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Ponencia para el Día del Periodista en Venezuela

Su «Libertad de Expresión» y la Nuestra

Fuentes: Rebelión/Fundación Federico Engels

«El procedimiento moralizador del filisteo consiste en hacer creer que son idénticos los modos de actuar de la reacción y los de la revolución…El rasgo fundamental de esas asimilaciones e identificaciones lo constituye el ignorar completamente la base material de las diversas tendencias, es decir, su naturaleza de clase, y por eso mismo su papel […]

«El procedimiento moralizador del filisteo consiste en hacer creer que son idénticos los modos de actuar de la reacción y los de la revolución…El rasgo fundamental de esas asimilaciones e identificaciones lo constituye el ignorar completamente la base material de las diversas tendencias, es decir, su naturaleza de clase, y por eso mismo su papel histórico objetivo». León Trotsky

¿Es posible la «Libertad de Expresión» bajo el Capitalismo?

Hacia un diagnóstico:

Mientras los mass media sean «propiedad privada« o entes peleles sometidos a gobiernos de la burguesía no habrá «Libertad de Expresión» democrática… habrá «Libertad de Expresión» burguesa. Ni Televisa, ni RCTV, ni Globovisón, ni El Mundo, ni El País, ni Abc, ni el Clarín, ni la Nación….serán jamás voceros de las luchas democratizadoras verdaderas mientras sean herramientas para negociar y mentir en manos privadas. Es imprescindible tener esto bien claro. El papel de los medios burgueses, repitámoslo mil veces y más, es enmudecer a los pueblos, hacer invisibles sus luchas y sus demandas. Silenciar el clamor popular que exige justicia y que desea terminar con la miseria y la barbarie. Jamás tolerarán dar voz a la clase que odian. A la clase que odian de mil maneras, incluso de manera hipócrita. Esto es una lucha de clases.

Nadie debe esperar «Libertad de Expresión» democrática de un sistema totalitario, de la dictadura del capital, del reino donde campea, impune, el culto a la personalidad de los mediocres, de la publicidad degenerada en exageraciones serviles, de la conspiración sistemática contra la memoria, la dignidad, la cultura, la ciencia y la emancipación de los pueblos: Disney, AOL-Time Warner, Sony, News Corporation, Viacom, Vivendi y Bertelsman… y todos sus lebreles, imitadores, sucedáneos, cómplices y serviles.

Es imprescindible tener conciencia no asustadiza sobre la fortaleza del enemigo. Más imprescindible es tener conciencia revolucionaria sobre nuestras fortalezas. Ellos manejan la agenda temática de la opinión pública, ellos manipulan sus noticias, ellos distorsionan la realidad y ellos mienten con cinismo. Nosotros hemos iniciado la transformación radical y permanente de la vida. Ellos cumplen su tarea de clase explotadora que degenera e intoxica las relaciones sociales para debilitarlas al máximo. Ellos nos inyectan odio burgués camuflado de mil modos, especialmente en forma de miedo que se siembra a diestra y siniestra gracias, entre otros, a sus «profesionales del periodismo». Ellos miran con desprecio a la clase obrera que les sirve de inspiración para desplegar artimañas alienantes y represivas. Entre ellos y nosotros existe una lucha, una lucha de clases que no admite «reconciliaciones» ni medias tintas.

«Venezuela es el país donde hay más libertad de expresión en el mundo. En ella el sector privado acumula 90 periódicos, 700 radioemisoras comerciales, 78% de las televisoras VHF y 82% de las VHF. Salvo dos diarios que guardan un cierto equilibrio informativo, los medios privados predican el derrocamiento violento del gobierno democrático y divulgan falsedades y puntos de vista contrarios a él sin que éste haya respondido jamás con medidas de censura, cierre, suspensión ni confiscación de ediciones….Venezuela es el país con menos libertad de expresión. Los medios privados suplantan a los partidos políticos, inventan partidos y dirigencias mediáticas, incitan a la discriminación étnica y social, a la guerra civil, al sabotaje de la industria petrolera y al golpe de Estado, colaboran activamente en éste al interferir las emisiones del gobierno democrático y difundir falsa información, pactan con la dictadura mediática, imponen un apagón comunicacional a favor de ella, vetan medio millar de comunicadores y mantienen un interdicto contra toda persona, noticia o institución que no se ajuste a su línea editorial. Decir que en Venezuela la telebasura equivale a libertad de expresión es ser cómplice de agresión contra ésta.»Luis Brito García.

1. De los 6.000 millones de habitantes del planeta, apenas 500 millones viven confortablemente, mientras 5.500 millones siguen en la penuria…mientras que la producción planetaria de los productos alimentarios básicos representa más del 110% de las necesidades mundiales, 30 millones de personas siguen muriendo de hambre cada año, y más de 800 millones se encuentran infra-alimentadas.

2. «La mitad de todos los trabajadores del mundo -cerca de 1,4 mil millones de trabajadores pobres- viven actualmente con menos de 2 dólares al día por persona. En los últimos diez años, el desempleo oficial creció más de 25 por ciento y afecta hoy a cerca de 192 millones de personas en el mundo, o el 6 por ciento de toda la fuerza laboral. A pesar del fuerte crecimiento económico de 4,3 por ciento en 2005, la economía mundial no está dando respuestas adecuadas a la creación de nuevos empleos… Sería necesario crear cerca de 40 millones de trabajos cada año en la próxima década sólo para satisfacer la demanda… «.

3. Desde el 11 de septiembre el presidente de EE UU ha conseguido que el Congreso y el Senado liberasen 60.000 millones de dólares. Con lo que se está empleando hubiera bastado para erradicar el hambre, la ignorancia, la enfermedad endémica, evitar la explosión demográfica y mantener vivo a un planeta maltratado y enfermo.

4. El 85% del gasto mundial en educación el año pasado fue en países ricos, sólo en educación primaria, los países ricos invirtieron más de 4.000 dólares por estudiante el último año, contra 400 dólares en América Latina y 38 dólares en el sur de Asia. El reporte del organismo señala que «la caída en el gasto público en salud y educación llega en momentos en que el gasto militar mundial está estimado en 2,3% del ingreso global, es decir, más de 800.000 millones de dólares al año.

