce como peronismo con la salvedad de que se aplicó muchas veces por gobiernos antiperonistas porque era un modo de defender el capitalismo. Macri es parte de una corriente de grupos económicos a los que no les interesa el consumo, que reprimariza la economía. Vuelve a transformar el campo en la fuente principal de obtención de divisas y ganancias y vive de la timba financiera. De la especulación y el robo», denunció Schulman.

«Por otro lado, el golpe se hace para aplastar a las fuerzas revolucionarias que han crecido en la Argentina y tenían existencia de larga data. El Partido Socialista se fundó en 1898, el Partido Comunista en 1918, todo eso se ha transformado en la resistencia de 1955 sobre todo por el impacto de la Revolución Cubana que puso al socialismo como una reivindicación completa. Dejó de ser un sueño para ser un objetivo práctico», planteó el militante por los derechos humanos.

«Esas son las dimensiones que tiene el golpe que tiene hoy una continuidad pasmosa que nunca se interrumpió del todo en todos los planos y hay uno que es el principal y es al que se le presta menor atención. El genocidio, se podría decir de una manera provocativa, que se hizo por muchas razones, con un objetivo imperialista, para destruir a las fuerzas revolucionarias, para cambiar el modelo económico. Pero, sobre todo, se hizo para capturar el deseo, porque no podían liquidar el deseo de vastos sectores populares que vinculaban su felicidad con la lucha colectiva, que pensaban que la vida de la gente podía cambiar a partir de proyectos colectivos. Yo iba a la escuela primaria en un lugar poco céntrico en Santa Fe, y para todos nosotros la huelga general, la lucha por el salario mínimo, vital y móvil, los convenios colectivos de trabajo eran preámbulos de mejor en las condiciones de vida. No era algo absurdo vincular la organización popular con la mejora de nuestra vida. Era muy interesante que la posibilidad de consumo no se vinculara al acto egoísta de cagar al otro o robar sino a una construcción que no era sólo sindical, sino cultural», definió.

Pablo Pimentel

«Estos 41 años se dan en un contexto completamente diferente del que veníamos. A los 40 años también hubo en ese marco una demostración masiva. Nosotros estamos haciendo fuerza hace mucho tiempo y hablando con algunos compañeros para unificar nuevamente nuestra protesta. Como dice Norita, estar juntos pero no revueltos. Tendría que haber un acercamiento para que exista una sola marcha más allá de las individualidades partidarias. Lo pienso en el sentido de que esta demostración da un poco un aspecto de debilidad y el sistema democrático con los distintos gobiernos no ha superado metodologías que la dictadura aplicó. Luciano Arruga desapareció en 2009, Jorge Julio López en 2006″, recordó Pimentel.

«Hay que hacer un bloque mucho más compacto en materia de derechos humanos. Digo esto porque los derechos humanos son universales y no patrimonio de ningún sector político partidario. Hacemos política desde los derechos humanos pero no partidaria y hay que siempre mantener la independencia. Esto en los últimos 12 años no pasó y eso ocasionó que desgraciadamente después de 2006 haya dos expresiones el mismo 24. De todas formas, la Plaza va a reventar por todos lados, lo que sí falta es la unificación para que los reclamos sean contundentes y haya un cambio de estructura. Ese cambio todavía no lo logramos», consideró.

En relación a la posibilidad de unificar las movilizaciones, sostuvo que «la orientación de la marcha como fue al última vez donde se planteaba ‘Cristina conducción’ es algo que no hay que negociar. Los derechos humanos son patrimonios de la humanidad, sin partidizarlos. Hacen política, una política de búsqueda de justicia, de esclarecimiento, de búsqueda de cuerpos, de encontrar a los hijos a los que les robaron su identidad. Eso hay que discutir, los temas en los que hoy el Estado sigue violando los derechos, hay que unir todo eso. No separar», concluyó.

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