Recomiendo:
0

Sectarismo, burocracia y corrupción

Terrorismos mediáticos endógenos

Fuentes: Rebelión/Fundación Federico Engels/Fundación John Reed

Por si no fuesen suficientes los «bloqueos mediáticos», orquestados desde el capitalismo imperial, contamos además con los «bloqueos» auspiciados por las sectas y las burocracias que, a diestras y siniestras, tenemos en casa. Rescoldos de la alienación burguesa infiltrados hasta los tuétanos. No es noticia que algunos «medios alternativos» burgueses, disfrazados de «progres», hagan su […]


Por si no fuesen suficientes los «bloqueos mediáticos», orquestados desde el capitalismo imperial, contamos además con los «bloqueos» auspiciados por las sectas y las burocracias que, a diestras y siniestras, tenemos en casa. Rescoldos de la alienación burguesa infiltrados hasta los tuétanos.

No es noticia que algunos «medios alternativos» burgueses, disfrazados de «progres», hagan su tarea desorganizadora, siembren rentablemente palabrería desorientadora, desalentadora… desmoralizante. No es noticia que esos «medios de comunicación», claramente reaccionarios, auto llamados «independientes» o «autónomos», con su camuflaje salivoso, hagan tareas desmovilizadoras, anden con sus petardos en la búsqueda de negociar canonjías y se silencien con becas o sueldos. Y jamás se organicen con las bases. Tampoco es noticia que muchas iniciativas comunicacionales de «izquierda», más ultras o menos, sean incapaces de sumarse o auspiciar la organización política necesaria para dar una batalla internacionalista como trabajadores con conciencia de clase, contra toda forma de bloqueo mediático, contra la alienación y en la búsqueda de los lenguajes revolucionarios nuevos. Reina en esos campos el individualismo, el sectarismo y la burocracia.

El colmo es que, también, en el corazón de algunas iniciativas de comunicación gubernamentales, especialmente de los países que hoy se reivindican (unos más y otros menos) antagónicos al capitalismo imperialista, hagan presencia puntual las formas más odiosas de la desorganización, el burocratismo, el dispendio, el sectarismo y el «bloqueo». Los hay que se «bloquean» entre sí y con frecuencia, queda ausente la interrelación y la conjunción programática, por celos, por ambiciones, por engreídos o por lo que fuese. Como si se tratara de ínsulas donde habitan revolucionarios sedicentes y petulantes que se sienten seres supremos con propiedad exclusiva de las mejores ideas y prácticas socialistas. Siempre subestimando a las masas, dueños de una bola de cristal que adivina los tiempos de las rebeldías e iluminados con la erudición de sus santuarios revolucionarios. Un fardo pues.

En horas en que el imperialismo en Latinoamérica organiza y avanza sus piezas hacia una recomposición de sus fuerzas para una etapa de agresiones acelerada e inclemente. Cuando, por ejemplo, la empresa PRISA española, asociada con TELEVISA, Rupert Murdoch (y una retahíla enorme de negocios multinacionales de la farándula mediática) incluyen a Aznar, a Vicente Fox y a Manuel Espino -por citar algunos- comos sus embajadores de buena voluntad nazi fascista….[1] En horas en que una cantidad horrenda de escuelas de comunicación adiestran masas de egresados universitarios para el desempleo, titulados como mano de obra barata y servil. En horas en que más falta hace la organización y el programa internacionalista para la comunicación revolucionaria nos empantanan miles de formas del bloqueo, hacia adentro, que se encargan de frenar la revolución, enturbiar la claridad de los caminos y ocupar puestos de intermediación reformista -fascista tarde o temprano- ¿No se antoja una sacudida profunda con auto-crítica científica y sin autocomplacencias?

A nadie le sirven los clubes para la ineficiencia ni el organizacionimso pulcro, dedicado a la organización por la organización misma, lo que necesitamos es intervención directa organizada por un programa revolucionario y socialista desde abajo. «…al emprender un camino la meta en parte está implícita ya que, al menos, el caminante conoce el rumbo general que desea seguir. Lo que quiero decir, por consiguiente, es simplemente que el pragmatismo, la indefinición y la brumosidad teórica, el «caminemos y después veamos» sin tener una meta clara y definida, no sólo pueden hacer que el camino sea mucho más tortuoso y accidentado y muchísimo más largo, sino que también hacen correr el riesgo de que el mismo se pierda en algún pantanal histórico[2] Necesitamos una Corriente Internacional de la Comunicación hacia el Socialismo bajo dirección de los trabajadores y con el concurso de un programa consensuado para tomar la dirección de los medios de comunicación sin intermediarismo y hacia la integración revolucionaria que transformará al mundo. Para «poner el común» un programa esta vez vacunado contra las sectas, las burocracias y los «bloqueos». Desde afuera o desde adentro.



[1] «Estamos encantados de haber firmado un acuerdo para el desarrollo de una gran operación radiofónica con el Grupo Televisa», afirma Jesús de Polanco, presidente del Grupo Prisa… Azcárraga, el heredero de la corona de Televisa, el principal grupo de comunicaciones en lengua española, es quien abre la puerta a México. Bajo el paraguas del Grupo Prisa se encuentran desde el diario español El País, la cadena radiofónica Cadena Ser o bien el Grupo Santillana en el mundo editorial, constituyéndolo como el principal grupo de comunicaciones de España… Fox y Aznar hablan de un mejor entendimiento. Mediante la adquisición del 50% de «Radiópolis» (US$ 50 millones más un desembolso de US$ 10 millones para la ampliación de la compañía), Prisa dispone ahora de una plataforma radiofónica que representa el quinto grupo del sector radial mexicano (9% de cuota de audiencia)… La operación «forma parte del plan continental, (para que) todos los socios que tenemos en América Latina podamos montar un gran grupo radiofónico iberoamericano que tiene cabida y que puede ser un gran éxito», agregó. El Grupo Prisa ya posee el 19% de Grupo Caracol de Colombia y se divide con Grupo Caracol la constitución del holding Grupo Latino de Radiodifusión (GLR) con sede en Miami. A GLR están integradas 105 emisoras en Chile, Panamá, Costa Rica, Estados Unidos y Francia. En tanto el Grupo Prisa sostiene conversaciones para inversiones y alianzas en Brasil y ya cuenta con cierta presencia en Bolivia, en la lista de prioridades Argentina parece ser la primera escala. A pesar de la bancarrota de la economía argentina que gran parte de los analistas vienen anunciando desde hace tiempo, el Grupo Prisa ha designado a este país como su siguiente puerto de desembarco. BBC Mundo Marcelo Risi http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/newsid_1600000/1600632.stm