Se trata de Moño Azul (Villa Regina), Desmotadores de algodón (Chaco), Emilio Alal (Chaco/Corrientes), Autovía 12, Tapebicuá (Corrientes), Aires del Sur, Mirgor, Camioneros y Sueño Fueguino (T. del Fuego), TN Platex con plantas en varias provincias, Fadea, SCAR (Córdoba), Tía Maruca (Chascomús), Dabra (Catamarca) y Panpack (Tucumán)
Trabajadores de Moño Azul acampan para reclamar el pago de salarios
En
el marco de una temporada atravesada por conflictos salariales,
trabajadores y trabajadoras de Moño Azul protestan en los portones de la
planta de Villa Regina. La permanencia frente a la fábrica se debe a
una deuda salarial que la empresa mantiene desde que adelantó el final
de temporada, el pasado 21 de marzo.
La permanencia organizada tiene
como objetivo evitar que salga fruta hacia otros empaques y los camiones
para exportación. La patronal viene cambiando las fechas de cuándo
pagaría la deuda. Por esta razón, la permanencia será hasta que se pague
lo adeudado.
De acuerdo al testimonio de los trabajadores, unos 270
trabajadores son los afectados. Entre ellos se encuentran trabajadores
golondrinas del NOA y el NEA, quienes viajaron por la temporada y ahora
se encuentran con imposibilidades para mantener los alquileres o
retornar a sus provincias. También hay operarios locales que ven con
preocupación la posibilidad de una postemporada con peores condiciones.
Según
denuncian los operarios, la intención de la empresa es avanzar sobre
conquistas como el ítem de productividad y otros “premios” con el fin de
abaratar los salarios. Esto se viene denunciando durante la temporada,
donde hubo días de paro y trabajo a desgano porque la patronal se negaba
a pagar “productividad”. La extorsión patronal consiste en querer
imponer el no pago de “productividad” a cambio de pagar el resto de lo
adeudado.
Moño Azul habla de crisis pero es la principal exportadora
de fruta fresca en la Patagonia, exportando a Estados Unidos, Europa y
China. Con los empaques y el puerto, opera todo el año, es decir que
tiene ganancias en dólares anuales con lo que los trabajadores
golondrinas cosechan en temporada. En medio de este conflicto, se
conoció que la empresa sería vendida a la multinacional Global Fresh,
por lo que hay incertidumbre sobre las nuevas condiciones laborales.
Esto da marco a una patronal que se ampara en los ataques de Milei y los
gobernadores que garantizaron la reforma laboral para atacar conquistas
y derechos de los trabajadores.
Desmotadores de algodón discuten un plan de lucha por un salario de $ 2.700.000
En
estos días se realizó un nuevo congreso de trabajadores y trabajadoras
del algodón. El lugar elegido fue Chaco, donde se concentra gran parte
de la actividad. En la misma participaron referentes de la Federación
Aceitera y Desmotadora, que representa también a sindicatos de la
actividad.
El sector desmotador de algodón es el primer eslabón de la
cadena de industrialización de la cadena textil. Allí se produce la
separación de la fibra del algodón de la semilla y de las vainas de la
planta. La mayoría de las plantas industriales están ubicadas en Chaco,
Santiago del Estero, Formosa, norte de Santa Fe y San Luis.
Entre las
principales definiciones, difundieron desde el gremio, se planteó «la
necesidad de seguir construyendo la unidad y la importancia de utilizar
la huelga como herramienta para lograr un salario mínimo vital y móvil,
según su definición constitucional, que se ubique en 2.700.000 pesos».
Víctor
González, de Desmotadores, sostuvo que “la única manera de resolver los
problemas de los trabajadores es con huelga para hacer sentir que
estamos con la razón. Esa herramienta no la tenemos que abandonar
nunca». Además planteó una reflexión sobre la situación de la familia
trabajadora: “Tenemos que mirar un poco hacia adentro, puertas adentro.
¿Qué pasa? ¿Qué sucede en mi familia? ¿Por qué mis chicos no van más al
secundario? ¿Por qué mis chicos no pueden ser profesionales? ¿Por qué un
trabajador no tiene derecho a tener un vehículo? ¿Por qué un trabajador
no tiene derecho a ir a una fiesta? ¿Por qué un trabajador no tiene
derecho a tener una vida digna? Entonces, pongamos eso sobre la mesa en
cada familia de trabajadores”.
Otro de los voceros fue Daniel Yofra,
dirigente de Aceiteros. “Sobran los motivos y nosotros tenemos que
agarrar esa herramienta, que es la huelga, y tenemos que salir a
enfrentar a este gobierno de crueles, de cretinos, de desalmados. Se
jactan y se ríen de los trabajadores y trabajadoras que dejan en la
calle permanentemente”. Y planteó, como viene sosteniendo el gremio, que
«el salario mínimo vital y móvil, tal cual lo establece la Ley de
Contrato de Trabajo y el artículo 14 bis de la Constitución, nos tiene
que garantizar vivienda digna, alimentación adecuada, salud, educación,
vestimenta, transporte, esparcimiento, previsión y vacaciones».
