Rechazo a la agresión imperialista contra Venezuela
Libertad a Nicolás Maduro y Cilia Flores
En las últimas horas hubo protestas de trabajadores y trabajadoras nucleados en ATE. Denuncian la intervención y preocupan los puestos laborales. El gobernador continuó con sus presentaciones en la Justicia pero no recibió apoyo de otros mandatarios. La delegación de EE.UU sigue su gira por la Isla.
En estos días Tierra del Fuego volvió a calentarse por el tema de la soberanía y las disputas Provincia-Nación. La intervención del puerto por un año, de manos de Milei, generó un conflicto político. Además se dio en el marco de la visita de una comitiva de EE UU que viene a relevar futuros negocios para Trump y sus amigos.
La intervención del Puerto genera preocupación. Por un lado, es un puerto estratégico, el más cercano a la Antártida y además de proyección bioceánica. Por eso despierta el interés de Estados Unidos, pero también de China.
Laura Richardson, jefa del Comando Sur, ya adelantó su interés en los bienes comunes naturales de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (IAFAS) y del puerto como salida de esos “recursos”.
Pero además preocupa que la suspensión de parte de sus actividades genere más efectos sobre las fuentes y puestos de trabajo, en una provincia que viene golpeada.
Por eso se vienen pronunciando distintos sectores sociales y sindicales. En los últimos días viene habiendo movilizaciones de trabajadores portuarios junto a delegados de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y otros sindicatos. Denuncian que un número importante de trabajadores quedó excluido de la operatoria diaria del puerto, pese a su experiencia y capacidad. Recordemos que la intervención quedó en manos de un integrante de los Jerárquicos ferroviarios elegido por LLA.
La protesta rechaza la intervención y reclama: el puerto es de todos, el trabajo no se toca. Denuncian que se afecta el trabajo, la soberanía y la actividad productiva.
Mientras tanto, el Gobierno de Tierra del Fuego presentó una acción judicial contra la Administración Nacional de Puertos para frenar la intervención, alegando “violación de la autonomía provincial”. El gobernador Melella no ha recibido por ahora apoyo de otros mandatarios.
El hecho marca más tensión en una provincia que siente con todo dos flagelos: la recesión que amenaza miles de puestos en el polo electrónico y la soberanía amenazada por los intereses imperiales.
Los gremios docentes, estatales e industriales vienen discutiendo la posibilidad de convocar un paro regional en febrero ante esta serie de ataques.
Abrazo simbólico a la casa de Tierra del Fuego
Manifestamos nuestro más enérgico rechazo y denuncia ante la intervención e inhabilitación del Puerto de Ushuaia por parte del gobierno nacional a través de la Resolución 4/2026 firmada por el presidente Javier Milei.
Denunciamos que esta medida forma parte de un plan sistemático de entrega de nuestra posición en el Atlántico Sur y la Antártida. Responde a un alineamiento geopolítico automático con potencias extranjeras (EE UU, Israel y el Reino Unido) en un contexto de creciente disputa internacional y conflicto global. Alertamos que esta intervención es el paso previo para poner al Puerto de Ushuaia y el Polo Logístico Antártico al servicio de intereses militares y comerciales de los Estados Unidos y sus aliados, facilitando una presencia extranjera directa en la puerta de entrada a la Antártida. Mientras el Reino Unido consolida su base militar en nuestras Islas Malvinas, esta decisión nacional debilita nuestra capacidad de defensa y control sobre el Mar Argentino, sus recursos naturales y el paso interoceánico.
Exigimos:
El cese inmediato de la intervención y la restitución de la administración portuaria a la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
La anulación de la Resolución 4/2026 de la ANPyN.
El freno urgente a cualquier intento de privatización o militarización extranjera de nuestras instalaciones y vías navegables.
Convocamos a concentrarnos para expresar nuestro rechazo a esta medida y a hacer una entrega simbólica del petitorio firmado por más de 2.000 organizaciones y personas en la Casa de la Provincia de Tierra del Fuego AIAS, Sarmiento 731, el próximo Viernes 6 de febrero a las 10:00.
