Informe de la UBA: la industria pierde 160 empleos por día en la Argentina y profundiza su retroceso
La producción manufacturera acumula caídas, aumenta la capacidad ociosa y el sector pierde peso dentro de la economía. Un informe de la Universidad de Buenos Aires advierte que desde fines de 2023 se destruyeron cerca de 100.000 puestos de trabajo industriales.
La industria argentina atraviesa un proceso de fuerte contracción que ya se traduce en una significativa pérdida de empleo. Desde fines de 2023, el sector manufacturero destruye alrededor de 160 puestos de trabajo por día, en un contexto marcado por la caída de la producción, el menor uso de la capacidad instalada y la pérdida de peso de la actividad industrial dentro de la economía.
El dato surge de un informe elaborado por el Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL) y el Área de Estudios Sobre la Industria Argentina y Latinoamericana (AESIAL) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. El trabajo analiza la coyuntura industrial en América Latina, con especial foco en la evolución reciente del sector manufacturero en Argentina.
Según el estudio, desde noviembre de 2023 se perdieron cerca de 100.000 puestos de trabajo industriales si se consideran tanto empleos formales como informales. El ritmo de destrucción equivale a unos 5.000 empleos menos por mes y un aproximado de 160 empleos por día, lo que refleja el impacto de la caída de la actividad sobre el mercado laboral.
Si se observa únicamente el empleo registrado, la pérdida también es significativa. El informe estima que la industria manufacturera elimina alrededor de 77 puestos formales por día, es decir, más de 2.300 empleos por mes. Esto representa una porción importante de la caída del empleo privado en el período.
Los investigadores advierten que el deterioro del empleo
industrial no es un fenómeno reciente ni aislado, sino que forma
parte de una tendencia más prolongada. Desde el pico de empleo
registrado en el sector en 2013, la industria manufacturera ya perdió
más de 115.000 puestos formales, lo que implica una reducción
cercana al 9% en poco más de una década.
Caída de la
producción y menor utilización de las fábricas
El
retroceso del empleo está estrechamente vinculado con la evolución
de la actividad industrial. De acuerdo con el informe, la producción
manufacturera acumuló una caída del 8,3% entre 2023 y 2025,
reflejando el impacto de la contracción del mercado interno y de un
contexto macroeconómico adverso para el sector.
Esta caída se traduce también en una menor utilización del aparato productivo. Durante los últimos dos años, la capacidad instalada ociosa superó el 40%, lo que implica que una parte importante de las fábricas opera muy por debajo de su potencial.
El nivel de utilización de la capacidad instalada se mantuvo por debajo del 60%, un registro considerado bajo para los estándares históricos del sector y que refleja la debilidad de la demanda. En ese marco, la contracción industrial se observa en la mayoría de las ramas manufactureras: 22 de los 24 sectores industriales registraron caídas en su nivel de actividad durante el período analizado.
Entre los rubros más golpeados aparecen la metalurgia, el
calzado, las curtiembres y diversas industrias vinculadas a la
construcción, con retrocesos que en algunos casos superan el 20%.
También se registran caídas en sectores como maquinaria y equipo,
productos minerales no metálicos y algunos segmentos de la industria
química.
Menor peso en la economía y cambios en las
exportaciones
Otro de los aspectos destacados del
informe es la pérdida de participación de la industria dentro del
Producto Bruto Interno. Según los datos relevados, la industria
pasó de representar el 16,5% del PBI en 2023 al 13,7% en 2025, lo
que implica una reducción significativa del peso del sector dentro
de la estructura económica del país.
Los investigadores señalan que este nivel de participación industrial remite a registros históricamente bajos y refleja un proceso de retroceso relativo de la manufactura en la economía argentina.
El estudio también advierte sobre cambios en la composición de las exportaciones industriales. Las Manufacturas de Origen Industrial (MOI), que agrupan a los productos con mayor valor agregado, redujeron su participación en el total exportado. Actualmente representan alrededor del 28% de las exportaciones industriales, una proporción inferior al 35% alcanzado en 2011, lo que sugiere un cambio en el perfil exportador hacia productos con menor contenido tecnológico.
