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Hipocresía, cinismo y mentiras de EEUU e Israel

Fuentes: Rebelión

Robaste los huertos de mis antepasados
Y la tierra que cultivé
Y no nos dejaste nada
Excepto estas piedras…
Si tengo hambre
La carne del usurpador será mi alimento.
Mahmoud Darwish, poeta nacional palestino.

No salimos de la guerra en Ucrania, y de pronto, nuevamente surge el conflicto-guerra antiguo entre Israel y Palestina. 

No deseamos detallar y explicar nuevamente, lo que todos/as ya conocemos sobre el origen ultimo de este nuevo episodio de guerra. Solo nos enfocaremos en el rol-papel de EEUU e Israel, develando una infamia más de este dúo perverso.

Si recordemos que, la reacción de Hamas son el hartazgo de la política guerrerista, de desposesión y de conquista de Israel y EEUU, que han llevado por años contra el pueblo palestino, violando los acuerdos bilaterales y las resoluciones de la ONU. Agregando la igualmente violación de los DDHH, atropello, encarcelamiento, asesinatos hacia los palestinos/as, hacia hombres y mujeres, incluyendo niños/as.

Igualmente, no olvidemos el dato de La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHOA, por sus siglas en inglés), «en los territorios ocupados (invadidos en realidad) por Israel las fuerzas armadas de ese país ocasionaron entre el 1º de enero del 2008 y el 19 de septiembre de 2023, la muerte de 6.407 palestinos, al tiempo que 152.560 sufrieron heridas y lesiones de diversa gravedad». 

A su vez, «Gaza ha sido definida como la mayor cárcel a cielo abierto del mundo. En la Ribera Occidental la ya citada organización de la ONU, reporta en otro informe que el año 2023 fue el más sanguinario en la larga historia de la ocupación israelí: 36 niños fueron ultimados en el período que termina el 31 de agosto». 

Además, hay una clara alianza entre las fuerzas de defensa israelí, los colonos supremasistas y el gobierno, para someter con mecanismos de terror a los palestinos originarios de las tierras palestinas. 

También vale recordar que, «la actual coalición gubernamental israelí, liderada por Bibi Netanyahu, dicha alianza agrupa al Likud (partido del premier) con dos partidos de ultraderecha supremacista y otros minoritarios de cariz religiosa ortodoxa. Esa alianza logró alinear, a fines de 2022, a 62 parlamentarios de un total de 120, para instalar el gobierno más reaccionario de la corta historia israelí», según, Jorge Elbaum en Gaza e Israel: las 4 causas de la guerra

Se añade además el dato siguiente: Israel tiene una población de casi nueve millones y medio de habitantes, de los cuales una cuarta parte son musulmanes. Palestina, por su parte, cuenta con 5 millones de habitantes, de los cuales 2 millones viven en la Franja de Gaza. 

Ahora, el colmo del cinismo, hipocresia y mentiras, tanto de Israel como de EEUU es que, en varios medios de occidente, se señaló que los dos países no sabían, que les sorprendió la operación de la Tormenta de Al Aqsa por parte de Hamas, (realmente se hicieron los desatendidos) llamándola: el momento «Pearl Harbour de Israel», y también un ataque a EEUU. 

Por ejemplo, «EEUU, con su importante potencial de inteligencia en Oriente Medio, no podía no estar al tanto de los preparativos de un enfrentamiento en la región, declaró la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova. La portavoz de la Cancillería rusa también recordó que Washington vigila todo el ciberespacio en la región, pero en un año Washington no ha hecho un seguimiento de la situación y ¿no ha pasado la información a su aliado más cercano? «No podía ser así», concluyó Zajárova. 

«Tormenta de Al-Aqsa es considerada el mayor «fracaso de inteligencia» de Israel. Tal vez sea así, pero si la inteligencia israelí y estadounidense no vieron venir el ataque… Si yo, y probablemente miles de lectores de Al Mayadeen, sabíamos ampliamente que esto estaba en proceso (pero no, por supuesto, sus detalles operativos), ¿por qué Israel estaba ciego a ello? «La idea estaba claramente escrita en la pared. Hace dos años, se desató una campaña de misiles desde Gaza sobre Tel Aviv en respuesta al fanatismo religioso del Movimiento del Monte del Templo y a la invasión de la mezquita de Al-Aqsa»; según el artículo, Tormenta de Al Aqsa: La sorpresa es que algunos se sorprenden de Alastair Crooke. 

¿la inteligencia israelí y estadounidense no vieron venir el ataque? Realmente, olvidaron a adrede lo que ya intuían) Lo que sucedió era ampliamente esperado y claramente planeado. 

En este sentido, igualmente señala, Rafael Bautista S. y ampliando el tema, en El 11-9 sionista y la «solución final» al indicar: «Resulta “curioso” que el Mossad, catalogado como una de las mejores agencias de inteligencia mundiales, no haya hecho seguimiento a los planes de Hamas, sabiendo la gran cantidad de material bélico que se traficó, desde Ucrania, hacia otros destinos (como el Medio Oriente); tomando además, en cuenta, que el ataque, siguiendo la significación de las fiestas judías, se dio en plena culminación de la celebración de Succot, donde se sitúa (según ciertas interpretaciones esotéricas) la conflagración entre Gog y Magog». 

Además, el Hamas palestino atacó Israel, el 7 de octubre de 2023, a las 6 de la mañana, o sea en ocasión del 50º aniversario de la “Guerra de octubre de 1973”, conocida en Occidente bajo la denominación israelí de “Guerra del Yom Kippur”. 