5. El gasto mundial en publicidad, según las estimaciones más prudentes, asciende ahora a 435 mil millones de dólares. Su crecimiento ha sido particularmente rápido en los países en desarrollo: en la República de Corea casi se triplicó en el período 1986-1996 y en Filipinas aumentó un 39% al año en 1987-1992. En 1986 había sólo tres países en desarrollo entre los veinte que más gastaban en publicidad. Un decenio más tarde eran nueve. Datos y cifras sobre nuestros hábitos televisivos… Cantidad total de dinero invertido en propaganda televisiva en 1999: $40 billones.

6. Según cifras de la UNESCO, más de 140 millones de niños sobreviven en la miseria y el abandono, al menos 250 millones de niños son explotados en el trabajo -muchos de ellos en puestos peligrosos o expuestos a accidentes graves- y miles de niños participan en los conflictos armados, son víctimas de ellos o padecen sus consecuencias. Además, «muchos otros son sometidos a tráficos y abusos sexuales y son explotados en el tráfico de drogas», indicó la organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

7. Todavía existen más de 113 millones de niños privados de acceso a la enseñanza primaria y 880 millones de adultos son analfabetos de acuerdo a cifras de la UNESCO. América Latina y el Caribe, si bien se ha reducido la proporción de analfabetos absolutos en la población adulta, aún 41 millones de personas no saben leer y aproximadamente 110 millones de jóvenes y adultos no han culminado su educación primaria. Y aunque se produjo un importante avance en el acceso, un 3% de los niños en edad de ir a la escuela, se encuentra fuera de ella.

8. El listado de BUSINESS WEEK sobre las mil empresas más importantes del mundo es encabezado por General Electric, cuyo valor de mercado es 520 mil 250 millones de dólares, una cifra similar al Producto Interno Bruto de México. En segundo sitio está Intel, una firma con valor de 416 mil 710 millones de dólares; la sigue Cisco Systems, con 395 mil 10 millones de dólares; Microsoft, con 322 mil 820 millones de dólares y en quinto sitio Exxon Mobil, cuyo valor es de 289 mil 920 millones de dólares. De las mil empresas, 484 son estadounidenses. En conjunto, estas compañías tienen un valor de 13 billones 112 mil 300 millones de dólares. Otras 149 son japonesas, con un valor de 2 billones 891 mil 700 millones de dólares. Ala lista se agregan 94 firmas británicas, que valen 2 billones 110 mil 900 millones de dólares; 44 francesas, que tienen un valor de un billón 153 mil 900 millones de dólares. News Corporation es dueña de 30 periódicos, entre ellos el Times de Londres, 22 canales de televisión, cadenas como la FOX, la Twentieth Century Fox Corporation. Además es dueña de empresas editoriales, televisión por cable. El dueño es Rupert Murdoch. La fusión de la AOL con Time Warner a principios de 2001, se valuó en 103.000 millones de dólares, eso incluye al mayor proveedor de Internet del planeta; Time Inc; Warner Music Group; Warner Brothers y más de 800 canales de televisión por cable. El dueño es Ted Turner, fundador de CNN.

9. En 1985 había ya en los países en desarrollo 570 millones de personas que poseían un televisor en sus casas. En 1991, esta cifra casi se había duplicado (1.120 millones, es decir, la población total de los países industrializados). Durante esos seis años, el número de televisores aumentó 12% anual -lo que representa 134 millones de nuevos propietarios- seis veces más que el ritmo de crecimiento de la población.

10. La pornografía ingresará este año 57 000 millones de dólares. Según estima, en los últimos cinco años la pornografía digital ha crecido mil 800 por ciento… son 260 millones de páginas porno las que circulan actualmente; en1998, eran 14 millones de sitios5.

La Censura Burguesa de cada día

La censura de la burguesía, que no es otra cosa que la actualización cínica del fascismo, se deja sentir ferozmente contra los trabajadores, los campesinos, los obreros, los estudiantes… que sufren la censura, incluso, como una forma de guerra ideológica. Guerra de conquista, bandidaje y robo de la información. Asesinato de la verdad en público para seguir saqueando al mundo. El «crecimiento« anárquico de las Industrias Informativas burguesas constituye una de las formas de censura más características del capitalismo. La censura les sirve no sólo para manipular conciencias privándolas de su libertad de información, también es resultado de una lucha por los mercados de consumo mass media y de la crisis de sobreproducción de imágenes imperante y avasallante.

Si los medios, modos y relaciones de producción informativa siguen siendo propiedad privada la influencia de los monopolios tenderá a agudizarse y a hacerse cada día más violenta. Cada vez es será más difícil disponer de espacios y herramientas para la producción informativa no alienada, su distribución y exhibición… las herramientas de producción seguirán secuestradas por monopolios «impenetrables» e «intocables». Seguirá reinando la censura del cinismo comercial. Serán más frecuentes los ataques desde la prensa burguesa, las ridiculizaciones desde sus televisoras y sus radiodifusoras. No podemos dejar de analizar, desenmascarar y combatir los estragos históricos del Imperialismo y la censura que incuba como su expresión fascista más desesperada. La censura, directa o indirecta, expresa o solapada, impuesta o autoimpuesta, ideológica o económica, representa el parasitismo y la descomposición fascista del capitalismo que, apoyado en policías de la conciencia, (además de otras formas de violencia contra los pueblos) pretende mercadear eternamente con la información que ellos fabrican para asesinar a la realidad, para cercenar la libertad e las ideas revolucionarias y la libertad de expresión de los pueblos en lucha.

La censura no es otra cosa que la actualización cínica del fascismo. Una forma más de guerra ideológica que no sólo pretende manipular conciencias privándolas de su Libertad de Expresión, también es resultado de una lucha, no pocas veces mafiosa, para apoderarse de los espacios de distribución y cercenar conciencias. Es decir la censura a la Libertad de Expresión es también una forma de impedir el pensamiento.

No es lo mismo libertad de empresa y libertad de expresión.