Entre las causas del deterioro industrial, el informe menciona una combinación de factores macroeconómicos y estructurales. Entre ellos se destacan la caída del consumo interno, el encarecimiento del financiamiento, el aumento de las importaciones y las dificultades que enfrentan las empresas para sostener los niveles de producción.
En ese contexto, los investigadores advierten que la continuidad
de estas tendencias podría profundizar la pérdida de capacidades
productivas y tecnológicas en el país, con efectos de largo
plazo sobre el empleo, la productividad y la estructura
económica.
Se perdieron 86.000 puestos de trabajo
asalariado en seis meses y crece el pluriempleo
Un
informe del Ministerio de Capital Humano reveló que el empleo
asalariado se contrajo en noviembre en la comparación mensual e
interanual, acumulando 86.000 puestos de trabajo menos en seis meses
y la tasa de despidos alcanzó el valor más alto en un año.
La información aportada por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) reveló que el empleo asalariado registrado mostró un retroceso del 0,2% en el penúltimo mes del 2025 en comparación con el mes anterior.
El reporte reflejó que esta disminución de empleo se observó en el sector privado asalariado (-0,2%) y el sector público (-0,4%). Por su parte, el trabajo en casas particulares mostró una variación de +0,6%.
El trabajo independiente, por su parte, mostró una variación positiva del 0,6% en noviembre respecto al mes anterior. Todas las categorías de trabajo independiente mostraron una expansión respecto al mes anterior: las personas que adhieren al monotributo social registraron un incremento del 3,5%, las personas encuadradas en el régimen de monotributo crecieron un 0,3% y aquellas que pertenecen al régimen de autónomos aumentaron un 0,4%.
En noviembre de 2025 el empleo asalariado en el sector privado alcanzó los 6,189 millones de personas, registrando una variación del -0,2% en relación con el mes anterior, es decir 13.100 trabajadores menos. En los últimos seis meses (junio a noviembre de 2025) el empleo registró variaciones mensuales negativas, acumulando una pérdida de 86.000 empleos.
En comparación con el mismo período del año anterior el empleo asalariado se redujo 1,1%, lo que equivale a 114.800 trabajadores menos. Se registraron caídas en todas las categorías que componen este grupo: el sector privado cayó 1,3% (78.800 personas menos), el trabajo en casas particulares -1,2% (5.200 personas menos) y el sector público un -0,9% (30.900 personas menos).
Por su parte, el trabajo independiente en su conjunto experimentó una caída del 10,2% (320.600 personas menos). Al interior de este grupo, existieron dinámicas diferenciadas. Por un lado, la cantidad de aportantes al monotributo aumentó un 4,2% (88.600 personas más); por otro, los aportantes al régimen de autónomos disminuyeron un 1,2% (4.700 personas menos).
El informe puntualizó que “la caída del 61,9% en la cantidad
de monotributistas sociales fue determinante para el desempeño del
conjunto de trabajadores independientes” explicando que “esa
disminución se encuentra relacionada con cambios normativos que
afectaron específicamente a este régimen”.
Salarios
El
reporte reflejó que la remuneración nominal bruta promedio de
noviembre de 2025 fue de $1.836.177, con un incremento del 30,1% en
relación con el mismo mes del año anterior. Por su parte, la media
de la remuneración bruta fue de $1.394.745 registrando un aumento
del 29,5% en la comparación interanual.
Despidos
La
incidencia de los despidos incausados en el empleo registrado privado
en diciembre de 2025 fue de 0,8 cada 100 trabajadores, el valor más
alto de los últimos doce meses, según reveló la Encuesta de
Indicadores Laborales (EIL).
En términos interanuales, se observa un aumento del 60% en
comparación con diciembre de 2024. De esta forma, se iguala la
medición del año 2023 y se retoma el nivel que presentaba la serie
antes de la pandemia.
Se perdieron 194.000 empleos en
el gobierno de Milei
Los datos oficiales reflejan una
baja de 33.000 puestos en octubre último.
