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La palabra «terrorista» ya no estará en el diccionario de la BBC

Fuentes: Clarín/La Vanguardia

La cadena de noticias estatal británica redactó una guía en la que pide a sus periodistas que no utilicen el término. Lo hacen para «informar» y no «interpretar» las noticias. En cambio, les sugiere usar los términos «hombre con una bomba» o «agresor». Los periodistas de la BBC, la radiotelevisión pública británica, suelen mostrarse sumamente […]

La cadena de noticias estatal británica redactó una guía en la que pide a sus periodistas que no utilicen el término. Lo hacen para «informar» y no «interpretar» las noticias. En cambio, les sugiere usar los términos «hombre con una bomba» o «agresor».

Los periodistas de la BBC, la radiotelevisión pública británica, suelen mostrarse sumamente cuidadosos a la hora de utilizar el término terrorista. La política editorial de la corporación -que cualquier usuario puede leer en su web- desaconseja el uso de la palabra si no se le puede atribuir a alguien, « porque puede suponer una barrera en lugar de una ayuda » para comprender los hechos de los que informa. Esas pautas han sido ahora incluidas en una guía distribuida entre los trabajadores del ente, a pesar del alud de críticas recibidas tras los atentados que el pasado julio azotaron Londres.

La BBC ya estaba acostumbrada a las quejas desde el extranjero por omitir el término terrorista, por ejemplo cuando recoge informaciones relativas a ETA (alude a sus miembros como militantes vascos o separatistas vascos), pero las protestas del público británico no llegaron hasta después de estallar las bombas del 7-J y el 14-J. La respuesta de la corporación ha sido reafirmarse en su línea, poniendo por escrito unas pautas que ya venían siendo práctica habitual en sus redacciones.

El manual -de carácter interno, pero cuyo contenido develó el diario The Guardian -subraya que «nuestras pautas no prohíben el uso de la palabra», pero pide «que se piense cuidadosamente cuando la emplee una voz de la BBC» . Diseñada por el cuerpo de gobernadores del ente, la guía sostiene que su objetivo es «permitir que otras personas interpreten, mientras nosotros informamos de los hechos tal y como los conocemos».

Estas recomendaciones persiguen disuadir al periodista de «adoptar el lenguaje de otros como propio», y le conminan a recurrir a conceptos como agresor (attacker) o bien hombre con una bomba (bomber), en lugar de utilizar el término terrorista.

La corporación hace gala de unos «estándares de exactitud e imparcialidad» que han convertido a la BBC en un referente a escala mundial. Por ello, pide extremar la cautela («eso no significa que enmascaremos nuestras informaciones»), especialmente ante el auge de los medios digitales, que borran la división entre las audiencias domésticas y extranjeras.

La radiotelevisión pública se financia gracias al cobro de un canon de 180 euros anuales por hogar. El Gobierno de Tony Blair ha renovado este año la licencia hasta el 2016, pese a no estar de acuerdo con la cobertura que hizo la cadena de radiotelevisión pública británica de la guerra de Irak.

El Foreign Office incluso ha propuesto al ente que considere la posibilidad de crear un canal de noticias en lengua árabe para competir con los cadenas de televisión Al Jazeera y Al Arabiya, que considera antioccidentales.