Los echan, no les pagan lo que corresponde y encima les ponen perimetral
El
domingo 25 de enero, la empresa Emilio Alal envió telegramas donde
anunció el cierre y desvinculación de sus trabajadores y trabajadoras.
El argumento fue «el actual contexto económico y comercial adverso» que
atraviesa el país. Con el cierre de sus plantas productivas de hilados y
telas en Goya, Corrientes, y la de hilados en Villa Ángela, Chaco,
quedaron 254 trabajadores en la calle.
En el caso de Corrientes,
comenzaron una serie de protestas, primero en defensa de los puestos de
trabajo pero además para que les paguen correctamente las
indemnizaciones a quienes aceptaran la desvinculación.
Los
empresarios no solo siguen dándole la espalda al reclamo de las
familias, sino que consiguieron un fallo insólito. Como las familias
obreras iban a protestar a los barrios de los patrones, estos
consiguieron una «perimetral» para que los delegados y otras
trabajadoras no puedan acercarse a esos domicilios.
O sea que el
Poder Judicial no ve ningún problema en que dejen a 200 familias en la
calle, no tengan para comer, pero le parece injusto que estas protesten
ante los empresarios.
Así lo denunció David González, ex delegado y trabajador despedido. También contó que siguen sin cobrar sus indemnizaciones.
“Hay
compañeros que trabajaron 20, 25 o 30 años en la fábrica, toda su vida
manejaron una máquina, los sacás de ahí y no saben hacer otra cosa”,
contó González. Además contó que “soy viudo, tengo tres hijos de 23, 15 y
7 años, soy el sostén de mi familia y estamos sobreviviendo como
podemos”. Una de sus hijas iba a comenzar a estudiar Ciencias
Veterinarias en Corrientes, pero el proyecto quedó trunco por el
despido.
Una de las novedades más indignantes es la imposición de una
restricción perimetral de 200 metros por 180 días contra 12 ex
trabajadores, entre ellos los delegados. Contó el delegado que “dicen
que como somos la cara visible de la protesta instigamos a la gente,
pero no es así. La comunidad está enojada, porque todos tienen algún
familiar que trabajaba en la hilandería y fue despedido”.
Además denuncian que lo que quieren hacer es reabrir con gente sin antigüedad y en peores condiciones.
Hay
que difundir la denuncia de estos obreros y obreras textiles. El
«industricidio» lo quieren descargar sobre las espaldas y los derechos
de quienes hacen funcionar las empresas.
Tierra del Fuego
El
otro sector que vuelve al conflicto es el metalúrgico, sobre todo en la
ciudad de Río Grande donde se concentra el polo electrónico más
importante del país. Tras la huelga de mayo de 2025, que logró estirar
los tiempos pero mantuvo en vilo miles de puestos de trabajo, las
empresas vuelven a atacar. En estos días comenzaron a vencer contratos
(laborales). La UOM anunció el “inicio de un plan de lucha, cuestionó
con dureza la postura de las empresas y advirtió que el escenario que se
abre combina conflictividad, pérdida de empleo y una profunda
incertidumbre sobre el futuro de la industria”.
Sin embargo, las
medidas que iban a comenzar el lunes fueron «frenadas» por la
conciliación obligatoria dispuesta por el gobierno a pedido del Grupo
Mirgor. Oscar Martínez, dirigente del sindicato, señaló que mientras se
“discute en mesas formales, en la práctica el ajuste ya empezó a
ejecutarse en las líneas de producción”.
A esto hay que agregarle el
caso puntual de Aires del Sur, cuya patronal desapareció tras el receso
de verano. Sus trabajadores la ocupan desde entonces. La empresa no se
presenta en las audiencias. Voceros del gremio señalaron que “venimos a
sostener lo que planteamos como organización junto a los trabajadores:
mantener la planta productiva y operativa”.
Además está el caso de
Camioneros, han anunciado un estado de Alerta y Movilización. En una
conferencia señalaron «los puntos clave de nuestro reclamo:
Incertidumbre Salarial: el sueldo de los trabajadores es sagrado y no
permitiremos que sea la variable de ajuste de ninguna gestión política”.
También reclaman “Garantía de Estabilidad» y «Defensa de la Dignidad»,
ya que consideran que el servicio de recolección y barrido es esencial
para la salud pública de nuestra ciudad».
El fabricante de las sábanas Danubio y Cannon suspendió a todo su personal por tres meses
La empresa Sueño Fueguino, fabricante de las sábanas Danubio, Cannon, Fiesta y Suplesa decidió suspender a todo su personal de la planta de Río Grande en Tierra del Fuego y afectó a 70 trabajadores por tres meses.
En octubre, la empresa despidió a 35 trabajadores, más de un tercio de su plantel en Río Grande. En ese momento, denunció que tuvo que despedir operarios porque tenía 25 camiones parados con 700 toneladas de mercadería que no podía ingresar al continente. Culpó al Gobierno nacional de vulnerar derechos adquiridos y en ese entonces, advirtió que peligraban la totalidad de los puestos si no se revertía la situación.