El mercado laboral sigue arrojando datos negativos. Las bajas siguieron en noviembre, según la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL). De acuerdo con los datos oficiales, en octubre la reducción del empleo registrado se profundizó.
La mayor parte de la caída de empleo se debe a 4 sectores: Industria, Comercio, Servicios Empresariales y Construcción.
La industria es el sector más afectado por el golpe del desempleo, y lo peor es que el ritmo de las pérdidas se acelera.
La estadística global arroja la pérdida de 33.100 puestos en ese mes.
Lo llamativo es que la caída se produjo en todas las categorías, incluido el monotributo, que hasta ahora venía zafando.
También cayeron los puestos de trabajo entre los asalariados, tanto públicos como privados, y en casas particulares.
El único sector que mostró una leve mejora fue el de autónomos.
El número de trabajadores aportantes descendió de 12.836.496 en septiembre a 12.803.362 en octubre.
Entre junio y octubre de 2025 el empleo asalariado privado perdió 71.000 empleos.
En octubre, la caída del empleo asalariado privado se produjo en 10 de los 14 sectores que se desagrega la estadística oficial en la comparación intermensual.
En el último año se perdieron 91.100 puestos de trabajo: el sector asalariado privado perdió 58.000 empleos, el público 18.400 y el trabajo en Casas Particulares 14.700.
Por su parte, la cantidad de aportantes al monotributo subió 2,5% (52.200 personas más) mientras que los aportantes al régimen de autónomos disminuyeron un 5% (19.900 personas menos).
En los primeros dos años de gobierno de Javier Milei, el empleo registrado privado disminuyó de 6.385.800 a 6.191.600 puestos laborales. Es decir, se perdieron 194.200 asalariados.
El empleo público retrocedió de 3.484.300 a 3.412.400. Así, se perdieron 71.900.
En el caso de particulares, se redujo de 464.500 a 435.400: 29.100 menos.
En cambio, los monotributistas pasaron de 2.037.800 a 2.150.000, o sea 112.200 más, mientras que los autónomos retrocedieron de 385.800 bajaron a 380.800, 5.000 menos.
Salarios registrados y jubilaciones perdieron hasta 33% real en la era de Javier Milei
Por Erika Cabrera
Los salarios públicos nacionales y las jubilaciones mínimas con bono, producto del congelamiento de este último, fueron los ingresos más golpeados.
Los ingresos anuales de los argentinos cerraron 2025 por debajo del nivel de 2023, excepto los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH). Los grandes perdedores del modelo de Javier Milei fueron los empleados públicos nacionales.
Según un cálculo del economista Nadin Argañaraz en base a datos de ANSES, INDEC y el Banco Central (BCRA), los estatales tuvieron una pérdida salarial superior al 30% real entre noviembre 2023 y diciembre 2025. Mientras tanto, los salarios de los trabajadores privados registrados fueron los que menos descendieron, en torno al 1,5%,
Si bien la mayor pérdida de los empleados públicos se produjo durante 2024, en 2025 ese proceso se profundizó: el primer año del gobierno libertario cerraron con una pérdida del 27% frente a noviembre 2023, mientras que en 2025 alcanzaron un recorte del 33,5% contra el mismo mes.
En tanto, los trabajadores provinciales mejoraron su performance salarial frente a 2024: mientras que en el primer año perdieron 18,1% real, en 2025 redujeron esa baja al 10,9% real. Vale destacar que en 2025 los haberes de los trabajadores de las provincias se recuperaron más rápido que los de nación, en un año clave, ya que estuvieron las elecciones de medio término donde se modificó un tercio del Senado y la mitad de la Cámara de Diputados.
Los trabajadores del sector privado, si bien no lograron alcanzar el umbral de 2023, perdieron menos que los públicos y las jubilaciones. Cayeron un 1,5% en 2025, tras mostrar una baja de 6,1% en 2024.
El dato sustancial del estudio es que de todos los trabajadores ninguno alcanzó el poder adquisitivo de noviembre 2023, previo a la asunción de Javier Milei.