¡EL PUERTO DE USHUAIA ES ARGENTINO Y FUEGUINO! ¡FUERA LAS POTENCIAS IMPERIALISTAS DE NUESTROS MARES! ¡LA SOBERANÍA NO SE VENDE, SE DEFIENDE!
Frente Popular Darío Santillan, Movimiento Octubres, Frente 22 de Agosto, NuestraAmérica, Movimiento Popular La Dignidad, Corriente Clasista Combativa, Frente Patriótico por la Justicia Social, SURGE Movimiento Nacional, Organización 25 de Mayo, Movimiento Popular Los Pibes, Agrupación De Frente, Corriente Eva Perón, Federación Nacional Campesina, Mayoría Popular, FENAT CTA A.
La intervención al puerto de Ushuaia no tiene explicación legal para Gustavo Melella
Luego de la intervención del puerto de Ushuaia por parte del Gobierno Nacional, el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, se pronunció sobre la medida del Ejecutivo y apuntó a una posible «cuestión geopolítica» vinculada a la cercanía de Argentina con Estados Unidos.
«Todo es sospechoso y genera más dudas. Sobre todo en este contexto donde se ha dado un desencadenamiento de hechos donde se vincula tanto al gobierno de Estados Unidos con nuestro Gobierno Nacional y en este toma y da por algunas cuestiones», expresó el funcionario en declaraciones compartidas a través de su cuenta de X.
Melella insistió en que lo que está ocurriendo «no deja de ser sospechoso» y profundizó: «Entendiendo que la intervención es ilegal, es irracional, no tiene ningún tipo de fundamento ni de sentido, porque esa es la verdad. A partir de ahí uno dice «bueno, ¿cuál es el verdadero motivo detrás de esto?».
«Podrá ser algún negociado que uno quiera o realmente tiene que ver con una cuestión geopolítica porque Argentina se ha ligado muy fuertemente a Estados Unidos y ha dado paso de entrega de soberanía. La verdad es que queda un manto de sospecha en este sentido fuerte, fuerte de duda, de sospecha», amplió.
El gobernador destacó que Tierra del Fuego «tiene un lugar estratégico que valora el mundo entero menos nosotros los argentinos» y agregó: «Siempre reconozco que la presencia británica en el Atlántico Sur en Malvinas no es por una cuestión de que ellos entiendan de soberanía o cariño por la tierra; es una cuestión geopolítica».
Melella insistió en que la intervención del Gobierno en el puerto de Ushuaia puede estar ligada a una cuestión geopolítica ya que «es el Atlántico Sur, son los recursos naturales, es la puerta de ingreso a la Antártida y es la próxima gran discusión mundial que se viene».
«Es posible y es real para mí que Estados Unidos tenga una mirada geopolítica sobre el Atlántico Sur. Como no encuentro una explicación razonable, una cuestión legal, en la intervención del puerto, la verdad es que se abre un abanico de sospechas muy grande», concluyó.
Las declaraciones del gobernador fueguino se realizan después de que el gobierno anunciara la intervención del puerto local y dos días después de que un avión militar de Estados Unidos aterrizara en el aeropuerto Malvinas Argentinas sin anuncios oficiales.
Rechazó de la Justicia al amparo presentado por Tierra del Fuego
El gobierno de Tierra del Fuego recibió una dura noticia porque el Juzgado Federal de Ushuaia decidió rechazar su pedido para implementar una medida cautelar de manera urgente contra la intervención del Puerto de Ushuaia ordenada por el Poder Ejecutivo Nacional. El Tribunal justificó la decisión, tomada este jueves 29 de enero, diciendo que “no se encuentran motivos que ameriten la habilitación de la feria judicial”; además, se pidió que la fiscalía se expida sobre la competencia del juzgado para solucionar el enfrentamiento entre la administración provincial, encabezada por el gobernador Gustavo Melella, y el Gobierno de Javier Milei.
Fuentes judiciales revelaron que también se pidió a la fiscalía que defina si el gobernador de Tierra del Fuego se encuentra habilitado para presentarse en la causa, porque esa función, en realidad, sería responsabilidad de la Fiscalía de Estado de la provincia. El Tribunal además le pidió a Emiliano Fossatto, secretario Legal y Técnico de Tierra del Fuego, que gestione la matrícula federal correspondiente para poder actuar en la causa ante la Justicia Federal.