«Los moralistas quieren, ante todo, que la historia los deje en paz; con sus libritos, sus revistillas, sus suscriptores, el sentido común y las normas morales. Pero la historia no los deja en paz.»León Trotsky

La Libertad de Expresión revolucionaria no puede existir en estado pasivo, en una meseta neutra, con una objetividad ilusoria y aletargada… debe vivir en lucha dialéctica permanente para abrir espacios, lenguajes… relaciones sociales. Debe florecer en la praxis de una dialéctica de la «libertad» no burguesa. La Libertad de Expresión nuestra, la que lucha contra el capitalismo, la que debe ser ejercida en un escenario transparente para la búsqueda de la verdad construida entre todos. No por los estafadores de conciencias que prostituyen a escritores, a periódicos o mass media enteros. Si no se comprenden las raíces económicas del capitalismo, sin un diagnóstico profundo sobre sus implicaciones políticas y sociales y sin poner a la Libertad de Expresión revolucionaria como una tarea democratizadora central, es imposible dar el menor paso para entender cómo organizarse y luchar para terminar definitivamente con la barbarie de la burguesía.

«Libertad de Expresión« en el diccionario del discurso burgués significa: «Libertad de Mercado« noticioso, incluso, para inventar el mundo que a ellos mejor les acomoda a la hora de explotar y alienar a multitudes de trabajadores. Eso es un delito de alta traición que se aprovecha de la inocencia y la ignorancia de pueblos lacerados por la miseria educativa y cultural. Delito de robo agravado de la verdad con el secuestro en forma de la «propiedad privada« de los medios para la información colectiva. Delito de secuestro que toma por rehén a sociedades que no tienen posibilidad concreta de elegir alternativas ni de luchar, de igual a igual, contra la hegemonía de los monopolios mercantiles de la información. Eso es un delito de usurpación de funciones porque se asumen como voceros de una sociedad que jamás los ha elegido para tales fines. Eso es un delito de suplantación de personalidad jurídica y política al asumirse como «cuarto poder»… poder de facto ante el cual el mínimo control social se sataniza como atentado a la «la libertad de expresión» de las empresas mass media, mientras a cambio ellos si violan, y con cinismo, la libertad de información de los pueblos. Delito, pues, impune y a la vista de todos. Delito impune en la plaza pública.

Todo episodio que intente suprimir la Libertad de Expresión de los pueblos en lucha es una monstruosidad. Impedir la democratización de la Libertad de Expresión tiene ribetes intolerables. La historia de las luchas humanas incluye una lista larga de estrategias y soluciones con que, tarde o temprano, los pueblos han sabido amplificar sus voces y sus ideas. Nadie tiene derecho a cancelar la Libertad de Expresión revolucionaria ni a cancelar las fuentes información y acción verdaderas. Sólo intentarlo es una provocación en escalada represora.

Aun así cada vez son más frecuentes los ataques, las prohibiciones, las excusas insustanciales contra la Libertad de Expresión revolucionaria. No podemos dejar de analizar y desenmascarar los estragos históricos de toda represión patente o latente. La censura, directa o indirecta, expresa o solapada, impuesta o soterrada, ideológica o económica, expresa el parasitismo y descomposición fascista del capitalismo que, apoyado en policías de la conciencia, pretende custodiar la información, la realidad, las ideas… La censura plantea una guerra civil de los significados. La censura es un arma de la alienación.

La mayoría de los mass media burgueses han mostrado su manía por el desfalco de la realidad y la subordinación bajo los intereses de los amos. Se entregan dócilmente a los generales oligarcas y a sus oficiales represores, a los gerentes y a los anunciantes. Producen su «información» o su «comunicación» sólo con el fin de obtener ganancias para beneficio de sus jefes. No importa la verdad, la respetabilidad, la honestidad… importa convertir en creíble cualquier mentira que «venda». Exigen para eso «libertad» de acción, «libertad» de empresa, «libertad» para sus negocios informativos, «libertad» para la degeneración de las comunicaciones sociales. Asumen como suya, es decir, como su Propiedad Privada la «libertad» para imponer sus principios, su defensa de la «objetividad», la «veracidad» que conviene a sus negocios y al concepto de «democracia» burguesa que mejor acomode a su fanatismo por monopolizar, rentablemente, el poder. Todos los poderes.

Se desgañitan para demostrar que son los paladines de la «imparcialidad» y de la «libertad de expresión» pero de aquella que le conviene al marcado de intereses capitalistas y hasta han sido capaces de idear «leyes» ambiguas, tendenciosas y clasistas para legalizar lo ilegítimo. Quieren que creamos en su idea «neutralidad» cuando vivimos en sociedades dividas en clases, con intereses en lucha permanente. Pretenden que se vuelvan nuestros y para siempre los intereses, la estética, la moral y la retórica de los empresarios, los represores, los banqueros y la burguesía toda. En eso invierten millonadas porque han sabido convertir la alienación de las clases oprimidas en un negocio de réditos estratosféricos. Ya basta.

Los mass media burgueses son incapaces de defender la Libertad de Expresión de los pueblos porque los consideran sólo carne de cañón para explotarla en sus negocios. Nunca permitirán la Libertad de Expresión de la clase a la que odian. Pero si usan, bañada de trampas, la palabrería legalista que alude a la «Libertad de Expresión» para guarecer sus tácticas hacia el control férreo y estratégico de los mass media. Sus medios de transmisión ideológica.

El sistema capitalista, todo, se sirve -mientras los hace también como negocio- de esos mass media para la obtención de sus mejores ganancias gracias a esclavizar y alienar a los seres humanos no importa que esa explotación alienante se finque en producir aceleradamente hambre, degeneración, enfermedad, muerte, corrupción y esclavitud de conciencias… el capitalismo hace lo inimaginable para perpetuarse en el poder. Se trata de una guerra que usa a los mass media como armas de guerra ideológica. ¿Dónde está la «Libertad de Expresión»? Secuestrada, para que sólo sirva a la «liberación» de lo que la burguesía quiere «expresar». Más acumulación de bienes, más explotación de los trabajadores, más riqueza para ellos. Sólo para ellos.

En las relaciones sociales fetichizadas y de alienación predominantes bajo el capitalismo es imposible la «Libertad de Expresión« democrática. Tal Libertad sólo podrá ser posible en y por el Socialismo porque bajo los designios del capitalismo la única idea de «libertad« es la «libertad« burguesa. No nos engañemos. El capitalismo que con sus mass media exalta la «igualdad«, como palabrería para quedar bien, sólo persigue la exclusión de toda expresión que no sea la expresión de los intereses burgueses. Esa es la realidad que nos aplasta. Cada vez más personas son silenciadas. El problema de la «Libertad de Expresión« revolucionaria no será resuelto sólo «leyes« ni con acceso a los mass media, el problema es el debate entre el Capital y el Trabajo… es el problema de la lucha de clases.