Las jubilaciones, que para noviembre de 2023 se encontraban en un piso histórico, continuaron la pérdida de poder adquisitivo durante el gobierno libertario, con mayor énfasis para la mínima que cobra el bono, ya que se encuentra congelado desde marzo de 2024.
El haber jubilatorio mínimo anual cayó 14,9% entre 2023 y 2024; mientras que en 2025 esa baja se recortó a 13,8%. “Los jubilados que cobran el haber mínimo más el bono compensatorio habrían perdido el equivalente a 1,4 ingresos reales de noviembre de 2023”, destacó el trabajo de Argañaraz.
Paralelamente, las jubilaciones sin bono crecieron sobre el cierre del año, lo cual habría significado un aumento real acumulado de 0,8 haberes de noviembre de 2023. Las jubilaciones en su conjunto cerraron 2025 con una pérdida de 9,1%, luego de perder hasta 18,7% real en 2024.
Por su parte, los receptores de la AUH finalizaron 2025 con un poder adquisitivo un 67,2% superior al que tuvieron en el año 2023, transformándose en el sector poblacional que más aumentó el ingreso real en los últimos dos años. En 2024 habían tenido un aumento real del 47,4%.
En gran parte, la mejora en los datos de pobreza se explican por la suba de la AUH, así como también por las mejoras en la captación de la información de los ingresos informales. La pobreza pasó del 38,1% en el segundo semestre de 2024 al 31,6% en el primer semestre de 2025.
“El gasto salarial es uno de los gastos que el Gobierno nacional siguió recortando en 2025, para que, dada la restricción del equilibrio fiscal, se pueda financiar el aumento de los haberes jubilatorios y de AUH, entre otros”, señaló Argañaraz.
Qué se espera para los ingresos de los argentinos en 2026
“De cara hacia 2026, no son esperables cambios significativos en las tendencias del poder adquisitivo de los seis grupos de receptores dependientes de ingresos formales. Con el descenso de la inflación habrá una leve suba real de los haberes jubilatorios que, dado el bono de $70.000, no compensará la pérdida real de los ingresos de los jubilados que cobran el haber mínimo”, aseguró el economista, al mismo tiempo que prevé una mejora en la AUH por la desaceleración de los precios.
“En el sector público, la restricción presupuestaria será más visible, habiendo muy escaso margen para subas salariales reales. En el sector privado, el mayor margen va a estar en los sectores económicos que lideren el aumento de la actividad, siendo clave la puja por la distribución del mayor PBI real entre trabajadores y empleadores”, concluyó.
La mayoría de trabajadores de plataformas digitales necesitan varios empleos
El 75% de los trabajadores de plataformas virtuales tienen un segundo empleo, la mayoría lo hace “por necesidad” y es “un mito” la supuesta satisfacción “por ser mi propio jefe”, según surgió de una investigación realizada en forma conjunta por ocho universidades nacionales.
Sólo un 25% de los trabajadores de plataformas realizan la actividad con dedicación exclusiva, mientras que el 75% lo utiliza como una fuente alternativa de ingresos, a fin de sumarlos como segundo trabajo.
Otro mito que el relevamiento destruye es que la mayoría de los que trabajan para las plataformas son extranjeros, ya que el 80% son argentinos.
Dentro del universo de trabajadores de plataformas, el 75% está en condición de pluriempleo, es decir que tiene más de un trabajo para poder subsistir. Esto se convirtió en regla ya que el índice general de pluriempleo se mantiene en alza durante los últimos años.
De hecho, el Informe sobre situación del mercado de trabajo publicado en enero por Centro de Investigación y Formación (CIFRA-CTA) también da cuenta de esto.
Mientras en el segundo trimestre de 2023 el pluriempleo representaba el 11%, en el mismo trimestre de 2025 la cifra asciende al 11,9.
Sobre el transporte de pasajeros, el estudio realizado en 2024 releva casos de trabajadores de Uber, Cabify y Didi, que son las que tienen más presencia en el territorio.
Los conductores tienen en promedio 36 años, un tercio son mujeres y 8 de cada 10 son argentinos.