La razón del Gobierno nacional para intervenir el Puerto de Ushuaia
El Gobierno nacional ordenó la intervención administrativa de la infraestructura portuaria del Puerto de Ushuaia por 12 meses debido a fallas de infraestructura e irregularidades financieras. La decisión se oficializó el pasado 22 de enero en la Resolución 4/2026 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), publicada en el Boletín Oficial.
La Agencia Noticias Argentinas accedió a los considerandos de la norma donde se detalla que la medida busca regularizar las condiciones de seguridad operativa y solucionar el déficit de inversión que se encontró en la terminal.
El organismo nacional tomó esta medida tras comprobar que Tierra del Fuego usó el superávit financiero del puerto para pagar la obra social estatal (OSEF) a través de la Ley Provincial N° 1596, lo que significó no cumplir el convenio de transferencia que obliga a la provincia a reinvertir los ingresos solo en la actividad portuaria. Además, una inspección técnica de 2025 encontró deterioro estructural en los muelles y sistemas contra incendios viejos.
Se agudiza la pelea entre Nación y Melella
En la resolución también se ordena la suspensión de la habilitación del puerto por un año, pero esta sanción está diferida para impedir que se interrumpa la temporada de cruceros 2025-2026 y no complicar el abastecimiento de la zona, sin embargo, la intervención administrativa sobre las instalaciones, la maquinaria y la gestión de fondos es de cumplimiento inmediato.
Para realizar la intervención, la ANPyN pidió ayuda a la Administración General de Puertos (AGP S.A.U.).
Misterioso avión de Estados Unidos aterrizó en Ushuaia
Fue un misterio el Boeing militar C-40 Clipper de Estados Unidos que aterrizó en Tierra del Fuego. Si bien en un primer momento no hubo una explicación oficial, luego se indicó que se trataba de una misión clave de legisladores estadounidenses del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes.
Fue la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires la que rompió el silencio y emitió un comunicado en el que se explicó que los congresistas viajaron a la Patagonia para llevar adelante una agenda técnica que incluyó el procesamiento de minerales críticos, la gestión de residuos mineros y la investigación en salud pública.
La llegada de la delegación se produjo apenas tres días después de que el Gobierno nacional interviniera el puerto de Ushuaia, un movimiento que la oposición leyó como el primer paso para entregar el control estratégico de la zona a Estados Unidos.
Desde el Gobierno provincial, la reacción fue de absoluta desconfianza. El secretario jurídico de Tierra del Fuego, Emiliano Fossatto, advirtió que la visita generó «mucha inseguridad» debido a que no existió ninguna comunicación previa con las autoridades locales.
Tras la intervención del puerto, un avión militar de Estados Unidos aterrizó en Ushuaia
Un avión del Departamento de Defensa de Estados Unidos aterrizó en el Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas de Ushuaia. El hecho ocurrió tres días después de la polémica intervención del puerto local por parte del Gobierno nacional.
La aeronave, un Boeing C-40 Clipper operado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos, permaneció dos días en Buenos Aires antes de dirigirse a la capital fueguina. Ningún funcionario argentino ni estadounidense dio explicaciones sobre los motivos del vuelo, ni sobre la identidad de tripulantes o pasajeros. Este avión suele usarse para visitas oficiales de altos mandos civiles o militares.
De Maryland a Ushuaia
Según se desprende de información tomada de portales de seguimiento satelital, el avión despegó de la Base Conjunta Andrews, en Maryland, Estados Unidos, el jueves 22 de enero, el mismo día de la intervención del puerto de Ushuaia (sic). El viernes 23 hizo una parada de más de dos horas en San Juan de Puerto Rico. Desde allá voló directamente hasta el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires, al que llegó en la mañana del sábado. Fue la última escala antes de partir hacia Ushuaia este domingo por la mañana.
La aeronave opera bajo el código de llamada RCH del Comando de Movilidad Aérea de Estados Unidos. Se lo considera una suerte de «oficina en el cielo», ya que está equipado para comunicaciones encriptadas y cuenta con áreas de descanso acordes a pasajeros distinguidos, como altos mandos militares o del gobierno.