Nuestro objetivo más importante es transformar la realidad toda para que la Libertad de Expresión sea la expresión libre de la revolución hacia el socialismo. Ello sólo es posible en un proceso que perfeccione y profundice la democratización de nuestro trabajo en Comunicación e Información. No basta con Libertad de Expresión que se contraponga los intereses del capitalismo con un programa de revolución permanente hacia el socialismo– hay que ir más allá para renovar y potenciar (además de los mass media) el imaginario, la creatividad, el entusiasmo y las certezas revolucionarias de la sociedad toda. Un Nuevo Orden Socialista Mundial de la Información y la Comunicación.

No habrá Libertad de Expresión verdadera si la comunicación sigue secuestrada por el capitalismo.

«La clase dominante impone a la sociedad sus fines y la acostumbra a considerar como inmorales los medios que contradicen esos

Fines».León Trotsky

Hoy las luchas democratizadoras de la «Libertad de Expresión», comunicación e información marcan un punto de inflexión en la lucha contra los regímenes oligárquicos en América Latina. Una lucha de las clases sociales dominadas y explotadas ha decidido derrotar el control sobre la interpretación del mundo y su transformación. Lucha contra la Iglesia, las monarquías, los terratenientes, los ejércitos, las burocracias, las burguesías, los imperialismos… lucha contra las clases dominantes y contra su secuestro sistemático de la «Libertad de Expresión». Lucha contra todo lo que mantiene bajo su control mercantil la realidad, la expresión de clase y el flujo revolucionario de la información. He ahí Venezuela, oronda en su oportunidad democratizadora más clara en años. No debemos permitir, bajo ningún concepto, que esta lucha extraordinaria de la Revolución Venezolana sea agredida, calumniada o interferida por nadie. Manos fuera de Venezuela.

No renovar la concesión a RCTV es la decisión revolucionaria y poética de un pueblo que, esta vez, decide por sí mismo lo que mejor compete al interés social por encima de los intereses privados. Venezuela ha iniciado la liberación de sus medios de comunicación contra el uso mafioso, golpista y alienante acostumbrado a lucrar con cinismo. Basta ya, Venezuela inició su nueva Libertad de Expresión verdadera y socialista. Se lo mire por donde se lo mire. Es una lucha revolucionaria que nos involucra a todos. No hay lugar para la indiferencia.

Véase el tamaño de esta lucha: según datos de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL) el 78% de las estaciones de televisión en VHF son privadas, mientras que 22% son del sector público. En la banda UHF, el 82% de las estaciones son privadas, el 11% están asignadas a operadores de servicio comunitario y 7% al sector público. El grupo más grande e importante de la televisión venezolana es Venevisión, cuyo dueño es el magnate Gustavo Cisneros Rendiles, quien también apoyó el golpe de estado del 11 de abril del 2002. El segundo grupo de la industria de la radio y la televisión es el grupo 1BC, encabezado por el millonario Marcel Granier, dueños de RCTV, radio 92.9 FM, Radio Caracas Radio (RCR) y las empresas Recorland y Línea Aérea Aereotuy. El grupo 1BC esta asociado a Coral Sea Inc, con sede en Miami, comercializadora exclusiva de las producciones de 1BC. Estas dos empresas concentran el 85% de la inversión publicitaria, tienen el 66% del poder de transmisión, dominan las redes de transmisión y difusión de la señal; controlan además, 80% de la producción y elaboración de mensajes, informaciones y contenidos que difunden en Venezuela.

Los pasos que emprende Venezuela rumbo a la democratización de su espectro radioeléctrico constituyen un ejemplo y un enamoramiento. Es indispensable la solidaridad y la asunción de responsabilidades activas para contribuir al avance del socialismo ratificado, incluso, con votos el 3 de diciembre de 2006. (7,3 millones de ciudadanos, 63 por ciento de los votos emitidos)

No podemos permitir a la ingerencia de Organización de Estados Americanos (OEA)… ni la injerencia disfrazada de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH). Venezuela no necesita la mano de las mafias burocráticas internacionales. Manos Fuera de Venezuela. Lo que ahí ocurre es ejemplo en materia de comunicación que debe ratificarse en los foros mundiales más importantes y menos complacientes con la barbarie y la miseria producidas por el capitalismo. Esta lucha venezolana es la práctica misma de una Revolución que avanza en la construcción de un Nuevo Orden Socialista y Mundial para los Medios de Comunicación, contra toda forma de alienación y hacia a la Revolución Permanente y creativa de la libertad de expresión. Está a la vista.

Es necesario hacer saber y sentir al pueblo venezolano, que su ejemplo en el frente de los medios de comunicación es absolutamente indispensable para todo el mundo, que sus triunfos contundentes y expansivos, son triunfos que dan el ejemplo a la humanidad que se moviliza a estas horas para activar luchas similares e idénticas en todo el mundo. Suspender la concesión a un canal oligarca y golpista para hacer nacer un canal de servicio público no es sólo un triunfo político venezolano… es triunfo ético, estético y poético de una lucha que adquiere importancia superlativa con alcances extraordinarios en la ruta de ganar la batalla simbólica de los pueblos. Nada menos.

No importan las lágrimas del cocodrilo burgués ni los gritos histéricos de los amigos de los oligarcas que ocupan cargos de nivel nacional o internacional… no importa la palabrería de los «políticos» ni de los «académicos», ni los de los «periodistas» que son, y han sido, serviles a los intereses capitalistas. Lo importante es que el pueblo venezolano triunfe en cada tarea que emprende y que haga suyos todos los medios necesarios para informarse e informar al mundo sus logros magníficos. Fortalecer sus medios y modos para comunicarse al interior y al exterior de Venezuela. Lo importante es la voz de un pueblo que quiere cambiar su historia y hacerse protagonista de su destino y no victima. Ganar la querrá simbólica.

Lo importante, a estas horas, es comunicar la revolución hacia el Socialismo de maneras nuevas con formas de comunicación nuevas, superar los modos y los métodos viejos desvencijados, derrotar y superar las maneras y las manías de los medios de comunicación burgueses. Aprovechar, eso si, aquello que valga la pena, lo mejor y liberarlo de las garras de la «propiedad privada». Lo mejor es comenzar a trabajar hacia una comunicación distinta, fértil, amorosa, con sentido del humor fresco y con una estética que, por fin, nos exprese a todos… que exprese a la revolución socialista de Venezuela y a todas las revoluciones hermanas del mundo. Eso es lo importante.