Los migrantes son cada vez menos. Más de la mitad de los encuestados que manejan Uber, Cabify o Didi considera muy importante la organización colectiva para defender sus derechos.
Si bien la media de horas trabajadas es de 7,5 horas, este índice sube para quienes representan su fuente principal de ingresos y baja en quienes la utilizan como complemento.
Además, más de un tercio de los encuestados declaró trabajar más de 45 horas semanales.
Pero no son los únicos, un 25% en promedio de los trabajadores independientes de creatividad y diseño trabaja esa cantidad de horas, aun teniendo un trabajo estable.
En este caso, la muestra abarca las plataformas Upwork, Fiverr y Workana, citadas según el porcentaje de utilización.
La diferencia en esta área es que más del 70% trabaja desde una sola plataforma.
El documento titulado “Radiografía del trabajo mediado por plataformas en Argentina” contó con la participación de investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Universidad de Buenos Aires (UBA), Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO), Universidad Nacional de Rafaela (UNRaf), Universidad Maimónides, Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Universidad Nacional de de San Martín (UNSAM), Instituto Gino Germani y CONICET, entre otros.
El creciente peso del pluriempleo entre los trabajadores de plataformas constituye un dato relevante del estudio: “El pluriempleo se da principalmente por una razón material, por satisfacer necesidades básicas porque el poder adquisitivo de los salarios es bajo y por la relación con el tiempo que proponen las plataformas. Que se trabaje en más de una cosa se vincula con la necesidad: hay que trabajar más y más horas porque no alcanza”, sostuvo Cora Arias, doctora en Ciencias Sociales (UBA), Investigadora Adjunta del CONICET (UNSAM) y docente de la UBA, es una de las científicas que participó de la investigación.
Para la investigadora, “las estadísticas oficiales ocultan que nos dedicamos cada vez más tiempo a trabajar. El trabajo en plataformas está muy a mano, es un ingreso medianamente fácil, pero se oculta que se da por el deterioro de la calidad de vida por los bajos salarios”.
Se dividió el estudio en diferentes sectores de actividad: transporte de pasajeros, personal doméstico, trabajo de diseño freelance, enseñanza informal y trabajo informático freelance, todo mediado por las plataformas.
El proyecto de investigación dentro de la Agencia de Investigación Científica, que recibió los subsidios a fines del 2023, fue posible gracias al financiamiento ya que se necesitaba un gran equipo de trabajo para lograr una muestra significativa y federal.
Se analizaron un total de 1.095 casos y su importancia radica en que “el trabajo de plataformas es desconocido, está invisible, no existe una estadística pública”, según manifestó Arias.
Surgió a partir de la necesidad de “tener datos sobre un fenómeno cada vez más extendido, del que sólo conocíamos parcialidades, de tener una mirada general de lo que pasa en distintos lugares y sectores. Es un trabajo muy artesanal, necesitábamos mucha gente trabajando para llegar a estas personas”, contó la investigadora.
El empleo textil sobrevive gracias a la informalidad
Mientras los industriales textiles y de confección de ropa cuestionan la apertura de la economía, los funcionarios nacionales sostienen que la ropa es muy cara debido al proteccionismo. Una evidencia que avala el planteo oficial es que, según el INDEC, el componente prendas de vestir dentro del IPC aumentó 47% por encima de la inflación entre diciembre de 2019 y noviembre de 2023.
¿Que muestran las evidencias respecto a los impactos de las políticas proteccionistas? Tomando información de la Secretaría de Trabajo y de la EPH del INDEC se pueden estimar las siguientes tendencias en el sector textil:
- En el 2012 había 118.000 asalariados registrados y unos 204.000 asalariados no registrados y cuentapropistas.
- En el 2023 había 105.000 asalariados registrados y unos 261.000 asalariados no registrados y cuentapropistas.
- En el 2025 hay 97.000 asalariados registrados y unos 248.000 asalariados no registrados y cuentapropistas.