La historia de Sueño Fueguino en Tierra de Fuego arrancó en 1981, fue una de las primeras empresas textiles en instalarse. Es el principal productor de ropa de cama de Argentina, cuenta con una cartera de reconocidas marcas y tiene 450 puntos de venta.
Su fundador es Ohanes Bogiatzian, un empresario que decidió dar batalla para no perder los beneficios que desde hace 44 años tiene en la provincia más austral de Argentina.
La empresa cuestiona haber sido excluida del régimen promocional de la Ley 19.640, una decisión que derivó en la paralización total de la producción y en los despidos y suspensiones.”Estamos impedidos de exportar y ya no hay dónde almacenar. Es imposible sostener el empleo”, sostuvo hace unos meses, Raúl Paderne representante legal de la empresa fueguina.
En 2021, un decreto excluyó a las textiles de la prórroga de beneficios de la Ley 19.640 y aunque antes de las elecciones, se firmó el Decreto 594/23 con una prórroga acotada. “Se establecía un cupo de producción con los beneficios del régimen de promoción para vender en el continente y superado este techo, la mercadería debía entrar sin beneficios. Las empresas debían adherir y comprometerse a no litigar contra el Estado”, explicó el abogado.
Sueño Fueguino decidió no adherir a ese decreto y presentó una acción judicial. Con el cambio de gobierno nacional fue excluida del régimen promocional por estar litigando contra el Estado.
Si bien una medida cautelar inicial -otorgada por la jueza Mariel Borruto- permitió seguir con las operaciones, luego fue revocada por la Cámara de Comodoro Rivadavia, aunque aún no está firme, ya que fue apelada por la empresa.
Por haber superado el cupo de mercadería que tenía para exportar o ingresar al continente con los beneficios tiene los pasillos de la empresa abarrotados de mercadería. Desde Sueño Fueguino confirmaron que tienen 30 camiones parados repletos con mercadería.
La ministra de Trabajo y Empleo de la provincia de Tierra del Fuego, Sonia Castiglione, explicó: “Casi 70 trabajadores fueron suspendidos por tres meses en Sueño Fueguino. Llegaron a un acuerdo y cobrarán el 70% del bruto, más el 100% de lo no remunerativo, eso hace que cobren el 90% del sueldo neto de bolsillo, este arreglo se hizo con varios gremios, textiles y camioneros, entre otros. El acuerdo por las suspensiones es para que no tengan que despedir trabajadores y dar tiempo a que la Justicia resuelva. La empresa quedó fuera de la prórroga por no bajar el juicio contra el Gobierno nacional”.
El panorama textil en la provincia es muy complicado, al igual que en el sector de tecnología y aires acondicionados. “Teníamos 11 textiles y sólo nos quedan cuatro. La última que cerró es la textil Blanco Nieve que despidió a todo su personal, 32 trabajadores y le pagó sólo el 50% de la indemnización porque considera que la falta de ventas es fuerza mayor. Que no haya ventas no es causa de fuerza mayor, es riesgo empresarial”, sostuvo la Ministra Castiglione.
Otras textiles que cerraron en la provincia más austral son Blanco Nieve, Barpla y Textil Río Grande, entre otras. El fabricante de las sábanas Danubio, Cannon, Fiesta, entre otras, espera que la Justicia falle a su favor para poder reabrir y volver a fabricar.
Despidos masivos y un pedido de informes a Vialidad Nacional por obras frenadas en la Autovía 12
La
parálisis de la obra pública nacional volvió a golpear con dureza al
sector de la construcción en Corrientes. La semana pasada, la
emblemática obra de la Autovía Ruta Nacional N° 12 quedó virtualmente
detenida, lo que derivó en el despido de la totalidad del personal
afectado al proyecto.
El senador Camau Espínola apuntó contra las demoras de Nación: «No permiten una planificación clara en Corrientes»
La
falta de pago de certificados por parte de la Nación es señalada como
la causa principal de una crisis que ya dejó a un centenar de familias
sin sustento.
El secretario general de la UOCRA local, Juan de Dios
Ávalos, advirtió que la situación es «muy complicada». Según relató el
gremialista, la inactividad comenzó a evidenciarse con una reducción
progresiva: «Hace una quincena hubo un 50% de despedidos y luego la
empresa largó todo lo que faltaba porque ya no tiene cómo seguir
subsistiendo».
La medida afecta de manera directa a entre 120 y 130 operarios, precisó el dirigente.
Ávalos
detalló que la empresa contratista ya inició el retiro de equipos y el
acopio de materiales en planta, tras finalizar una última alcantarilla
que estaba pendiente.
Perfil intentó comunicarse con el jefe del
Distrito 10 de Vialidad Nacional, David Moulín, para obtener una
explicación oficial, pero hasta el momento de esta publicación no hubo
respuesta al requerimiento periodístico.