Repudiamos una y mil veces las cualquier injerencia de la OEA y de todos sus aliados, tengan el título que tengan. Exigimos respeto por la voluntad democrática del pueblo venezolano, su presidente, sus leyes específicas en materia de comunicación y sus decisiones en materia de Libertad de Expresión revolucionaria hacia el socialismo.

Todos debemos luchar hombro a hombro junto a Venezuela contra al Capitalismo y hacia el Socialismo. Los trabajadores en general, los trabajadores de los medios de comunicación en particular, los usuarios de los medios, los movimientos sociales de base, los colectivos de comunicación no alienada y no alienante, los especialistas honestos, los docentes críticos, los estudiantes rebeldes… todos los revolucionarios del mundo sumarse a una lucha que incluya debates abiertos, declaraciones y manifestaciones públicas para que los pueblos sepan que Venezuela no está sola en esta batalla ejemplar, necesaria y embelezante.

Sus fines justifican a sus noticieros. Ética de la canallada.

Una plaga de noticieros burgueses asesina a la verdad en público… de norte a sur, de este a oeste, antes de dormir y al amanecer arrecia la alienación informativa de los noticieros burgueses. ¿Es una casualidad? Dicen ser «periodistas», «comunicólogos» esos lebreles entrenados para recoger la presa «informativa», entrenados para traducirlo todo al lenguaje de sus amos, entrenados incluso en universidades y claustros de alta alienación, para ahogar la verdad en saliva mercenaria que exhibe, con cinismo triunfal, la médula ideológica de un muerto que deambula en las campiñas de la historia: el capitalismo mismo. Eso si, un muerto farandulero adornado con escándalos, corrupción y oscuridad luminosa, como las pantallas de la tele. El escenario de la producción informativa es también un escenario de la lucha de clases, escenario de una lucha semántica, sintáctica y pragmática. No se puede ocultar ese escenario.

Esa farándula de noticieros burgueses financiada por la alienación quiere educarnos para que vivamos asustados y desesperanzados en un mundo, según los intereses de ellos, imposible de transformar. Quieren que nos levantemos temprano (o que vayamos al dormir) infestados de angustia, infelicidad, miedo… quieren que no pase por nuestra cabeza, (y sueños) otra cosa que esa «verdad» de ellos, transmitida en «vivo y en directo» desde «el lugar de los hechos»… quieren que anide en nuestra inteligencia y corazón esa «realidad» que inventan ellos y que tiene por respiro único -entre lo que dicen que es noticia y noticia- el reino feliz de la publicidad. Ese reino terso, jovial y todopoderoso donde vive un «dios« degenerado que devora el producto del trabajo. Todo lo que no pertenece a ese reino, la otra clase social… la clase sometida, es «feo», «peligroso«y según ellos debemos resignarnos. Dicen que fabrican sus «noticias» para tenernos «actualizados«.

Y no faltan los «profes» que en algunas universidades enseñan a sus discípulos la Premisa Mayor de cierto «periodismo«, su piedra filosofal: «no pensar…« (es decir no pensar libremente), le dicen a los alumnos. Hacen saber a los estudiantes que es peligroso pensar libremente, que «queda mal«, que hay que ser «objetivos», (es decir sumisos) que criticar está «pasado de moda», que es «setentista», que no es visto con «buenos ojos« por los dueños de los mass media , es decir los patrones, (los que pagan), los que pueden impulsarte si te vuelves dócil, servil, funcional, útil, a la causa originaria que consiste en dejarte explotar, hacerte cómplice de tu propia humillación para que ellos cobren más caro… acumulen influencias, poder…ganen más, para siempre.

Muchos estudiantes incluso pagan (colegiaturas, obscenidades, extorsiones y pleitesías nada baratas) para que les eduquen así. «Información exclusiva de última hora«: en los pasillos de ciertas universidades deambulan estudiantes victimados por educadores cuya integridad ética (incluso académica) no aprueba los exámenes más laxos. ¡Alguien haga algo!¡no lo celebren!. A diestra y siniestra se embauca a los estudiantes con el sueño peregrino de volverlos «periodistas» o «comunicadores» famosos sólo porque serán sentados ante una cámara a leer «las noticias más importantes hasta el momento». Algunos ensayan en las aulas, y más allá también. Negocio redondo.

Mientras tanto el «mercado» de las noticias compra y vende la nota más «espectacular», lo que reúna al menos tres condiciones del show bussines:

1. que parezca verdad y esconda lo real

2. que demuestre la impotencia de todos aquellos que no sean fuerza viva del stablishment.

3. que genere raiting.

Y, a últimas fechas, será noticia de «primera plana» todo lo que contribuya a criminalizar la Revolución, a criminalizar la lucha obrera, campesina, de movimientos sociales etcétera. Criminalizar todo aquello que ya no soporta la podredumbre cínica que les destroza la vida: el capitalismo minuto a minuto y «en el lugar de los hechos». Será famoso aquel que mejor criminalice al proletariado, su enemigo de clase. Quien más lo ensucie, difame, tergiverse, deforme y diluya. No importa qué bajeza haya que usar: chistes vulgares, testigos falsos, jueces corruptos, políticos prostituidos, clérigos en desgracia… sus «líderes de opinión» bien dispuestos a bajarse los pantalones para cobrar fama y dinero porque sus fines justifican a sus noticieros. Y cobran fortunas por eso. No a todos.