Estos datos muestran que el sector textil se caracteriza por destruir empleos registrados y crear ocupaciones informales. La tendencia fue intensa durante la protección que gozó el sector hasta el 2023 y se mantiene con las medidas aperturistas del actual gobierno. A esto hay que agregar que las remuneraciones vienen experimentando una profunda caída, al punto que entre el 2012 y el 2025 se redujeron un 31% en términos reales. La principal conclusión es que el proteccionismo implica ropa más cara para todas las familias a los fines de generar empleos informales y con remuneraciones decrecientes.
Según el Indec, la desocupación cayó al 6,3% en el tercer trimestre de 2025
La tasa de desocupación en los centros urbanos bajó al 6,3% en el tercer trimestre de 2025, según informó el Indec al difundir los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) total urbano. El dato representa una mejora frente al 7,6% registrado en el trimestre anterior y también muestra una leve reducción en comparación con el 6,4% del mismo período de 2024.
De acuerdo con el relevamiento oficial, la población económicamente activa urbana alcanzó los 20,6 millones de personas: 19,3 millones estaban ocupadas —incluyendo 3,2 millones de ocupados que buscan otro empleo y 2,2 millones de subocupados— y 1,3 millones se encontraban desocupadas.
A nivel distrital, la mayor tasa de empleo se registró en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (54,1%), seguida por La Pampa (48,4%), Santa Fe (46,5%), Córdoba (45,7%) y Jujuy (45,5%). En contraste, las tasas de desempleo más elevadas se observaron en Santa Cruz (10,7%), seguida por La Pampa (7,8%), Buenos Aires (7,7%) y Chaco (7,4%).
El informe se basa en una muestra ampliada que incluye localidades urbanas de más de 2.000 habitantes y permite estimaciones para el total nacional urbano, los 31 principales aglomerados y los totales provinciales. En esos 31 conglomerados, la tasa de desocupación fue de 6,9%.
En términos metodológicos, el Indec recuerda que la tasa de desocupación surge de dividir la cantidad de personas desocupadas por la población económicamente activa, bajo la definición internacional de desempleo abierto. La tasa de empleo mide el porcentaje de ocupados sobre la población total, mientras que la tasa de actividad refleja la proporción de personas que integran la fuerza laboral.
El documento también advierte sobre la persistencia de situaciones de inestabilidad laboral. La subocupación total fue de 11,2%, compuesta por 7,8% de subocupados demandantes y 3,3% de no demandantes. Se considera subocupadas a las personas que trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias y están dispuestas a ampliar su jornada.
Según datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo de noviembre, en los primeros 11 meses de 2025 se perdieron más de 9.700 empresas. Los cierres superan los 21.900 si se compara con las que había en noviembre de 2023.
Cayó el trabajo registrado y el monotributo es el «empleo refugio» en la era Milei
Mientras que IARAF advirtió que la pérdida de puestos asalariados no está siendo compensada por nuevas formas de trabajo independiente, en CIFRA-CTA resaltaron el crecimiento de un fenómeno al que llamaron «empleo refugio».
Los datos del empleo formal mostraron que entre noviembre del 2023 y el mismo mes, pero del 2025, por cada 10 asalariados que perdieron su trabajo, solamente se crearon 5 monotributistas,, según lo detalló en un informe el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
La relación máxima se había dado en junio de 2025, cuando llegó a 8.
El estudio reveló que, dentro del mismo período se registró una baja de 192.000 asalariados privados y 78.800 asalariados públicos. Alcanzando así una caída total de 270.800 asalariados registrados. En contrapartida, aumentaron en ese mismo lapso de tiempo en 137.400.
Al momento de trazar un paralelismo, desde la consultora que dirige Nadin Argañaraz, señalaron que entre la caída de empleos formales y el aumento de monotributistas, el resultado es que, por cada empleo asalariado menos, se creó medio monotributo. Es decir que, por cada 10 trabajadores asalariados registrados menos, se crearon 5 monotributos.
El empleo refugio se consolidó en los últimos años como una estrategia de subsistencia frente al deterioro del mercado laboral en la Argentina, en un contexto marcado por el aumento de la desocupación, la informalidad y el pluriempleo, según un estudio del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA-CTA).
