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Un compañero que se fue pero que siempre estará

Antonio Alac fue y es como la Patagonia: resistencia pura

Fuentes: Rebelión

Los que vivimos en el Sur tuvimos la alegría de estar muchas veces con él en las calles, en un festejo, en una marcha, mezclado siempre con la gente. Porque si algo se tiene que decir de Antonio Alac es que por sobre todo fue y es buena gente. Y de la mejor cepa, como […]

Los que vivimos en el Sur tuvimos la alegría de estar muchas veces con él en las calles, en un festejo, en una marcha, mezclado siempre con la gente. Porque si algo se tiene que decir de Antonio Alac es que por sobre todo fue y es buena gente. Y de la mejor cepa, como la de su tierra en Villa Regina, corazón de la manzana.

El país empezó a saber de él a partir de su liderazgo y valentía en la lucha que históricamente se conoció como «el Choconazo». Porque esa huelga histórica de los años 69 y 70 en la «obra del siglo» en Neuquén terminó en una derrota pero a la distancia resultó ser un camino de enseñanzas para muchos. Y Antonio estuvo y está allí, con sus Compañeros obreros de la construcción del norte y del sur.

Por eso lo reivindicamos. ¡Antonio Alac no murió! ¡Antonio está entre nosotros! En cada pibe que marcha. En cada obrero que va a la huelga y resiste con sus Compañeros. En cada minuto de protesta y rebeldía.

Por eso, porque nos resistimos a aceptar tan fácilmente que su corazón dejó de latir en la madrugada de un domingo 11 de julio de este 2004, fuimos a buscar en sus Compañeros el porqué eso no será nunca del todo verdad.

LILIANA OBREGÓN – Dirigente de los maestros neuquinos

«El compañero Antonio Alac tiene que ver con la organización de las grandes luchas en la provincia de Neuquén, como la del Chocón. También con las que llevamos adelante los trabajadores de la educación desde ATEN, las de los compañeros de la construcción en la UOCRA, y también la de los estatales. Las grandes luchas que hemos tenido y tenemos, como la ocupación de la fábrica de cerámicos Zanón, que es un hito histórico de una fábrica bajo control obrero».

«Yo creo que el mejor recuerdo para la unidad en la lucha que hemos tenido con Antonio a lo largo de la vida tiene que ver justamente con recordar esto: tenemos y debemos golpear juntos cada vez que luchamos. Porque cuando los sectores patronales y del poder avanzan, quiere decir que nosotros estamos retrocediendo. Y entonces ahí es donde reivindico más la figura de Antonio Alac cuando remarcaba a fuego la necesidad de unirnos y también la de masificar las huelgas… Porque las grandes huelgas en donde participó el Compañero Antonio mostraron una gran masificación, ya que allí se vio la unidad de sectores tan disímiles como eran los marxistas, los cristianos, los de distintos partidos políticos que nos unificábamos en un programa común».

«El recuerdo de Antonio que tengo yo es el de El Chocón, es el de la unidad en la lucha, es el de la continuidad en la lucha con diferencias y con acuerdos muy profundos. Y el de un elemento que hoy tiene una importancia clave: el de la permanencia en la lucha. Hoy nos quieren hacer creer que no hay que luchar más, que hay que seguir con lo posible y que no hay que cambiar este sistema… cuando mucho hay que emparcharlo. Pero nosotros vemos que no tiene parches. Que esta gente está decidida a ir a fondo. Que no tiene ningún freno, ya que las formas que tiene son las más violentas implantando un terrorismo de Estado en democracia. A eso solamente se le puede contrarrestar con la unidad del conjunto y con ponernos de pie, codo a codo, para que no pasen».

LUIS «ROTO» SANHUEZA – Dirigente de los obreros de la fruta y los peones rurales de Río Negro

«A Antonio Alac creo que todos los militantes lo conocimos en la huelga de El Chocón. Pero yo a Antonio lo conocí en el Partido Comunista en el año 70, cuando ingresé al partido. Nos pudimos haber conocido antes, cuando yo vine a estudiar a la región Ciencias Agrarias y él estaba con unos compañeros de la construcción que trabajaban con una obra del agua potable de Villa Regina, en la costa de Ingeniero Huergo».

