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8M, a contextualizar nuestras luchas

Fuentes: Rebelión

La lucha de las mujeres es sin duda la lucha de los pueblos que construyen sociedades en constante desarrollo, que libran batallas para sacudirse el yugo extranjero e interno y aspiran a tener una verdadera democracia con justicia social. Así nos lo ha demostrado la historia, así lo marcan las aspiraciones de cada generación que confronta la ignorancia, la pobreza y las condiciones injustas en las relaciones culturales y productivas.

El marxismo, la filosofía de nuestra clase trabajadora, lo deja muy claro, son las relaciones y estructuras económicas las que condicionan todas las demás relaciones en nuestra sociedad, por lo que para entender la actual lucha de las mujeres en nuestro país es preciso entender su actual estructura, para no perdernos en meras ideas y voluntades centradas en el discurso sesgado de los grandes medios tradicionales de información.

Nuestro país es un país capitalista, pero no idéntico al capitalismo de las grandes potencias, la injerencia externa en nuestros asuntos domésticos ha dañado el curso natural de nuestro desarrollo, hemos sido saqueados, robados, esclavizados, torturados, y no bastando esto, hemos sido limitados, prohibidos para desarrollar las capacidades productivas que como nación podríamos realizar; imperios han invadido nuestro territorio, uno tras otro, pero hemos sabido avanzar en la lucha por decidir libremente nuestro futuro en común, en esa lucha aún estamos como país capitalista dependiente.

La ultima etapa del cual hemos salido victoriosos electoralmente ha sido, la neoliberal, la política económica imperialista que saqueó nuestras riquezas naturales en mayor cantidad en tan solo treinta y seis años, de lo que se robó el imperio español durante trescientos años. Una política que para las amplias masas del pueblo mexicano significó hambre, pobreza, arrebato de derechos, desempleo, narcotráfico y toda una serie de problemas sociales que aquejan a nuestra sociedad hasta hoy día, como la violencia, la corrupción, la misoginia, la desigualdad por género, la discriminación y toda una subsecuente variedad de lacras sociales.

El actual proceso de transformación que nuestro pueblo construye desde el triunfo electoral del Presidente Andrés Manuel López Obrador en el 2018, es claramente uno opuesto de las políticas neoliberales, las modificaciones constitucionales e intenciones jurídicas a futuro así lo dejan ver. Hemos avanzado en constitucionalizar programas sociales que benefician con pensiones a millones de ancianas y ancianos, apoyo económico a personas con discapacidad permanente de ambos sexos, y becas para estudiantes de todos los niveles de educación básica, priorizando a familias en condición de pobreza (1), así como la iniciativa por acabar con el outsourcing, un mecanismo de precarización laboral en donde mujeres y hombres se ven sujetos a contratos, sin certidumbre laboral, pensión, vacaciones, ni derecho de antigüedad, generando así una precaria situación económica para uno de cada cuatro trabajadores en México.(2)

Los trabajadores, tanto mujeres como hombres requieren de una autonomía económica que los libere de las relaciones de desigualdad productiva que dan paso a otras formas de desigualdad en seno del hogar, en la comunidad, y en otras relaciones de carácter tradicional y cultural, sin una autonomía en lo material resulta muy limitado, y a veces hasta contraproducente, la aspiración a una autonomía en lo ideal, en lo meramente discursivo.

La lucha de las mujeres hoy día contra la violencia de género, contra la discriminación, contra la pobreza, contra la explotación y humillación que genera el capitalismo, sin duda alguna, debe entenderse y orientarse como la lucha por la transformación por las condiciones materiales de existencia personal y de existencia colectiva, no podemos aspirar tanto mujeres como hombres a tener una autonomía económica si nuestra política económica no garantiza el desarrollo de todas nuestras capacidades productivas, si esta política no genera satisfactores básicos, como la alimentación, la educación, el sano esparcimiento y la convivencia pacífica entre todos los miembros de nuestra sociedad.

La conciencia general de un miembro como de la comunidad en su conjunto es producto del reflejo de las relaciones productivas de una sociedad determinada, ¿Cómo aspirar a una plena relación de equidad en lo cultural en un país como México, en donde económicamente tan sólo diez personas acumulan la misma riqueza que el 50% de las personas más pobres del país?

Todo en el universo tiene un contexto, la acción política no escapa a esta verdad, y la lucha de las mujeres debe contextualizarse en la búsqueda de la autonomía económica, valorar las políticas públicas concretas, particulares de una determinada región o ciudad, valorando como sustancial el conjunto de políticas que condicionan medularmente la estructura económica de un país, es decir, la política económica.

Toda valoración requiere de un trato de comparación relativo, analizar la política económica actual respecto de la anterior que aún no se erradica pero que, como hemos visto, se trabaja en eso, es imprescindible. Para lograr la autonomía económica, base material para la liberación de la mujer, es preciso reflexionar si con las políticas neoliberales es posible lograrla, o con políticas antineoliberales como las que impulsa hoy la Cuarta Transformación; la respuesta pareciera hasta de sentido común para aquellos quienes hemos vivido la etapa neoliberal, pero es preciso reflexionarlo y sentar las bases de nuestra argumentación.

La lucha de las mujeres en nuestra México tiene el total respaldo; el generar las condiciones para la liberación del país, de los trabajadores, de las mujeres, mediante la lucha por la transformación de las relaciones económicas injustas, es una lucha de todos, la más justa, la más hermosa. Atrás quedan las voces minoritarias, amplificadas por los magantes de los medios de información tradicionales que añoran los años de bonanza neoliberal para su minoría, y que hoy se lanzan contra la Cuarta Transformación, el único proyecto actual que puede avanzar en la concreción de la necesaria autonomía económica de la mujer.

Notas:

1. http://comunicacion.senado.gob.mx/index.php/informacion/boletines/47923-senado-eleva-a-rango-constitucional-programas-sociales-y-crea-el-sistema-nacional-de-salud-para-el-bienestar.html

2. https://www.jornada.com.mx/notas/2021/02/11/economia/el-outsourcing-profundiza-desigualdad-laboral-cepal/

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