El informe advierte que, en los últimos dos años, la creación de empleo no alcanzó para absorber el aumento de la Población Económicamente Activa (PEA), lo que provocó un crecimiento de la desocupación y un avance de formas de empleo más precarias.
Entre los terceros trimestres de 2023 y 2025, la PEA creció en 584.200 personas, mientras que la cantidad de ocupados aumentó en apenas 325.000, manteniéndose relativamente estable la proporción de personas con empleo respecto del total de la población.
Como consecuencia de esa brecha, el número de desocupados se incrementó en 241.100 personas y la tasa de desocupación pasó del 5,7% al 6,6%, reflejando un mercado laboral con mayores dificultades para absorber a quienes buscan trabajo formal.
Otro fenómeno destacado en el relevamiento de CIFRA-CTA es el crecimiento sostenido de la doble ocupación o pluriempleo. La proporción de personas ocupadas con más de un empleo pasó del 11,0% en el segundo trimestre de 2023 al 11,9% en el mismo trimestre de 2025.
Por último, si bien suele vincularse este aumento con las
oportunidades que ofrecen las plataformas digitales para sumar una
segunda actividad, el estudio aclara que el fenómeno responde, de
manera más amplia, a contextos de caída de los ingresos reales
de los hogares, que empujan a buscar fuentes laborales
adicionales.
La UIA alerta por el cierre de FATE y la
pérdida de empleo industrial
En un comunicado
oficial, la entidad fabril destacó que FATE es “una empresa
de origen nacional con décadas de trayectoria en el desarrollo
industrial argentino y generadora de empleo, tecnología y
cadenas de valor locales”, y subrayó el impacto estructural que
implica el apagado de una planta productiva.
La UIA remarcó que detrás del cierre de una fábrica “hay trabajadores, familias, proveedores, transportistas, pymes vinculadas y comunidades enteras que dependen de ese núcleo productivo”. Según la central industrial, cada planta que cesa su actividad supone la pérdida de conocimiento acumulado, empleo calificado y entramados productivos que demandan décadas de construcción.
En ese marco, la entidad aportó un dato relevante: a noviembre de 2025, la industria perdió casi 65.000 puestos de trabajo en los últimos dos años, lo que representa una caída del 5,4% en el empleo sectorial. Para la UIA, el cierre de FATE no puede analizarse como un hecho aislado, sino como parte de un fenómeno integral que afecta a distintos rubros manufactureros.
En particular, señaló que la industria del neumático enfrenta un escenario global de sobrecapacidad y prácticas comerciales desleales, con especial énfasis en la competencia proveniente de Asia. El comunicado aludió a situaciones de dumping, subsidios encubiertos y distorsiones sistémicas que, según la entidad, generan una competencia desigual.
La UIA sostuvo que las principales economías del mundo han adoptado medidas para defender sus cadenas de valor estratégicas frente a estos desequilibrios internacionales. En ese sentido, reclamó “igualdad de condiciones para competir” a nivel local.
La postura de los Industriales Pymes
En tanto, desde Industriales Pymes Argentinos también advirtieron que el cierre de Fate «constituye una señal de alarma sobre la delicada situación que atraviesa el entramado productivo nacional».
«Expresamos nuestra profunda preocupación por el impacto social y económico que esta decisión genera en cientos de familias y en la industria argentina en su conjunto. Cada empresa que cierra no es sólo una estadística: es capacidad productiva que se pierde, inversión que se paraliza y empleo que desaparece», mencionaron.
Además, desde la entidad que coordina Daniel Rosato aseguraron que «la acumulación de cierres, la caída de la actividad y la falta de previsibilidad están empujando a numerosas industrias a una situación límite. Frente a este escenario, solicitamos al Gobierno Nacional y al Honorable Congreso de la Nación que impulsen con carácter urgente una agenda de diálogo y medidas concretas orientadas a sostener la actividad industrial, preservar el empleo y garantizar condiciones de previsibilidad que permitan a las empresas producir, invertir y crecer».
Fuentes: El Ciudadano, Perfil, Ámbito.com, La Izquierda Diario
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