En tal caso, la hipocresía de Occidente no puede ser más elocuente, como bien lo expresó el embajador de Palestina en España: “hoy Palestina es noticia, no por Palestina sino por lo que afecta a Israel (…) a lo largo de los años, la suma de asesinatos, de confiscación de tierras, de construcción de asentamientos, de judaización del territorio palestino, de provocaciones, profanación y ocupación de los lugares santos de los musulmanes y cristianos, no es noticia. A lo largo de este año, 268 palestinos fueron asesinados. Esto no es noticia. La invasión de los colonos no es noticia. Simplemente es noticia cuando se trata de Israel y cuando se afecta a Israel». 

Ante este aparente desconocimiento de EEUU e Israel, lo cierto es que sabemos desde hace mucho tiempo que «hace casi un siglo, el plan de la Organización Sionista Mundial para un Estado judío incluía: la Palestina histórica; el sur del Líbano hasta Sidón y el río Litani; Los Altos del Golán, la llanura de Hauran y Deraa en Siria; y el control del Ferrocarril Hijaz desde Deraa a Amman, Jordania, así como el Golfo de Aqaba» e incluso, «algunos sionistas querían más tierras: desde el Nilo en el oeste hasta el Éufrates en el este, comprendiendo Palestina, el Líbano, el oeste de Siria y el sur de Turquía»; según el  Plan Yinon: ¿Expulsión de dos millones de palestinos de la franja de Gaza? de Michael Chossudovsky. 

«Recientemente, (enero 2023), «el actual gobierno de Netanyahu se comprometió con llevar adelante el programa estratégico denominado “Gran Israel” y recuperar la “Tierra Prometida”, es decir, la patria bíblica de los judíos. El gobierno de Benjamín Netanyahu ha estado trabajando para formalizar el “proyecto colonial de Israel”, es decir, la apropiación de todas las tierras palestinas. Este proyecto, consiste no solo en la apropiación total de los Territorios Palestinos, sino que también en la exclusión absoluta de ese pueblo. Por esto el primer ministro israelí hace unos meses afirmó: “Las líneas básicas del gobierno nacional encabezado por mí son conocidas: el pueblo judío tiene un derecho exclusivo e incuestionable a todas las áreas de la Tierra de Israel. El gobierno promoverá y desarrollará asentamientos en todas partes de la Tierra de Israel: en Galilea, el Néguev, el Golán, Judea y Samaria». 

Este plan, «según escribe Mahdi Darius Nazemroaya en un artículo de Global Research de 2011, este Plan llamado Yinon, es la continuación del diseño colonial británico en el Medio Oriente: «El plan Yinon es un plan estratégico israelí para garantizar su superioridad regional y estipula que Israel debe reconfigurar su entorno geopolítico mediante la balcanización de los Estados árabes circundantes, organizando estados más pequeños y débiles». 

Se añade, «Si la maniobra tiene éxito, Israel ocupará definitivamente todos los territorios que conquistó durante la guerra de 1967, incluidos los Altos del Golán, Jerusalén y la mayoría de los Territorios Palestinos, donde se encuentran las mejores fuentes de agua y tierras agrícolas. Cisjordania se encontrará en la misma situación que la franja de Gaza, aislada del mundo exterior y rodeada de fuerzas militares y asentamientos israelíes” (Frente Sur)». 

En fin, «el papel de Estados Unidos en este nuevo saqueo al pueblo palestino está fuera de toda duda. En enero de 1967 el presidente Donald Trump apoyo públicamente las nuevas instalaciones de asentamientos ilegales israelitas construidos en la Cisjordania ocupada. Igualmente, Trump reconoció la soberanía israelí sobre los Altos del Golán. El resultado es que ahora toda Cisjordania está siendo anexada a Israel. Con la administración Biden, la Casa Blanca está apoyando los planes israelíes de anexar todo el valle del río Jordán, así como los asentamientos construidos en Cisjordania». 

Entonces, «esta no es una idea nueva, ni surge por primera vez en el pensamiento estratégico sionista. De hecho, la fragmentación de todos los Estados árabes ha sido un tema recurrente de los estrategas del sionismo». 

¿Cómo es que ahora entonces, tanto Israel como EEUU se «asombran» ante el ataque de Hamas? Si ellos están enterados que los palestinos/as están ya cansados, hastiados de tanta crueldad hacia ellos y por eso tratan de salir de esa situación. Este conflicto sangriento iniciado en la región de Palestina, tiene una data ya, por lo menos de 75 años de injusticias. Los palestinos/as tienen derecho y el deber de oponer resistencia a la ocupación israelí. 

En definitiva, «la guerra que nos plantea Netanyahu y que el Estado sionista no ha dejado de plantear a los palestinos desde 1948, se traduce en una guerra permanente, de tipo capilar, en la que está en juego el bloqueo de servicios básicos como agua, electricidad, alimentación, ayuda humanitaria, así como el no reconocimiento de los palestinos como sujetos de propiedad de sus casas y tierras y menos aún, como sujetos morales y políticos con los que sea posible interlocutar»; en ¿Qué guerra? de Rodrigo Karmy. 

Finalmente, dejamos con ustedes, para recordar y reflexionar, producto de esta infamia de Israel-EEUU hacia Palestina: 100 años de apartheid, de crimen organizado, ninguneando a Palestina, de gueto e insurrección, viviendo con impunidad total, haciendo confundir las víctimas, de torturas y miles de detenidos, de apoyo del FMI y tráfico de armas, de ocupación, de colonialismo y resistencia, de cerco fronterizo y alambradas de espinas, cercando campos de concentración y asfixia, de cientos de palestinos/as con piernas amputadas, entre muchos otros.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.