Frente a este escenario, la
diputada provincial Sofía Brambilla (PRO) presentó un proyecto de
resolución en la Cámara de Diputados para exigir que Vialidad Nacional
informe el estado real de avance de la denominada «Autopista Urbana de
Corrientes».
La legisladora recordó que el proyecto se inició en 2018
con un plazo de ejecución original de apenas 24 meses. Sin embargo, a
casi ocho años de aquel comienzo, la obra permanece inconclusa,
transformándose en un peligro constante para quienes transitan por el
principal acceso a la ciudad capital.
«No podemos seguir
naturalizando obras eternas. Esta autopista es clave para la seguridad
vial y el desarrollo económico», sostuvo Brambilla. La diputada subrayó
que en febrero de 2025, el propio David Moulín había informado un avance
del 56% con la promesa de finalizar en 16 meses, compromiso que hoy se
encuentra «claramente incumplido».
El freno de los trabajos no solo
afecta al empleo, sino que compromete la conectividad estratégica de la
provincia. El tramo intervenido (km 1023 – km 1036) es el acceso
obligado al Aeropuerto Internacional “Dr. Fernando Piragine Niveyro” y
vincula a la capital con las rutas provinciales N° 5 y 43, vitales para
localidades como San Luis del Palmar y Santa Ana.
Brambilla enfatizó
que diversos sectores empresariales han manifestado su preocupación por
las consecuencias negativas en la logística y la actividad económica.
«Estamos hablando de una obra estratégica que lleva años de promesas
incumplidas. Exigimos transparencia y que se termine de una vez»,
concluyó la legisladora.
Tapebicuá entró en concurso preventivo
Tras
el vencimiento del esquema de suspensiones y sin una oferta salarial,
la histórica empresa maderera recurrió a la Justicia para evitar la
quiebra. Los operarios denuncian una «maniobra legal» y convocaron a una
marcha masiva el 10 de marzo.
El polo foresto-industrial de
Corrientes enfrenta uno de sus momentos más críticos. La empresa
Tapebicuá, un emblema de la localidad de Gobernador Virasoro, entró
formalmente en concurso preventivo de acreedores, desatando una ola de
incertidumbre y bronca entre sus cientos de empleados.
Ante la falta
de respuestas sobre el futuro de sus puestos de trabajo, los
trabajadores anunciaron un plan de lucha que incluyó el corte total de
la Ruta Nacional N.° 14.
La decisión empresarial se conoció apenas 24
horas antes de que venciera el acuerdo de suspensiones, bajo el cual el
personal percibía solo una parte de sus haberes. En una asamblea
cargada de tensión, los operarios denunciaron que la apertura del
concurso en Buenos Aires es una «maniobra legal para proteger los
bolsillos de los directivos mientras nos dejan en la calle».
El
abogado de los trabajadores, Sebastián Costa, confirmó que la firma no
presentó ninguna propuesta de recomposición salarial ni un nuevo
cronograma de pagos. «Lo que busca la empresa es hacer acuerdos con los
acreedores para evitar la quiebra, pero es un proceso que puede llevar
mucho tiempo. Mientras tanto, los trabajadores no tienen garantías»,
explicó el letrado.
Incluso, Costa advirtió que todavía se adeudan
cuotas del acuerdo de suspensión previo, lo que agrava la situación
económica de las familias de Virasoro que dependen directamente de la
forestadora.
La principal empresa del grupo textil TN Platex solicitó el concurso preventivo de acreedores
Hilado
S.A. de la familia Karagozian busca afrontar los compromisos y
garantizar la continuidad operativa de sus plantas industriales ubicadas
en Corrientes, Tucumán y La Rioja
TNPlatex es una empresa familiar
fundada por Agop Karagozian, continuada por sus hijos Teddy, Aldo y
Dino. Teddy Karagozian es su actual presidente y desde diciembre de
2022, su CEO es Tomi Karagozian, nieto del fundador, en su cargo de CEO.
Se
especializan en la producción de hilado, telas, producto terminado y
textiles Industriales, pero en los últimos meses tuvieron que
reorganizar todo. En su portfolio tenían fábricas en Monte Caseros,
Corrientes, La Rioja, Catamarca y Tucumán.
En los últimos meses TN
Platex anunció que dejaba de fabricar ropa deportiva sin costura y ropa
interior en su planta de Monte Caseros en Corrientes. Esta decisión
tomada, en noviembre pasado, impactó en 20 puestos de trabajo y en ese
momento se produjo reubicar a los 16 restantes en otros sectores como
telares e hilanderías. Esta no fue la primera medida que se tomó en esta
fábrica, el ajuste comenzó en marzo de 2025 con la pérdida de 300
puestos de trabajo.
Este proceso de adecuación productiva prometía
que el resto de las actividades hilandería, tejeduría, fabrica de medias
y desfibrado textil seguía en pie en Monte Caseros.
