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Israel acusa al New York Times de periodismo antisemita, y otras notas

Fuentes: Caitlin’s Newsletter

El gobierno israelí acusa al New York Times de difamación antisemita por publicar un informe sobre las violaciones sexuales sistemáticas -extensamente documentadas- que Israel comete contra los prisioneros palestinos.

Contrariamente a la creencia popular, el máximo galardón del periodismo no es el Pulitzer. El mayor premio en el periodismo es ser acusado de antisemitismo por el gobierno israelí por informar con veracidad.

Pero el New York Times no merece este premio. Desde el principio, el Times ha encubierto el holocausto de Gaza con sesgos ampliamente documentados en sus reportajes, y ha jugado un papel fundamental en la difusión de la propaganda sobre las atrocidades cometidas el 7 de octubre, incluyendo las violaciones masivas. El New York Times facilitó la publicación de los abusos de Israel, entre ellos el abuso sexual sistemático de prisioneros palestinos. Pero ni siquiera lo publicó como noticia, sino que lo incluyó en la sección de opinión. Su parcialidad es evidente, cuando tenemos en cuenta que publicaron como noticia de interés general  el artículo «Gritos sin palabras», el cual está totalmente desacreditado,

Los medios de comunicación no occidentales alternativos llevan años denunciando los abusos sexuales que Israel comete. Organizaciones de derechos humanos advierten sobre la violación sexual sistemática de prisioneros palestinos desde mucho antes de que comenzara la ofensiva en Gaza. La única razón por la que ahora oímos hablar de ello en la prensa convencional es porque consiguieron la destrucción de Gaza que buscaban, y ahora la maquinaria bélica tiene en la mira a lugares como Líbano e Irán.

El New York Times no merece ningún reconocimiento por su información insuficiente, tardía y oportunista, ni merece el honor de ser acusado de difamación por el gobierno israelí. No merece más que desprecio y burla por no haber cubierto esta historia -completamente documentada- hasta mayo de 2026.

Hay muchísimas más pruebas de la violación sexual sistemática de prisioneros palestinos que las que jamás hubo de las violaciones masivas del 7 de octubre, y siempre las ha habido. Cualquiera que afirme lo contrario es un propagandista (hasbara).

Resulta francamente poético la cantidad de palabras diferentes que los editores de Reuters pueden encontrar para evitar decir que Israel violó un alto el fuego.

Un titular de Reuters del 10 de mayo dice: » Los ataques israelíes matan a tres personas en Gaza, según los médicos, poniendo a prueba el frágil alto el fuego «.

Una de ellas, del 7 de mayo, dice: “ Israel ataca Beirut por primera vez desde el alto el fuego ”.

27 de abril: “ Los ataques israelíes alcanzan el este del Líbano y amplían su alcance a pesar del alto el fuego ”.

22 de abril: “ Los ataques en el sur del Líbano ponen a prueba el alto el fuego en vísperas de las conversaciones en Washington ”.

Es increíble cómo todos estos viejos y polvorientos funcionarios de redacción, que nunca han tenido la más minima creatividad, pueden transformarse espontáneamente en escritores tremendamente creativos cuando necesitan encubrir los abusos israelíes.

Hablando de titulares, The New York Times modificó recientemente el títular de un artículo de los congresistas demócratas Pramila Jayapal y Jonathan L. Jackson sobre su visita a Cuba, redactándolo para eximir a Estados Unidos de la responsabilidad por el sufrimiento causado por el bloqueo estadounidense en la isla. El titular original decía: «Lo que le estamos haciendo a Cuba no solo es ilegal, sino también cruel». Los editores de The New York Times lo cambiaron a «Lo que vimos en Cuba nos impactó». Deliberadamente, lo transformaron en una observación en voz pasiva sin nombrar al responsable.

Este es el mismo New York Times al que los sionistas de derecha acusan actualmente de difundir propaganda de izquierda a favor de Hamás. No es más que una operación de manipulación de la opinión pública al servicio del imperio estadounidense.

Una de las contradicciones más absurdas de la narrativa sionista es que, simultáneamente, es (A) antisemita criticar a Israel y (B) antisemita equiparar a Israel con todos los judíos.

Oficialmente, los sionistas afirman que es posible criticar a Israel sin ser antisemita, pero en la práctica esa no es su posición. Lo sabemos porque no hay un solo crítico de Israel que se exprese con firmeza y que no sea acusado regularmente de antisemitismo por los sionistas. Ni uno solo. Quizás permitan hacer alguna crítica tímida y ocasional a funcionarios israelíes, pero criticar de forma constante y abierta al propio Estado de Israel (y las alianzas de tu gobierno con él) está estrictamente prohibido.

Cuando sistemáticamente acusas de antisemitas a prácticamente todos los críticos de Israel, comunicas que toda crítica a Israel es antisemita y que, por lo tanto, Israel representa a todos los judíos. En consecuencia, estás haciendo precisamente lo que denuncias como antisemita.

Fuente: https://www.caitlinjohnst.one/p/israel-accuses-the-new-york-times?utm_source=post-email-title&publication_id=82124&post_id=197296942&utm_campaign=email-post-title&isFreemail=true&r=5i48h8&triedRedirect=true&utm_medium=email

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.