No es «noticia«, en los medios burgueses, la explotación, incluso la de sus «comunicólogos», no es «noticia« el triunfo de las luchas sociales que ocurren incluso en el corazón de muchos monopolios de la información burguesa. No es «noticia« la Revolución, no es «noticia« el avance de la conciencia ni la experiencia organizativa de quienes quieren transformar al mundo… cambiar la vida. Son, eso si, materia para «noticia« evangélica, la represión de obreros y estudiantes, los «éxitos» de los patrones, los huracanes, terremotos, sequías… que suelen ser presentadas como «malignidades» que «castigan» a los pobres y eso en manos de los «informativos» burgueses acaba siendo oportunidad moralizante par advertir apocalípticamente que no se debe ser «pecadores», «desobedientes», «indóciles« o «subversivos«. Esa industria de la alienación basada en producir raiting con noticias faradulizadas, que se apropia la materia prima de los «hechos», pretende consolidarse escuela mundial de lealtades y sumisión con el capitalismo que al mismo tiempo ha sabido convertir, para colmo, en «noticia» la traición, la represión y la brutalidad contra las luchas sociales más avanzadas. Ese acopio de experiencias represivas que ciertos «profesionales de la información» ejecutan también, tan bien, desde las pantallas y las páginas, fue formado progresivamente como industria y máquina de guerra ideológica cuya función es mantener incluso en la familia, las oficinas, las iglesias y las escuelas como «células» de reproducción ideológica del autoritarismo, el capitalismo y el imperialismo.

La industria fabricante de espejismos noticiosos comete un asesinato diario y en público que es un asesinato cultural: la muerte de la verdad. Asesinato de la verdad colectiva ante las miradas atónitas de la población, los niños, los adolescentes, los adultos, hombres y mujeres. Y lo convirtieron en negocio. Lindos muchachos, científicos de la «información» burguesa, «profesionales» de la noticia, «salvaguardas» de los hechos… sepultureros de la verdad. Y rondan impunemente en Venezuela donde quedaron insatisfechos y derrotados los vampiros mediáticos, con una estaca popular en el pecho de sus negocios más oscuros que un día soñaron asesinar un proyecto revolucionari,o letra por letra, y les falló. Rondan en México los buitres que se saborean los festines electoreros, que babean tras los antecedentes de las «celebridades» (porque esconderlos, maquillarlos, también es negocio para «comunicadores«). Rondan los mismos vividores en Argentina, Chile, Perú… incluso, algunos, se hacen presidentes. Rondan y ennegrecen detrás de jugos, caldos, sangre «informativa» para mantener la «atención» de ese público al que imaginan postergado para siempre, idiota crónico o idólatra consuetudinario, derrotado para siempre mientras, claro, compre y compre, diarios, noticieros, informativos con «candente actualidad». Dicen.

La «Ética» burguesa consiste en mentir sobre los hechos, desfalcarlos, someterlos a intereses de facciones mercantiles o políticas (que suelen ser lo mismo) y es un delito contra la humanidad. La Ética y la Moral burguesa para la producción informativa, que manipula a su antojo la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es la misma Ética y Moral que se hace llamar «periodística» para esconder sus latrocinios, hurtos, saqueos, crímenes mientras, se llenan la boca, una y otra vez, con la defensa de la «Libertad de Expresión» es decir la de ellos… la que les conviene.

Familia y escuela sumisos, para fabricar individuos sumisos, que ven noticias de manera sumisa. Transmisión de noticias de la clase dominante a sociedades acostumbradas a la explotación… a la esencia ideológica burguesa convertida en «lo más natural»… lo que se transmite ciegamente, acríticamente, culturalmente… como lo único que hay, como la finalidad de todo humano, de la historia. El fin, pues. Noticieros sacerdote, noticieros maestro, padre, madre… amos que dirigen la adaptación tatuada en el cerebro para vigilar, controlar mientras «la autoridad» informativa de la clase dominante, ejerce sus funciones de gendarme dentro de cada sujeto, reprimiendo o dirigiendo conductas y pensamientos.

Las noticias burguesas producidas industrialmente, contribuyen a la acumulación del capital y al aseguramiento de capital ideológico que se ha inoculado en la clase trabajadora como estrategia alienante para dirigir voluntades a distancia y permanentemente, como garantía de sometimiento espiritual de la clase trabajadores al capitalismo que es también una sistema cultural, político que depreda de mil maneras el trabajo, la riqueza, salud e integridad emocional de los pueblos. Victimado, alienado por la descarga descomunal de «información» burguesa en los «noticieros» de las oligarquías, el trabajador mira «noticias» muchas veces de manera a-crítica y con eso contribuye, sin quererlo, a su alienación. Por eso en necesario ganar la batalla simbólica armados con la crítica seria y proyectos de producción informativa en manos de la Revolución… o no habrá cambio posible.

¿Qué hacer?: Organizarse… movilizarse… elevar la conciencia… ganar la batalla simbólica.

¡Que eunucos despreciables no vengan a sostener que el esclavista, que por medio de la violencia o la astucia encadena a un esclavo, es el igual, ante la moral, del esclavo que por la astucia o la violencia rompe sus cadenas! León Trotsky

Convocamos a impulsar una Corriente Internacional de la Comunicación hacia el Socialismo que haga suya la lucha de Venezuela para liberar los medios de comunicación del control mercenario de las mafias monopolicas trasnacionales; que contribuya a construir una nueva comunicación con «Libertad de Expresión» revolucionaria, desde abajo, en todos nuestros países, bajo control de los trabajadores organizados, solidarios y con un programa revolucionario hacia el socialismo. Convocamos a Repudiar enérgicamente toda intromisión contra Venezuela, contra Bolivia, contra Ecuador… y a impulsar un programa Internacional de la Comunicación hacia el Socialismo.

No repitamos los sermones del «liberalismo» burgués, su «doble moral» ni su hipocresía mercantilista. No dependamos de los criterios burgueses para impulsar formas nuestras de concebir nuestra «Libertad de Expresión» revolucionaria, sus alcances, sus tareas pendientes y sus posibilidades de desarrollo en las manos de los trabajadores. Así la cosa cambia. Un proyecto de «Libertad de Expresión» revolucionaria es en primer lugar un programa revolucionario exigente, un método y un conjunto de tácticas organizativas, dúctiles y dinámicas, para la Comunicación, la puesta en común dialéctica de las ideas revolucionarias de la clase trabajadora. Es vital la Comunicación Revolucionaria y su Libertad de Expresión para toda organización revolucionaria. Es una herramienta imprescindible, un arma poderosa para transformar al mundo… cambiar la vida.