El puerto de Ushuaia, un sitio clave para la logística antártica, el comercio marítimo y la proyección argentina en el Atlántico Sur, fue intervenido por el Gobierno, lo que provocó la desvinculación de decenas de trabajadores y generó un gran escándalo en la ciudad.
Las autoridades de Tierra del Fuego consideraron esta medida un avasallamiento al federalismo y expresaron sus dudas sobre las motivaciones del Ejecutivo nacional. El gobernador, Gustavo Melella, y senadores como Cristina López y Pablo Blanco expresaron alarmas por posibles concesiones a Estados Unidos, en relación con la base naval integrada en construcción en la ciudad.
La crítica de Biondini y el comunicado de la CGT local
En este contexto, la CGT Regional Ushuaia emitió un comunicado donde repudió el aterrizaje del avión estadounidense, interpretado como un atropello a la soberanía. El texto cuestiona la coincidencia con la intervención del puerto y contactos con autoridades estadounidenses, y exige transparencia ante la falta de informes oficiales.
A nivel nacional, la primera figura política que se expidió fue el ex candidato de ultraderecha nacionalista, César Biondini. «En sincronía con la intervención del puerto de Ushuaia, hoy aterrizó en la capital fueguina un avión militar de EE UU. No es una aeronave cualquiera: traslada a altos mandos y partió de la base donde se resguarda el avión presidencial de Trump. Los hechos se acumulan. La subordinación estratégica de Milei se acelera», posteó en su cuenta de la red social X.
Ante la falta de información oficial, las hipótesis sobre un acuerdo entre el presidente Javier Milei y Donald Trump para entregar el control del puerto fueguino a Estados Unidos se acrecientan, y el aterrizaje del avión en medio de un hermético silencio de parte de ambos gobiernos no hace más que profundizar la confusión.
El anglosionista Javier Milei conspira para entregar a Washington base naval en estrecho de Magallanes
Por Umberto Mazzei
El Boeing C-40C perteneciente a la flota de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos aterrizó el domingo al mediodía en Ushuaia, la opacidad alrededor de los objetivos de la comitiva que iba a bordo no paró de crecer. Ante el silencio inicial de la Casa Rosada, la embajada estadounidense hizo correr la versión de que un grupo de congresistas republicanos y demócratas llegaron hasta el fin del mundo únicamente interesados en asuntos como el “procesamiento de minerales críticos” y la “investigación en salud pública”.
Pero Página/12 pudo constatar que además realizaron una recorrida en catamarán alrededor de la costa colindante con el puerto recientemente intervenido por decisión de Javier Milei. Fuentes de la gobernación de Tierra del Fuego sostienen que el arribo los tomó por sorpresa, que los estadounidenses llegaron sin invitación de la provincia y optaron por no reunirse con ninguna autoridad local. La oposición no tardó en pedir explicaciones: la senadora fueguina de Fuerza Patria, Cristina López, elevó un pedido de informes al Ejecutivo para que aclare “cuál fue el motivo oficial del vuelo, el carácter de la visita y los objetivos perseguidos por la delegación transportada”.
López pidió además conocer “si el Poder Ejecutivo Nacional evalúa o ha evaluado otorgar participación, injerencia o control a potencias extranjeras sobre infraestructuras estratégicas en la provincia de Tierra del Fuego”.
Esa susceptibilidad tiene un origen más que cantado en las relaciones cada vez más carnales entre Milei y Donald Trump, quien no se ruboriza al decir que desea anexar a Groenlandia como una cuestión de “seguridad nacional” de los Estados Unidos. ¿Por qué no pesaría el mismo interés geopolítico sobre Tierra del Fuego, que cuenta con el puerto más austral del mundo, la puerta natural de acceso a la Antártida y los dos únicos pasos bioceánicos del planeta?
El desembarco de la comitiva estadounidense también se inscribe en la trama de la reciente intervención del puerto de Ushuaia. El Gobierno argumentó que la decisión estuvo motivada en que se detectaron supuestas “irregularidades financieras”, además de “desvíos de fondos” y “déficit de infraestructura”. La gobernación de Tierra del Fuego, en un comunicado oficial, dejó clara su postura, aludió a virtuales “intencionalidades geopolíticas o económicas” detrás de la medida.