No alcanzó y
hace menos de un mes decidió cerrar su planta Hilado de Los Gutiérrez de
Tucumán y despedir a 190 trabajadores. Un doble impacto porque en menos
de 8 meses cerró dos plantas en Tucumán, la anterior fue la planta de
Las Piedritas en la que trabajaban 100 trabajadores. Sólo entre mayo de
2025 y enero de 2026, TN Platex desvinculó a 290 empleados en Tucumán.
Antes
de fin de año, cerró una planta de La Rioja que confeccionaba ropa
deportiva y despidió a 50 empleados fijos y no renovó 12 contratos.
Este grupo textil sufrió una crisis importante en el gobierno de Mauricio Macri que lo obligó a un fuerte ajuste.
La
Fundación Pro Tejer enumeró algunas razones que llevaron a la crisis
del sector textil: «El aluvión de ropa importada, en su mayoría usada;
la alta carga impositiva que hace que un 50% de una prenda sean sólo
impuestos; el costo financiero, Argentina tiene una de las tasas de
interés reales más altas del mundo tanto para financiar el consumo como
para la producción; los altísimos alquileres de los shoppings que
cuestan 4 veces más caros que en Estados Unidos; los altos costos
logísticos que hacen que salga más caro enviar un camión de Catamarca a
Buenos Aires que traer un contenedor de China al puerto de Buenos Aires y
el tipo de cambio apreciado que abarata las importaciones y encarece la
producción local».
Todo el panorama complicado hizo que muchas
empresas tuvieran serios problemas. En este caso, la crisis llegó a
Hilado S.A., que cuenta con las hilanderías de La Rioja y Monte Caseros;
una administración corporativa en Tucumán y la fábrica de medias
Ciudadela de Corrientes. Según informaron desde Hilado S.A. esto
comprende 800 trabajadores.
Desde la empresa informaron: «Ante el
contexto económico actual, Hilado SA ha solicitado la apertura de su
concurso preventivo, con el objetivo de afrontar sus compromisos
ordenadamente y garantizar la continuidad operativa de sus plantas
industriales».
Sobre el contexto actual señalaron «durante los
últimos meses, la industria textil argentina se ha visto fuertemente
impactada por una combinación de factores adversos: la caída del consumo
interno, la apertura de importaciones, la desregulación de ventas por
plataformas digitales extranjeras, el ingreso de ropa usada, y el escaso
y el elevado costo financiero que se ubicó muy por encima de la
inflación durante el año 2025. Esta presión simultánea redujo
drásticamente el nivel de actividad y la rentabilidad del sector,
llevando incluso a algunos operadores del sector a comercializar
productos por debajo de sus costos de producción».
El sector textil
ya perdió 18.000 puestos de trabajos formales, siendo que el 70% de su
mano de obra es informal. Mientras ingresaron al país 3.521 toneladas de
ropa importada en 2025.Tras ver todo lo que pasó en los últimos años,
el ex asesor de Javier Milei, Teddy Karagozian, quien duró muy poco en
el cargo por sus críticas, debe haberse arrepentido de haber aceptado.
Trabajadores denuncian vaciamiento y advierten por el futuro de Fadea
La
tensión en la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea) sumó un nuevo
capítulo de conflicto el martes 31 de marzo. En un escenario marcado por
la incertidumbre laboral y el temor por posibles despidos, el Sindicato
de Trabajadores Aeronáuticos (STA) encabezó una manifestación en el
ingreso de la planta de Córdoba para exigir definiciones urgentes sobre
el rumbo de la empresa estatal.
Con banderas que apuntaban
directamente al ministro Carlos Presti, los manifestantes reclamaron la
firma de contratos con la Fuerza Aérea que permitan reactivar la
producción. Según el sindicato, existen oportunidades reales de
exportación para el avión IA-63 Pampa hacia destinos como México, Canadá
y Perú, pero la falta de ejecución administrativa bloquea estas
operaciones.
«Hay un silencio administrativo que asusta», advirtieron
desde el STA en una misiva enviada al diputado libertario Gabriel
Bornoroni. El gremio sostiene que la fábrica atraviesa un proceso de
«vaciamiento» que podría derivar en el uso inmobiliario de los terrenos,
una sospecha que crece ante el deterioro salarial y la falta de
insumos.
La situación que describen los trabajadores no es nueva,
pero se agravó. Informes previos indican que la empresa arrastra una
deuda superior a los 3.800 millones de pesos y compromisos impagos con
proveedores internacionales por 18 millones de dólares.
Esta asfixia financiera tiene consecuencias directas en la pista:
Aeronaves Grob 120TP: se encuentran en tierra por falta de seguros y mantenimiento.
IA-63 Pampa: los aviones destinados a la formación de pilotos de combate carecen de soporte técnico.
Parálisis operativa: el directorio actual es cuestionado por la falta de resultados concretos en más de dos años de gestión.
El contraste: inversión privada en medio del caos estatal
Lo
que vuelve más complejo el panorama es el contraste dentro del mismo
predio. Mientras la parte estatal de Fadea se declara en «parálisis»,
recientemente se anunció una inversión de $250 millones por parte de la
empresa Altaviación.
