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Geografía y geopolítica del hambre

Siempre volvemos a Josué de Castro

Fuentes: Rebelión

El holocausto del hambre  «El hambre es la expresión biológica de los males sociológicos» Josué de Castro   «Subdesarrollo es una forma de subeducación» Josué de Castro   «Solo hay un tipo de desarrollo verdadero: el desarrollo del hombre» Josué de Castro ¿Quién fue Josué Apolônio de Castro? Rememoro que un amigo, estudiante de medicina […]

El holocausto del hambre 

«El hambre es la expresión biológica de los males sociológicos»

Josué de Castro

 

«Subdesarrollo es una forma de subeducación»

Josué de Castro

 

«Solo hay un tipo de desarrollo verdadero: el desarrollo del hombre»

Josué de Castro

¿Quién fue Josué Apolônio de Castro?

Rememoro que un amigo, estudiante de medicina en los años de 1970 me recomendó leer un libro cuyo titulo es «Geografía del Hambre», en verdad, recorrí sus páginas con estupor e indignación que aquel médico brasileño Josué Apolônio de Castro lo había escrito.

Josué fue un político y sensible intelectual brasileño (1908-1973) que logró con sus escritos despertar y tomar conciencia en todo mundo sobre la calamidad y el infortunio que representa el hambre.

Contribuyó Josué con sus estudios y conocimientos sobre la geografía a la que unificó con los fundamentos de la ecología para desarrollar una visión más certera sobre los estragos del subdesarrollo que padecen los paises perifericos.

Subdesarrollo y dependencia,dos elementos, dos categorías políticas, con funestas derivaciones en los pueblos traducidos en hambre y miseria como cercos de la pobreza institucionalizada. En fin, símbolo de ausencia de autodeterminación de los gobiernos y sus pueblos. Perón estableció de manera sencilla los objetivos estratégicos a alcanzar: «Justicia social, independencia económica y soberanía política», sin ellos, «jamas seremos dichosos», como lo sentenció Simón Bolivar.

Argentina hambrienta

El Dr. Rodolfo Franco, médico de la comunidad wichí de la Misión Chaqueña, Provincia de Salta, escribió un texto publicado en la «Garganta Poderosa» en el cual se refleja la situación crítica que viven los pueblos originarios en la provincia norteña. «En lo que va de este año hemos sabido de seis niños wichíes fallecidos por desnutrición. Para que tomen noción de cuál es la situación y el nivel de abandono, entre Misión Chaqueña y Misión Carboncito, a 50 kilómetros de Embarcación suman 6.000 habitantes y yo soy el único médico».

Para Franco existe «un plan sistemático de exterminio planificado para que los indígenas desalojen las tierras que son suyas hace 5.000 años. Saben que se quedarán para siempre a pesar de que los terratenientes de Salta intentan echarlos para poner soja. Como no lo pueden hacer con balas porque queda muy feo, impiden que se eduquen, que tengan medios para sobrevivir y mejorar en esta sociedad; niegan la comida y el agua, derechos fundamentales.»

Así expuesto-sintéticamente-una realidad que tiene sus raíces en la ambición y en la dehumanización que sufren las personas en su afán de poseer, a como dé lugar, fortunas y poder político. Desde el cooperativismo sabemos que el hambre se combate con educación, trabajo digno y buena gobernanza pública, no existe otra formula.

El cooperativismo posee las cualidades de combate a la pobreza a condición de que no se la desvirtúe, se lo respete en su integridad, en sus valores, sus principios y su pedagogía libertaria y transformadora.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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