Esa alusión a los intereses foráneos tiene raíces en los movimientos de Javier Milei en Tierra del Fuego que ya en abril de 2024 recorrió los 3.000 kilómetros que separan a Buenos Aires de la capital austral para recibir allí, por primera vez como presidente, a la ex jefa del Comando Sur de los Estados Unidos, Laura Richardson. En la Base Naval se desplegó una bandera de EE UU junto a la argentina y Milei se vistió para la ocasión con fajina militar. Horas más tarde se comprometió a levantar una base conjunta en la ciudad. En 2025 hizo su propia visita el sucesor de Richardson, Alvin Hosley.
Lejos de los “minerales críticos” y los “asuntos de salud pública” a los estadounidenses los desvelan dos proyectos que avanzan en Tierra del Fuego y que contarían con financiamiento de China: la Planta de urea para convertir el gas natural en urea y metanol, que implicaría una inversión del gigante asiático que rondaría los 800 millones de dólares y la eventual construcción de un nuevo puerto para la exportación de esa producción, y la nueva Usina termoeléctrica de Ushuaia, que modernizaría la estructura energética de la isla, con una inversión menor en comparación, pero no por eso menos importante en términos de desarrollo.
Una visita envuelta en sospechas
Según la información extraoficial que hizo circular el Gobierno argentino 24 horas después del arribo del avión, la comitiva estadounidense realizó “una visita a la Argentina en el marco de una agenda de carácter institucional”, que incluyó “reuniones con funcionarios del Gobierno Nacional y con miembros del Congreso de la Nación, con el objetivo de intercambiar visiones sobre temas de interés común y fortalecer el diálogo parlamentario bilateral”.
Pese a que da cuenta de que hubo una reunión previa, la Casa Rosada prefirió no informar oficialmente mayores detalles, incluso cuando el domingo la llegada del avión había desatado un escándalo en Ushuaia.
Este diario pudo averiguar que a bordo del Boeing con matrícula 05-0730 de la Fuerza Aérea viajaron alrededor de siete congresistas, encabezados por el republicano Morgan Griffith, un conservador de la línea MAGA dentro de la Administración Trump. Se hospedaron en el Arakur Ushuaia Resort & Spa de la ciudad y luego desplegaron su agenda, que incluyó varias reuniones, ninguna con autoridades oficiales.
La embajada suele argumentar el hermetismo en “razones de seguridad”. Hasta ayer, el Gobierno argentino les hacía seguidismo, el resto de los integrantes de la comitiva seguía sin develarse.
También se pudo reconstruir que solicitaron una reunión formal con el Centro Austral de Investigaciones Científicas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CADIC-CONICET), que rechazó el convite. Según fuentes locales, hubo tres investigadores que participaron a título personal junto a representantes de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego.
De acuerdo a lo que informó el portal Agenda Malvinas, “el temario formal —cambio climático y gestión de residuos— fue el salvoconducto para que la delegación recorriera el predio adyacente al relleno sanitario, donde se proyecta la nueva usina termoeléctrica con capitales asiáticos». Es decir, los estadounidenses querían ver de cerca, con la excusa de visitar el basural de la ciudad, cómo se venía desarrollando la obra de la nueva usina eléctrica financiada por los chinos.
Antes la comitiva se dio además un paseo en Catamarán bordeando el canal lindero con el puerto, que otorga una vista privilegiada del mismo. Fuentes del Gobierno negaron rotundamente que hubieran ingresado dentro del puerto mismo intervenido por Milei, una de las versiones que habían corrido durante todo el lunes.
En esa línea, la senadora fueguina Cristina López incluyó en su pedido de informes que el Ejecutivo informe si “existen acuerdos, memorandos de entendimiento, compromisos formales o informales, negociaciones en curso o proyectos vinculados al uso, administración, control, operación o explotación del Puerto de Ushuaia por parte de gobiernos, fuerzas armadas u organismos extranjeros”.
Según la ruta de vuelos que consta en el legajo del avión, antes de llegar a Ushuaia, la comitiva –que partió de la base militar Joint Base Andrews, en Maryland– realizó una escala en la provincia de San Juan y otra en Buenos Aires. Supuestamente partirán en la noche del lunes hacia Neuquén y luego volverán a Buenos Aires, para regresar a su destino de origen recién este jueves.