La firma privada busca poner en valor el Hangar
Norte para ofrecer servicios de mantenimiento y venta de aeronaves
civiles, proyectando a Córdoba como un polo de aviación ejecutiva.
Si
bien esta alianza genera nuevos puestos de trabajo y aprovecha la
infraestructura de la fábrica, los empleados estatales temen que este
modelo de apertura al sector civil deje en segundo plano la función
estratégica de defensa que históricamente cumplió Fadea.
Sin
respuestas públicas por parte de las autoridades nacionales, el
sindicato anunció que el miércoles 1º de abril trasladaron el reclamo al
Ministerio de Trabajo de la Provincia. El objetivo es comprometer al
gobernador Martín Llaryora en la defensa de la industria aeronáutica
cordobesa y evitar que la inactividad derive en un recorte masivo de
personal.
Trabajadores denuncian deuda de indemnización tras cierre de Tía Maruca
Desde
febrero de 2026, 27 ex empleados de la planta de galletitas Tía Maruca
en Chascomús aseguran que dejaron de recibir las cuotas de indemnización
acordadas tras el cierre de la fábrica. El pago contemplaba hasta 16
cuotas por el 70% de la indemnización, pero los depósitos se
interrumpieron y los trabajadores quedaron sin ingresos ni acceso al
fondo de desempleo.
¿Qué pasó con la indemnización tras el cierre de la planta?
La
planta elaboradora de galletitas que operaba bajo la firma Argenzum
S.A. en la ciudad bonaerense de Chascomús cerró sus puertas de manera
sorpresiva en septiembre de 2025. Como consecuencia directa, 27
trabajadores —incluida la jefa de planta— quedaron sin empleo de un día
para otro.
Tras el cierre, se firmó un acuerdo de desvinculación
entre la empresa y los empleados. El convenio establecía que los
trabajadores cobrarían el 70% de la indemnización legal correspondiente,
pagado en cuotas.
El esquema acordado incluía:
Hasta 16 cuotas mensuales, dependiendo de la antigüedad laboral
Primeros pagos iniciados en octubre de 2025
Compromiso de continuidad hasta completar el monto pactado
Los
depósitos se realizaron con normalidad durante octubre, noviembre,
diciembre y enero. Sin embargo, desde febrero de 2026 las cuotas dejaron
de pagarse, según denunciaron los ex empleados.
El punto clave es
que la deuda fue asumida posteriormente por la empresa Pipas, aunque
hasta el momento no hubo comunicaciones oficiales ni un cronograma que
garantice la continuidad de los pagos.
La interrupción de las cuotas
generó una situación especialmente delicada para los trabajadores porque
no fueron despedidos formalmente.
Esto provocó un efecto inmediato: no pudieron acceder al fondo de desempleo que otorga el sistema laboral argentino.
En la práctica, la situación actual de los ex empleados es la siguiente:
27 trabajadores afectados directamente
Indemnización acordada: 70% del monto legal
Pagos realizados: octubre 2025 a enero 2026
Cuotas pendientes desde febrero 2026
Sin acceso al fondo de desempleo
Sin fecha confirmada de reanudación de pagos
El
dato más importante para los afectados es que la falta de despido
formal los dejó fuera de los mecanismos habituales de protección
laboral, lo que complica aún más su situación económica mientras buscan
un nuevo empleo.
La ausencia de telegramas de despido o
notificaciones formales impidió que los trabajadores iniciaran el
trámite ante la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES)
para cobrar el seguro por desempleo.
Ese beneficio suele otorgarse cuando la relación laboral se termina mediante:
despido sin causa
finalización de contrato
cierre formal de la empresa
En
este caso, la desvinculación se resolvió mediante un acuerdo privado,
lo que dejó a los trabajadores en una zona gris desde el punto de vista
administrativo.
El punto clave es que sin ese documento legal, el
sistema de seguridad social no habilita el pago del seguro, incluso si
la empresa cerró.
Para muchos de los afectados, la indemnización en
cuotas era el único ingreso disponible mientras buscaban reinsertarse
laboralmente.
Mientras la planta de Chascomús dejó de operar, la producción de las galletitas Tía Maruca continuó en otra provincia.
A
comienzos de 2026, esa compañía cambió de propietarios y pasó a manos
del empresario bonaerense Juan Carlos Crovella, lo que generó una
reestructuración en la conducción de la empresa.
El dato más
importante es que el cierre de Chascomús no implicó el fin de la marca,
sino una reorganización productiva en otra planta.
Ante la falta de
pagos desde febrero, los trabajadores analizan avanzar con acciones
legales para reclamar el cumplimiento del acuerdo firmado.
Entre las alternativas que evalúan figuran:
reclamo judicial por incumplimiento del convenio
mediación laboral para exigir el pago de cuotas pendientes
pedido de regularización de la situación laboral
Lo
que cambia desde ahora es que sin una solución rápida, la deuda podría
escalar a un conflicto judicial, lo que prolongaría aún más los tiempos
de cobro para los trabajadores.