«Pero a Antonio lo conocí en el fragor de la lucha, ya que en los años 70 nosotros reorganizábamos y reconquistábamos una parte del Sindicato de la Fruta y también reorganizábamos los centros de estudiantes de una universidad que recién daba sus primeros pasos. Y yo conocí a Antonio en ese lugar: en la solidaridad con los trabajadores de la fruta de Saique y Sedepa, que fueron las primeras ocupaciones que hicimos en la zona. Y desde allí en un montón de iniciativas y en la lucha de todos los días».

«Antonio fue un Compañero que no se perdió ninguna de las peleas que hubo. Ninguna de las batallas que encaró la gente. Y lo hizo tanto desde el llano, desde la cúspide, desde todos los lugares, como lo han hecho otros militantes muy importantes del movimiento popular».

«Nosotros fuimos acusados en el lugar donde sigo viviendo, Cinco Saltos, de incendiar los galpones y hubo gente que murió por esas acusaciones. Esa era una forma que tenían las patronales para deshacerse de los dirigentes clasistas y de los dirigentes que les molestaban porque venían reclamando y levantando a la gente. Antonio Alac participó de todas esas cuestiones. No se perdió ni faltó en ninguna. Esa es la verdad».

LILIANA OBREGÓN

«Todos recuerdan que Jaime De Nevares, al momento que lo llevaban detenido a Antonio en El Chocón, subió al avión donde se lo llevaban. Y en ese mismo momento los estudiantes universitarios estábamos ya preparando la organización de lo que sería la gran huelga por la nacionalización de la Universidad del Comahue. Una huelga donde se dio esa unidad obrero estudiantil. Donde los estudiantes se unieron con los obreros de la Fruta de Río Negro y Neuquén y confluyeron en una gran asamblea en lo que era la Universidad del Neuquén. Se abrían en ese momento tiempos de grandes luchas, como las que marcaba Antonio».

«Yo pasé por las filas del Partido Comunista. No reniego de ello. Todo lo contrario. Me retiré en el año 1989 a raíz de diferencias de contenido pero siempre fueron y fuimos Compañeros de lucha. Y de esos años yo quiero recordar al Antonio de todos los días, el que recuerdan mis hijos. Porque Antonio tenía un carácter muy alegre. Y lo quiero recordar así porque cuando en la zona nos enteramos cuan grave estaba de su enfermedad, yo le dije a amigos que lo conocían que él tendría que haber dicho «confieso que he vivido». Porque Antonio fue un hombre que vivió en todas las instancias. Algunos creen que las luchas se dan con personas diferentes, que no son humanos, que no tienen hijos, que no tienen familia, que no aman, que no sufren. Pero ellos son una totalidad y así fue Antonio».

«Yo quiero recordar ese tiempo que caminamos juntos dentro del Partido Comunista en las luchas cotidianas, en la vida con los estudiantes y con los obreros. Y sobre todo recordar una cuestión muy particular: mi padre era militar -a muchos le asombra ese hecho- y en su tiempo era interventor del Sindicato de la Fruta, mientras yo era militante y dirigente de la huelga universitaria. Por eso muchas veces íbamos hasta el sindicato, movilizándonos contra el interventor que por ese entonces era mi padre. Y debo decir que en ese tiempo pasó una anécdota muy importante: mi padre es el que me avisa una noche a las tres de la mañana que a Antonio se lo llevaban para hacerlo desaparecer. Y de esta manera, un hombre que era militar avisa de esta situación y Antonio es sacado del país por el Partido Comunista. Mi padre luego abandona el sindicato y muere tiempo después, entendiendo que no era justamente que los militares iban a salvar la Nación. Y quiero hacer pública esta historia porque quiero recordar a mi padre en ese hecho en el cual recordó a este hombre y este hombre lo recordaba él como un alguien que avisó que iban a desaparecer a un dirigente porque en ese momento se entendía en la provincia de Neuquén la unidad de distintos sectores. Yo creo que esto es lo que hay que retomar en la provincia y este es uno de los legados que nos dejó Antonio Alac».

LUIS «ROTO» SANHUEZA

«La gente lo conoce por su participación en la huelga de El Chocón, pero para nosotros es y fue conocido porque estuvo y participó en todas las luchas. Fue un hombre imprescindible para todos. Porque guió a los nuevos que nos incorporábamos. Y también en las más fieras -como en el año 76 con el golpe y los años que vinieron después- también fue un hombre fundamental en constituir junto a Jaime De Nevares una herramienta fundamental como fue la de los Derechos Humanos»