La llegada del avión no pudo ser menos oportuna, en el quizás peor momento de la relación entre el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, con la Casa Rosada. Hace menos de diez días entró en vigencia la quita de aranceles para la importación de celulares desde el exterior, un duro golpe para la industria local.
Las empresas radicadas allí dejaron de aportar, además, a un fondo de reinversión en la provincia que había creado el Gobierno anterior. La intervención del puerto fue la gota que colmó el vaso: fue considerada por Melella como un “atropello” a la autonomía provincial reconocida por la Constitución.
Milei es bien conocido por su aspiración a convertirse en judío para ser parte del pueblo escogido por Jehová. Con el futuro incierto de Israel a medida que desciende la hegemonía anglosionista aumenta la población judía que quiere abandonar Palestina para instalar Israel en otro lugar. Es bien conocida la frecuente visita de jóvenes israelíes en edad militar que realizan actividad cartográfica en la Patagonia tanto del lado argentino como del chileno y se comenta que los recientes voraces incendios son intencionados porque después de la devastación aparecen gentes de religión judía ofreciendo comprar las tierras a precios de ganga. Un procedimiento parecido al que usaron los sionistas cuando compraron tierras en Palestina bajo protección británica para ir dando cumplimiento al compromiso asumido por el Reino Unido en el año 1917 con la Declaración de Balfour.
El gobierno anglosionista de Milei se esfuerza por culpar de los incendios a los mapuches nativos de la región. En ambos lados de la Patagonia una base naval en Ushuaia daría protección a los colonos judíos que se instalasen en una Patagonia que es tierra mapuche y tehuelches desde hace milenios Los nativos que aún pueblan el sur de Suramérica están amenazados de sufrir el mismo destino que los nativos de Estados Unidos y los de Palestina: genocidio.
Fuente: Rebelión
¿Base militar estadounidense?
El analista geopolítico y periodista argentino Sebastián Salgado alertó sobre la llegada de dos aviones oficiales estadounidenses a Ushuaia, capital de Tierra del Fuego, que interpreta como un paso hacia la instalación de una base militar de EE UU en el estratégico puerto del extremo sur argentino.
Durante una entrevista exclusiva con Al Mayadeen, denunció un «hermetismo absoluto» del gobierno de Javier Milei sobre las visitas.
Salgado detalló que primero aterrizó un Boeing C-40 Clipper de la Armada estadounidense con una delegación congresional liderada por el senador Griffith y horas después, llegó un segundo Boeing vinculado al viaje del presidente Donald Trump a Davos.
«Las autoridades nacionales del gobierno de Javier Milei tomaron el control del puerto de Ushuaia que hasta hace tres días estaba en manos del gobierno provincial», reveló el analista, subrayando que las autoridades locales «han perdido el control absoluto» de la terminal portuaria.
El contexto geopolítico: la Doctrina Monroe y los recursos
El experto vinculó estas movilizaciones con la llamada «Doctrina de Seguridad o Corolario Trump», una reactualización de la Doctrina Monroe de 1823.
Señaló que los recursos naturales argentinos –desde el petróleo de Vaca Muerta hasta la proyección antártica– son el objetivo real.
Salgado recordó que Ushuaia es la capital de la provincia que incluye las Islas Malvinas, «usurpadas por el Imperio Británico».
Advirtió sobre un «proyecto de balcanización» de Argentina y reveló un hallazgo crucial: en la ciudad de Tolhuin, en el centro de la isla de Tierra del Fuego, existe «un radar británico de dimensiones militares operando para la OTAN«, gestionado por la empresa cívico-militar Leolabs.
Este sistema, dijo, «tiene el control de todos los movimientos» en el cielo, mar y territorio de la isla.
Precisó que el gobierno de Milei «está intentando desfinanciar toda la presencia argentina» en la Antártida, donde Argentina tiene las primeras bases históricas y sumado a la llegada de aviones estadounidenses y el control de radares británicos, configura, a su juicio, una cesión de soberanía estratégica sin precedentes en el Cono Sur.
Fuentes: Resumen Latinoamericano
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