Mientras tanto, los ex empleados
siguen reclamando una respuesta concreta sobre cuándo se retomarán los
pagos de la indemnización acordada.
Cerró una histórica fábrica de Córdoba
Tras
más de medio siglo de actividad ininterrumpida, la fábrica de retenes
SCAR bajó definitivamente sus persianas en barrio Pueyrredón, en la
ciudad de Córdoba. El cierre dejó un edificio vacío y alteró la dinámica
cotidiana de una zona que durante décadas creció al ritmo de la
producción industrial.
La planta, que supo ser un punto de referencia
para el sector metalmecánico local, cesó sus operaciones y hoy muestra
portones cerrados y ausencia total de movimiento.
Durante años, el
establecimiento fue parte central de la vida económica y social del
barrio. Operarios en distintos turnos, proveedores, transportistas y
comerciantes formaban parte de la escena habitual.
Donde antes
ingresaban y salían camiones con mercadería hacia distintos puntos del
país, ahora solo queda una estructura de cemento en silencio. Comercios
cercanos y familias vinculadas a la actividad perciben el vacío que dejó
la fábrica en la zona, de acuerdo al medio citado.
En su etapa de
mayor actividad, SCAR se consolidó como un referente cordobés en la
fabricación y distribución de retenes. Su red comercial trascendía las
fronteras provinciales y abastecía a distintos sectores productivos.
El
cierre implica la pérdida de una unidad productiva con más de 50 años
de trayectoria, en un sector que atraviesa un escenario complejo marcado
por la caída del consumo, el incremento de costos operativos y las
dificultades para sostener los niveles de producción.
Cierra otra fábrica en Catamarca
La
planta de calzados Dabra, en la localidad de Catamarca Valle Viejo,
dejó a 23 trabajadores sin empleo y desató un corte de ruta ante la
negativa de la empresa a pagar el total de las indemnizaciones, en una
semana marcada por cierres y conflictos industriales en la provincia.
La
crisis industrial golpea con fuerza a Catamarca. A principios de marzo,
se registraron cierres y conflictos fabriles en la provincia. Esta vez
fue la planta de calzados Dabra S.A., perteneciente al grupo Dexter, la
que bajó la persiana en la localidad de Sumalao, departamento Valle
Viejo, y dejó a 23 trabajadores en la calle.
Los empleados llegaron a
las seis de la mañana, como cada jornada, pero se encontraron con la
fábrica cerrada y la noticia de que estaban despedidos. Según
denunciaron, la empresa pretende abonar solo el 50% de las
indemnizaciones correspondientes.
“Somos 23 personas, 23 padres y sus
familias”, relató Ariel, uno de los trabajadores afectados. Otro
operario, Eugenio, expresó su preocupación por la dificultad de
reinsertarse en el mercado laboral: “Voy a cumplir 47 años, ¿dónde voy a
conseguir trabajo? Tengo un compañero de 62 años”.
Tras el anuncio,
los trabajadores realizaron un corte sobre la avenida Félix Avellaneda,
frente a la planta, en señal de protesta. Exigen el pago del 100% de las
indemnizaciones y la intervención del ministro de Producción, Leonardo
Zeballos, y del gobernador Raúl Jalil.
“Hay gente con más de 20 años
trabajando acá. Queremos que nos indemnicen como corresponde”,
señalaron. Además, advirtieron que mantendrán las medidas de fuerza
hasta obtener respuestas oficiales.
La situación resulta
particularmente sensible en una provincia que tuvo un rol clave en el
debate nacional por la reforma laboral impulsada por el Gobierno de
Javier Milei.
El caso de Dabra no es aislado. En el Parque Industrial
El Pantanillo también se registraron cierres y conflictos en los
últimos días de febrero.
La empresa NEBA, dedicada a la fabricación
de electrodomésticos como heladeras y freezers, anunció su cierre
definitivo, lo que dejará sin empleo a 56 trabajadores. “Estamos
abarrotados de gente que está quedando en el camino, esta política nos
está destruyendo”, afirmó un operario con 26 años de antigüedad.
A
esto se suma la crisis de VVC Textil, cuyos empleados realizaron un paro
y protestas por el pago de salarios adeudados. La firma podría despedir
a unos 30 trabajadores. “El dueño dice que no tiene plata para ponerse
en regla y el Gobierno dice que no puede ayudarnos si la empresa tiene
deudas. Nosotros quedamos en el medio: ni nos pagan, ni nos despiden”,
lamentó Hernán Campero, uno de los afectados.
En pocos días, más de
un centenar de familias catamarqueñas quedaron sin sustento o en una
situación de incertidumbre laboral. El encadenamiento de cierres y
conflictos en el sector industrial provincial profundiza la preocupación
social y plantea interrogantes sobre el futuro productivo de la región.