Mientras el Capitalismo ve perecer muchas de sus grandes verdades de clase, (es decir algunos de sus «logros», mayores y no pocos de sus «símbolos» más preciados); ascienden triunfantes los «signos» nuevos de la lucha proletaria que gana batallas y espacios concretos en la realidad y en los imaginarios mundiales. Pero no se trata de triunfos fáciles, la refriega es fenomenal. También la burguesía invierte millonadas en imaginación alienante. Pese a eso, no es milagro ni casualidad la bancarrota galopante de la «confianza» en el capitalismo y en sus emblemas bancarios, «institucionales», «morales» o publicitarios más logrados. No es «arte de magia» el logro proletario que ha desnudado al capitalismo hasta dejar a la vista las entrañas de la bestia destructora más perniciosa en la historia del planeta, bestia criminal productora de miseria y barbarie. Y la «Libertad de Expresión» de la imaginación revolucionaria ha tenido un papel sobresaliente en la lucha simbólica.

De nada sirve sólo el análisis y sólo la denuncia. Hace falta la acción consciente para transformar la realidad.

Presentar batalla ideológica a la burguesía implica no imitar métodos, no competir con los mass media burgueses calcando sus lenguajes y sus tácticas. Es necesario articular medios y modos según el momento de las luchas, enriquecer la difusión de la prensa obrera, ampliar sus círculos, mantener firme la vanguardia en las ideas y las intervenciones, elevar el nivel de la conciencia y defenderse a toda costa de la intoxicación y manipulación del ideario burgués y de su estética narcotizante. Expropiémosle lo mejor y usémoslo contra lo que nos agobia… pero además construyamos la mirada y la voz propias, el arte, el gusto, la cultura dinámica que se libera de la alienación. No sólo hay que defenderse hay que reconstruirse, fortalecerse y ganar la batalla de las ideas y de las formas… la batalla simbólica.

Pensemos que las herramientas pata la Comunicación social expropiadas a la burguesía y refuncionalizadas para la revolución, serán ayudantes del proceso revolucionario. No serán más fuertes, ni más importantes que la Revolución, que su papel es contribuir a impulsar la Revolución en todos los ámbitos desde loe económicos, los tecnológicos y los agrícolas, hasta los éticos los estéticos y los poéticos. Inclusiva. Es decir liberar la expresión humana de todas sus trabas burguesas.

Luchar contra toda táctica y estrategia burguesa que justifique su dominio. Interrogar activamente, (con los ojos de la clase trabajadora y no con la de los patrones), toda información que impida producir opinión libre y crítica.

Detectar y combatir cualquier signo y semiosis del imperialismo, hacerse consciente de la situación de guerra ideológica que se vive, saber de qué lado estamos, evaluar correctamente los alcances del dominio burgués, no dejar invisibles sus crímenes, no aturdirse con la palabrería ni con los «efectos especiales«, mirar claramente las alianzas que establecen entre ellos, entender cómo saquean los recursos naturales y cómo se las ingenian para robarle a los trabajadores el producto de su trabajo… es decir, toda la riqueza verdadera de los países.

Es imprescindible aprender a estar atentos, alertas, a la defensiva contra todas las maneras, por «divertidas» que nos parezcan, que la burguesía ha inventado para tenernos «entretenidos» mientras nos saquean y nos asesinan.

Es necesario «orientarnos», buscar la información que producen nuestros compañeros, nuestros aliados, directos e indirectos, que luchan hombro a hombro con el proletariado mundial, contra las armas de destrucción mass media del ejército de ideólogos mercantiles especializados en alienación.

Es indispensable que estemos alertas porque la burguesía se dedica a convertir en «víctimas« a los verdugos, se las ingenia para reprimir y criminalizar a quienes luchan por liberarse del yugo capitalista. Son capaces de ahogar en sangre los crímenes más horrendos para hacer invisibles tropelías como la bomba de Hiroshima, la invasión a Irak… y desde luego el robo degenerado que han desatado contra todos los pueblos del mundo. Día a día, hoa tras hora… Es indispensable entender cómo operan porque sólo entonces entenderemos cómo manejan los mass media. Cómo manipulan su «Libertad de Expresión» que nada tiene que ver con la nuestra.

Nosotros necesitamos medios de comunicación democráticos bajo control de los trabajadores. Activistas de una «Libertad de Expresión» que aun no existe plenamente y que debemos construir y renovar permanentemente. Activistas de la «Libertad de Expresión» revolucionaria comprometida con la comunidad internacional de los trabajadores y hacia un Nuevo Orden Socialista y Mundial de la Información y la Comunicación. Esa es la ruta que nos proponemos. Solución final al conflicto del secuestro burgués de la «Libertad de Expresión» para ponerla a salvo en manos de los trabajadores y los usuarios de los mass media liberados también de las garras de la alienación y de la Propiedad Privada.

Uno bien sabe que cualquier restricción a la «Libertad de Expresión« revolucionaria es invariablemente una restricción que recae sobre la clase obrera. La democratización de los mass media será útil para el proletariado sólo en si la ayuda a impulsarse en el desarrollo de la lucha de clases. Por eso es absolutamente necesario que la democratización de la «Libertad de Expresión« sea conducida por la clase trabajadora. Uno sabe bien cuántas estratagemas traidoras anidan en la imaginación burocrática o sectaria de quienes pergeñan arreglos, reconciliaciones, reformas… de toda clase y que terminan siendo medidas restrictivas con facha de «democráticas» contra la clase trabajadora. Es vital estar atentos a este peligro.

La lucha revolucionaria por la Libertad de Expresión debe oponerse a las mordazas sobre la opinión pública, su tarea suprema consiste en liberarla del yugo capitalista. Y esto sólo es posible impulsando a los medios de producción informativa y comunicacional para que emerjan de las manos de toda la sociedad. Se trata de una paso fundamental para la construcción del socialismo en donde incluso, las corrientes de la opinión pública honestas, que no han tomado acciones traidoras contra la Revolución Socialista, deben tener la oportunidad de expresarse libremente, de debatir e interrogar profundamente cada paso que se verifique. El deber del estado obrero es hacer accesible a ellos, en proporción a su número, todos los medios técnicos que requieran, como prensas, papel y transporte.

Es absolutamente absurdo creer que prohibiendo el pensar antagónico a la Revolución de los trabajadores estos se librarán de la influencia de las ideas reaccionarias. Es al contrario… cuanta mayor democratización de la Libertar de Expresión se garantice mejores serán las condiciones para el avance del movimiento revolucionario hacia el socialismo. Mayor flujo y riqueza en los debates. Eso implica enriquecer la lucha de las ideas contra la ideología y la prensa reaccionaria. Porque la lucha consiste también en el debate de las ideas, los principios que , tarde o temprano enriquecerán los talentos organizativos… y eso deben construirlo los trabajadores que no pueden permitir que nadie, ningún burócrata, ningún intermediario burgués sustituya su lucha.