Cerró la fábrica de bolsas Panpack y despidió 75 trabajadores
La empresa Panpack que fabrica bolsas para el agro y sogas cerró sus puertas. Ubicada en la localidad de Los Nogales, cerca de Tafí Viejo en Tucumán, despidió a 25 trabajadores en el mes de mayo pasado y aún no les pagó la indemnización y a principios de marzo decidió cerrar la fábrica y envió 75 telegramas más de despidos. Cien personas se quedaron sin trabajo en menos de 10 meses.
Los despedidos de mayo pasado tenían entre 5 y 35 años de antigüedad y para no pagarles las indemnizaciones, la mayoría fueron despedidos con causa. Los restantes 75 despedidos los mandaron a cobrar en el concurso.
El texto del telegrama explicó las razones del cierre “la decisión obedece a la profunda y sostenida caída de ventas que obligó a la empresa a presentarse en Concurso Preventivo. A su vez, la situación económica de la empresa se agravó posteriormente hasta determinar la absoluta inexistencia de pedidos que permitan reanudar la producción”.
Del texto continuó “se adoptaron previamente medidas menos gravosas – incluyendo la reducción de un sector productivo, adelanto de vacaciones y suspensión temporaria de actividades- que no lograron revertir la situación. La falta objetiva y definitiva de trabajo, ajena a la voluntad de esta parte y de carácter estructural en nuestra economía debido a la apertura de las importaciones, torna imposible la continuidad laboral por lo que se comunica la extinción de su contrato de trabajo con motivo del cierre del establecimiento, con efectos a partir de la presente. Seguir operando en estas condiciones sólo produciría mayores pérdidas que luego eventualmente impedirían afrontar el pasivo”.
El cierre del telegrama de despido señaló “los créditos que pudieran derivarse de la presente extinción deberán canalizarse y verificarse en el proceso concursal referido, conforme lo establece la Ley de Concursos y Quiebras, quedando sometidos al juez natural del proceso universal”. El telegrama fue fechado el mismo día que se aprobó la Reforma Laboral.
La empresa les dio a los 75 trabajadores un mes y medio de vacaciones. Tanto los sueldos y vacaciones los pagaron en cuotas, de hecho no terminaron de pagarles todo. El jueves mientras los trabajadores estaban trabajando les cortaron la luz. Les avisaron que el viernes no vayan a trabajar. El fin de semana, les dijeron que no se presentaran el lunes que la fábrica cerraba.
Como no habían llegado los telegramas, que salieron tras la aprobación de la Reforma Laboral, los empleados se presentaron el lunes a las 6 y no los dejaron entrar. Tuvieron que ir hasta la comisaría a hacer la denuncia.
Ariel Núñez es uno de los trabajadores despedidos en mayo: “No nos quisieron pagar la indemnización, para no pagarnos a todos nos despidieron con causa. Estamos en juicio. La empresa parece que está en venta, dicen que la comprará el principal cliente que tenía Panpack. Pero no sabemos nada”.
La historia de Ariel conmueve, desde chico heredó el cariño por esta fábrica de su padre. Hace 22 años que trabajaba en Panpack, enterarse del despido fue un golpe fuerte, porque tenía un sueño. “Mi papá trabajó en la empresa durante 43 años, se jubiló en Panpack. Muchos trabajadores somos hijos de operarios. La empresa cerró en el 2001 por la crisis y cuando reabrió en 2002 permitió el ingreso de los hijos de los trabajadores, algo que antes estaba prohibido. Lo hicieron como un acto de buena voluntad, como una garantía de que la empresa ya no iba a cerrar. Pensé que me iba a jubilar acá”, contó.
Juan Galván es otro despedido de mayo pasado, hace más de 9 meses que no cobra su indemnización. Trabajó 36 años en la fábrica y un día fue, como siempre, y no lo dejaron entrar. No sabe que hacer, la desesperación por cobrar lo que le corresponde lo angustia mucho. Mientras tanto, espera en su casa con techo de chapas.
La historia de Panpack
Hace 50 años que funciona la planta de Panpack (ex Panamericana de Plásticos), según su web es líder en la producción de tejidos, sogas, bolsas, hilos y cintas de rafia de polipropileno. Con mano de obra altamente especializada y utilización de materia prima virgen, supo tener tecnología de vanguardia. Su plantel superó los 300 trabajadores en varios turnos.
Catalina Lonac, vicepresidenta del ingenio Los Balcanes confirmó: “Panpack nos comunicó que cierra, no puede competir con las importaciones. Quedan algunas pocas fábricas de bolsas en la Argentina que van a correr el mismo derrotero que Panpack porque no están pudiendo competir con la importación. Intuyo que será mucho más barato comprar bolsas importadas, sino no estarían quebrando las fábricas. Nosotros en este momento no estamos comprando bolsas porque terminó la zafra, nosotros empezamos a comprar bolsas en el mes de marzo. Si Panpack que era una fábrica muy fuerte y sólida cierra es porque son más baratas las bolsas importadas”.
El avance indiscriminado de las importaciones deja otra víctima en una pequeña localidad tucumana y un tendal de 100 trabajadores despedidos.
Fuentes: La Izquierda Diario, BAE Negocios, Perfil, InfoGremiales.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