Uno de los modos más efectivos de combatir las ideas, formas, manías y moralejas de los mass media burgueses es hacer crecer, en cantidad y calidad, los medios y los modos de la comunicación revolucionaria de los trabajadores. Llegará el momento en que ninguna basura del aparato mediático capitalista podrá convencer o sensibilizar a la clase trabajadora… serán incapaces de ganarse a los pueblos y nunca más podrán someteros a los designios de la esclavitud. No es difícil advertir qué tan importante es, en la lucha contra los mass media burgueses, denunciar y expulsar a todo agente de reconciliación de clase, negociación «democrática» de superficie… entrenado para degenerar a las organizaciones de la clase trabajadora inoculándole matrices ideológicas burguesas. Pongámonos a salvo de ese peligro tengamos en claro siempre que los trabajadores deben desarrollar un proyecto socialista de comunicación armándose con cuanto medio se ponga a modo para hacerse la «Libertad de Expresión» revolucionaria que exprese sus necesidades, defienda sus intereses, amplíe su horizonte, prepare y fortalezca, permanentemente el camino para la Revolución Socialista.

El Estado Socialista y la Comunicación.

Hacia un programa de Revolución Permanente en la Comunicación… incluso.

No basta con tener medios es necesario impulsar una Política de Comunicación Revolucionaria.

La Libertad de Expresión debe ser una conquista revolucionaria permanente, social y dialéctica, irreductible e inalienable. No una dádiva de «buen burgués [1] «. Hay que ver en Venezuela: «las estadísticas sobre el crecimiento de los medios de comunicación desde el año 2002, las cuales demuestran una contundente democratización de los medios: La radio ha crecido de 368 canales en el 2000 a 617 en el 2006; los productores independientes de TV son hoy 10,778, para un incremento de casi un 80%; la difusión de la música venezolana ha aumentado en un 50%, y el uso del lenguaje de señas para personas con discapacidad auditiva ha aumentado en un 100%, asi como la TV privada sin fines de lucro ha crecido de un 30%, en el 2000 a un 78% en el 2006» .

Por esto es invaluable el trabajo informativo producido por los movimientos sociales de base, algunos colectivos de comunicación comprometidos con la verdad y todos esos periodistas que organizados o independientemente son fuerza, inspiración y base para una disciplina sustancial que consiste en presentar y comunicar (poner en común) los hechos con honradez movilizante para transformación de la realidad. Presentar la verdad de los hechos pero no aquella «verdad» fabricada aisladamente sino la verdad que es producto de una intervención colectiva. He ahí la fuerza de comunicación desde abajo que, por ejemplo, en Venezuela derrotó y derrota los delirios dictatoriales de las oligarquías. He ahí la fuerza movilizante de documentalistas, reporteros, informadores sociales… trabajadores de la Comunicación que, desde frentes diversos, producen herramientas de organización indispensables a la hora de identificar a los sujetos sociales en lucha, sus definiciones, carácter e intereses. Trabajo de comunicación que incluye a artistas, pensadores, inventores no complacientes con lo que se vive y en búsqueda de un mundo mejor… sin capitalismo y de todos. La lista ahora, por suerte, crece permanentemente. Pero falta mucho.

Falta acuerdo y agenda nuestra desde abajo y de organización. Falta capacidad de suma aunque, desde luego, hay voluntades magníficas con experiencias puntales pero falta esa organización que ponga puntos sólidos de coincidencia y avance de inmediato hacia la defensa de los mejores logros en las luchas sociales. Falta organización que ponga en común las tareas de comunicación, sin autoritarismos ni absolutismos, sin aristocracia y sin burocracia. Organización con base social y revolucionaria donde se construyan acuerdos y se sumen las fuerzas, que son muchas, que las hay pero dispersas, que no tienen diferencias sustanciales y pueden tener coincidencias fundamentales. Desde Chiapas hasta Johannesburgo, desde Caracas hasta Pakistán, de un lado a otro están ahí los compañeros que producen páginas de Internet, documentales, intervenciones callejeras, periódicos impresos, programas radiofónicos, televisoras barriales, correos electrónicos… miles y miles de voluntades que ya están en marcha, que saben bien, y bien que saben lo que hay que hacer, debatiéndose, no pocas veces en solitario, sobre cómo sostenerse y como ensanchar y profundizar sus luchas y sueños. Paradójica y acaso patéticamente, muchos piensan, hacen y sueñan cosas muy similares. Incomunicados. Acaso el peor enemigo de esa fuerza sea la atomización ultra que bien puede ser hermana de la intolerancia y el sectarismo. Veneno puro donde florece muy linda la explotación y la impunidad.

¿Qué nos falta para trabar tareas de comunicación creativas y poderosas unidas contra la miseria que nos ahoga? Si los explotados somos mayoría, ¿qué nos falta para caminar juntos aun con nuestros debates, qué nos falta para derrotar al circo de mentiras «informativas», y a sus patrocinadores, que no son otra cosa más que barbarie cultural desatada en la ruta de la destrucción de toda fuerza productiva, fuerza creativa, fuerza comunicativa… la fuerza nuestra que, pese a todo, ignoramos tanto? ¿Qué nos falta, acaso comunicación?

Manos Fuera de Venezuela:

Las oligarquías no se quedarán quietas… ya se organizan para asestar su golpe nuevo: Televisa (México); Globo (Brasil); Cisneros (Venezuela) y Clarín (Argentina)

¡No nos quedemos dormidos, no nos quedemos mudos, no nos quedemos incomunicados… no podemos ser ingenuos! ¡Profundicemos esta lucha venezolana ahora!

Por un Nuevo Orden Socialista y Mundial de la Información y la Comunicación

Corriente Internacional de la Comunicación Hacia el Socialismo

Fundación de Estudios Socialistas Federico Engels.

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[1] Artículo 19º: «Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión». Declaración Universal de Derechos Humanos Adoptada y proclamada por la Asamblea General en su resolución 217 A (III), de 10 de diciembre de 1948.